sábado, 28 de febrero de 2009
Hierro y humo 5 (4 de 19)
Con su burbujear cadente y serio,
zumban eternamente los motores
como rumor de rezo en monasterio.
Se mueven como gamos por la vía.
Suben los montes, cruzan hondos valles
siempre con su preciada mercancía…
Compiten con su hermano el automóvil
en lucha desigual y sin destino:
sobre el acero fijo, acero móvil.
La luz del faro, vaga, cadenciosa
enmascara los velos de la noche
para mostrar la vista más hermosa…
La mente alerta, la mirada lista,
pronto para actuar, en la cabina,
como una pieza más, va el maquinista.
pbernal
hierro y humo
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viernes, 27 de febrero de 2009
Hierro y humo 5 (3 de 19)
Te asientas en el patio de carruajes;
al frente situaron tus accesos
desde que a sanatorio respondían
tus plantas elevadas hacia el cielo.
Curaban las heridas de los náufragos,
la enfermedad huía de tu seno
acosada por manos de paloma
y la dedicación de buenos médicos.
Hoy eres el fortín y la bandera,
cabeza y corazón de tiempos nuevos;
y, con el figurín que lleva el AVE,
botica de sutil experimento:
Zapatos negros de charol, y a juego
licra de calcetín ejecutivo;
un traje de gerente, de vergara,
alas en el chaleco, lana y lino.
Impoluta camisa, nudo al cuello,
negra cartera para llevar libros,
guantes de piel para vestir las manos
y discreción para los calzoncillos.
Un sobretodo todo lo custodia:
la gabardina larga con el cíngulo;
y un bastón camuflado de paraguas…
La chistera nos falta solo, amigo.
pbernal
hierro y humo
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jueves, 26 de febrero de 2009
El bolso

Es mi bolso, una caja de sorpresas.
Con un toque de cremallera
descubro que nada vive en su sitio,
andan liados poemas,
con salidos caramelos de menta,
jugando por los pliegues
de una cartera, con algunas fotos,
y miles de tickets de compra
guardados, sin orden ni fecha.
Enredado por el cordón del mp3
apenas sobrevive un libro.
Las llaves se han marchado
por huecos poco conocidos
a los lugares más extraños.
-Será un logro abrir el portal -
murmuro.
Un moco asoma
sin encontrar el Kleenex.
Tiempo
miércoles, 25 de febrero de 2009
Crisis
juegan con los zapatos en el pavimento,
de unos saldos a la mitad de precio,
en los ojos de crisis.
El bolsillo anda constipado,
en esta chaqueta de cifras negativas,
no hay amparo,
se muere
en páginas de recesión.
La bufanda caliente se la quedó el Banco.
martes, 24 de febrero de 2009
Nadie
pedías
para un café con algo,
tu estómago
necesitaba solución,
en el hielo de la mañana,
sonó
cálida voz en forma de moneda.
El milagro fue un sueño
en selva de leones.
Te censuraron sus rugidos.
¡Dolía ese euro que te daban!
-No desayunará
-será para beber.
Abandonas la fila
el peso de la derrota, agacha tu espalda,
no quieres discutir,
olvidas café y bollo.
Allá ellos.
Comeré luego.
Regresas a la acera
con tus perros y manta
estas sin nadie
Olvidado en Madrid.
Hierro y humo 5 (2 de 19)
Brilla en tu oscuro seno de fatiga
ese sudor del músculo sereno
del operario diligente y bueno
que vio nacer aquí tu voz amiga.
El soporte del TER, y su bandera,
son las naves, los fosos y almacenes
que extendieron tu gloria en los andenes
más allá de la vía y la frontera.
Aquellos que forjaron esta historia
hicieron de la grasa y de la escoria
la savia que fluyera por el hierro,
y hoy sienten emoción: en su memoria
saben que forman parte meritoria
de la leyenda que nació en el Cerro.
pbernal
hierro y humo
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lunes, 23 de febrero de 2009
Hierro y humo 5 (1 de 19)
Con la línea de contacto
hace dibujos la Luna
en el tablero de mandos.
Hasta Córdoba sultana
voy corriendo por la vía.
Y la Luna, en la ventana.
Blanca y fría, se aparece,
e ilumina la cabina.
La Luna, sobre mi frente.
Y cuando cruzo la sierra,
a la salida del túnel,
ahí está ella.
Sin prisas por Puertollano.
Me detengo en la siguiente.
La Luna, sobre mi mano.
Cuando acabe mi carrera,
voy a llevarme la Luna
a enseñarle las estrellas.
pbernal
hierro y humo
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domingo, 22 de febrero de 2009
Hierro y humo 4 (+1)
Sueño. Telaraña.
Sudor y cansancio.
Cabellos revueltos.
Los ojos pegados…
En el horizonte,
al fondo del faro,
se juntan las vías…
-¿Es aquello… un prado?-
Despunta la raya,
vapor en el llano.
La noche declina en
aurora. Cansado
de vía; carril…
demasiado largo.
Teme despertarse.
Y el tren sigue andando.
pbernal
hierro y humo
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Poema de Juan Hospital, leído en la Asociación de Escritores y Artistas de España, el 11 de febrero de 2009, durante la presentación de Todo sigue así, libro póstumo de nuestro amigo y poeta Julio César Navarro.
si estuvieras aquí en esta hora
de homenajes, si fueras uno más
de los presentes, si tu recuerdo
no fuese más allá de esa butaca
vacía que te espera y no doliese
tu libro entre las manos
si estuvieras aquí en esta sala
si fuera posible tenerte
o el valor de saltar al otro lado
y devolverte intacto, como antes
cargado de poemas, de emociones
cargado de tu vida en otras vidas
si te tuviese aquí
si pudiera abrazarte
si pudiera
juan hospital
(del blog los proscritos)
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sábado, 21 de febrero de 2009
Hierro y humo 4 (12 de 12)
La raqueta le hipnotiza
cuando limpia los cristales,
profanados por ceniza
de nubes primaverales.
Y su mente se desliza
por caminos desiguales,
y le lleva, caediza,
a los reinos ancestrales.
Nubes de luz y de tiza
ensombrecen sus portales,
y conjuran la pedriza
de sujetos fantasmales.
Y su mundo se electriza,
y en su sueño sobresales…,
cuando llama la baliza
con certezas puntuales.
pbernal
Hierro y humo
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viernes, 20 de febrero de 2009
decíamos ayer...
EL CALOR EN LA CABINA
Abrasadoramente quema
un agostizo sol de otoño;
y el viento del Sahara
trae calina y confusión.
Se marcha el sol. Hay un lucero
que apunta el horizonte,
y oscila con la duda
de invitar a salir a las estrellas…
Golpea el viento
con arena del desierto,
y en la cabina el fuego crece.
Suspiran los motores,
que braman de sudor.
pbernal
hierro y humo
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domingo, 8 de febrero de 2009
Cruce de caminos
El invierno trae recuerdos
y zapatos con días rotos,
la nostalgia gime en el plato
de una mañana que tirita.
Un susurro de voces,
sale de entre las mesas
sin nadie que las haga caso.
La tarde lanza fuego,
a unos ojos sin llama,
perdidos en la puerta.
Las manecillas del reloj, se paran
en el instante, en que todo sucede.
Ojos que se unen
en la curva de una sonrisa.
Traje de caramelo,
con corbata de seducción
para endulzar el día,
sentidos sin cerebro
lo incierto.
La espuma de un deseo,
se ahoga en la cerveza
de un viaje sin destino.
Una voz, rompe ¿Ha terminado?
regreso,
te marchas,
en este cruce de caminos
no hay palabras.
La ciudad, se mueve deprisa,
La agenda está completa,
no hay tiempo para sueños.
sábado, 7 de febrero de 2009
Malentendido
las voces de la calle,
todo se olvida durante unas horas,
oculto en El Retiro,
se oye el susurro del agua en la fuente,
la sinfonía de las aves
el soplo del viento despeinando las hojas,
los pies andan sin prisa,
en la tarde de invierno.
De pronto, suaves pasos por la espalda,
alguien me sigue,
el temor paraliza,
la mente pinta un monstruo
con cuchillo al acecho,
noto su respiración en el cuello,
una mano golpea mi hombro
a punto de desmayo,
vuelvo los ojos con esfuerzo,
no es la bestia desconocida,
es el amigo desaparecido
con billete de vuelta,
me río de mi estupidez
mientras le abrazo,
las noticias alarman,
¡Tantos robos!, en la tele del miedo.
viernes, 6 de febrero de 2009
TAL VEZ
Tal vez,
la lluvia nos salude con sus lágrimas
y una canción nos de su aliento
para alejar los perversos oráculos
de las aves de negro.
Tal vez
sus gotas resuciten ramas secas
de un parque, sumergido en el invierno.
Tal vez
pueda oír tu voz
en los sonidos de regreso
de un tiempo nuevo, donde
los árboles despiertan.
Tal vez
me invada la nostalgia,
en este aroma de patata
que flota por toda la habitación.
Tal vez
me llegue tu calor
en este plato, donde la tortilla espera
jueves, 5 de febrero de 2009
Menú
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Un menú frugal en la cafetería llena,
dos filas para conseguir la comida,
alguien pregunta – ¿es usted el último?-
el precio, compensa todos los inconvenientes
de la comida fuera, en extenso horario.
Los ojos vigilan las mesas. No hay sitio disponible.
Ando, con la bandeja en las manos.
Los obstáculos impiden comer la ensalada.
Por fin, hay lugar libre, soy el más rápido.
Con tanto movimiento, el menú no despierta ya ningún interés.
Mastico con desgana los ingredientes fríos, en un plato verde
bajo un decorado de paredes de cubos y puerta en espiral,
simetría en el caos vegetariano.
Mañana, lo mismo.