martes, 24 de febrero de 2015

CARTAS...


5 segundos más tarde


LA INSPIRACIÓN


En ocasiones, cuando intenta
escribir y resulta vano
el empeño y se desespera.
ante el hostil papel en blanco,
de pronto ocurre, por sorpresa,
después de mucho, mucho rato
de tentativas, de paciencia,
algo que no esperaba, algo
con lo que el cielo recompensa
sus sinsabores: un milagro.
Y, casi sin buscar, encuentra
la palabra justa, el vocablo
que necesita, la manera
de que lo oscuro se haga claro.
Surge la luz. Todo se ordena.
En el papel se posa el canto.
Y cuando al fin queda el poema
completamente terminado,
quien lo escribió, confuso, piensa
que no es verdad, que está soñando.

©Eloy Sánchez Rosillo
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TERTULIA SOBRE LA INCERTIDUMBRE


San José.
Miércoles;
8 de Febrero

Mira el mar siempre afanoso, Fina;
es como enfrentarse al mundo
por primera vez.
Aunque esa visita al mar no sea la primera.
Y, como el mar,
el mundo siempre nos asombra: nos depara
sorpresas sin cuento, una tras otra;
nos enfrenta a la vida, y, es inevitable,
como les pasa a los actores de esta
segunda semana,
el desafío habla de
amor.


©pbaediciones

martes, 17 de febrero de 2015

CARTAS

amanece, segundo 4


CONOCIMIENTO DEL REINO SUBMARINO


Ahora solo soy huesos. Los peces me conocen
y atraviesan confiados las cuencas de mis ojos.
Se han disuelto mis manos en la sal y mis piernas
crecen entre raíces en las rocas y el fango.
Recuerdo vagamente mi vida y sueño a veces
que hay plantas abisales coronando mi cráneo.
Por la noche mis huesos están tristes y echan
de menos el sonido de un corazón latiendo
y el pulso de la carne
que sirvió de alimento a la fauna marina.
Es la vuelta al origen. Me resigno y me digo
que ya andarán mis ojos entre perlas y estrellas
como siempre quisieron cuando solo eran ojos,
ni claros ni serenos, de un hombre en un naufragio.


©Javier Rodríguez Marcos
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CARTAS
Martes, 7

CANCIÓN DE CIEGO


Cuando la madre y la hija
enhebran el camino de la plaza,
un viejo y un niño ocupan la esquina.
Los rodean criadas y ociosos
en la encrucijada que lleva al mercado.


“Que nos libre el Dios del cielo,
Tener y ser envidiado.
Que una casa y una hacienda,
Y una familia es sagrado.
Y ninguno poderoso
Tiene derecho a tomarlo.”


Hay un gastado plato con ribete azul;
una caña larga; un viejo violín;
unas gafas negras…; un lote de sábanas,
de las que una pende sobre la pared.


“Pasó cerca de un cortijo,
Como a contarlo voy yo.
Vivía con su mujer
Un honrado labrador.
Un muchacho y una moza
Tenían entre los dos…”


Y, ante el auditorio, el viejo
se cala las gafas, y alerta al infante,
que coloca el plato en el centro del corro
y al lado se planta, dispuesto el violín.


“Era la moza muy linda,
Más que la luz que da el sol.
Una mañana de mayo
El Señorito la vio.
Y requirió sus favores
De grado o imposición.”


Con la vista al frente, el viejo señala
blandiendo la caña, la inicial viñeta,
colgada a su espalda,
y va desgranando, con voz poderosa,
marcando las sílabas de cada palabra:


“Pobre muchacha bonita
Musa rota de un pintor.
En su tiempo le nacía
Hermosísimo varón.
Y lo tomó el Señorito
Y para él se lo quedó.”


la hija lanzaba monedas al viento;
replica el violín;
el viejo seduce, místico silencio;
chistan algunos a quien rompe el halo
que ciñe la calle


“Hízose grande el muchacho,
Y el Señorito murió.
Y él seguía trabajando
En las tierras del Señor.
Pero no tenía nada.
Su padre lo abandonó…”


Demuda la madre, y arrastra a la niña
lejos de la esquina…

(de “Candela”)


©pbaediciones


martes, 10 de febrero de 2015

CARTAS




DESPUÉS


Tras la ceniza muerta de estos días,
cuando el vacío blanco de estas noches
se gaste, cuando la niebla de este instante
sin forma, sin imagen, sin caminos,
se disuelva, cumpliendo su tormento,
la tierra emergerá pura del mar
de lágrimas sin fin donde me invento.


© Sophia de Mello


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CARTAS

Lunes, 6


(La luz, como una piedra,
levanta los sucesos
enhebrando eslabones
hasta el final del tiempo.

Nada es verdad, ¿verdad?,
nada mentira.
Tal vez sea la verdad
tan solo una mentira
de mentira.

Duele la luz del día.
Y el horizonte incierto.
Y la pena celada
junto al sendero...;
tu mano de mi mano,
tu risa de cometa
en muda algarabía
con tu mirada clara.
Y el brillo de tu boca...

La magia del momento
cuando se marcha el sol,
y ese rayo de luna
que desnuda recelos…).

— ¿Esto es amor, amor,
o estoy soñando?


©pbaediciones

martes, 3 de febrero de 2015

CARTAS



Dedicado al león de las antiguas bañeras del Balneario Cervantes,
en cuya compañía pasé mis mejores horas de relajación.


EL LEÓN CONTEMPLA CON OJOS DE PIEDRA

El león contempla con ojos de piedra
su imagen plantada en el agua,
doble mirada hierática sin pupila.
La majestad de lo inmóvil, detenida en el tiempo.

Cabrillea la luz en las ondas y refleja
las melenas de mármol teñidas de rojo
del hierro que, eterno, suspende en el agua.
Y un cerco de hojas que a su lado se posa.

La ninfa, traviesa, apoya el pie en la nariz poderosa.
Sonríe sin miedo a la fiera,
pétrea imagen de blanco mojado,
y pisa con gracia al pomposo monarca.

Las cuencas veladas de los pétreos ojos
contemplan inertes la mancha dorada
de luz ambarina, rosada y morena,
de la piel mojada.

Quizá reflexiona la eternidad de la piedra
que inmóvil, fría y serena, reposa,
sin ver la efímera carne que flota en el agua,
alegre, ligera y caprichosa.

¡Cuán bello es de estatua el rey de la selva!
¡Qué eterna es la piedra!
Y cómo en el agua y el mármol
con brillos de luz resalta la hermosa.


© Lidia Falcón
Santa Cruz de Mudela, Ciudad Real, 4 a 11 de agosto 2004




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CARTAS

Domingo, 5

Cuando mi mimas, cuando relatas
cuentos y risas, cantos y hazañas,
son tus ternuras y tus palabras
dulces de leche que no empalagan.

Narra leyendas tu voz lozana,
mansa de lumbre, blanda de lana,
viva de historias, rica de sagas,
fértil de sueños de buenas hadas
como tus brazos cuando me abrazan.

En tu consuelo seco mis lágrimas,
perlas de fuego sobre tu cara,
si en las tinieblas vienen nostalgias
y las alejas con tus palabras,

(nana, nanita, ¡ea! mi nana…)

Tú me sustentas y salvaguardas,
y me susurras de madrugada
para que sueñe con tu mirada.

Eres el día cada la mañana
cuando despuntan sus alas blancas
y de mi lecho tú me levantas.

Eres la calle y eres la casa
con sus paredes y sus ventanas;
y es tu regazo, son tus entrañas,
techo y abrigo, nido y bufanda,
dulce cobijo con que me amparas
de los calores y las heladas.
Nunca me dejes, mami adorada.

(Ea, ea, ea, ea, nanita nana).

©pbaediciones

martes, 27 de enero de 2015

CARTAS

A MI HIJO


Te preguntarán
los flujos migratorios desde el sur a tu tierra,
la estética de Tápies,
el sintagma verbal
y la función sináptica del sistema nervioso...
Querrán que tengas base
de moral y de historia,
que entiendas cómo crecen
las plantas en los campos,
que sepas operar
con una o dos incógnitas
o que sientas el mundo
tal como lo hacen ellos.
No tendrás más opciones
que rendirte a sus normas
o ser un desclasado
feliz –entre otras cosas–,
pero ten muy presente
que si no te doblegas
debes ser fuerte y uno,
sensible y destructivo.
Ellos querrán que sepas
lo que les hace fuertes.
Yo estaré satisfecho
con un «insuficiente».


© Luis Felipe Comendador

Esos amigos que no reaccionan...
(diariodeunsavonarola.blog)

Estoy un poco triste por la falta de reacción de algunos amigos, pero es culpa mía por exponerme a probarlos con un pequeño asunto editorial… en fin, es lo que hay…
Hace unos días tomé la complicada decisión de publicar en edición solidaria mi último poemario, al que he puesto por título ‘Corre la voz’, y llevé a cabo cada uno de los pasos que he seguido con ediciones anteriores, pasos que siempre nos dejaron un pequeño éxito de ventas y una feliz reacción rápida de la gente que sigue mis enredos… siempre salimos airosos en tres días y la cosa dio para alimentar los pequeños proyectos de cooperación en Perú. La ‘cosa’ supone como único compromiso adquirir un libro al precio de 10,00 euros (más dos euros de portes) y tener opción a un dibu dedicado (ambas cosas no son importantes), por lo que rápidamente supuse que mi entorno de amistades reaccionaría rápido… incluso imaginé que lo harían más rápido que en las ocasiones en las que solo he participado como editor e impulsor… pero me he llevado un pequeño disgusto por no ver en la lista a casi ninguno a los que tengo por amigos desde hace muchos años… y lo que es peor, solo cuento un par de nombres de entre los más de 270 escritores a los que he publicado en mis colecciones de poesía (no cuentan las ediciones solidarias en esta lista), tipos por los que aposté y con los que me dejé un montón de pelos en la gatera (y muchos euros)… yo no pedía que se apuntasen por la mala o buena calidad de mi obra, ni siquiera por participar en nuestro humanismo pequeñito con Perú… sinceramente, buscaba ese guiño del colega que ve una oportunidad de decir ‘estoy aquí, a tu lado, aunque haga tiempo que no nos veamos’… y soy tan pesado, que me he empeñado en hacérselo saber a todos y cada uno, poniéndoles en bandeja una respuesta rápida, pero la mayoría se ha hecho silencio.

Me queda esa otra gente, casi todos amigos nuevos, de hace nada, que han respondido a la primera… para ellos mi abrazo más grande, el más apretado.

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Un libro solidario en edición de mecenazgo.
Necesitamos 21 mecenas más para poder hacer la tirada del libro.
Entre los 100 primeros mecenas sortearemos 10 dibujos originales dedicados de Luis Felipe Comendador.
Entra en este enlace y decide. Gracias.
https://www.facebook.com/1594676174087327/photos/a.1594678040753807.1073741827.1594676174087327/1594677950753816/?type=1&theater

“Corre la voz”, haz tu reserva en La Caixa CC: ES06 2100 4146 39 2100025558

Luis Felipe Comendador


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CARTAS

Sábado, 4


Lo mejor de uno, lo mejor de dos,
lo mejor de ciento
es la parte de niña y de niño
que llevamos dentro.
Por eso yo quiero contarte, contaros a todos los niños…,
un cuento.
Había una vez… y otra vez, y otra vez, y otra vez…
Había una vez una niña, un niño nuevos,
arropaditos por sus padres, relucientes,
recién estrenados en ser padres de niños primeros.
Cuando nacen los niños y niñas,
las niñas y niños siempre son primeros,
y los padres de niñas y niños y niños y niñas
primeros
que tienen hermanos mayores y hermanas mayores,
igualmente son padres primeros.
Cualquier niño o niña, cualquier niña o niño,
son para sus padres siempre lo primero.

Había una vez…

©pbaediciones

martes, 20 de enero de 2015

CARTAS




CUANDO SUEÑAS, ¿QUÉ COCHE CONDUCES?

Lo primero, las piernas.
Los brazos sobre el pecho.
Poned bajo mi cuerpo alguna sábana.
Que en mi espalda este acero inoxidable
no me recuerde el frío del asfalto.
Luego abridme la ropa poco a poco.
No hagáis entrechocar los instrumentos.
No vaya a abrir sus alas y se escape
a través de mis heridas.
Me dijeron que a veces
tarda en salir del cuerpo varios días.

No me cerréis los ojos, sólo los desgarros.
Dejadme ver mi autopsia.
Así podré saber dónde se oculta el alma
que hizo que me durmiese
para poder marcharse antes de tiempo.



© Alejandro Céspedes



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CARTAS

Viernes, 3

Agosto se relaja. Alumbra el astro rey
entre las verdes hojas de arrayanes.
Acompaña la brisa
como por mitigar nervios y prisa.
Se adentra el día en cupos de paciencia.
Vienen y van sonrisas y pesares.
Desfilan por la puerta
congojas, agonías, esperanzas
en un cortejo de ilusión incierta.
Llena la tarde el vano del reproche
sembrado de ternuras presentidas.
Viene la noche. Llega con la sombra.
Acucia la premura
de prodigar caricias refrenadas.
Arrecia la tiniebla vestida de neón.
Avivan la nostalgia de la espera
remolinos de hielo como agujas
clavando el corazón.

Y en un momento, saltos, alborozo;
mudos gritos de risa, de emociones,
¡y qué alegría al escuchar su llanto!


©pbaediciones

domingo, 18 de enero de 2015

AYOTZINAPA


AYOTZINAPA


todos los muñecos están rotos.
la gente anda por ahí
demasiado jodida,
demasiado cerebro en el alcohol,
demasiado trabajo en el tiempo,
demasiado poco corazón
en el amor.
si al menos
uno de ellos
estallara,
se lo llevaran todos los demonios
o se ahogara en su vómito,
los perros lo celebrarían
disfrazándose de verde chillón
y se declararían tres días
de fiesta nacional.
porque todos los muñecos están rotos
y esto está a punto de estallar.
si al menos
el último atardecer del mundo
fuera en blanco y negro,
los peces escupieran bajo el agua
o llegara a algún sitio
la carretera de la salvación.
pero todos los muñecos están rotos
y cualquier trompeta que intentes hacer sonar
se va a reír de ti.
porque tienes la nariz muy grande
o porque llevas las rodillas
llenas de barro.
tu madre le está poniendo coderas
a tu mejor chaqueta
y todos los muñecos están rotos.
si al menos
a alguien le quedara bien una corbata
o nuestros dedos fueran de maíz.
pero la puerta de entrada está rota
y todos los muñecos bailan mal.
demasiado martini en el martini,
demasiados grupos de rock iguales,
demasiada basura en el portal.
si al menos
de noche no llorara el guardaespaldas,
o la luna no fuera tan estúpida.
pero todos los muñecos están rotos
y es hora de ir poniéndose de acuerdo
para encontrar alguna solución.

©Gonzalo Escarpa
enero de 2015

miércoles, 14 de enero de 2015

INVITACIÓN






Como me gusta hacer cosas un poco fuera de lo habitual, para celebrar que acabo de sacar mi Poesía Reunida en un solo volumen titulado Piedra Vuelta doy una lectura en el Ateneo de Madrid el viernes 16 de Enero a las 21:00, según tarjeta adjunta. Para esta ocasión, pues pienso repetir el asunto para febrero, he invitado a leer mis poemas a un buen montón de buenos amigos poetas, así aprovecho para sentarme entre el público a disfrutar de este poeta al que quiero tanto. Igual hasta me atrevo y leo uno. Un pajarito me ha dicho que puede que nos acompañen algunos músicos atípicos: un contrabajista, un gaitero y una chica guapa con un tambor. Los amigos poetas que quieren leer mis versos son, además de Luis Alberto de Cuenca y Miguel Losada, que presentan el acto:
Álvaro Muñoz Robledano, Ana Isabel Trigo, Antonio Polo, Antonio Rómar, Enrique Gracia Trinidad, Javier Lostalé, Jesús Cuesta, José Antonio Rodríguez Alva, José Cereijo, Juan Carlos Mestre, Juan Hospital, Juanma Navas, Julio Castelló, María José Cortés, Marisol Huerta, Pedro Díaz del Castillo, Pilar García Orgaz, Rafael Pérez Castells y Sebastián Fiorilli



Ahí es na. Todo un lujo contar con esta gente maravillosa. Para febrero invitaré a otros pocos. Sólo una cosa, seré muy puntual, que no me gusta acabar a las tantas. No os lo perdáis. Besos y gracias siempre.



Jesús Urceloy









CARTAS

NUEVE

No juegas ya conmigo, tan orgulloso estás
que más allá de ti no necesitas nada.
Te observas incesante, sin embargo
te olvidas de que yo te soy tan parecida
que te describiría con la fidelidad
de un espejo: tan semejante a ti
que hasta podrías amarme sin temor a excederte.
Pero, si en desdeñarme persistes obstinado,
no importa, esperaré.
Mientras enhebro cintas de dulce terciopelo
en el blanco entredós de una tirabordada
o anchas randas de encaje infatigable labro,
atisbando estaré el menor de tus gestos.
Tan preciso lo retendré en mi rostro,
tan exacto, que pasado algún tiempo,
cuando la edad viril, arrastrándote
tras derruir la seda delicada
exija tus mejillas para sus arrayanes,
tu pecho como un muro para enredar su hiedra,
no tendrás más remedio que mirarme.
Y te verás en mí, adolescente, inmóvil
durante muchos años todavía.

(de “Dióscuros”)

©Ana Rossetti


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CARTAS

Jueves, 2


Pasos que no se ven. Pasos de sombra
perdidos en el eco y en el aura.
Quietud serena; pasos transparentes
en la noche cerrada.
Pasos que no se ven y se diluyen
en la profundidad de la mañana
entre cubos y batas y fregonas
y carritos de lana.
Pasos cargados con las baratijas:
compresas, píldoras, jeringas, gasas;
sobres, mohines; flores y misterio
de ninfa y elegancia.
Pasos que no se ven en el bullicio
de tardes habitadas
por visitas, ruidosas,
erráticas, descoloridas, lánguidas.
Pasos que no se ven. Larga la hora
bajo revuelta y leve sábana.
Insomnio, agotamiento, fantasías
en quicios inasibles de nirvana.
Pasos que no se ven; pasos furtivos
en el atajo grave de la guardia,
donde palpita el tedio y el espectro
de pisadas vacías, embozadas.


©pbaediciones

viernes, 9 de enero de 2015

FUNDACIÓN CENTRO DE POESÍA JOSÉ HIERRO

Boletín de actividades enero 2015



Jueves 8 de enero
Lectura de Gabriel Cortiñas
Ciclo Voces Internacionales
Auditorio del Centro, 19.30 h

Gabriel Cortiñas (Buenos Aires, 1983). En 2007 publicó su primer libro, Brazadas. En mayo de 2011, su libro Hospital de campaña ganó el Concurso Internacional de Poesía Margarita Hierro, siendo editado por la Fundación José Hierro en junio del mismo año. En 2013, obtuvo, con su libro Pujato, el premio Casa de las Américas de Poesía (La Habana). Publicó artículos, reseñas y entrevistas a poetas en distintos sitios web. Es graduado en Letras por la Universidad de Buenos Aires (U.B.A) y actualmente ejerce la docencia en escuelas medias de su país.

Lunes 12 de enero
Presentación de "El sonambulista", de José Miguel Urbano y "La mitad de mi alma", de Luis Alva Ampuero
Ciclo Cosecha Hierro
Auditorio del Centro, 19.30 h

José Miguel Urbano (Madrid, 1974). Estudió Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid. Asistió al taller de poesía de Jesús Urceloy (amigo y maestro) en Fuentetaja y en la Piscifactoría de Gonzalo Escarpa. Desde el año 2013 asiste a la Fundación José Hierro donde comparte su pasión poética con Esther Ramón y Olvido García Valdés.
Ha publicado la plaquette “Presagios” (2011) y se han incluido poemas suyos en las siguientes antologías: Manos a la obra, Manos a la obra 2 (Fuentetaja, 2010 y 2011), Libertad tras las rejas (El Taller del Poeta, 2012). Asimismo ha participado en la revista Depaso de CEPA Yucatán (2013) y en el periódico Más Getafe (2014). Recientemente ha colaborado en las antologías En legítima defensa: Poetas en tiempo de crisis (Bartleby, 2014) y en Del uno al otro confín (Chiado, 2014). Su blog: untejadoadosaguas.wordpress.com
El sonambulista es su primer poemario donde da rienda suelta a sus inquietudes y obsesiones con fuerte protagonismo del cine, la música y los viajes. Con un lenguaje desnudo y sencillo se dirije al acantilado con los pies hacia adelante y la mirada hacia atrás.
Luis Alva Ampuero (Lima, Perú, 1965). Ha realizado estudios superiores de educación en la Universidad de Educación Enrique Guzmán y Valle, La Cantuta y en la Universidad Nacional Federico Villareal, en Perú. Fue profesor de educación secundaria en el colegio nacional República de Venezuela, Callao, Perú. Ha sido profesor de natación en diversas instituciones de su país.
Ha publicado los poemarios Canto Grande mi Celda (1999) y La mitad de mi alma (2014). Participa constantemente en concursos nacionales e internacionales. Con su poema “Sueños vigentes” fue seleccionado en el Primer Concurso de Poesía de la revista Mirlo. Recientemente ha ganado con el poema “Del Cine” el VII concurso de poemas temáticos de Red Social de Poesía, obteniendo el primer puesto al poema más votado por los usuarios. Es voluntario de la Cruz Roja Española.
Como poeta se considera militante de la vida, del amor y de la paz. Es poeta incondicional del Centro de Poesía José Hierro, en Getafe, España.

Jueves 15 de enero
Carmen Crespo presenta el poemario "Tal vez huésped" y la plaquette “Puro hueco”
Ciclo Cosecha Hierro
Auditorio del Centro, 19.30 h

Carmen Crespo (Cáceres, 1962). Ha participado en la antología de la XXV selección de Voces Nuevas 2012 (Torremozas), en las antologías publicadas por la organización del Día Internacional de la Poesía en Segovia 2012 y 2014 y en la antología Poemáticas naturales (Entricíclopes, 2013). Participó también en las plaquettes colectivas “No sé”, “Kérkira” y “Travelling” de la colección Libros Mínimos.
Fue ganadora en 2013 de la II edición del Premio de Poesía Bal Hotel con el poemario Tal vez huésped (Devenir, 2014). En noviembre de 2014 ha publicado una plaquette, “Puro hueco”, realizada por el artista pintor y grabador Manuel Ayllon; ambos trabajos son presentados al público de Getafe en este acto.
Colabora con la revista digital de poesía conVersos, de cuyo consejo de redacción es miembro.

Miércoles 21 de enero
Encuentro con Menchu Gutiérrez
Ciclo Encuentros
Auditorio del Centro, 19.30 h

Menchu Gutiérrez (Madrid, 1957), de formación autodidacta, realizó estudios de arte y literatura en Madrid y Londres. Durante más de veinte años vivió en un faro del País Vasco. Actualmente reside en un pueblo de Cantabria.
Ha publicado numerosas obras en prosa, entre las cuales cabe destacar Viaje de estudios (Siruela, 1995), La tabla de las mareas (Siruela, 1998), La mujer ensimismada (Siruela, 2001), Latente (Siruela, 2002), Disección de una tormenta (Siruela, 2005), Detrás de la boca (Siruela, 2007) y El faro por dentro (Siruela, 2011). Con este mismo sello editorial publica La niebla, tres veces (Siruela, 2011), volumen recopilatorio de sus tres primeras novelas. Como ensayista, ha publicado la biografía literaria San Juan de la Cruz (Omega, 2003) y Decir la nieve (Siruela, 2011), un ensayo literario sobre el universo de la nieve y sus metáforas. Es asimismo autora de varios poemarios como El grillo, la luz y la novia (Entregas de la Ventura, 1981), De barro la memoria (Endymión, 1987), La mordedura blanca (Premio Ricardo Molina, 1989), La mano muerta cuenta el dinero de la vida (Árbol del Paraíso, 1997) y El ojo de Newton (Pre-Textos, 2005). Su obra ha sido objeto de distintas traducciones y ha sido recogida en varias antologías.
Ha colaborado con artistas como Jürgen Partenheimer y con el fotógrafo Chema Madoz.Traductora de E. A. Poe, W. Faulkner, J. Austen, Joseph Brodsky o W.H. Auden, entre otros autores, ha colaborado con los suplementos culturales de El País y ABC, entre otros periódicos, y en distintas revistas y suplementos literarios. Ha impartido talleres literarios y cursos en universidades como la Complutense de Madrid, la UNAM de México D.F. o la Universidad de Cantabria.

Lunes 26 de enero
Recital de poesía y narrativa en el café literario Libertad 8
Ciclo Versos en Libertad
C/ Libertad 8, Madrid
A las 19.30 h

Con más de diez años de actividad docente y de generación de espacio de intercambio, la Fundación continúa su andadura con la firmeza de paso que confiere esta experiencia pero con el funambulismo y la inquietud que demandan la creatividad y la poesía.
A lo largo de este tiempo, alumnos y docentes nos hemos acompañado en una suerte de reciprocidad y crecimiento compartido. Desde el año 2012, este privilegio encontró su momento de expansión y puesta en común con las lecturas organizadas en colaboración con Libertad 8, el café literario más señero de Madrid, a las que damos felizmente continuidad en este 2015 recién estrenado.

martes, 6 de enero de 2015

Cartas




cuerpo álamo
cuerpo astilla y caverna
cuerpo cercado por dentro
si cada palabra fuera un camino
podría llegar a algún lugar
lanzar el cuerpo al bosque del lenguaje
desde el cuerpo entero
sosteniendo solamente
el temblor/miedo/piedritas pequeñas en un montón
sobre la tierra ese montículo de fonemas
todas las letras esparcidas
derramadas como el polen
se las lleva el viento, fecundarán el barro y las flores
y la dermis y mis párpados
cada palabra como una brizna de vida
tan diminuta, pero vuela
y la poesía es el mundo más grande
o la primavera
o un abismo del que no puedo salir
o la estepa desértica más blanca
y no hay nada, nada
solamente ella
para poder asirme

©Mar Benegas


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CARTAS

Miércoles, 1


Estrella de la noche
minúscula partícula nimbada:
irisada de cielo
pareces esmeralda.

Desciende de tu puesto de vigía;
abandona la grada
en el cenit del mundo que te mira,
indiferente desde su ignorancia,

y ven que te acurruque
de mi mano en la palma.


©pbaediciones

martes, 30 de diciembre de 2014

Cartas



LA MEDIDA DE MI MADRE

No sé si te lo he dicho:
mi madre es pequeña
y tiene que ponerse de puntillas
para besarme.
Hace tiempo yo me empinaba
supongo, para robarle un beso.
Nos hemos pasado la vida
estirándonos y agachándonos
para buscar la medida exacta
donde poder querernos

©Begoña abad


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CARTAS

Preámbulo

Sobre la inocencia


Getafe
Martes
31 de Enero

Estimada Fina:
desde la última vez que nos vimos,
que, por cierto, fue la primera, era miércoles,
aunque tú sabes que llevamos toda una vida juntos,
han pasado tantas, tantas cosas,
que no sé por donde empezar;
pues eras tú quien llevaba la voz cantante,
y yo, como los demás, solo escuchaba
atento a tus lecciones de memoria,
a tus salidas poéticas.
Ahora me toca a mí.

Y, mira si son inocentes estos primeros siete días
de febrero, que temo que no sean dignos de tu atención.

Aquellos dos besos que me dejaste depositar en tus mejillas
aún me saben a cilantro.

Y a hierbabuena…


©pbaediciones

sábado, 27 de diciembre de 2014

El cuco del nido

Hola. Soy el cuco del nido. El azar, o un viento suave, me trajo, junto con otros cucos allá por el 2009, a este nido, y en él retozamos durante un tiempo. Lo creó el ínclito Gonzalo Escarpa para que compartiéramos los trabajos que pergeñábamos en el taller de creación poética, que él impartía. Cuando se fue (como él mismo cuenta en la cabecera del blog), del Centro de Poesía, para crecer, algunos de sus alumnos continuamos publicando, cada vez menos, hasta que dejamos de hacerlo. Un tiempo después, reanudé mis incursiones en el blog; y cuando Gonzalo quiso proceder a su clausura, al ver que mantenía cierta actividad, decidió perdonarle la vida.
Aunque el blog era abierto al público, sólo podíamos publicar y comentar quienes asistíamos a aquel taller de 2009.
Como creador, Gonzalo era también administrador, y los demás gozábamos de privilegios restringidos.
Puede advertirse que me he quedado solo. Mis privilegios de administrador son los mismos de siempre, y aparezco en la cabecera porque, dada la inactividad, un blog abandonado lo asigna el servidor a quien lo ocupe. Pero no puedo modificar nada.
Por mi parte, me he ofrecido a quien me ha querido escuchar, a publicar todo lo que me llegue con ese deseo. Y así ha sido en más de una ocasión.
Siempre han existido intentos de publicar en él por parte de alguien: son abundantes los borradores que han quedado como muestra de esas pretensiones (propaganda, anuncios...). Pero últimamente alguien trata de hacerlo con los comunicados de los actos que programa La Fundación Centro de Poesía José Hierro.
Dado que este blog nació ahí, creo que, si esas iniciativas parten del Centro, tienen todo el derecho; y sería justo que pudiera disponer de él, y contar con un medio más de divulgación. Por eso estimo que, sea quien sea, debe dirigirse al creador físico del blog y solicitarle que le permita ejercer los privilegios de administrador (todos los privilegios). Yo, desde este momento, doy un paso atrás.

pbernal


martes, 23 de diciembre de 2014

Fwd: FELIZ NAVIDAD





VILLANCICO EN CENTRAL PARK

Mañanicas floridas
del frío invierno
recordad a mi niño
que duerme al hielo.

Lope de Vega

Vistió la noche, copo a copo,
pluma a pluma,
lo que fue llama y oro,
cota de malla del guerrero otoño
y ahora es reino de la blancura.
¿Qué hago yo, profanando, pisando
tan fragilísimo plumaje?
Y arranco con mis manos
un puñado, un pichón de nieve,
y con amor, y con delicadeza y con ternura
lo acaricio, lo acuno, lo protejo.
Para que no llore de frío.


José Hierro







VILLANCICO
(sextina un poco triste de los reyes de oriente)

Los reyes cantando sacaron sus cestos
de mimbre de tela de caucho de viento
y en la alfombra antigua de los nuevos sueños
los dejaron vanos insensibles huecos
vacíos de formas letras cartas pliegos
singulares cortos limpios áureos viejos

Del atrio a la sala de los arcos viejos
desasosegados dejaron los cestos
los pajes quedaron dormidos hay pliegos
que así nos lo cuentan en cajas de viento
en celdas oscuras con nutrientes huecos
donde se embalsaman leyendas y sueños

Desde su alta cama Baltasar en sueños
descalzo miraba sus zapatos viejos
con la mano dulce sensibleó los huecos
desrodilló mantas encodó los cestos
se tendió desnudo de espaldas al viento
del escriba extraño que eterniza pliegos

Antes de la nada Gaspar unos pliegos
que en la mesa anuncian los cercanos sueños
despobló de letras cicatrices viento
señales palabras y en sus ojos viejos
fue cerrando casas despoblando cestos
apagando luces ventanas y huecos

Melchor en el baño llenaba los huecos
del agua con sales que guardaba en pliegos
arenas de arabia del mar rojo cestos
con algas y anclajes para hornear los sueños
y en el caudal limpio como hacen los viejos
despojó de aromas el musical viento

De los tres ahora que ha pasado el viento
de la vida ajando libertad y huecos
nos quedan leyendas relatos con viejos
dibujos en vallas películas pliegos
de dudosa suerte como aquellos sueños
que por repetidos van llenando cestos

Sacaron los cestos los reyes al viento
Baltasar los sueños Melchor solo huecos
Gaspar esos pliegos desnudos y viejos


©urceloy / diciembre de 2014
---


Fluye el agua imperturbable.
Se abre paso
desde el borde del abismo.
Rompe la espuma el espacio,
aureolada,
y se lanza entre las piedras;
y se pierde entre las piedras.
No se ve de dónde viene,
y en la calma apenas rota
del oculto paraíso,
una sombra de amargura.
Una vez vinimos juntos…


©pbaediciones

jueves, 18 de diciembre de 2014

Fwd: feliz navidad


---------- Mensaje reenviado ----------


FELIZ NAVIDAD
haikus

En la pradera
tibios rayos de sol
sobre la nieve

Solo el ciprés
sobresale su copa
entre la niebla

La tarde tiñe
de perfectos colores
robles hermosos

Duro carámbano
teje su manto frío
sobre la charca

Aún hay nieve
pronto acuden las garzas
hacia los campos


Antonio Delgado
diciembre 2014

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martes, 16 de diciembre de 2014

Fwd: Jueves 18: Jaime Alejandre


FUNDACIÓN CENTRO DE POESÍA JOSÉ HIERRO

Jaime Alejandre (Las Huelgas, Burgos, 1963) ofrecerá una retrospectiva completa de su obra poética desde sus primeros versos publicados (Vértigo Cotidiano, 1979) hasta sus más recientes inéditos.
Repasando toda su trayectoria se desvelarán las diferentes claves de su obra: la estupefacción ante el misterio de la identidad, la mirada del escritor frente a lo efímero de la existencia, el amor como imperativo humano, la búsqueda de la serenidad interna y la armonía con el universo a través de la reflexión y la emoción, la diversidad como compromiso con la dignidad del mundo.
Jaime Alejandre ha publicado:
- las novelas Fugu, Donde sea lejos y Hacia las sombras;
- los libros de relatos El Alfabeto Matemático, Manual de Historia Prescindible, Bulevares, El rencor y De entre las ruinas;
- los libros de poesía Espectador de mí, Palabras en desuso, Los Héroes Fatales, Autorretrato Póstumo, Los guerreros de terracota, Derrota de regreso, Lo que queda, Vértigo Cotidiano (1979-1981) y Los versos del Capitán Jaime Alejandre (Antología);
- las obras de teatro Patera-Tierra y Casa con jardín;
- el libro infantil Owané (la niña que cruzó el río); y
- la Antología poética de la literatura española (siglos IX-XX) en lengua de signos para personas sordas.
Socio de ediciones Evohé, dirige la colección de poesía Hazversidades poéticas y codirige la de libros de viaje El Periscopio y la colección de literatura heterodoxa Intravagantes. Ha sido traducido al árabe y al alemán y publicada parte de su obra en Braille y en audiolibros. Algunos de sus poemas han sido interpretados en Lengua de Signos Española. Ha obtenido diversos premios literarios, es prologuista y columnista de prensa escrita y su obra está recogida en diversas antologías.

ANDAMIOS (de lfc)


ANDAMIOS



Andamios amarillos cuando en ti veo muerte
[‘cuando en ti veo muerte… luctuosa sinalefa de mis ojos]…
andamios tan paródicos de esto y esto y esto que es la vida…
andamios de la busca en el relato caótico, infinito e ininteligible…
andamios de la cábala
y de los espejos con marco art decó y pan de oro…
andamios eruditos con gárgolas rampantes en su ferralla…
andamios que parodian a Chesterton con un perfil metálico de Charles Auguste Dupin…
‘handamios’ novedosos para un mundo futuro…
andamios de aquella manera,
como estás esta tarde, tirado, incongruente, laxo, yerto…
andamios paradójicos para templos católicos que aún están por hacerse y derribarse…
andamios amarillos y oxidados para mirar atrás y ver lo imprescindible prescindible…
andamios como desorientados, juveniles…
andamios investidos de cátedra y birrete…
andamios de suburbio, caedizos…
andamios posmodernos que ya no son andamios…
andamios sicológicos,
de alambre de funámbulo y vacío…
andamios de jardín, con hiedras trepadoras…
andamios con sensación de siempre, altos…
andamios objetivos, nada armónicos, seguros…
andamios nihilistas que prometen cabezas destrozadas…
andamios para el plagio de otros andamios hechos y amarillos…
andamios algebraicos, tan secretos…
andamios inconscientes, muy freudianos…
andamios que me angustian
porque ante su estatura me siento en desamparo…
andamios en el aire, políticos, sin base…
andamios aparentes, puro mundo…
andamios enredados, por siempre impenetrables…
andamios femeninos,
sinuosos…
andamios que especulan sobre toda esa flora inabarcable…
andamios generosos [se caen siempre]…
andamios de memoria…



© Luis Felipe Comendador
viernes, octubre 02, 2009:
"Los 400 golpes", POEMAS
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DUDAS Y CERTEZAS


…venid bajo la sombra del almendro
no juguéis con la tierra
ni con la flores rojas y amarillas
que atrapan la mirada con su seda
y crecen voluntarias y salvajes
en ese terraplén de la cuneta
mirad que vuestro padre llegará
un día por la siega
o a lo más en las sombras del otoño
cuando la sementera
que me han dicho los pájaros del llano
que ya acabó la guerra
y él no lo sabe pero en estos meses
de paz que han sucedido a la contienda
y seguro en los muchos que vendrán
hasta la primavera
de un año que se antoja muy lejano
que Dios pronto lo quiera
vecinos emboscados en la noche
antes de que amanezca
armados con el odio más odioso
que cualquier munición de cartuchera
conducen a vecinos asustados
medio vestidos sin peinar siquiera
con el terror pintado en el semblante
y el frío del verano por sus venas
a estos angostos lares descampados
en carros y vencidas camionetas
y en la loma más alta
que oculta la roída carretera
despertando a los bichos y a los hombres
habitados de dudas y certezas
los bajan arrastrados
y les pegan un tiro en la cabeza
luego sin detenerse a ver si viven
hay balas que se pierden en las eras
de algunos tiradores
que temen por su vida si se niegan
y disparan al frente
sin apuntar siquiera
y hasta cierran los ojos cuando tiran
poniendo en sus temores su bandera
alineados al borde del asfalto
van enterrándolos en la cuneta
y temo que en la linde del olivo
alguna noche de esas
de luna nueva o nubes agrisadas
por aires de tormenta
hayan llegado con su cargamento
de miedo y llanto y sangre hasta mi puerta
que no juguéis que sin estar viuda
padre se fue a la guerra
y esas flores trepando la vaguada
tan vivas y tan tristes y tan bellas
quizá fueron regadas
con sangre roja e inocente y fresca
quiero evitar que sin querer se manchen
jugando con la tierra
las manos infantiles de mis hijos
en esa desgraciada sementera…

Mamá, ¡qué cosas dice
tu madre en este amargo duermevela!
Vivíais en el campo en esos años…
¿Delira, o es verdad eso que cuenta…?


©pbaediciones
(2014, para “Escritores por Ciudad Juárez”)

martes, 9 de diciembre de 2014

DESDE LA PENUMBRA



ANDUVE POR EL DORSO DE TU MANO, CONFIADA...

Anduve por el dorso de tu mano, confiada,
como quien anda en las colinas
segura de que el viento existe,
de que la tierra es firme,
de la repetición eterna de las cosas.
Mas de repente tembló el universo:
llevaste la mano a tus labios
y bostezando abriste la noche
como una gruta cálida.

Llevabas diez mil siglos despertando
y el fuego ardía impaciente en tu boca.

De "Hainuwele" 1990

© Chantal Maillard

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DESDE LA PENUMBRA

45


Mis ojos ya no están. Tus ojos miran
territorios vacíos
cuando la noche… cae.


©pbaediciones


Estos versos cierran el poema “DESDE LA PENUMBRA”. Si quieres, puedes pedírselo al autor, bien directamente o a través de fb, contactando con “Candela Y.” La obra se ofrece gratuita, en formado PDF. Se enviará por email, personalizada y numerada.

martes, 2 de diciembre de 2014

DESDE LA PENUMBRA



LA MÚSICA

(Plaza de la Estación, en Charleville)

A la plaza que un césped dibuja, pobre y ralo,
y donde todo está correcto, árboles, flores,
traen todos los jueves, de noche, su estulticia
los burgueses jadeantes, que ahogan los calores.

La banda militar, en medio del jardín,
con el vals de los pífanos el chacó balancea:
Se exhibe el lechuguino en las primeras filas
y el notario es tan sólo los dijes que le cuelgan.

Rentistas con monóculo subrayan los errores:
burócratas henchidos arrastran a sus damas
-mujeres con volantes que parecen anuncios-
a cuyo lado corren, fieles como cornacas,

A la par que la arena con su bastón atizan,
sentados en los bancos, tenderos retirados,
aspiran rapé en plata, y siguen: «¡Pues, decíamos!...»
con mucha dignidad discutiendo tratados.

Un burgués con botones de plata y panza nórdica,
aplastando en su banco un lomo orondo y fofo,
saborea su pipa, de la que cae una hebra
de tabaco; -Ya saben, de estraperlo lo compro.

Y por el césped verde se ríen los golfantes,
mientras, enamorados por el son y el disfrute,
ingenuos, los turutas, husmeando una rosa
acarician al niño soñando con la nurse...

Yo sigo, hecho un desastre, igual que un estudiante,
bajo el castaño de indias, a las alegres chicas:
lo saben y se vuelven, riéndose, hacia mí,
con los ojos cuajados de ideas clandestinas.

Yo no digo ni mú, pero miro la carne
de sus cuellos bordados, blancos, por bucles locos:
y persigo la curva, bajo el justillo leve,
de una espalda de diosa, tras el arco del hombro.

Pronto, como un lebrel, acecho botas, medias...
Ellas me encuentran raro y van cuchicheando...
Reconstruyo los cuerpos y ardo en fiebres hermosas,
y mis deseos brutos se enganchan a sus labios...

© Arthur Rimbaud

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DESDE LA PENUMBRA

44


Asomas al espejo.
Ante ti se presenta un ser ajado
con hábitos de viejo
y tono demacrado.
¡Qué poco para ser papel mojado!

El vaho difuminas
y la luna se torna transparente.
En su seno adivinas
- misterio sorprendente –
que con tu rostro vive mucha gente:

Una sombra de musa;
cinco sabios pinceles, aplicados;
la mirada confusa
al interior; cegados
ojos y labios cuando son besados…;

una gota de ducha;
fuego helado que viene del invierno;
alguna mano; mucha
negación del infierno…,
y un vaciarte súbito y eterno.

Miras la marioneta
con los hilos marchitos, desmembrada,
su pantomima quieta,
su talla quebrantada,
y en el baúl del tiempo abandonada;

y ese convoy varado;
y la escuela vacía; y un querer
con un verso rayado…;
y la guapa mujer
que te sonríe con amor de ayer...

Son un recién nacido;
y un joven; y un soldado; y un reflejo
de cónyuge marido;
y un prójimo perplejo...
Entonces te ves, pedro, en el espejo.


©pbaediciones

martes, 25 de noviembre de 2014

DESDE LA PENUMBRA


ODA A LA BELLA DESNUDA

Con casto corazón, con ojos puros,
te celebro, belleza,
reteniendo la sangre
para que surja y siga
la línea, tu contorno,
para que te acuestes en mi oda
como en tierra de bosques o en espuma:
en aroma terrestre
o en música marina.

Bella desnuda, igual tus pies arqueados
por un antiguo golpe del viento o del sonido
que tus orejas, caracolas, mínimas
del esplendido mar americano.
Iguales son tus pechos
de paralela plenitud, colmados
por la luz de la vida,
iguales son volando tus párpados de trigo
que descubren o cierran
dos países profundos en tus ojos.

La línea que tu espalda ha dividido
en pálidas regiones se pierde y surge
en dos tersas mitades de manzana
y sigue separando tu hermosura
en dos columnas
de oro quemado, de alabastro fino,
a perderse en tus pies como en dos uvas,
desde donde otra vez arde y se eleva
el árbol doble de tu simetría,
fuego florido, candelabro abierto,
turgente fruta erguida
sobre el pacto del mar y de la tierra.

Tu cuerpo, en qué materia,
ágata, cuarzo, trigo,
se plasmó, fue subiendo
como el pan se levanta
de la temperatura,
y señaló colinas plateadas,
valles de un solo pétalo, dulzuras
de profundo terciopelo,
hasta quedar cuajada
la fina y firme forma femenina?

No sólo es luz que cae
sobre el mundo
la que alarga en tu cuerpo
su nieve sofocada,
sino que se desprende
de ti la claridad como si fueras
encendida por dentro.

Debajo de tu piel vive la luna.

© Pablo Neruda

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DESDE LA PENUMBRA

43


El mirlo no ha cantado a la mañana.

Desfilo a contraluz del horizonte,
deslumbrado de sol y amaneceres.

Camino junto a sombras
que niegan una meta.

Vamos hacia la noche del ocaso…,
la mano con la mano, tallados por el tiempo,
arrastrando los pasos a la Nada.


©pbaediciones

martes, 18 de noviembre de 2014

DESDE LA PENUMBRA



EL JUEGO DE HACER VERSOS


El juego de hacer versos
—que no es un juego— es algo
parecido en principio
al placer solitario.

Con la primera muda
en los años nostálgicos
de nuestra adolescencia,
a escribir empezamos.

Y son nuestros poemas
del todo imaginarios
—demasiado inexpertos
ni siquiera plagiamos—

porque la Poesía
es un ángel abstracto
y, como todos ellos,
predispuesto a halagarnos.

El arte es otra cosa
distinta. El resultado
de mucha vocación
y un poco de trabajo.

Aprender a pensar
en renglones contados
–y no en los sentimientos
con que nos exaltábamos–,

tratar con el idioma
como si fuera mágico
es un buen ejercicio,
que llega a emborracharnos.

Luego está el instrumento
en su punto afinado:
la mejor poesía
es el Verbo hecho tango.

Y los poemas son
un modo que adoptamos
para que nos entiendan
y que nos entendamos.

Lo que importa explicar
es la vida, los rasgos
de su filantropía,
las noches de sus sábados.

La manera que tiene
sobre todo en verano
de ser un paraíso.
Aunque, de cuando en cuando,

si alguna de esas nubes
que las carga el diablo
uno piensa en la historia
de estos últimos años,

si piensa en esta vida
que nos hace pedazos
de madera podrida,
perdida en un naufragio,

la conciencia le pesa
—por estar intentando
persuadirse en secreto
de que aún es honrado.

El juego de hacer versos,
que no es un juego, es algo
que acaba pareciéndose
al vicio solitario.


© Jaime Gil de Viedma
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DESDE LA PENUMBRA

42


Nos queda poco tiempo, amor, no te demores,
mira que es tarde, y luce la farola
nostálgica de lunas,
y la reja se cubre de libélulas negras
que traban nuestras manos en el trance de un beso.

No te demores tanto, amor, no te demores,
y acércate a la umbría. Ya se han secado verdes
las flores del jazmín de nuestra infancia;
y en el bruno rincón de las adelfas, donde
nacen promesas y secretos duermen
Cloris está esperando tu llegada.

Mira que se hace tarde, amor, y es medianoche,
y apunta por la reja la mañana
cuajada de palabras diluidas
en la fronda que vela tu misterio.

No te demores tanto; hace frío en la calle
y la luna con Eris alienta desvaríos
en la penumbra de la madrugada;
y Dionisos reniega, (no te demores tanto),
de todos los placeres de la vida…
…y ya
nos va quedando
poco tiempo.

©pbaediciones

martes, 11 de noviembre de 2014

DESDE LA PENUMBRA



UNA PREGUNTA QUE ME HAGO CADA MAÑANA Y CADA NOCHE

¿Por qué ha de ser difícil cada día,
si llevo doce lustros ensayando
este papel de hombre adocenado,
si ya sé qué conviene o no conviene,
si sé quién es el turbio o el castrado,
si conozco al dedillo cada acción/reacción,
cada exacto “ya es tarde”,
cada barrera y foso…?,
¿por qué ha de ser difícil cada día
si sé cada “tendríamos”,
si recito al dedillo las leyes y los salmos
que no fueron escritos,
si el bancario diario
no pasa aún de los treinta
y yo soy un mordaz quincuagenario,
si sé lo que me gusta y no me gusta y ya me da lo mismo
la rima consonante que el verso libremente desquiciado?…
¿Por qué cuando amanezco,
después de tantos meses respirando,
me tropiezo a la mínima
con el aire que sopla justo al salir de casa… y caigo,
y quedo oscuro como un nublado viejo,
y me siento más nada que la nada, limitado
por todo, distinto –muy distinto–
del sueño que soñé hace diez minutos?…
¿Por qué, si sé quien soy
–que llevo conociéndome nosecuantosmil días–,
dudo al pisar la calle
y no sé hacia qué lado dirigirme
–si viene a darme igual–
ni en qué bar recalar para comprar tabaco?…

Y porque al final, me ponga perro o gato,
cada día es difícil…
me tomo unos minutos para armarme
de algún roce de piel antepasado,
de una mirada lánguida que un día
me atropelló los ojos como náufragos,
de un cansancio tranquilo sesteando,
de un minuto que tuve con luz propia,
del amor que sentí durante un rato
un día que me amaron,
del agua resbalando en los cristales
de las ventanas de mi cuarto,
de una magia regada de palabras
que terminó en un poema mío y charco,
de un temblor rebonito con su vértigo
–un vértigo de abrazos.

Y en días tan difíciles como éste,
me viene Fonollosa como un trago…
‘La pareja perfecta es uno solo’…
me dice… ¡Puto sabio!

© luis felipe comendador ,
30 de octubre de 2014

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DESDE LA PENUMBRA

41


En dónde se quedaron esos años.

La tarde se cernía sobre los ventanales.
Vagábamos unidos. Charranes floreaban
entre renuevos de una palma joven.

Sus trinos alentaban el amor.
Deseo susurraban al oído,
y yo me resistía negando tus razones…

La calle permanece. La sombra del paseo
cobija enamorados de cuerpos adheridos,
la cara luminosa urdiendo su mentira…

En dónde se quedaron esos años…


©pbaediciones

martes, 4 de noviembre de 2014

DESDE LA PENUMBRA


UNA ELE Y DOS PALOTES

Las tardes de sofá,
los días largos
pasados a cuchillo de cocina,
la mano de madera de Marisa
mirándome sin ver,
el café de las tres tomado a tientas,
saber que tengo amigos para ser,
los ojos de Youssouph vistos de noche,
cartones en la puerta a media tarde,
los cigarros a solas calmándome la sed,
la marea,
el rostro de la muerte justo enfrente,
lo que habrá de venir después de ayer,
Manolo y sus golosos bebedizos,
un rostro de mujer,
el mar en otro sitio siempre y nunca,
la esfera de Gerardo en su doblez,
las caras de mil críos que me asolan,
la empresa y su ciprés,
el rol de la verdad en algún libro,
la nevera,
el pincel,
los libros que pinté noches enteras,
los fósiles,
mi piel,
el cartabón antiguo de la mesa,
Cumbreño, Antonio, el pie
con su uña rota para siempre,
Mayca y su calidez,
Antúnez sonriendo aunque no escampe,
filosofar con gafas,
ser sin ser…

Ha sido un año largo,
indescriptible,
lleno de asuntos feos y también
de tantos ratos buenos, grandes, vivos…
que no sé procesarlo…
y ni siquiera sé
en qué he crecido o he muerto,
en qué me he hecho o deshecho,
en qué pude acertar
o en qué me equivoqué…
sé solo que ha pasado
y yo sigo hacia Ithaca,
y que lo hago con fe
en mí mismo, primero,
y en los demás, después…

Lorena
[grande, hermosa,
directa, biunívoca…
la fuerza del envés],
los ratos Guadalupe
[siempre atenta],
Malick,
el viaje intenso,
las tardes como puesto del revés,
la soledad
[a veces compartida,
a veces dolorosa,
a veces cruel],
creer en la justicia
y luego descreer,
la Coke en la nevera,
el trozo de pastel
en el plato reciente
[no como igual que ayer],
Magdalena en los ojos
[y también en la piel],
Perú con su misterio,
Trujillo, Lima, Moche…
y aquella capillita de colores
alzada con esmero a Raphael,
los rostros sucios,
mi terquedad,
el tren,
[siempre el jodido tren]
la turba, los soldados,
Juanito en el andén con su pierna quebrada
[¡qué tipo!],
languidez,
los muertos más recientes,
Josetxo, Luis, Esther,
el lujo de Ballestas,
Fabio, Fernando, Andrés…
Alberto por la tarde de un sábado
y café…
y este afán escapista,
y estas ganas de hacer,
y esta rabia por dentro,
y este desenvolver
cada día con hambre…

Una ele y dos palotes
es lo que soy… ya ves

© Luis Felipe Comendador, 2009
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DESDE LA PENUMBRA

40


Dejo pasar el día
largamente salvado por la tarde.

Cantan las espesuras. Las hojas desprendidas
arrullan a los mirlos que burlan la pradera.

El cielo se recorta con la fronda:
el sol se volatiza en escarlata.

Anegada de lodos, una fuente.
El invierno se acerca

y en la esquina en penumbra,
tú, a mi lado,
respirando los ecos del silencio.

©pbaediciones

martes, 28 de octubre de 2014

DESDE LA PENUMBRA


SOBRE LA FALSA FACILIDAD DEL VERSO LIBRE

Aclaremos primero, antes de entrar en la materia oscura, que el verso libre es campo abierto para quienes no saben nada de poesía, porque no tuvieron voluntad ni reaños para formarse, y la intentan; para poetas malos que quieren epatar ante las chicas con gestos grandilocuentes y no aprendieron nada en el colegio [ni siquiera dónde se ubican las tildes diacríticas] –para ellos es una solución estupenda el verso libre, pues si atacan estructuras cerradas, suelen equivocarse en la medida, no controlan el ritmo y arman con rimas fáciles monstruos farragosos e hilarantes que los dejan en el más puro ridículo y nos llevan a la vergüenza ajena–, para poetas jóvenes con prisa y sin valores de vida aún marcados y para mercaderes del slogan y el hip-hop.
Cuando se huye de las estrofas medidas y de las formas rimadas, y se hace con criterio, conociéndolas y habiéndose entrenado en ellas, y se decide crear en verso libre, uno se da cuenta enseguida de que es la más dificultosa de las formas poéticas, pues exige que el poema se sostenga con afinación, ritmo interno y esas pausas blancas de respiración que le otorgan al poema su exacta cabalgadura... el poema entonces toma musicalidad [es fundamental, pues, tener instinto en la entonación y ser poseedor del ritmo, circunstancias que suelen tomar algo de facilidad cuando uno ha caminado mucho tiempo por las estrofas de metro fijo y los tipos clásicos de versificación, hace que el verso libre termine siendo poesía].
Mientras que en las estrofas clásicas existen ciertas afinidades temáticas que se adaptan mejor a uno u otro tipo de contenidos [las décimas van de lujo con la poesía lírica, los versos de pie quebrado enganchan sin problemas con la muerte, los tercetos caen estupendos en las elegías o en los poemas con enseñanza...], en el verso libre es el poeta el que debe adaptar la extensión de los versos, las respiraciones, los acentos, el ritmo y las rupturas poemáticas al tema sobre el que está creando, de tal forma que el poema responda en su cadencia musical a la sensación que quiere dejarse en el receptor, circunstancia que deja un campo infinito de trabajo que no presentan nunca las estrofas clásicas por ser cerradas y muy concretas en su estructura... así, un buen poeta en verso libre –quien lo conoce y lo usa contando con todos sus valores y potencias– es un poeta magnífico, y quien no lo conoce y lo practica sin rubor, termina siendo una pifia que, además, demuestra en su descaro sus carencias sin siquiera saberlo, mientras alza la cabeza con orgullo narciso [algo así como cuando de críos hablábamos inglés en ‘guachi-guachi’ para hacernos los importantes].
Por otra parte, el poder del buen verso libre radica, desde mi punto de vista, en sacar a la poesía de su carácter ritual [conformado por la reiteración de sonidos, algo que pertenece a las formas más primarias del pensamiento humano] y llevarla a una altura intelectual acorde con los nuevos caminos tomados por el hombre que siente, piensa y habla en parámetros de evolución hacia mejor y más complejo o mejor y más simple [ambas soluciones sirven al avance humanista]. Al huir de la rima y el metro, se elimina del poema previsión y facilidad, consiguiendo con ello predisposición del receptor a la atención y a concentrarse en aras de obtener cierta altura reflexiva.
Así las cosas, el verso libre se conforma como el de mayor dificulta de ejecución, a la vez que termina siendo la mejor herramienta de desenmascaramiento de los falsos poetas.
Yo le pido a un poeta que sepa escribir en estrofas clásicas y lo haya hecho [aunque haya sido solo como entrenamiento y formación], bordando temas y formas, ciñéndose con éxito a cada norma impuesta por conocerlas y practicarlas... y que luego me demuestre su pericia en el dificilísimo arte del ritmo interno... y de ahí al respeto van solo unos milímetros... me tiene ganado.
Visto el asunto, podría decir que el 99% de los poemas que leo y están realizados en pretendido verso libre me suenan igual que cuando escucho cantar a Leonardo Dantes ‘El Baile del pañuelo’.
Es triste, pero es cierto.

¿Entendéis ahora por qué no quiero escribir sobre estas cosas?... acabaría con un montón de gente cabreada conmigo... y no es que me importe demasiado, pero ya ando mayor para malos rollos.

© Luis Felipe Comendador
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DESDE LA PENUMBRA

39


Amor, estoy aquí.
Cerca.
Velando
la fiebre que te abrasa.

Enjugo
esa gota menuda que palpita
y asedia con sus dardos tu naufragio.

En lo bueno y lo malo.

Mañana seré yo… Hoy acompaño
la singladura
de tu velero
zarandeado
por este negro mar tempestuoso.

Hay un recodo allí, donde la sombra
es apenas penumbra. Llegaremos.

El tiempo volverá a ser con nosotros.




©pbaediciones

martes, 21 de octubre de 2014

DESDE LA PENUMBRA


DE LA POESÍA



La poesía consiste en construir lugares que de otra forma serían inexpresables... si nombro ‘pluma’ a mi pluma, la estoy enunciando en su calidad de objeto físico, y ese nombrar no es poesía, es mera comunicación con quien me escucha... si la pongo en relación con otras cosas nombradas [como papel, tinta, mano...], estoy aumentando la dosis de comunicación con el que está enfrente y me estoy haciendo entender hasta llegar a expresar usos y funciones [la pluma con tinta escribe en el papel y va de mi mano... la pluma sin tinta, aunque vaya de mi mano, no escribe en el papel], y ese relacionar lo nombrado no es poesía... puedo incluso hasta jugar con las palabras que representan esos objetos para, sin llevarlas a efectos físicos, buscarles las distintas posibilidades reales [con la pluma y la mano me puedo rascar la cabeza... con la tinta puedo manchar mi mano y cambiar su color... con mi mano puedo arrugar el papel y lanzarlo...], y ese trabajo mental sobre la posibilidad tampoco es poesía.
¿En qué consiste entonces la poesía que pueda hacerse con la pluma, la mano, el papel y la tinta?... pues sencillamente en llevar esos términos con representación real a planos en los que comiencen a descontextualizarse para configurar un universo distinto de pura construcción mental, un universo que precisa de belleza, autenticidad, ingenio y crecimiento libre en la cabeza de quien lo recibe [o sus contrarios si son buscados por el poeta]. Pero no debemos equivocarnos y pensar que la poesía debe ser un camino hacia la fantasía y que debe estar ajena a nuestra experiencia cotidiana [eso sería un error de bulto], sino que la poesía es pura atrevimiento en la construcción de una nueva realidad [algunos filósofos la llaman ‘realidad última’], cambiando los valores de lo nombrado y cambiando sus relaciones... y siempre buscando una comprensión última, siempre moviéndonos en un camino de conocimiento... así, conseguiremos ir creando un mundo distinto dentro del mundo... para que lo imaginemos mejor, es como si el mundo real fuese nuestro cuerpo físico y la poesía comenzase justo en la sombra que proyecta, que según le incida la luz, puede ser penumbra y sombra nítida a la vez o puede multiplicarse según el número y la posición de los focos... y aunque tú midas un metro con setenta centímetros, tu sombra puede medir diez metros o unos escasos 30 centímetros... y puede aparecer y desaparecer, girar a tu alrededor, quedarse a tu espalda o buscarte siempre el frente... puede adaptarse al terreno, ser suelo y pared, rocas informes e incluso estar sobre otro hombre o poseer poco a poco a una mujer... mirar tu sombra, seguirla, jugar con ella... puede perfectamente hacerte entender lo que es la poesía... así, la poesía siempre está más allá de la realidad que le da luz, componiendo y descomponiendo un nuevo universo que, cómo no, también es real [la realidad última]... y junto a ello está el lenguaje [y también el idioma, que es el encargado de la plasticidad] como única herramienta de ‘posibilidad’... con él nos hacemos humanos en su más hermosa dimensión, con él ordenamos el mundo, lo creamos y lo recreamos; desde él nos salimos de la dimensión física y llegamos a la dimensión poética, nadamos en su polisemia y nos ahogamos a veces en ella, con él nos equivocamos y acertamos, con él construimos y deconstruimos, con él encontramos claridad y también todo se hace turbio y confuso... así las cosas, debemos tener claro que la poesía no aclara conceptos, sino que abre caminos y alumbra nuevas dimensiones sobre las que trabajar para lograr una experiencia estética individual que puede ser llevada al otro [en el que probablemente será radicalmente distinta a la obtenida por quien poetizó]... la poesía no debe nunca demostrar, sino que debe quedarse en el ‘mostrar’ mediante la herramienta de la posibilidad [el lenguaje] los caminos de la imposibilidad.
Hacer un poema es una de las labores más altas y serias que puede plantearse el ser humano... e intentar un poema (?) sin saber qué es la poesía, lo que contiene, a lo que lleva, en qué consiste... es una de las formas más preclaras de no estar hecho como hombre.

domingo, enero 03, 2010
POÉTICA

© Luis Felipe Comendador
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DESDE LA PENUMBRA

38


Penetras el silencio. Desciendes a su lado.
Besos adolescentes sus labios aventuran.
El éxtasis convoca la danza de la lumbre,
y el roce de los dedos enciende la penumbra.

Su boca resucita senderos olvidados,
arranca rebeldía bajo la luz oscura,
en un feroz ataque los ritos deshereda
y rompe con estruendo tabúes y ataduras.

El sol, desprevenido, descubre la contienda
cuando rendidas quedan las armas de la lucha,
y en el marchito campo las víctimas quebradas
un armisticio firman que no romperán nunca.



©pbaediciones

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Notas de indignación

- 13 de Agosto de 2014. El técnico de Comfica llega decidido al armario de la esquina que da servicio al barrio. Abre la puerta gris. Comprueba la regleta de conexiones, y ve que todo está en orden. Luego da un paso atrás, se pone en cuclillas, retira la carcomida tapa de hierro de la arqueta, y escudriña las canalizaciones que se pierden en tubos hacia diferentes direcciones. Identifica la que le interesa, se incorpora, sigue la línea imaginaria que conduce el cableado, cruza la calzada y se dirige por la acera hasta el primer registro. Lo abre con el alicate, y encuentra un par de cables pelados sueltos, otros que continúan, y un par de marfil que no debía estar. Con la trampilla del registro abierta, vuelve al armario de la esquina, e introduce una guía en la canalización, que queda atascada a cuatro metros del registro. Saca la guía, y la intenta pasar desde el registro, pero apenas entra un par de metros. Calcula el punto en donde se atasca, y observa que hay una huella de cemento como de un irregular metro cuadrado.

- Agosto de 2013. Esa huella cumple un año. En agosto de 2013, en ese punto, se originó la rotura de la acometida de agua a la vivienda correspondiente. Los inquilinos estaban de vacaciones, y fueron los vecinos residentes quieres alertaron al Canal de Isabel II: la calle estaba inundada. Vino un equipo de Cobra a altas horas de la noche, cortaron el agua, y aislaron la avería. Al día siguiente trajeron maquinaria y abrieron un boquete que abarcaba la acera y la calzada. En la maniobra de limpieza del hueco, la maquinaria enganchó el cableado y dejó a media manzana sin línea telefónica. Los vecinos avisaron a los servicios de mantenimiento de las diferentes compañías, y vino un técnico de Comfica a repararlo. “Esto está muy mal, hay que hacer obra,” dijo: “voy a enlazarlo para que tengan servicio, pero antes de que lo cierren tenemos que rehacer las acometidas…”
Esa noche, el equipo de Cobra, que trabaja para el Canal, cerró el boquete con cemento, y, cuando por la mañana se presentaron los técnicos de Comfica, solo pudieron constatar la chapuza, comentando que daría problemas.

- 12 de agosto de 2014. Un equipo de Celer, instaladores de fibra óptica a “tanto por contrato”, se dispone a introducir cable para cumplimentar uno. Pierden la mañana en el intento. Avanzada la tarde, los vecinos detectan el fallo de Internet, y avisan al 1002. No hay línea de voz. Pero los de la fibra han conseguido pasarla…

- 13 de Agosto de 2014, llega el técnico de Comfica, decidido, al armario de la esquina que da servicio al barrio...: “Esto va para largo”, dice a los afectados: “Puede que con jabón y agua lograran hacer pasar la guía… y al pasar la fibra se llevaron por delante los empalmes. Ya veremos cuando se seque el jabón… O que, ante la imposibilidad de hacerlo, tiraran de un cable, al que habían enganchado la fibra… y luego les fue imposible rehacer la instalación, porque enrollaron dentro los cables... Sólo consiguieron introducir un par de marfil…”

- 4 de octubre de 2014. Mediodía. Un equipo subsidiario del Canal rompe la acera, descubre la canalización, y se retira. Otro equipo subsidiario de Telefónica sanea la canalización con dos tubos de pvc, de 60 m/m de diámetro y casi dos metros de longitud. Vuelve el primer equipo, y cierra con cemento la brecha de la acera. Todo en menos de hora y media. Comentarios vecinales hablan de un ultimátum de la OCU…

- 4 de octubre de 2014. 16:30 horas; llama a la puerta un técnico de Comfica. Viene a verificar la continuidad de la línea telefónica desde la conexión interior: enchufa un aparato en ella, y va abriendo los registros en sentido descendente, acercando un detector al cable. El artilugio emite un sonido agudo. Mientras, otro técnico de Comfica ha pasado un cable de 6 pares desde el armario de la esquina hasta el primer registro. El primer técnico llega hasta el segundo registro, y el aparato emite un borboteo débil: detecta falta de continuidad. ¡Sorpresa! Han pasado 54 días desde la denuncia, y la avería de la acera no afecta directamente a esta línea telefónica. Al técnico de Comfica que acudió el día 13 de agosto se le pasó hacer comprobaciones básicas, dando por sentado que la rotura bajo la acera afectaba a todos los vecinos…

- 4 de octubre de 2014, 18 horas. El técnico de Comfisa piensa en voz alta: “los de Celer, al introducir la fibra óptica, movieron todo el cableado arrastrándolo por la canalización. En el primer registro, un empalme que no debía estar, correspondiente a esta línea, quedó oculto en la tubería, en el tramo siguiente. Roto. Hemos intentado reemplazar el hilo, pero no hemos podido ni introducir la guía. No podemos hacer nada. Comunicamos al jefe que deben intentarlo con el “carro”, que lo introduce mecánicamente. Me dicen que les diga que ya avisarán...”

- 21 de octubre de 2014. Hoy, cuando escribo esto para publicarlo, se cumplen 70 días del inicio de la avería, y aún no lo han reparado.

Me ha costado mucho ser objetivo, y casi lo consigo: Las empresas grandes se amparan en las pequeñas para diluir responsabilidades; las empresas pequeñas, presionadas a la baja, contratan a personal sin la adecuada formación, y les paga mal. Las prioridades de los jefes están en lo fácil, en lo económico, y en evitar las penalizaciones ocultando los casos problemáticos a las empresas matrices…

Estos son los hechos, tuyas las conclusiones.

martes, 5 de agosto de 2014

DESDE LA PENUMBRA



COMERTE CON LOS OJOS

Comerte con los ojos
porque me están saliendo los dientes de leche
y aún no son cuchillos, pero son incisivos
y alumbran el marfil del proboscídeo
que voy a ser en poco tiempo,
ese proyecto anfibio que abre sendas
y no sabe cerrarlas,
que pasta en los paisajes de la carne
siendo herbívoro y amo de su huella.

Comerte con los ojos porque hay hambre
y los pastos escasean por la falta de lluvias,
porque hay necesidad
y aún me resta energía en estos músculos ciegos
que son como pistones o murciélagos.

Comerte con los ojos porque hay un no sé qué de acantilado
justo entre las pestañas,
y también hay almendras y tarde y noche y senos.

Comerte con los ojos porque hay que morir solo
y una nostalgia verde se hace trama en las uñas como un viento.

Comerte con los ojos y ser delirio o calma,
esqueleto o razones, muérdago o contrapunto.

Comerte con los ojos y sentirme capaz de la próxima caza,
y colgar en las perchas
las piezas que se cobren mis fauces
como una voz o un lirio,
y esperar apostado a que las trampas salten y comience el banquete.

Comerte con los ojos
y dibujar el plano de tu coreografía,
y escarbar y engañarme con cierto ardid eterno sobre la hierba fresca,
y verte de perfil con el filtro ultramar,
y cruzarte los brazos como si fueran humo,
y fingirte en la arena con trazos impecables.

Comerte con los ojos porque debo asombrarme antes de merecerte…
y cribarme la voz
y espantar a los pulpos que duermen en el pozo,
y limpiarme de muertos,
y hacer eucaristía pagana del reflejo.

Comerte con los ojos porque persistes en enfrentarte a ellos,
como recién nacida
para ser comulgada por mi iris hambriento.

Comerte con los ojos
y buscar que me ignores para saberte cierta,
y mirarte yaciendo con un candor de hormigas,
y sentir tu doblez como un impedimento de jabón y de agujas.

Comerte con los ojos
dejando que el instinto tome caudal abajo para tornarse ayuno,
que el sabor del milagro me hinque de rodillas entre tus dos pezones…
y humillarme sea dulce,
y llagarme sea insomnio,
y tenerte sea impúdico.

Comerte con los ojos,
y luego con las manos,
y luego con la boca cansada de vigilias.

Comerte en mil posturas,
con raíces y almenas,
con la garganta espesa y reincidente,
con la piel abismada como en un exterminio.

Comerte…
ensalivarte…
masticarte…
y roer tu columna vertebral hasta que sea la mía


© Luis Felipe Comendador
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DESDE LA PENUMBRA

37


En esta tensa y larga duermevela
solo tu sombra y yo…

Una estrella fugaz. Pido un deseo
que se diluye azul, con la mirada
en la tranquilidad de tu abandono.

En la linde nocturna, mi capricho
como vilano tiro en un rincón
donde reposan vanas otras irrealidades.

Pero yo sigo cerca,
hilvanando el placer de recrearte,
de reinventar la curva de tu espalda,

y te recito cuentos de misterio
vividos a deshora, cuando la madrugada;
de locuras cumplidas,
doloroso recuerdo.



©pbaediciones

viernes, 1 de agosto de 2014

DESDE LA PENUMBRA



¿POR QUÉ NO DESNUDA?


¿Por qué no desnuda?...

sin los engaños en el pecho,
sin las presiones de la muda
y sin el vuelo del vestido
para ocultar tus posturas...

enséñate a los ojos como eres,
sin el musgo de las cosas cubriendo tu piel,
sin el truco en las colinas
y en las blondas del cuerpo...

sé el tapir en los juncos
y deja que mis ojos sean manos...

que me admire de todo tu desastre
y te contradiga,
que me deje goloso el caucho que derramas
y me mate todo lo pálido...

Gústate hasta que te ciña tu desnudo
y se desate...

gústate de la nube que eres
hasta en la borrasca...

gústate en la porcelana
que levanta polvaredas en tus iris...
en el brío de tus gestos,
en el aire que agotas al girarte...

y quiérete comer a dentelladas
como en un adulterio con tus formas...

y luego ese olor a mandarina de tu vientre,
la desazón que lleva...
que entre por tu nariz
y te deje agotada.


viernes, abril 23, 2010
© Luis Felipe Comendador
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DESDE LA PENUMBRA

36


Licantropía bajo el sol.

Busco la sombra. De la luz escapo,
ardiente de bullicio en el silencio.

Añoro,
como la desnudez y la vergüenza,
huellas
de aquella intimidad lejos del mundo,
que nos oprime con anhelo falso,
rastro de madriguera en la penumbra.


©pbaediciones

martes, 22 de julio de 2014

DESDE LA PENUMBRA


conflicto

ROMANCE DEL CRIMEN (1937)

(A ti, en Vizna, cerca de la fuente grande,
hecho ya tierra y rumor de agua eterna y oculta)

Al acordeón del puerto
le han estrangulado el cante.

En Argel y Alejandría,
en Melbourne y Buenos Aires.

Se han secado las espitas
en el cristal de los bares.

La policía ha prohibido
cierta música en los bailes.

Los niños llevan a casa
pistolas, bombones, guantes.

La sombra quedó cosida
con el cuchillo, a la carne.

Por el asfalto resbalan
serpientes de verde sangre.

En Tokío y en Marsella,
en Liverpool y en el Havre.

Y en todo el mundo la prensa
llevará con gran detalle

a los hogares honrados
cinco columnas de sangre.


© Romero Murube

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DESDE LA PENUMBRA

35


Las noches a tu lado
son ecos de penumbra,
fantástica sustancia
difícil de domar.

El sol, cuando repica
su luz en la ventana,
no quiere saludarla:
la quiere eliminar.

Evita sus reflejos
que lanza como dardos;
entorna los postigos:
impídelos entrar,

que no desaparezca
la leve telaraña
velando tu desnudo.
Y déjame mirar.


©pbaediciones

martes, 15 de julio de 2014

DESDE LA PENUMBRA



ÁNGELES

Cuando bajaban ángeles
a la tierra y decían esas cosas,
esas cosas que sólo eran capaces
de proclamar los ángeles,
y anunciaban sucesos, catástrofes, diluvios,
mágicos embarazos, destinos imperiales o fatídicos,
castigos celestiales, plagas, pestes,
incendios, terremotos…

Cuando exhibían su plumaje extraterrestre
los ángeles, ambiguos, ambidextros,
mientras sonaban músicas de arpa,
flauta, chelo, bandurria,
teclados electrónicos,
y olía a humo de incienso, a nardo, a pachulí,
y entre nubes blanquísimas surgían
y desaparecían
los enviados celestes
y alelados dejaban a los pobres
humanos, torpes, feos
y privados de efectos especiales…

En aquellas calendas
prodigiosas,
cuando los más hermosos travestidos
brindaban su imposible envergadura
a los ojos mortales…

En los felices siglos de la fe,
cuando pasaba un ángel
por tu frente
y ya te iluminaba para siempre…

Había ángeles con copas,
había ángeles con peces,
ángeles con espadas, con lirios, con trompetas,
ángeles con antorchas,
ángeles con pinceles…

Y eran de tal dulzura aquellos seres
que hasta de su cabello
se hizo dulce…

Había también ángeles con ojos de serpiente,
con ojos de los que brotaban rayos,
con ojos de esmeralda
y con ojos de fuego…

Terribles los llamaba aquel poeta,
todo ángel es terrible, dejó escrito
y fue felicitado
y aclamado
y leído en la parte más culta del planeta,
y aún seguimos leyéndolo.

Pero otros son los tiempos, los sistemas,
las costumbres,
los ángeles
ahora.

Los ángeles ahora pueden ir en vaqueros, deportivas,
camiseta sin mangas,
con piercing en la ceja, tatuajes en los bíceps,
tener ojos azules
y muy malos modales…

Los ángeles ahora
pueden cobrar por exhibirse,
trapichear con su imagen, alquilarse
y anunciar no prodigios, prodigiosos
productos…

Los ángeles ahora pueden venderse caros,
insertarse en la prensa,
lucirse ante los focos
y vivir de su sexo,
ese secreto
tan bien guardado como cotizado…

Los ángeles ahora ya no son lo que eran,
han sido desplumados,
se atrofiaron sus alas,
perdieron sus poderes
y los hay hasta seropositivos…

Los ángeles
ahora
ya son sólo
terrestres,
y es muy escaso el crédito
que les prestan
los fieles…

Los ángeles auténticos son ya
como los dinosaurios,
una especie
extinguida.


©Jesús Munárriz
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DESDE LA PENUMBRA

34


Eternidad de contemplar tu cuerpo
tan cerca de mi piel, mientras palpita
despreocupadamente.

La levedad de tu respiración,
vaporosa, trivial,
como si no quisieras herir a los vecinos;
tu silueta velada; los murmullos
del sueño transparente;
huir sin avanzar al borde del abismo;
la lenta brusquedad de la caída;
esos amagos de querer hablar
volviendo la mirada;
los miedos reprimidos desatados
por alguien que se ha ido;
la flor que se dibuja en tu semblante…

La penumbra concede
toda la eternidad de contemplarte.


©pbaediciones

martes, 8 de julio de 2014

DESDE LA PENUMBRA




CANCION PARA UN NIÑO DE LA CALLE - MERCEDES SOSA

Calle13 ft. Mercedes Sosa – René Pérez
Para un niño de la calle


A esta hora exactamente,
hay un niño en la calle.
¡Hay un niño en la calle!

Es honra de los hombres proteger lo que crece,
cuidar que no haya infancia dispersa por las calles,
evitar que naufrague su corazón de barco,
su increíble aventura de pan y chocolate
poniéndole una estrella en el sitio del hambre.
De otro modo es inútil, de otro modo es absurdo
ensayar en la tierra la alegría y el canto,
porque de nada vale si hay un niño en la calle.

Todo lo toxico de mi país a mi me entra por la nariz:
lavo autos, limpio zapatos, huelo pega y también huelo paco,
robo billeteras pero soy buena gente, soy una sonrisa sin dientes,
lluvia sin techo, uña con tierra, soy lo que sobro de la guerra,
un estomago vacío, soy un golpe en la rodilla que se cura con el frío,
el mejor guía turístico del arrabal, por tres pesos te paseo por la capital,
no necesito visa pa volar por el redondel, porque yo juego con aviones de papel.
arroz con piedra, fango con vino, y lo que me falta me lo imagino.

No debe andar el mundo con el amor descalzo
enarbolando un diario como un ala en la mano
trepándose a los trenes, canjeándonos la risa,
golpeándonos el pecho con un ala cansada.
No debe andar la vida, recién nacida, a precio,
la niñez arriesgada a una estrecha ganancia
porque entonces las manos son inútiles fardos
y el corazón, apenas, una mala palabra.

Cuando cae la noche duermo despierto, un ojo cerrado y el otro abierto
por si los tigres me escupen un balazo, mi vida es como un circo pero sin payaso,
voy caminando por la zanja haciendo malabares con 5 naranjas,
pidiendo plata a todos los que pueda en una bicicleta en una sola rueda,
soy oxigeno para este continente, soy lo que descuido el presidente,
no te asustes si tengo mal aliento, si me ves sin camisa con las tetillas al viento,
yo soy un elemento más del paisaje, los residuos de la calle son mi camuflaje,
como algo que existe que parece de mentira, algo sin vida pero que respira,

Pobre del que ha olvidado que hay un niño en la calle,
que hay millones de niños que viven en la calle
y multitud de niños que crecen en la calle.
Yo los veo apretando su corazón pequeño,
mirándonos a todas con fábula en los ojos.
Un relámpago trunco les cruza la mirada,

Sobre el poema de
©Armando Tejada Gómez
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DESDE LA PENUMBRA

33


Igual que la raposa merodea,
yo no soy yo.

La calle me deprime:
empuja mis caminos, cautelosa,
en obras y tareas que obligan el diario:

saludos, discusiones, compromisos…

Escapo como nube deshecha por el viento
y anido en tu paisaje.

Entonces, ¡qué regalo!,
cuando tu cuerpo brilla en la penumbra.


©pbaediciones

martes, 1 de julio de 2014

DESDE LA PENUMBRA




HAY UN NIÑO EN LA CALLE

A esta hora, exactamente,
hay un niño en la calle.
Le digo amor, me digo, recuerdo que yo andaba
con las primeras luces de mi sangre, vendiendo
una oscura vergüenza, la historia, el tiempo,
diarios,
porque es cuando recuerdo también las presidencias,
urgentes abogados, conservadores, asco,
cuando subo a la vida juntando la inocencia,
mi niñez triturada por escasos centavos,
por la cantidad mínima de pagar la estadía
como un vagón de carga
y saber que a esta hora mi madre está esperando,
quiero decir, la madre del niño innumerable
que sale y nos pregunta con su rostro de madre:
qué han hecho de la vida,
dónde pondré la sangre,
qué haré con mi semilla si hay un niño en la calle.
Es honra de los hombres proteger lo que crece,
cuidar que no haya infancia dispersa por las calles,
evitar que naufrague su corazón de barco,
su increíble aventura de pan y chocolate,
transitar sus países de bandidos y tesoros
poniéndole una estrella en el sitio del hambre,
de otro modo es inútil ensayar en la tierra
la alegría y el canto,
de otro modo es absurdo
porque de nada vale si hay un niño en la calle.
Dónde andarán los niños que venían conmigo
ganándose la vida por los cuatro costados,
porque en este camino de lo hostil ferozmente
cayó el Toto de frente con su poquita sangre,
con sus ropas de fe, su dolor a pedazos
y ahora necesito saber cuáles sonríen
mi canción necesita saber si se han salvado,
porque sino es inútil mi juventud de música
y ha de dolerme mucho la primavera este año.
Importan dos maneras de concebir el mundo,
Una, salvarse solo,
arrojar ciegamente los demás de la balsa
y la otra,
un destino de salvarse con todos,
comprometer la vida hasta el último náufrago,
no dormir esta noche si hay un niño en la calle.
Exactamente ahora, si llueve en las ciudades,
si desciende la niebla como un sapo del aire
y el viento no es ninguna canción en las ventanas,
no debe andar el mundo con el amor descalzo
enarbolando un diario como un ala en la mano,
trepándose a los trenes, canjeándonos la risa,
golpeándonos el pecho con un ala cansada,
no debe andar la vida, recién nacida, a precio,
la niñez, arriesgada a una estrecha ganancia,
porque entonces las manos son dos fardos inútiles
y el corazón, apenas una mala palabra.
Cuando uno anda en los pueblos del país
o va en trenes por su geografía de silencio,
la patria
sale a mirar al hombre con los niños desnudos
y a preguntar qué fecha corresponde a su hambre
que historia les concierne, qué lugar en el mapa,
porque uno Norte adentro y Sur adentro encuentra
la espalda escandalosa de las grandes ciudades
nutriéndose de trigo, vides, cañaverales
donde el azúcar sube como un junco en el aire,
uno encuentra la gente, los jornales escasos,
una sorda tarea de madres con horarios
y padres silenciosos molidos en la fábricas,
hay días que uno andando de madrugada encuentra
la intemperie dormida con un niño en los brazos.
Y uno recuerda nombres, anécdotas, señores
que en París han bebido
por la antigua belleza de Dios, sobre la balsa
en donde han sorprendido la soledad de frente
y la índole triste del hombre solitario,
en tanto, sus señoras, tienen angustia y cambian
de amantes esta noche, de médico esta tarde,
porque el tedio que llevan ya no cabe en el mundo
y ellos son los accionistas de los niños descalzos.
Ellos han olvidado
que hay un niño en la calle,
que hay millones de niños
que viven en la calle
y multitud de niños
que crecen en la calle.
A esta hora, exactamente,
hay un niño creciendo.
Yo lo veo apretando su corazón pequeño,
mirándonos a todos con sus ojos de fábula,
viene, sube hacia el hombre acumulando cosas,
un relámpago trunco le cruza la mirada,
porque nadie protege esa vida que crece
y el amor se ha perdido
como un niño en la calle...

©Armando Tejada Gómez
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DESDE LA PENUMBRA

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Te miro cuando duermes. Yo vigilo
esa ternura con la que reposa
tu cabeza en la almohada. La serena
respiración desliza tu semblante
en deriva de sueños, y sigo vigilante
para que las canciones que te llevan
no turben la dulzura
de tu presente ausencia.

Y espero la mañana. Quiero ser
quien descubra en la luz de tu mirada
el aroma de un beso.


©pbaediciones

martes, 24 de junio de 2014

DESDE LA PENUMBRA




CAJÓN OSCURO PARA JUGUETES ROTOS

Musa y mujer que al ojo en sombra ofrece
agua y sed llena y en la herida es duda:
rota tu imagen, tu presencia ayuda
inequívoca al ocio. Y no parece

amor -qué nombre bajo el que no crece
jamás la suerte- y con su juego escuda
ora el labio, ora el pie: ahora la aguda
senda de un trazo que no pierde trece.

Esta es la siempre habitación del juego:
mujer o rosa que entre el hoy y el luego,
ordenas los segmentos de una huída.

Rama de olvido, condición confusa,
alma sin dueño, si mujer no musa,
si musa no mujer: si boca, vida.


©Jesús Urceloy / abril de 2008

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DESDE LA PENUMBRA

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La luna se retira del estero.

Castillos de papel las olas han trizado,
como la luz el brillo de los astros.

El canto de la alondra compite con el mirlo
mientras el sol germina el horizonte,
y ves cómo perfila fruncidos y espejuelos
en el reverberar de tu ventana.

Yo ya no estoy. Me fui con la penumbra.


©pbaediciones