martes, 22 de enero de 2019

EL FULGOR DEL RELÁMPAGO


A ras de tierra en Hoyo Cerrado. Al frente, ladera de La Najarra.
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EL FULGOR DEL RELÁMPAGO

Hay cosas que la vida te da cuando ya apenas
podías esperarlas, y su luz
maravillosa, elemental, purísima,
te hace feliz de pronto. Y desgraciado,
pues comprendes que no te corresponde
ese milagro ahora y que no debes
a ciegas entregarte a lo que era
propio tal vez de otro momento tuyo,
de un momento anterior, cuando tenías
fuerzas para ser libre.
Mas déjate llevar, y vive esa hermosura
con coraje, sin miedo. A qué pensar
en lo que te conviene. Es muy fugaz la dicha.
No la desprecies. Tómala. Y apura
el fulgor del relámpago.

Después,
tiempo tendrás para seguir muriéndote.

de Eloy Sánchez Rosillo
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AUSENCIA

Una rosa vacía de colores
sin botones ni espinas, derramados
sus estambres abiertos,
trémula de abandono,
marchita en el estío.

Una rosa vacía de colores,
lacio su tallo, verde pálido
su pistilo, quebrado
su confuso camino
bajo la sombra triste de su cáliz…

Una rosa vacía de colores,
sus pétalos al viento
sollozando desiertos arrabales
de hielo en cada esquina,
mecidos por la brisa del invierno.

Una rosa vacía de colores
marchita en primavera,
presa del desconsuelo…

Así mi corazón cuando recuerda
la risa de tu cielo.
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MATILDE

Cárcel de Palma de Mallorca, otoño de 1942: la oveja descarriada.
Está todo listo. En formación militar, las presas aguardan. Llegan el obispo y el gobernador civil. Hoy Matilde Landa, roja y jefa de rojos, atea convicta y confesa, será convertida a la fe católica y recibirá el santo sacramento del bautismo. La arrepentida se incorporará al rebaño del Señor y Satanás perderá a una de las suyas.
Se hace tarde.
Matilde no aparece.
Está en la azotea, nadie la ve.
Desde allá arriba se arroja.
El cuerpo estalla, como una bomba, contra el patio de la prisión. Nadie se mueve.
Se cumple la ceremonia prevista.
El obispo hace la señal de la Cruz, lee una página de los evangelios, exhorta a Matilde a renunciar al Mal, recita el Credo y toca su frente con agua consagrada

de Eduardo Galeano.
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