30 INVITACIÓN
(para Soledad)
Mi tren varado en la playa,
siempre dispuesto a partir,
espera.
Sus vagones, vencidos por el tiempo,
se clavan en la arena.
Un viento de levante los mece, impetuoso.
No hay papeles, ni botes,
ni restos de comida en los pasillos,
ni bajo los asientos…
Todo está listo, limpio; perfumado
con jabones de olor a caracola.
Hay un asiento libre,
lejos
de donde van las ruedas.
Quiere surcar el mar. Está esperando
a que subas al tren;
a que ocupes tu plaza.
pbernal
de las chicas del tren
---
Mostrando las entradas con la etiqueta las chicas del tren. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta las chicas del tren. Mostrar todas las entradas
miércoles, 10 de diciembre de 2008
martes, 9 de diciembre de 2008
Las chicas del tren, 5 (5 de 5)
29 LA DAMA
(Pilar Miró)
Camino de la máquina marchaba
contento de sentir esa alegría
del viajero gentil, que se subía
al tren, y allí se acomodaba,
cuando la descubrí. Hosca charlaba,
a punto de saltar algarabía,
con sus enojos puestos en la vía,
con reproches, que no disimulaba.
Atento me ofrecí -soy responsable
de la cortés urbanidad afable-,
y presto me propuse restaurarla;
y al punto retomaba mi camino:
sentada la dejé con su destino,
dichoso por lograr tranquilizarla…
Quién pudiera mirarla
ejercer su función, romper la moda,
cuando filme la escena de la boda…
pbernal
de las chicas del tren
---
(Pilar Miró)
Camino de la máquina marchaba
contento de sentir esa alegría
del viajero gentil, que se subía
al tren, y allí se acomodaba,
cuando la descubrí. Hosca charlaba,
a punto de saltar algarabía,
con sus enojos puestos en la vía,
con reproches, que no disimulaba.
Atento me ofrecí -soy responsable
de la cortés urbanidad afable-,
y presto me propuse restaurarla;
y al punto retomaba mi camino:
sentada la dejé con su destino,
dichoso por lograr tranquilizarla…
Quién pudiera mirarla
ejercer su función, romper la moda,
cuando filme la escena de la boda…
pbernal
de las chicas del tren
---
lunes, 8 de diciembre de 2008
Las chicas del tren, 5 (4 de 5)
28 DIVINA DIVA
(para Rocío)
Mujer estrella,
no sigas tu camino
bajo el laurel
tan orgullosa, altiva e indolente.
Mujer famosa,
tú sabes,
entre los elegantes, - música, vino, flor -
el brillo en tu figura desbordante.
Divino es tu destino:
tu meta es destronar, sin duda, al sol.
Detén tu caminar por un momento.
Derrama una partícula de luz
sobre tu admirador
anónimo, viajero, peregrino.
No sigas sin dejar
una gota
del aroma silvestre de tu seno;
un trocito del fuego de tus ojos;
una ráfaga fresca,
transparente,
viva,
de tu risa graciosa de coral.
Para cualquier mortal enamorado
será un caudal que, luego, vuelve a ti.
(Pues ¿cómo su glamour conservaría
sin el aplauso de una mayoría?)
pbernal
de las chicas del tren
---
(para Rocío)
Mujer estrella,
no sigas tu camino
bajo el laurel
tan orgullosa, altiva e indolente.
Mujer famosa,
tú sabes,
entre los elegantes, - música, vino, flor -
el brillo en tu figura desbordante.
Divino es tu destino:
tu meta es destronar, sin duda, al sol.
Detén tu caminar por un momento.
Derrama una partícula de luz
sobre tu admirador
anónimo, viajero, peregrino.
No sigas sin dejar
una gota
del aroma silvestre de tu seno;
un trocito del fuego de tus ojos;
una ráfaga fresca,
transparente,
viva,
de tu risa graciosa de coral.

Para cualquier mortal enamorado
será un caudal que, luego, vuelve a ti.
(Pues ¿cómo su glamour conservaría
sin el aplauso de una mayoría?)
pbernal
de las chicas del tren
---
domingo, 7 de diciembre de 2008
Las chicas del tren, 5 (3 de 5)
27 SORPRENDE
(para Gema)
Sorprende la fragancia de su risa.
Y los miedos que luce, y los esconde.
Y esos pudores de quién sabe dónde.
Y el aire transparente de su brisa…
Monotonía quiebra. Poetisa
de musicalidad que corresponde
al eco de su lar. Y quien la ronde
escuchará su voz de hierba luisa.
Un día sonará, cristal y agua,
la melodía tibia de su enagua
en un compás de baile pendenciero,
y veremos que prende la semilla
de un poema de ronda, (seguidilla
de fuegos y de amores), quedo y fiero…
pbernal
de las chicas del tren
---
(para Gema)
Sorprende la fragancia de su risa.
Y los miedos que luce, y los esconde.
Y esos pudores de quién sabe dónde.
Y el aire transparente de su brisa…
Monotonía quiebra. Poetisa
de musicalidad que corresponde
al eco de su lar. Y quien la ronde
escuchará su voz de hierba luisa.
Un día sonará, cristal y agua,
la melodía tibia de su enagua
en un compás de baile pendenciero,
y veremos que prende la semilla
de un poema de ronda, (seguidilla
de fuegos y de amores), quedo y fiero…
pbernal
de las chicas del tren
---
sábado, 6 de diciembre de 2008
Las chicas del tren, 5 (2 de 5)
26 LA NIÑA Y EL TREN
(Para Eva)
Una niña se encoge en el andén.
El viento la despeina.
El viento, que se mueve con el tren.
Vuela por el azul su mirada inocente,
y el cielo la contempla y le rinde pleitesía.
La niña se rebuja en el andén,
y el aire la despeina.
El aire que se aparta cuando el tren.
Renuevos de rubor le llegan de los campos
—amarillos, rosados, lilas, verdes—,
cargados de optimismo; y de melancolía…,
nacidos siempre con el nuevo sol.
Y la niña camina en el andén
para que la despeine
el aire. Ese, con quien se ríe el tren.
Giran los girasoles.
Refleja el sol mil dulces melodías
cuando se posa, loca, la pulcra mariposa,
en una rosa rosa ya tardía.
Y la niña, bailando en el andén,
juega con su cabello y con el viento.
El viento alegre que corteja el tren.
Doradas hojas caen de la alameda.
Tapizan en el campo horizontes de invierno.
Ya no bandeará por el andén
buscando en su cabello
el torbellino que levanta el tren,
pues, en la primavera,
el tren detiene su sin par carrera
y en él sube la niña, convertida en mujer.
pbernal
de las chicas del tren
---
(Para Eva)
Una niña se encoge en el andén.
El viento la despeina.
El viento, que se mueve con el tren.
Vuela por el azul su mirada inocente,
y el cielo la contempla y le rinde pleitesía.
La niña se rebuja en el andén,
y el aire la despeina.
El aire que se aparta cuando el tren.
Renuevos de rubor le llegan de los campos
—amarillos, rosados, lilas, verdes—,
cargados de optimismo; y de melancolía…,
nacidos siempre con el nuevo sol.
Y la niña camina en el andén
para que la despeine
el aire. Ese, con quien se ríe el tren.
Giran los girasoles.
Refleja el sol mil dulces melodías
cuando se posa, loca, la pulcra mariposa,
en una rosa rosa ya tardía.
Y la niña, bailando en el andén,
juega con su cabello y con el viento.
El viento alegre que corteja el tren.
Doradas hojas caen de la alameda.
Tapizan en el campo horizontes de invierno.
Ya no bandeará por el andén
buscando en su cabello
el torbellino que levanta el tren,
pues, en la primavera,
el tren detiene su sin par carrera
y en él sube la niña, convertida en mujer.
pbernal
de las chicas del tren
---
viernes, 5 de diciembre de 2008
Las chicas del tren, 5 (1 de 5)
25 DIME
(Para Matilde)
No me digas, Matilde,
con esas desbordantes fantasías,
que le faltó una tilde
a la loca pasión de aquellos días.
No digas, compañera,
que nunca ya querrás volver a ver
la luna cortijera,
y aquel maravilloso amanecer.
No digas, orgullosa,
que aquel amor que yo te prometía
era tan poca cosa,
cuando tanta atención te merecía.
No digas, embustera,
que te desagradaron tantas rosas
de aquella primavera:
las flores, los regalos… y otras cosas.
No digas, envidiosa,
que nunca te traté como a una dama,
si cuando fuiste diosa
era cuando dormías en mi cama.
No me digas, traidora,
que yo te maldecía y maltrataba,
cuando tú, cada hora,
era quien se perdía y me dejaba.
No me digas infiel.
Pues nunca te engañé con amoríos;
y mis besos de miel
a ti los dediqué, porque eran míos.
Mas, dime soñador.
E iluso. Y complaciente. Y confiado.
Con todo mi dolor,
este penar es todo imaginado.
pbernal
de las chicas del tren
---
(Para Matilde)
No me digas, Matilde,
con esas desbordantes fantasías,
que le faltó una tilde
a la loca pasión de aquellos días.
No digas, compañera,
que nunca ya querrás volver a ver
la luna cortijera,
y aquel maravilloso amanecer.
No digas, orgullosa,
que aquel amor que yo te prometía
era tan poca cosa,
cuando tanta atención te merecía.
No digas, embustera,
que te desagradaron tantas rosas
de aquella primavera:
las flores, los regalos… y otras cosas.
No digas, envidiosa,
que nunca te traté como a una dama,
si cuando fuiste diosa
era cuando dormías en mi cama.
No me digas, traidora,
que yo te maldecía y maltrataba,
cuando tú, cada hora,
era quien se perdía y me dejaba.
No me digas infiel.
Pues nunca te engañé con amoríos;
y mis besos de miel
a ti los dediqué, porque eran míos.
Mas, dime soñador.
E iluso. Y complaciente. Y confiado.
Con todo mi dolor,
este penar es todo imaginado.
pbernal
de las chicas del tren
---
jueves, 4 de diciembre de 2008
Las chicas del tren 4; (7 de 7)
24 MI NOMBRE
(para Pilar)
No me llames Pili.
Mi esencia de roca
me duele
cuando así me nombra
tu boca.
Yo soy el granito
pulido,
esbelto y airoso…
¿Acaso no adviertes
mi cara de rosa,
pétalos mis labios
-jugosos-
y tallo mi talle
tallado a cincel?
A la Virgen buena,
morena,
con cara de pena,
mi nombre serrano
sirvió de atalaya.
¿Sabes ya cual es…?
pbernal
de las chicas del tren
---
(para Pilar)
No me llames Pili.
Mi esencia de roca
me duele
cuando así me nombra
tu boca.
Yo soy el granito
pulido,
esbelto y airoso…
¿Acaso no adviertes
mi cara de rosa,
pétalos mis labios
-jugosos-
y tallo mi talle
tallado a cincel?
A la Virgen buena,
morena,
con cara de pena,
mi nombre serrano
sirvió de atalaya.
¿Sabes ya cual es…?
pbernal
de las chicas del tren
---
miércoles, 3 de diciembre de 2008
Las chicas del tren 4; (6 de 7)
23 PAISAJE
(Para Maite)
El uniforme azul. Limpio. Planchado.
La falda, la chaqueta y el pañuelo
se abrazan a tu piel. Un caramelo
con el café. Con nube. Bien cargado…
Azafata perfecta. Tu tablado
es donde bailas al compás del chelo,
vaivén y rudimento de flagelo
cuando trepida el tren por un sembrado.
Hay una barra lisa. De riñones
la forma, hay una isla. Los mirones
encajan su cadera en esa balda
de la cafetería en movimiento.
Y en tu figura fijan, con acento,
sus ojos. Por si llevas minifalda…
pbernal
de las chicas del tren
---
(Para Maite)
El uniforme azul. Limpio. Planchado.
La falda, la chaqueta y el pañuelo
se abrazan a tu piel. Un caramelo
con el café. Con nube. Bien cargado…
Azafata perfecta. Tu tablado
es donde bailas al compás del chelo,
vaivén y rudimento de flagelo
cuando trepida el tren por un sembrado.
Hay una barra lisa. De riñones
la forma, hay una isla. Los mirones
encajan su cadera en esa balda
de la cafetería en movimiento.
Y en tu figura fijan, con acento,
sus ojos. Por si llevas minifalda…
pbernal
de las chicas del tren
---
martes, 2 de diciembre de 2008
Las chicas del tren 4; (5 de 7)
22 TU NOMBRE
(para Blanca)
La nieve cae del cielo,
-espuma, nube, hoja…-
exhalación que moja
cuando tapiza el suelo.
Tus ojos son consuelo.
Tus pecas, artimaña.
Tu risa, telaraña.
Enciendes las pasiones
con frías emociones…
Eres Blanca. Y extraña.
pbernal
de las chicas del tren
---
(para Blanca)
La nieve cae del cielo,
-espuma, nube, hoja…-
exhalación que moja
cuando tapiza el suelo.
Tus ojos son consuelo.
Tus pecas, artimaña.
Tu risa, telaraña.
Enciendes las pasiones
con frías emociones…
Eres Blanca. Y extraña.
pbernal
de las chicas del tren
---
lunes, 1 de diciembre de 2008
Las chicas del tren 4; (4 de 7)
21 REBELDES
(Para María-José)
Pequeña María-José
morena como ninguna:
ojos de sol y de luna,
boca de rosa y bebé
(que debe saber glasé).
Enamoras a la gente
que viaja tranquilamente
de Madrid hasta Sevilla:
¡mira tú qué maravilla!
…Y esos pelos por tu frente.
pbernal
de las chicas del tren
---
(Para María-José)
Pequeña María-José
morena como ninguna:
ojos de sol y de luna,
boca de rosa y bebé
(que debe saber glasé).
Enamoras a la gente
que viaja tranquilamente
de Madrid hasta Sevilla:
¡mira tú qué maravilla!
…Y esos pelos por tu frente.
pbernal
de las chicas del tren
---
domingo, 30 de noviembre de 2008
Las chicas del tren 4; (3 de 7)
20 CONTROL DE ACCESO
(para Emma)
Presides el acceso de la Rama
poniendo tu sonrisa más sincera.
Arropas al señor y a la viajera
y al niño y al anciano y a la dama
que ante ti se detienen. Se derrama
toda tu compostura lisonjera
cuando ayudas, al pie de la escalera,
olvidada de ti y del anagrama…
Vigilas cuando suben el peldaño.
Cuidas -como si entraran al engaño
del paño- que respeten la divisa
que marca su billete. Y en el suelo
aguantas sus deseos de consuelo…,
mientras con un mohín velas tu risa.
pbernal
de las chicas del tren
---
(para Emma)
Presides el acceso de la Rama
poniendo tu sonrisa más sincera.
Arropas al señor y a la viajera
y al niño y al anciano y a la dama
que ante ti se detienen. Se derrama
toda tu compostura lisonjera
cuando ayudas, al pie de la escalera,
olvidada de ti y del anagrama…
Vigilas cuando suben el peldaño.
Cuidas -como si entraran al engaño
del paño- que respeten la divisa
que marca su billete. Y en el suelo
aguantas sus deseos de consuelo…,
mientras con un mohín velas tu risa.
pbernal
de las chicas del tren
---
sábado, 29 de noviembre de 2008
Las chicas del tren 4; (2 de 7)
19 MIRADAS
(Para Olga)
Activa, servicial y transparente
detrás de la bandeja, agasajabas
a los clientes. Los reconfortabas
con un vino, o el zumo complaciente.
Una paloma eres: diligente
revoloteas sin temor ni trabas
-mimas al niño, y a la vieja alabas…-
sobre la sala, tierna e inocente.
Hay un viajero que te mira mucho.
Es un habitual en lances ducho,
pero no se decide al abordaje.
La familiaridad con que caminas
por el tren, y tus risas argentinas,
sin duda romperían su andamiaje.
pbernal
de las chicas del tren
---
(Para Olga)
Activa, servicial y transparente
detrás de la bandeja, agasajabas
a los clientes. Los reconfortabas
con un vino, o el zumo complaciente.
Una paloma eres: diligente
revoloteas sin temor ni trabas
-mimas al niño, y a la vieja alabas…-
sobre la sala, tierna e inocente.
Hay un viajero que te mira mucho.
Es un habitual en lances ducho,
pero no se decide al abordaje.
La familiaridad con que caminas
por el tren, y tus risas argentinas,
sin duda romperían su andamiaje.
pbernal
de las chicas del tren
---
viernes, 28 de noviembre de 2008
Las chicas del tren 4; (1 de 7)
18 TEMORES
(Para Marta)
Que callen los murmullos y siseos.
Bajad el eco de vuestras palabras.
Parad con las llamadas y los pasos.
Se asusta Marta.
Esa rosa tardía, y el capullo,
soportan el estío y la solana
en silencio. No quieren que su llanto
asuste a Marta.
Rueda un tractor por el camino seco.
En el carril de hierro va la Rama.
Guardan silencio para que su paso
no asuste a Marta.
Los viajeros moderan su discurso.
Un niño le sonríe. Luego calla.
No quieren provocar un sobresalto,
y que se asuste Marta.
Un caballero, con el gesto agrio,
un refresco en el bar va y le reclama:
ni frío, frío; pero no caliente…
Y Marta se asustaba.
Un paquete denuncian en la puerta.
Es de día, y hay una luz muy clara.
En el quicio no hay nada que amenace,
pero se asusta Marta.
Su corazón palpita si se abren
las cristaleras. Llena está la sala.
Y aunque guardan silencio, si respiran,
se asusta Marta.
Si un día le descubren el camino
del gozo, del amor, de la esperanza,
envuelta en los halagos del arrullo…,
¿tendrá temores Marta?
pbernal
de las chicas del tren
---
(Para Marta)
Que callen los murmullos y siseos.
Bajad el eco de vuestras palabras.
Parad con las llamadas y los pasos.
Se asusta Marta.
Esa rosa tardía, y el capullo,
soportan el estío y la solana
en silencio. No quieren que su llanto
asuste a Marta.
Rueda un tractor por el camino seco.
En el carril de hierro va la Rama.
Guardan silencio para que su paso
no asuste a Marta.
Los viajeros moderan su discurso.
Un niño le sonríe. Luego calla.
No quieren provocar un sobresalto,
y que se asuste Marta.
Un caballero, con el gesto agrio,
un refresco en el bar va y le reclama:
ni frío, frío; pero no caliente…
Y Marta se asustaba.
Un paquete denuncian en la puerta.
Es de día, y hay una luz muy clara.
En el quicio no hay nada que amenace,
pero se asusta Marta.
Su corazón palpita si se abren
las cristaleras. Llena está la sala.
Y aunque guardan silencio, si respiran,
se asusta Marta.
Si un día le descubren el camino
del gozo, del amor, de la esperanza,
envuelta en los halagos del arrullo…,
¿tendrá temores Marta?
pbernal
de las chicas del tren
---
jueves, 27 de noviembre de 2008
Las chicas del tren 3; (9 de 9)
17 LIDIA ARTEMISA
(Para Lidia)
Lidias, Lidia, cercada en tu chiquero,
— seria, desenfadada, alegre, buena,
ojos de luz y noche, piel morena, —
al vigilante, al mozo y al viajero.
Te acosa el comerciante y el banquero,
y el guardia. Prisionera en tu vidrial
una virgen pareces: la vestal
entronada detrás de tu ventana,
capeando de tarde o de mañana.
Artemisa te llama el mayoral.
pbernal
de las chicas del tren
---
ECOS
El proyecto Naturalmentes, patrocinado por AECID, continúa su andadura y se representará próximamente en México, Miami, Haití y Santo Domingo.
29 de noviembre: México
2 de diciembre: Miami
5 y 6 de diciembre: Haití
10 y 11 de diciembre: Santo Domingo
Dirección artística: Gonzalo EscarpaAcción: Fabio de la Flor y Gonzalo Escarpa
Plataforma multimedia: La Nada Visuales
Producción y coordinación: Marina Mantini
+ info: www.naturalmentes.com
---
(Para Lidia)
Lidias, Lidia, cercada en tu chiquero,
— seria, desenfadada, alegre, buena,
ojos de luz y noche, piel morena, —
al vigilante, al mozo y al viajero.
Te acosa el comerciante y el banquero,
y el guardia. Prisionera en tu vidrial
una virgen pareces: la vestal
entronada detrás de tu ventana,
capeando de tarde o de mañana.
Artemisa te llama el mayoral.
pbernal
de las chicas del tren
---
ECOS
El proyecto Naturalmentes, patrocinado por AECID, continúa su andadura y se representará próximamente en México, Miami, Haití y Santo Domingo.
29 de noviembre: México
2 de diciembre: Miami
5 y 6 de diciembre: Haití
10 y 11 de diciembre: Santo Domingo
Dirección artística: Gonzalo EscarpaAcción: Fabio de la Flor y Gonzalo Escarpa
Plataforma multimedia: La Nada Visuales
Producción y coordinación: Marina Mantini
+ info: www.naturalmentes.com
---
miércoles, 26 de noviembre de 2008
Las chicas del tren 3; (8 de 9)
16 ENAMORADA
(para Miriam)
Muchacha temerosa.
Distante; precavida; escarmentada…
Te curas las heridas
ausentes en tu piel de porcelana.
Buscas en cada vida
respuesta de pasión arrebatada.
Tu noche revivida
al borde, -y al extremo- de una barra,
bebiendo decidida
un vaso de cerveza, o un cubata,
son horas ya perdidas
de sueños, de vivencias y de cama…
Tú le cargas las tintas
al detalle fútil que te negaran;
deshojas tus mentiras;
tus miedos; tus temores; tus fantasmas.
Y lloras tu desdicha
ansiosa de un amor. Y enamorada.
pbernal
de las chicas del tren
---
(para Miriam)
Muchacha temerosa.
Distante; precavida; escarmentada…
Te curas las heridas
ausentes en tu piel de porcelana.
Buscas en cada vida
respuesta de pasión arrebatada.
Tu noche revivida
al borde, -y al extremo- de una barra,
bebiendo decidida
un vaso de cerveza, o un cubata,
son horas ya perdidas
de sueños, de vivencias y de cama…
Tú le cargas las tintas
al detalle fútil que te negaran;
deshojas tus mentiras;
tus miedos; tus temores; tus fantasmas.
Y lloras tu desdicha
ansiosa de un amor. Y enamorada.
pbernal
de las chicas del tren
---
martes, 25 de noviembre de 2008
Las chicas del tren 3; (7 de 9)
15 TENTACIÓN
(para Ana Lucas)
Mechas de rubio difuso
con reflejos. En su pelo,
-claro sedal- un anzuelo
se le adivina confuso.
Siempre la verás plantada
con desparpajo y aciertos,
en los andenes abiertos,
ante la puerta de entrada.
Engolosina al pasaje
si miran el abordaje
sus ojos grandes, oscuros,
y recibe, seductores,
requiebros embriagadores,
votos, halagos, conjuros…
pbernal
de las chicas del tren
---
(para Ana Lucas)
Mechas de rubio difuso
con reflejos. En su pelo,
-claro sedal- un anzuelo
se le adivina confuso.
Siempre la verás plantada
con desparpajo y aciertos,
en los andenes abiertos,
ante la puerta de entrada.
Engolosina al pasaje
si miran el abordaje
sus ojos grandes, oscuros,
y recibe, seductores,
requiebros embriagadores,
votos, halagos, conjuros…
pbernal
de las chicas del tren
---
lunes, 24 de noviembre de 2008
Las chicas del tren 3; (6 de 9)
14 FANDANGOS
(para Sonia)
Tú, que naciste en un pueblo,
dices que Sonia te llamas;
tú que naciste en un pueblo
donde las casas son blancas
y tienen rejas de hierro
protegiendo las ventanas.
Pídemelo sonriendo
si quieres una balada:
pídemelo sonriendo
porque con tu risa clara
-como canto de jilguero-,
no puedo negarte nada.
La de los ojos risueños
muchacha morena clara
la de los ojos risueños:
cuando te miro a la cara
me sorprenden dos luceros
enmarcados en pestañas.
Alta y firme yo te veo:
-eres como una montaña-;
alta y firme yo te veo
y yo quisiera escalarla
desde tus pies hasta el pelo.
Del tobillo a tu garganta.
pbernal
de las chicas del tren
---
(para Sonia)
Tú, que naciste en un pueblo,
dices que Sonia te llamas;
tú que naciste en un pueblo
donde las casas son blancas
y tienen rejas de hierro
protegiendo las ventanas.
Pídemelo sonriendo
si quieres una balada:
pídemelo sonriendo
porque con tu risa clara
-como canto de jilguero-,
no puedo negarte nada.
La de los ojos risueños
muchacha morena clara
la de los ojos risueños:
cuando te miro a la cara
me sorprenden dos luceros
enmarcados en pestañas.
Alta y firme yo te veo:
-eres como una montaña-;
alta y firme yo te veo
y yo quisiera escalarla
desde tus pies hasta el pelo.
Del tobillo a tu garganta.
pbernal
de las chicas del tren
---
domingo, 23 de noviembre de 2008
Las chicas del tren 3; (5 de 9)
13 LOLI
(para Loli)
Dolores no le gusta, me confiesa
su voz con resonante melodía,
-esencia de clavel y de agonía-
en sus fruncidos labios de frambuesa.
Su risa es caramelo en una mesa;
la mirada de un niño; celosía
en la noche cerrada; lotería;
de un corazón amante dulce presa…
Ninguna sombra nubla su mirada.
No hay secreto, verdad, mentira; nada,
y, sin embargo, nunca está contenta.
Maravilla su trato distinguido,
su sencillez humilde, su cumplido…,
¿acaso son ardid de cenicienta?
pbernal
de las chicas del tren
---
(para Loli)
Dolores no le gusta, me confiesa
su voz con resonante melodía,
-esencia de clavel y de agonía-
en sus fruncidos labios de frambuesa.
Su risa es caramelo en una mesa;
la mirada de un niño; celosía
en la noche cerrada; lotería;
de un corazón amante dulce presa…
Ninguna sombra nubla su mirada.
No hay secreto, verdad, mentira; nada,
y, sin embargo, nunca está contenta.
Maravilla su trato distinguido,
su sencillez humilde, su cumplido…,
¿acaso son ardid de cenicienta?
pbernal
de las chicas del tren
---
sábado, 22 de noviembre de 2008
Las chicas del tren 3; (4 de 9)
12 CONCHI
(para Conchi)
El palmito de verbena.
Fruta madura del árbol.
La sonrisa transparente
y suelto el cabello largo.
La mirada sorprendida.
El gesto de desenfado.
El cuello terso, suave,
y ese mohín de tus labios…
Eras tú. Nadie podría
caminar el desparpajo
con que pisabas la hierba
cogida de aquel muchacho.
Del talle te sujetaba.
Tú le cogías del brazo.
Tu cabello relucía
con el brillo de su mano…
Qué te diría tu madre,
que tanto teme tus pasos,
si te viera por el parque
y en sus brazos…
pbernal
de las chicas del tren
---
(para Conchi)
El palmito de verbena.
Fruta madura del árbol.
La sonrisa transparente
y suelto el cabello largo.
La mirada sorprendida.
El gesto de desenfado.
El cuello terso, suave,
y ese mohín de tus labios…
Eras tú. Nadie podría
caminar el desparpajo
con que pisabas la hierba
cogida de aquel muchacho.
Del talle te sujetaba.
Tú le cogías del brazo.
Tu cabello relucía
con el brillo de su mano…
Qué te diría tu madre,
que tanto teme tus pasos,
si te viera por el parque
y en sus brazos…
pbernal
de las chicas del tren
---
viernes, 21 de noviembre de 2008
Las chicas del tren 3; (3 de 9)
11 MARTA
(para Marta)
Tu presencia derrocha simpatía.
Eres alta, delgada, firme, bella…
Una nube de fiesta y alborozo
levantas cuando vienes.
Ocurrente y graciosa, salvaguardas
con ansia irreprimible tus quimeras,
que salen impulsivas como música
de juglar callejero.
Tu voz es calidez, y tu mirada
arropa con azul y gallardía:
nadie será insensible a tus mohines
aunque no te conozca.
Sobre celos, rencillas y desplantes,
es amistad aquello que deseas:
nunca van a encontrarte solitaria,
y siempre bromeando.
Hecho para el amor y la nostalgia,
tu cuerpo es proporción donde los ojos
se pierden en las curvas, sueñan valles
y espían cada trazo.
Distante en el amor; desconfiada
en ese precipicio de la vida,
te cuesta soportar el compromiso,
sentirte prisionera.
Yo sé que te desean; te molestan
con insinuaciones maliciosas.
Pero, ¡qué gran artista se ha perdido
el mundo de las tablas!
De tu vida, del sol que te cobija;
de tu palabra, amigos y reuniones…;
de tus anhelos, y de quien tú sabes…
tengo noticia.
pbernal
de las chicas del tren
---
(para Marta)
Tu presencia derrocha simpatía.
Eres alta, delgada, firme, bella…
Una nube de fiesta y alborozo
levantas cuando vienes.
Ocurrente y graciosa, salvaguardas
con ansia irreprimible tus quimeras,
que salen impulsivas como música
de juglar callejero.
Tu voz es calidez, y tu mirada
arropa con azul y gallardía:
nadie será insensible a tus mohines
aunque no te conozca.
Sobre celos, rencillas y desplantes,
es amistad aquello que deseas:
nunca van a encontrarte solitaria,
y siempre bromeando.
Hecho para el amor y la nostalgia,
tu cuerpo es proporción donde los ojos
se pierden en las curvas, sueñan valles
y espían cada trazo.
Distante en el amor; desconfiada
en ese precipicio de la vida,
te cuesta soportar el compromiso,
sentirte prisionera.
Yo sé que te desean; te molestan
con insinuaciones maliciosas.
Pero, ¡qué gran artista se ha perdido
el mundo de las tablas!
De tu vida, del sol que te cobija;
de tu palabra, amigos y reuniones…;
de tus anhelos, y de quien tú sabes…
tengo noticia.
pbernal
de las chicas del tren
---
Suscribirse a:
Entradas (Atom)