La noche luminosa. Lucha la mar fruncida
contra la mariposa del cuento de las hadas,
sus alas desplegadas, velamen contra el viento,
pabilo que titila soñando lejanías.
Quedos, los cuchicheos medrosos en el casco
acunan los temores de frágil singladura
nacida en una luna y escrita en viejo libro
de roca, playa, costa, sollozos y fracaso.
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martes, 27 de noviembre de 2007
jueves, 15 de noviembre de 2007
Amor o poesía
Dialogar con los ojos, con la piel
en el silencio más comprometido;
musitar a la sombra del oído
y en la boca la lengua de tu miel.
Ser y no ser materia. Serte fiel
en esa dimensión, en el sonido
de lucha, de jadeo contenido
escrito en la blancura del papel.
Dejártelo leer para que veas
- prenderte quiero fuegos en el alma-
lo que deseo de tu geometría,
y al final del papel, cuando lo leas,
que no te importe, rota ya tu calma,
si esto es amor o solo poesía.
----------------
A un político actual
Amparado en una suerte
de máscara respetable,
acosas, lengua de sable,
con estilete de muerte.
Quienes quisieran creerte
sufren con réplica muda
esa siembra de la duda
que proclamas con tu voz
con serios ecos de coz.
¡Ni que creyeras ser Buda!
en el silencio más comprometido;
musitar a la sombra del oído
y en la boca la lengua de tu miel.
Ser y no ser materia. Serte fiel
en esa dimensión, en el sonido
de lucha, de jadeo contenido
escrito en la blancura del papel.
Dejártelo leer para que veas
- prenderte quiero fuegos en el alma-
lo que deseo de tu geometría,
y al final del papel, cuando lo leas,
que no te importe, rota ya tu calma,
si esto es amor o solo poesía.
----------------
A un político actual
Amparado en una suerte
de máscara respetable,
acosas, lengua de sable,
con estilete de muerte.
Quienes quisieran creerte
sufren con réplica muda
esa siembra de la duda
que proclamas con tu voz
con serios ecos de coz.
¡Ni que creyeras ser Buda!
LA VOZ DEL NECIO
El necio
emite su opinión
sin escuchar ni eco ni respuesta,
ni pasa inadvertido
ni se le presta atención,
la gente
gira en torno a él
como un tiovivo que se aleja,
y su voz
se asemeja a la lluvia sobre el mar,
es innecesaria.
Así
el necio naufraga como la barca
al arreciar la tormenta
mientras baila con las olas
un torpe vals,
el necio
a la deriva
se calla desnudo de razones
y en su silencio
nadie le ve llorar.
JUAN ANTONIO PINAR
emite su opinión
sin escuchar ni eco ni respuesta,
ni pasa inadvertido
ni se le presta atención,
la gente
gira en torno a él
como un tiovivo que se aleja,
y su voz
se asemeja a la lluvia sobre el mar,
es innecesaria.
Así
el necio naufraga como la barca
al arreciar la tormenta
mientras baila con las olas
un torpe vals,
el necio
a la deriva
se calla desnudo de razones
y en su silencio
nadie le ve llorar.
JUAN ANTONIO PINAR
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