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viernes, 12 de septiembre de 2008

otoño


Hay una foto sepia.

Pero
no habías nacido.



pbernal

miércoles, 12 de diciembre de 2007

las horas tristes

Querida amiga:

Un poema de amor se me presenta
en este juego eterno de la suerte,
débil, sumida en pensamiento fuerte,
miedosa de que me pasen la cuenta.

Las horas se resisten, y en la venta
de mi persona sólo quiero verte
aparecer; con mi querer quererte
sin pensar en tus prisas; siempre lenta.

Cuando la puerta se abre, tu sonrisa
llena mi habitación, cálida risa,
del aroma entrañable de la leña

crepitando en un fuego delicioso
- mágico, tierno, amable y amoroso -
por mi persona, dulce Carmen Peña.

cordialmente, Luisa

(pbernal, diciembre de 2007)

domingo, 9 de diciembre de 2007

Balada de otoño

¿Quién eres tú? Mecida por la brisa
has poseído el tiempo al sol de la mañana.

El céfiro cantaba tu hermosura
en el abrazo de tu mediodía.

Ahora es por la tarde. Hoy es tarde.

La senda está vestida de hojas muertas.

martes, 16 de octubre de 2007

soneto con estrambote

La Piedra de Rosetta


Escribe, g, mañana, tarde y noche.
Luego lo rompe, y en el papelero
lo encesta sin alarde de torero:
sin pena ni lamento; sin reproche.

Lo dice, g, tumbado en Cabo Roche
con el azul de mar verde romero,
un velo bajo el ala del sombrero
y una rubia cerveza como broche.

Solicita el olvido a su carpeta
(es tan precario el tiempo de tu día…).
No sabe, gon, si debe retractarse

en esa petición, y conformarse
(piensa si la parada del tranvía
pasó como caduca la peseta).

Su piedra de Rosetta
es la nota durmiente de su arpa;
olvida su silencio, gonzescarpa.