Creo que este poema ya venía siendo necesario.
martes 25 de mayo de 2010
La creación del mundo
(Elegía)
cuando comenzó el aire
ya sabía contar embutir el pescado cuartear el vino
ya sabía los nombres de las cosas redes sábanas espejos
y en el nombre de Dios rezaba
apoyado en la amura de rodillas
por sus padres su novia
y un amigo de Rosas que le vino a explicar
el azar de las rayas de la mano
cuando comenzó el agua
supo de la existencia de las nubes
que cortan en rodajas los ojos del jaguar
supo de la nostalgia del insulto
cuando se ha de olvidar un cuerpo y otro
que ha de venir entre las líneas corvas
de la mano extendida
cuando surgió la tierra
desconectó su móvil dejó abiertas
la ventana que daba al jardincillo
la caja de cartón con la ropa ya usada
y sin pudor vistió su carne tibia
con el cíngulo amado y los caminos
de su mano y su astucia
cuando comenzó el fuego
libre desde la voz la patria el cristianismo
libre por la ventaja de olvidar
por su matriz inmaculada
desde la profesión del infinito
escuchó a Dios rugir entre sus manos
todo esto lo sabía
desde antes de su muerte
Julio César Navarro poeta Guadalajara
ascendió solo a los cielos pero antes
de desaparecer sopló un poco de polvo
que había entre sus manos
y creó el mundo
urceloy / mayo de 2010
---
miércoles, 26 de mayo de 2010
jueves, 20 de mayo de 2010
Fallo del V Premio Internacional de Poesía Margarita Hierro
Centro de poesía José Hierro
José Iván Suárez gana el V Premio Internacional de Poesía José Hierro con la obra "Proximamente pan"
Reunido el miércoles 19 de mayo de 2010 el jurado del V Premio Internacional de Poesía Margarita Hierro, compuesto por Dña. Amalia Bautista, D. Luis Alberto de Cuenca, D. Ángel García López, Dña Luz Pichel y D. Manolo Romero y actuando como secretaria, con voz pero sin voto, Dña. Tacha Romero, acordaron conceder el premio por unanimidad a la obra titulada Próximamente pan.
Una vez abierta la plica su autor resultó ser José Iván Suárez.
José Iván Suárez (Albacete, 1980) es poeta, fotógrafo, videoartista y, de oficio, periodista. Autor del libro Gnomon (IV Premio Félix Grande de Poesía 2008), en 2002 publicó el poemario fotográfico Escondites de la ausencia (La Poza-Diputación de Albacete). Ha publicado poemas y relatos en diversos medios y antologías y recientemente ha realizado videoclips para Luis Eduardo Aute y Fernando Polavieja.
Según las observaciones del jurado, Próximamente pan está vertebrado en cinco capítulos y compuesto en verso libre. En el introito, puede leerse: "Los versos de este libro transcurren en agosto de 2087. Urbe padece calentura y el cobre ya no sirve ni en los trueques. Desde algún lugar regresa el chiquillo onomatopéyico, a bordo de su 600 con carburo licuado de aceite [...]"
En efecto, las afueras, la marginalidad, el desamparo del futuro actúan como un calco de las miserias del pasado. Con un lenguaje y una estética expresionistas, el autor describe la intemperie en la canícula donde el chiquillo errático aprende y se consume en la cochambre de los alrededores. "El libro tiene tuétano, tiene sonidos negros, y lo que tiene sonidos negros, tiene duende", destacó Manolo Romero.
Con un lenguaje y estilo muy originales, la escritura de Suárez encasta con el feísmo modernista, con el esperpento, con Valle Inclán y Vallejo, Gómez de la Serna, Baroja, Delibes... y plásticamente con los grabados oxidados y expresionistas de Goya, Solana, El Roto, Gila ... En definitiva, y en palabras de Luis Alberto de Cuenca, "estamos ante la reafirmación de un talento".
Así mismo, el jurado quiso destacar de entre las 199 obras presentadas aquellas que quedaron como finalistas:
- Narciso Yepes sonreía como un ave perpleja
- Argonautika
- Escribir el día
- Un eco que las paredes no devuelven
- Muy señores míos
- Luna de los pobres
- Oblicuo
- El rincón de pedir
- Introito
- Fresa y herida
- Los idiomas comunes
- En el nombre de la infancia
- 50 mujeres desnudas
Esta 5ª edición del premio ha contado con una participación inédita hasta la fecha de 227 autores, de entre cuyas obras 199 han sido admitidas a concurso y el resto descalificadas o no admitidas por incumplir las bases o por irregularidades en los envíos.
En cuanto a la forma de envío de la presente dedición, 64 trabajos llegaron vía e-mail y 135 por correo postal.
Aunque la mayoría de los trabajos procedían de territorio español, este año ha aumentado visiblemente la participación internacional, sobre todo de países latinoamericanos, siendo los de mayor concurrencia Argentina, Perú, Colombia y Ecuador. También se han recibido poemarios desde Cuba, Portugal, Noruega, Francia, Nueva Zelanda y de distintos estados de EE.UU.
José Iván Suárez gana el V Premio Internacional de Poesía José Hierro con la obra "Proximamente pan"
Reunido el miércoles 19 de mayo de 2010 el jurado del V Premio Internacional de Poesía Margarita Hierro, compuesto por Dña. Amalia Bautista, D. Luis Alberto de Cuenca, D. Ángel García López, Dña Luz Pichel y D. Manolo Romero y actuando como secretaria, con voz pero sin voto, Dña. Tacha Romero, acordaron conceder el premio por unanimidad a la obra titulada Próximamente pan.
Una vez abierta la plica su autor resultó ser José Iván Suárez.
José Iván Suárez (Albacete, 1980) es poeta, fotógrafo, videoartista y, de oficio, periodista. Autor del libro Gnomon (IV Premio Félix Grande de Poesía 2008), en 2002 publicó el poemario fotográfico Escondites de la ausencia (La Poza-Diputación de Albacete). Ha publicado poemas y relatos en diversos medios y antologías y recientemente ha realizado videoclips para Luis Eduardo Aute y Fernando Polavieja.
Según las observaciones del jurado, Próximamente pan está vertebrado en cinco capítulos y compuesto en verso libre. En el introito, puede leerse: "Los versos de este libro transcurren en agosto de 2087. Urbe padece calentura y el cobre ya no sirve ni en los trueques. Desde algún lugar regresa el chiquillo onomatopéyico, a bordo de su 600 con carburo licuado de aceite [...]"
En efecto, las afueras, la marginalidad, el desamparo del futuro actúan como un calco de las miserias del pasado. Con un lenguaje y una estética expresionistas, el autor describe la intemperie en la canícula donde el chiquillo errático aprende y se consume en la cochambre de los alrededores. "El libro tiene tuétano, tiene sonidos negros, y lo que tiene sonidos negros, tiene duende", destacó Manolo Romero.
Con un lenguaje y estilo muy originales, la escritura de Suárez encasta con el feísmo modernista, con el esperpento, con Valle Inclán y Vallejo, Gómez de la Serna, Baroja, Delibes... y plásticamente con los grabados oxidados y expresionistas de Goya, Solana, El Roto, Gila ... En definitiva, y en palabras de Luis Alberto de Cuenca, "estamos ante la reafirmación de un talento".
Así mismo, el jurado quiso destacar de entre las 199 obras presentadas aquellas que quedaron como finalistas:
- Narciso Yepes sonreía como un ave perpleja
- Argonautika
- Escribir el día
- Un eco que las paredes no devuelven
- Muy señores míos
- Luna de los pobres
- Oblicuo
- El rincón de pedir
- Introito
- Fresa y herida
- Los idiomas comunes
- En el nombre de la infancia
- 50 mujeres desnudas
Esta 5ª edición del premio ha contado con una participación inédita hasta la fecha de 227 autores, de entre cuyas obras 199 han sido admitidas a concurso y el resto descalificadas o no admitidas por incumplir las bases o por irregularidades en los envíos.
En cuanto a la forma de envío de la presente dedición, 64 trabajos llegaron vía e-mail y 135 por correo postal.
Aunque la mayoría de los trabajos procedían de territorio español, este año ha aumentado visiblemente la participación internacional, sobre todo de países latinoamericanos, siendo los de mayor concurrencia Argentina, Perú, Colombia y Ecuador. También se han recibido poemarios desde Cuba, Portugal, Noruega, Francia, Nueva Zelanda y de distintos estados de EE.UU.
viernes, 30 de abril de 2010
II Premio de Poesía MARCOS RAMÓN
Alberto Guirao gana el II Premio de Poesía Marcos R. Pavón
Centro de Poesía José
En un acto celebrado ayer noche en el Auditorio de la Fundación, Cristobal López de la Manzanara y Matías Muñoz, como miembros del jurado, y la directora Tacha Romero procedieron a anunciar la obra y el autor merecedor del II Premio de Poesía Marcos R. Pavón, el poemario Ascensores, de Alberto Guirao.
En enero de 2009 se convocaba por primera vez el Premio de Poesía Marcos R. Pavón, en recuerdo de un gran amigo de la Fundación Centro de Poesía José Hierro y como símbolo de amor a la poesía y compañerismo. El éxito de participación de esta convocatoria, como estímulo a la creación y posibilidad de darse a conocer para nuestros alumnos, llevó a la Fundación a dar continuidad a este certamen y al espíritu conmemorativo y solidario con que fue concebido.
Resumen del acta del jurado:
Reunido el sábado 24 de abril de 2010 el jurado del II Premio de Poesía Marcos R. Pavón, compuesto por los poetas Ezequías Blanco, Cristóbal López de la Manzanara y Matías Muñoz, y actuando como secretaria, con voz pero sin voto, Tacha Romero, decidieron conceder el premio por unanimidad a la obra titulada Ascensores, presentada bajo el pseudónimo André Frenchy que, una vez abierta la plica, resultó representar a Alberto Guirao Alcón.
Asimismo, el jurado quiso hacer una mención honorífica a las siguientes obras: Senza Fine, presentado bajo el pseudónimo Ceres, que una vez abierta la plica resultó corresponder a Ana Isabel Trigo Cáceres; Una antorcha de luz, presentada bajo el pseudónimo Vida fuentes que, una vez abierta la plica resultó ser José Antonio García García y a La lengua de los ciegos, presentada bajo el pseudónimo Julio Anaya que, una vez abierta la plica, resultó representar a Federico Monroy.
Alberto Guirao nació en Madrid en 1989. Desde temprana edad descubre la creación literaria y se dedica con frecuencia a la escritura de relato breve. En 2007 resulta ganador de un primer certamen de poesía convocado en su centro de estudios. Pocos meses después participa en el IX Recital de Poesía y Prosa Poética que se organiza en Ciempozuelos para homenajear la figura del poeta José Hierro.
A partir de este primer contacto comienza a sumergirse en el mundo de la escritura poética. Repite experiencia en 2008 interviniendo en el X Recital y, ese mismo año, obtiene dos segundos premios (en las modalidades de poesía y cuento) en el Certamen Joven 2008 convocado por el Ayuntamiento de Valdemoro. Desde 2007 cursa estudios de Periodismo en Getafe. Allí conoce la existencia del Centro de Poesía José Hierro y, en su segundo año de carrera, asiste al Taller impartido por Eva Chinchilla. Gana el XX Certamen de Poesía del IES José Hierro con un breve poemario titulado 10 fragmentos de la estética del cielo.
Ha colaborado, además, con la publicación literaria Generación espontánea y con La pecera (revista de la Universidad Carlos III). Actualmente continúa sus estudios universitarios en Roma a través de una beca de movilidad Erasmus.
Centro de Poesía José
En un acto celebrado ayer noche en el Auditorio de la Fundación, Cristobal López de la Manzanara y Matías Muñoz, como miembros del jurado, y la directora Tacha Romero procedieron a anunciar la obra y el autor merecedor del II Premio de Poesía Marcos R. Pavón, el poemario Ascensores, de Alberto Guirao.
En enero de 2009 se convocaba por primera vez el Premio de Poesía Marcos R. Pavón, en recuerdo de un gran amigo de la Fundación Centro de Poesía José Hierro y como símbolo de amor a la poesía y compañerismo. El éxito de participación de esta convocatoria, como estímulo a la creación y posibilidad de darse a conocer para nuestros alumnos, llevó a la Fundación a dar continuidad a este certamen y al espíritu conmemorativo y solidario con que fue concebido.
Resumen del acta del jurado:
Reunido el sábado 24 de abril de 2010 el jurado del II Premio de Poesía Marcos R. Pavón, compuesto por los poetas Ezequías Blanco, Cristóbal López de la Manzanara y Matías Muñoz, y actuando como secretaria, con voz pero sin voto, Tacha Romero, decidieron conceder el premio por unanimidad a la obra titulada Ascensores, presentada bajo el pseudónimo André Frenchy que, una vez abierta la plica, resultó representar a Alberto Guirao Alcón.
Asimismo, el jurado quiso hacer una mención honorífica a las siguientes obras: Senza Fine, presentado bajo el pseudónimo Ceres, que una vez abierta la plica resultó corresponder a Ana Isabel Trigo Cáceres; Una antorcha de luz, presentada bajo el pseudónimo Vida fuentes que, una vez abierta la plica resultó ser José Antonio García García y a La lengua de los ciegos, presentada bajo el pseudónimo Julio Anaya que, una vez abierta la plica, resultó representar a Federico Monroy.
Alberto Guirao nació en Madrid en 1989. Desde temprana edad descubre la creación literaria y se dedica con frecuencia a la escritura de relato breve. En 2007 resulta ganador de un primer certamen de poesía convocado en su centro de estudios. Pocos meses después participa en el IX Recital de Poesía y Prosa Poética que se organiza en Ciempozuelos para homenajear la figura del poeta José Hierro.
A partir de este primer contacto comienza a sumergirse en el mundo de la escritura poética. Repite experiencia en 2008 interviniendo en el X Recital y, ese mismo año, obtiene dos segundos premios (en las modalidades de poesía y cuento) en el Certamen Joven 2008 convocado por el Ayuntamiento de Valdemoro. Desde 2007 cursa estudios de Periodismo en Getafe. Allí conoce la existencia del Centro de Poesía José Hierro y, en su segundo año de carrera, asiste al Taller impartido por Eva Chinchilla. Gana el XX Certamen de Poesía del IES José Hierro con un breve poemario titulado 10 fragmentos de la estética del cielo.
Ha colaborado, además, con la publicación literaria Generación espontánea y con La pecera (revista de la Universidad Carlos III). Actualmente continúa sus estudios universitarios en Roma a través de una beca de movilidad Erasmus.
miércoles, 28 de abril de 2010
POEMAS SOLIDARIOS
LA BIBLIOTECA AMADA
para Marisol
A veces, al buscarte entre los libros
que pueblan esta casa, no te encuentro:
miro entre los estantes una vez
y otra más. Un millón. Hasta me aburro
de mi torpe memoria. Desde el lado
misterioso y sensual de aquel espejo
que hay junto a la entrada, veo a un tipo
igual que yo, que se sonríe. Él guarda
el secreto rincón donde te esconde
de mi búsqueda loca y sin objeto.
Sin embargo sucede que unos días
después llegas a casa, y cuando busco
ya estás aquí. Rebosa cada cuarto
con tu sonrisa abierta, y el sujeto
ese que vive al otro lado pone
cara de circunstancias si le miro.
(Pero es buena persona, me recuerda
alguien que ya conozco vagamente.
Tendré que investigarlo). Tú me llamas
desde un estante, y en silencio indago
el lugar de tu voz. Te veo. Caminan
mis manos por tu piel, abro tus páginas
y me sumerjo en ti. Y cada lunes
finjo que te has marchado y no te encuentro.
urceloy / febrero de 2010 / inédito en libro.
en blog URCELOCO
---------------
QUE NO ME DUELA MORIR
Que no me duela morir es lo que quiero...
y rimar perros con árboles
o hacerme un harakiri en el pulgar cuando atardece...
bailar como un poseso
al ritmo del ‘Dough roller blues’ de Garfield Akers
y decidir si me muerdo una uña
o me fumo el próximo cigarro
como un suicida...
pero que no me duela morir,
porque no merece la pena que me vaya de aquí
con un recuerdo amargo...
que no me duela morir...
y rimar las costuras de tu falda con los muslos
o poner mantequilla en las galletas,
y caminar toda una noche entera
mientras llueve
o simplemente dejarme caer en la cama
como un fardo...
Y que me canse de usar solo la mano derecha
o que me olvide de que tengo un omóplato
mientras miro tus senos de glicina a contraluz
y con el filtro verde de mis ojos...
y que siga deseando acariciar los meses
como a tu vientre hecho de cutis fino y blondas suaves...
y no sentirme indiferente
como las reses en el paisaje,
estancadas en los pastos con nada que hacer...
Que no me duela morir...
o que me duela poco...
que no sienta dejaros
y todo sea rimar la madera de pino con mi cuerpo
o rimar estos ojos con el negro total de algún abismo...
y que de pronto vea tu boca viniendo
y mar picada...
y que eso sea todo.
Luis Felipe Comendador, abril de 2010. Inédito.
En blog “diario de un savonarola”
---
para Marisol
A veces, al buscarte entre los libros
que pueblan esta casa, no te encuentro:
miro entre los estantes una vez
y otra más. Un millón. Hasta me aburro
de mi torpe memoria. Desde el lado
misterioso y sensual de aquel espejo
que hay junto a la entrada, veo a un tipo
igual que yo, que se sonríe. Él guarda
el secreto rincón donde te esconde
de mi búsqueda loca y sin objeto.
Sin embargo sucede que unos días
después llegas a casa, y cuando busco
ya estás aquí. Rebosa cada cuarto
con tu sonrisa abierta, y el sujeto
ese que vive al otro lado pone
cara de circunstancias si le miro.
(Pero es buena persona, me recuerda
alguien que ya conozco vagamente.
Tendré que investigarlo). Tú me llamas
desde un estante, y en silencio indago
el lugar de tu voz. Te veo. Caminan
mis manos por tu piel, abro tus páginas
y me sumerjo en ti. Y cada lunes
finjo que te has marchado y no te encuentro.
urceloy / febrero de 2010 / inédito en libro.
en blog URCELOCO
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QUE NO ME DUELA MORIR
Que no me duela morir es lo que quiero...
y rimar perros con árboles
o hacerme un harakiri en el pulgar cuando atardece...
bailar como un poseso
al ritmo del ‘Dough roller blues’ de Garfield Akers
y decidir si me muerdo una uña
o me fumo el próximo cigarro
como un suicida...
pero que no me duela morir,
porque no merece la pena que me vaya de aquí
con un recuerdo amargo...
que no me duela morir...
y rimar las costuras de tu falda con los muslos
o poner mantequilla en las galletas,
y caminar toda una noche entera
mientras llueve
o simplemente dejarme caer en la cama
como un fardo...
Y que me canse de usar solo la mano derecha
o que me olvide de que tengo un omóplato
mientras miro tus senos de glicina a contraluz
y con el filtro verde de mis ojos...
y que siga deseando acariciar los meses
como a tu vientre hecho de cutis fino y blondas suaves...
y no sentirme indiferente
como las reses en el paisaje,
estancadas en los pastos con nada que hacer...
Que no me duela morir...
o que me duela poco...
que no sienta dejaros
y todo sea rimar la madera de pino con mi cuerpo
o rimar estos ojos con el negro total de algún abismo...
y que de pronto vea tu boca viniendo
y mar picada...
y que eso sea todo.
Luis Felipe Comendador, abril de 2010. Inédito.
En blog “diario de un savonarola”
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miércoles, 24 de febrero de 2010
Locus iste
el cuenco de mis manos
es el lugar de mi tristeza
mis dos manos adultas que se pierden
en la niñez aromas ruidos noches
recuerdan las canciones que mi padre
cantaba sin saber que en esa voz
iba trazando su memoria nuestra
tal vez de caminar junto a mi cuerpo
de coger cosas
se hicieron fuertes
tal vez de romper horas y bolígrafos
se hicieron disimuladamente fuertes
y amaron
lo que pudieron
lo que sabían
las horas los bolígrafos
la fruta los regalos infantiles
los libros y la música encerrada
los timbres y las puertas
la ternura
amaron
de una mujer
su abrazo
con su cadáver con su máscara
con su desnudo débil su alegría
y su grito final
vencido
seco
estas manos vivieron
en una ciudad vieja
en una casa pobre
en una habitación
una cama un armario una mesilla
y un poco sólo un poco
de cielo prometido
de aquel cielo imperfecto que pasaba
tras la persiana sucia por el patio
mis manos son ahora
su espalda suelta a golpe
de luz dormida junto a ella a salvo
de pisadas a salvo del rencor
en un borde del suelo
hacia el lugar de toda esta tristeza
© Jesús Urceloy 2010
el cuenco de mis manos
es el lugar de mi tristeza
mis dos manos adultas que se pierden
en la niñez aromas ruidos noches
recuerdan las canciones que mi padre
cantaba sin saber que en esa voz
iba trazando su memoria nuestra
tal vez de caminar junto a mi cuerpo
de coger cosas
se hicieron fuertes
tal vez de romper horas y bolígrafos
se hicieron disimuladamente fuertes
y amaron
lo que pudieron
lo que sabían
las horas los bolígrafos
la fruta los regalos infantiles
los libros y la música encerrada
los timbres y las puertas
la ternura
amaron
de una mujer
su abrazo
con su cadáver con su máscara
con su desnudo débil su alegría
y su grito final
vencido
seco
estas manos vivieron
en una ciudad vieja
en una casa pobre
en una habitación
una cama un armario una mesilla
y un poco sólo un poco
de cielo prometido
de aquel cielo imperfecto que pasaba
tras la persiana sucia por el patio
mis manos son ahora
su espalda suelta a golpe
de luz dormida junto a ella a salvo
de pisadas a salvo del rencor
en un borde del suelo
hacia el lugar de toda esta tristeza
© Jesús Urceloy 2010
martes, 23 de febrero de 2010
Elegía Humilde
por Jesús Urceloy
Para Juan Córcoles (1953 - 2003)
Septiembre de 2003.
Mi amigo Juan,
Juan Córcoles,
que tal vez fue poeta...
con quien jugué a ser hombre
y me enseñó las tretas
de la vida,
a colarme en el metro,
a jugar con apuestas,
a mirar con dulzura romántica a las guapas
y cínica renuncia a las mujeres bellas,
que me enseñó
esas
cosas
que no se aprenden en ninguna academia,
se me ha muerto.
Hace poco.
Muy poco:
cuando ya no existían edad ni diferencias.
Y llevo haciéndole un soneto desde entonces
que no acabo jamás, que no me llega,
al que le falta ya desde el principio
esa
primera
letra.
Sé muy bien de qué va,
tengo la idea
bien ajustada, sé cómo concluye:
-unas palabras suyas que siempre repitiera-,
sé dónde irán los ritmos,
-probablemente
en segunda y con seguridad en sexta-,
y hasta la consonante
huirá de verbos fáciles, de adverbios, participios,
de plurales de mórbida osamenta:
que en el primer cuarteto irá su vida,
en el segundo una insufrible espera,
y en el primer terceto una pregunta
que en el último verso se contesta...
pero no puedo,
no puedo,
no sé qué pasa
no
sé
qué no me deja...
Tal vez no haya llorado
de manera correcta
a la usanza de todos, con el pañuelo blanco
de todas las tristezas,
y la camisa sucia y arrugada
de las noches en vela...
No sé qué pasa, no sé porqué no rompe
dentro de cada casa esta tristeza,
por qué sigo leyendo
libros, versos, relatos y novelas,
por qué como, me ducho, hago la vida
desordenada que mi caos inventa,
y acudo a mi trabajo como siempre
y sueño como siempre que ella llega
y me dice: yo soy
tu brisa nueva...
Mi amigo Juan se ha muerto
este verano imbécil,
y el poema
no dice nada más,
se para un poco,
y un poco más
tarde
se cierra.
por Jesús Urceloy
Para Juan Córcoles (1953 - 2003)
Septiembre de 2003.
Mi amigo Juan,
Juan Córcoles,
que tal vez fue poeta...
con quien jugué a ser hombre
y me enseñó las tretas
de la vida,
a colarme en el metro,
a jugar con apuestas,
a mirar con dulzura romántica a las guapas
y cínica renuncia a las mujeres bellas,
que me enseñó
esas
cosas
que no se aprenden en ninguna academia,
se me ha muerto.
Hace poco.
Muy poco:
cuando ya no existían edad ni diferencias.
Y llevo haciéndole un soneto desde entonces
que no acabo jamás, que no me llega,
al que le falta ya desde el principio
esa
primera
letra.
Sé muy bien de qué va,
tengo la idea
bien ajustada, sé cómo concluye:
-unas palabras suyas que siempre repitiera-,
sé dónde irán los ritmos,
-probablemente
en segunda y con seguridad en sexta-,
y hasta la consonante
huirá de verbos fáciles, de adverbios, participios,
de plurales de mórbida osamenta:
que en el primer cuarteto irá su vida,
en el segundo una insufrible espera,
y en el primer terceto una pregunta
que en el último verso se contesta...
pero no puedo,
no puedo,
no sé qué pasa
no
sé
qué no me deja...
Tal vez no haya llorado
de manera correcta
a la usanza de todos, con el pañuelo blanco
de todas las tristezas,
y la camisa sucia y arrugada
de las noches en vela...
No sé qué pasa, no sé porqué no rompe
dentro de cada casa esta tristeza,
por qué sigo leyendo
libros, versos, relatos y novelas,
por qué como, me ducho, hago la vida
desordenada que mi caos inventa,
y acudo a mi trabajo como siempre
y sueño como siempre que ella llega
y me dice: yo soy
tu brisa nueva...
Mi amigo Juan se ha muerto
este verano imbécil,
y el poema
no dice nada más,
se para un poco,
y un poco más
tarde
se cierra.
viernes, 29 de enero de 2010
Queridos amigos, me acaban de conceder el tercer premio de poesía CAROLINA CORONADO de Parla, y quiero compartirlo con vosotros que sois mis animadores constantes.
Arsenio Sopeña Martín
---
EL LAUREL
Verde es el Laurel junto a mi ventana,
lo veo tan de mañana que me despierta
con su mirada presta de clorofila cariñosa.
Verde es el Laurel,
el de las coronas encendidas de homenajes
en recuerdo a los célebres anónimos
caídos virtuosos
que dieron su vida por el honor.
Verde es el Laurel que alumbra mi ventana,
¿Querrá decirme cosas?
¡No lo hago caso!
Será porque lo tengo todos los días
y no aprecio el valor del sentimiento.
Será la estupidez repetitiva
de la conciencia con lo absurdo
del afecto cotidiano.
Verde es mi Laurel,
el de mis alegrías encabezadas
en los distingos amorosos.
El de los significados deportivos
en aquellos lugares donde permanece
el recuerdo imborrable de la memoria.
Verde es la hoja del Laurel,
la de buen gusto y siempre sobra,
la de los guisos imprescindibles,
la de las aguas cocidas en brebajes,
la que cobija los pájaros nocturnos
que con su piar incesante
arrecian la llegada de la noche.
¿Qué mundo sería sin pájaros?
¿Qué pájaros se pasean por el mundo?
¿Qué mundo sería sin Laurel?
¿Qué refugio incorpóreo se perdería?
Como el de los paraísos fiscales
que arruinan a los pobres,
mientras los gangster invisibles
se aprovechan de la carroña social.
¿Ay, si los Laureles hablaran?
Cuanto pájaro quedaría preso
de su maledicencia
en el vuelo sin retorno de su falsedad.
¡No quiero que le poden a mi Laurel, no!
quiero cortar sus ramas cariñosas
con la profundidad de la mirada
de un ser vivo que te quiere,
te acompaña y te da vida.
¡Ese es mi Laurel!
EL PONTON DE LA OLIVA
---
Arsenio Sopeña Martín
Arsenio Sopeña Martín
---
EL LAUREL
Verde es el Laurel junto a mi ventana,
lo veo tan de mañana que me despierta
con su mirada presta de clorofila cariñosa.
Verde es el Laurel,
el de las coronas encendidas de homenajes
en recuerdo a los célebres anónimos
caídos virtuosos
que dieron su vida por el honor.
Verde es el Laurel que alumbra mi ventana,
¿Querrá decirme cosas?
¡No lo hago caso!
Será porque lo tengo todos los días
y no aprecio el valor del sentimiento.
Será la estupidez repetitiva
de la conciencia con lo absurdo
del afecto cotidiano.
Verde es mi Laurel,
el de mis alegrías encabezadas
en los distingos amorosos.
El de los significados deportivos
en aquellos lugares donde permanece
el recuerdo imborrable de la memoria.
Verde es la hoja del Laurel,
la de buen gusto y siempre sobra,
la de los guisos imprescindibles,
la de las aguas cocidas en brebajes,
la que cobija los pájaros nocturnos
que con su piar incesante
arrecian la llegada de la noche.
¿Qué mundo sería sin pájaros?
¿Qué pájaros se pasean por el mundo?
¿Qué mundo sería sin Laurel?
¿Qué refugio incorpóreo se perdería?
Como el de los paraísos fiscales
que arruinan a los pobres,
mientras los gangster invisibles
se aprovechan de la carroña social.
¿Ay, si los Laureles hablaran?
Cuanto pájaro quedaría preso
de su maledicencia
en el vuelo sin retorno de su falsedad.
¡No quiero que le poden a mi Laurel, no!
quiero cortar sus ramas cariñosas
con la profundidad de la mirada
de un ser vivo que te quiere,
te acompaña y te da vida.
¡Ese es mi Laurel!
EL PONTON DE LA OLIVA
---
Arsenio Sopeña Martín
jueves, 28 de enero de 2010
Vigilad vuestros pasos...
5
Castores en la charca
edificando en círculo una isla,
la hora de la merienda, Costafreda,
redomas en el mar de los sargazos
[el mundo es pura química y ensayo],
la luz en el umbral del cielorraso,
los zapatos corinto del 80
[eran Sebago],
los mirtos en alguna primavera,
Gardel en Sonigram,
las noches en la luna de Valencia,
Gotthold con su discurso Lacoonte,
la hierba en el Edén,
el ritmo Gorostiaga al fondo de Las Armas,
el pisco, Rampa, Odette,
casullas en silencio por las calles,
un Minute Maid free french,
una boina de chica, tú de espaldas,
el horizonte, el tren,
Govinda, Fendetestas,
Coca-cola, Ducados, el Zurguén,
caritas primorosas a las doce,
¿qué hay para comer?,
dislates, causas justas, globulina,
Girondo, Cadaqués...
y llamar a clientes para ver
si necesitan que les haga algún trabajo,
y aguantar sus historias tristes
[que son como la mía],
y acudir a la Caja de Ahorros
para calmar las cuentas, y firmar
las cartitas con acuse de Hacienda,
y desdoblar los días de trabajo sin trabajo...
no sé ya cuál es la realidad,
si la de los tragos intelectuales
o la de los vómitos de mi economía diaria...
todo se mezcla y se hace nebuloso...
y hay una gana rara de impudicia
que convive con otra de ruptura...
todo se cae y en los ágapes me dan
lecciones de urbanidad y hasta de moral...
a mí, que caí ya un par de veces en la vida
[caí con todo el equipo] y supe resucitar,
que hice realidad mis proyectos
y los vi destruidos,
que tuve y perdí,
que creí y luché hasta conseguir
[y hasta volví a perder]...
lo que llevo peor es aguantar las miradas torvas
de quienes no tienen problemas reales
y se los inventan,
de los que no tienen crisis
y juegan a padecerla... en fin,
que unos guantes de fina piel naranja
condonan unas manos,
que quedan unos meses
para la próxima berrea de los ciervos nacionales,
que hay un texto de Borges que me deja sublimado,
que a pesar de que el mundo es esto y esto y esto,
persevero;
que las garzas se elevan con las térmicas
para migrar y a veces siento
al mandril que fui junto al estómago...
Ha vuelto el humo desde las chimeneas,
las quemas del invierno en el monte de enfrente,
la luz clara tras los ratos de niebla,
el fulgor del sol después de la nevada,
el silencio en las calles...
y el mundo sigue poblado
de sordos y de ciegos,
de inútiles y mártires,
de gruesos funcionarios y viudas...
ha vuelto ese no estar de las cigüeñas
en la torre de San Gil,
ha vuelto esa nostalgia de estación y pañuelos
donde decir adiós era algo plástico...
y leer a Elmer Dktonius o a Edith Södergran,
y escuchar en silencio a Youssou NDour,
y mirar algún cuadro
de Thomas Fogarty o de Hopper...
Este no saber qué hacer me tumba
y me llena de tabaco,
pero así está el mundo en estos días,
lleno de hombres ociosos
a los que se les viene encima un fruterito de asuntos
sobre los que no tienen control
ni podrán tenerlo jamás...
y todo es tan azaroso
como que llueva o suba la temperatura,
tan incontrolable como eso.
Y tumbado me pienso cazador y cazado,
pitecántropo e incluso ameba...
qué absurdo el devenir del hombre,
qué absurdas sus preocupaciones y sus cuitas,
qué absurdo el juego de la seguridad en todas sus manchas,
qué ridículo su gesto religioso
y su trazo político,
qué tonto su estar sin consciencia del mundo
y sus ardores reales,
qué frágil todo, qué inexorable...
Fumar, beber café, sorber leche caliente,
tomar sopa de lluvia, masticar carne hecha...
y todo hasta la muerte, cualquiera, que da igual...
dormir, viajar,
asistir a un trabajo como los penitentes,
robar o dar, tener... todo es asunto de la misma química,
todo es anécdota e imperceptible paso,
todo es un gran asunto de la justita nada... y cada uno
desaparecerá cuando desaparezca,
a pesar de su bolsillo lleno o vacío,
a pesar de su angustia ridícula,
a pesar de todo su saber o no saber...
cada uno desaparecerá y sufrirá su muerte
en función de lo acumulado
y de lo no compartido,
cada uno será los huesos blanqueados o las cenizas...
en fin, que esto solo admite
la misma definición que se le da a la ‘trócola’,
y también el mismo interés [compuesto, cómo no].
No sé para qué me pongo transcendente,
si da igual,
si mañana me voy a Mérida
para hacer lo que me gusta
[que es leer poesía]
y me voy a olvidar de todo esto por unas horas...
mi privilegio es ése,
mi beneficio en todo este tiempo gastado
es ése:
salir al mundo a leer mi poesía
a quienes deseen escucharla,
leerles mi resumen del ser y de lo sido,
mi percepción del hombre, mi universo...
soy un privilegiado,
claro,
sí que lo soy,
pues aún puedo escribir y compartir lo que escribo
con algunas sensibilidades afines...
coño, claro que soy un privilegiado...
pero también el justo culpable,
de eso no abdico,
el culpable de todo,
el autónomo que no paga ni tiene derechos
mientras va con la cabeza gacha y los hombros caídos,
el que da de comer a los que ‘liban’ de la bolsa común
y ‘regalan’ lecciones de todo [pero solo lecciones],
el que roba y defrauda,
el que le hace el jueguito al capital
y a su puta madre...
Lamidos hombres,
miserables de cualquier color,
egoístas integrales,
hijos de puta diarios...
os aviso desde el fondo infecto
de este pantano en el que vivo
[no puedo caer mucho más,
pues me sujeta el limo]...
guardo puñales para cada una
de vuestras espaldas...
vigilad vuestros pasos,
mirad tras las esquinas,
no os fiéis en las noches de las zonas oscuras...
pues estoy harto,
colmado en este asco,
y quizás salga al mundo
a morder vuestras vísceras
con esta rabia hecha
de días interminables...
ya no puedo perder mucho, porque no tengo.
O quizás sí.
© Luís Felipe Comendador 2010
-----
Soneto doblado (heptasílabo después de los versos impares)
LA AMADA DA MUESTRAS DE LA BONDAD DE SU AVARICIA
Paseo entre los coches como ido,
contrito y revenido,
porque el mundo deviene desquiciado
para estos ojos verdes de un cansado,
despoliglotizado,
que ya no entiende nada de lo sido.
Intento entretenerme en lo fingido,
por estar distraído,
pero nada propicia que mi estado
me lleve a ser un dios del otro lado,
absurdo anonadado...
Quizás es que lo tengo merecido.
Así las cosas, sueño con la muerte,
con su razón final y su justicia
–y no es que sea delicia–
para encontrar descanso en su aguafuerte.
Y mientras pienso en ello, tu caricia
viene a salvarme presta, tengo suerte,
–justo la de tenerte–
porque siempre me salvo en tu avaricia.
© lfcomendador 2010
5
Castores en la charca
edificando en círculo una isla,
la hora de la merienda, Costafreda,
redomas en el mar de los sargazos
[el mundo es pura química y ensayo],
la luz en el umbral del cielorraso,
los zapatos corinto del 80
[eran Sebago],
los mirtos en alguna primavera,
Gardel en Sonigram,
las noches en la luna de Valencia,
Gotthold con su discurso Lacoonte,
la hierba en el Edén,
el ritmo Gorostiaga al fondo de Las Armas,
el pisco, Rampa, Odette,
casullas en silencio por las calles,
un Minute Maid free french,
una boina de chica, tú de espaldas,
el horizonte, el tren,
Govinda, Fendetestas,
Coca-cola, Ducados, el Zurguén,
caritas primorosas a las doce,
¿qué hay para comer?,
dislates, causas justas, globulina,
Girondo, Cadaqués...
y llamar a clientes para ver
si necesitan que les haga algún trabajo,
y aguantar sus historias tristes
[que son como la mía],
y acudir a la Caja de Ahorros
para calmar las cuentas, y firmar
las cartitas con acuse de Hacienda,
y desdoblar los días de trabajo sin trabajo...
no sé ya cuál es la realidad,
si la de los tragos intelectuales
o la de los vómitos de mi economía diaria...
todo se mezcla y se hace nebuloso...
y hay una gana rara de impudicia
que convive con otra de ruptura...
todo se cae y en los ágapes me dan
lecciones de urbanidad y hasta de moral...
a mí, que caí ya un par de veces en la vida
[caí con todo el equipo] y supe resucitar,
que hice realidad mis proyectos
y los vi destruidos,
que tuve y perdí,
que creí y luché hasta conseguir
[y hasta volví a perder]...
lo que llevo peor es aguantar las miradas torvas
de quienes no tienen problemas reales
y se los inventan,
de los que no tienen crisis
y juegan a padecerla... en fin,
que unos guantes de fina piel naranja
condonan unas manos,
que quedan unos meses
para la próxima berrea de los ciervos nacionales,
que hay un texto de Borges que me deja sublimado,
que a pesar de que el mundo es esto y esto y esto,
persevero;
que las garzas se elevan con las térmicas
para migrar y a veces siento
al mandril que fui junto al estómago...
Ha vuelto el humo desde las chimeneas,
las quemas del invierno en el monte de enfrente,
la luz clara tras los ratos de niebla,
el fulgor del sol después de la nevada,
el silencio en las calles...
y el mundo sigue poblado
de sordos y de ciegos,
de inútiles y mártires,
de gruesos funcionarios y viudas...
ha vuelto ese no estar de las cigüeñas
en la torre de San Gil,
ha vuelto esa nostalgia de estación y pañuelos
donde decir adiós era algo plástico...
y leer a Elmer Dktonius o a Edith Södergran,
y escuchar en silencio a Youssou NDour,
y mirar algún cuadro
de Thomas Fogarty o de Hopper...
Este no saber qué hacer me tumba
y me llena de tabaco,
pero así está el mundo en estos días,
lleno de hombres ociosos
a los que se les viene encima un fruterito de asuntos
sobre los que no tienen control
ni podrán tenerlo jamás...
y todo es tan azaroso
como que llueva o suba la temperatura,
tan incontrolable como eso.
Y tumbado me pienso cazador y cazado,
pitecántropo e incluso ameba...
qué absurdo el devenir del hombre,
qué absurdas sus preocupaciones y sus cuitas,
qué absurdo el juego de la seguridad en todas sus manchas,
qué ridículo su gesto religioso
y su trazo político,
qué tonto su estar sin consciencia del mundo
y sus ardores reales,
qué frágil todo, qué inexorable...
Fumar, beber café, sorber leche caliente,
tomar sopa de lluvia, masticar carne hecha...
y todo hasta la muerte, cualquiera, que da igual...
dormir, viajar,
asistir a un trabajo como los penitentes,
robar o dar, tener... todo es asunto de la misma química,
todo es anécdota e imperceptible paso,
todo es un gran asunto de la justita nada... y cada uno
desaparecerá cuando desaparezca,
a pesar de su bolsillo lleno o vacío,
a pesar de su angustia ridícula,
a pesar de todo su saber o no saber...
cada uno desaparecerá y sufrirá su muerte
en función de lo acumulado
y de lo no compartido,
cada uno será los huesos blanqueados o las cenizas...
en fin, que esto solo admite
la misma definición que se le da a la ‘trócola’,
y también el mismo interés [compuesto, cómo no].
No sé para qué me pongo transcendente,
si da igual,
si mañana me voy a Mérida
para hacer lo que me gusta
[que es leer poesía]
y me voy a olvidar de todo esto por unas horas...
mi privilegio es ése,
mi beneficio en todo este tiempo gastado
es ése:
salir al mundo a leer mi poesía
a quienes deseen escucharla,
leerles mi resumen del ser y de lo sido,
mi percepción del hombre, mi universo...
soy un privilegiado,
claro,
sí que lo soy,
pues aún puedo escribir y compartir lo que escribo
con algunas sensibilidades afines...
coño, claro que soy un privilegiado...
pero también el justo culpable,
de eso no abdico,
el culpable de todo,
el autónomo que no paga ni tiene derechos
mientras va con la cabeza gacha y los hombros caídos,
el que da de comer a los que ‘liban’ de la bolsa común
y ‘regalan’ lecciones de todo [pero solo lecciones],
el que roba y defrauda,
el que le hace el jueguito al capital
y a su puta madre...
Lamidos hombres,
miserables de cualquier color,
egoístas integrales,
hijos de puta diarios...
os aviso desde el fondo infecto
de este pantano en el que vivo
[no puedo caer mucho más,
pues me sujeta el limo]...
guardo puñales para cada una
de vuestras espaldas...
vigilad vuestros pasos,
mirad tras las esquinas,
no os fiéis en las noches de las zonas oscuras...
pues estoy harto,
colmado en este asco,
y quizás salga al mundo
a morder vuestras vísceras
con esta rabia hecha
de días interminables...
ya no puedo perder mucho, porque no tengo.
O quizás sí.
© Luís Felipe Comendador 2010
-----
Soneto doblado (heptasílabo después de los versos impares)
LA AMADA DA MUESTRAS DE LA BONDAD DE SU AVARICIA
Paseo entre los coches como ido,
contrito y revenido,
porque el mundo deviene desquiciado
para estos ojos verdes de un cansado,
despoliglotizado,
que ya no entiende nada de lo sido.
Intento entretenerme en lo fingido,
por estar distraído,
pero nada propicia que mi estado
me lleve a ser un dios del otro lado,
absurdo anonadado...
Quizás es que lo tengo merecido.
Así las cosas, sueño con la muerte,
con su razón final y su justicia
–y no es que sea delicia–
para encontrar descanso en su aguafuerte.
Y mientras pienso en ello, tu caricia
viene a salvarme presta, tengo suerte,
–justo la de tenerte–
porque siempre me salvo en tu avaricia.
© lfcomendador 2010
domingo, 10 de enero de 2010
A la mierda...
helador el día, como una coctelera para servir esta crisis frappé de molondros y cuélebres, helador y vacío... me hago un recorrido por las oficinas oficiales bejaranas para ver si necesitan algo de papelería para tirar en imprenta y poner a funcionar las máquinas y no consigo nada... frío administrativo también, ese frío integral que no entiende a la gente con problemas, que no pisa la calle y no sabe que todo tiene soluciones humanas y no informáticas o heladamente legales... la administración [Administración] es como una huevera en un congelador, una huevera en la que cada huevo no quiere saber nada del huevo congelado de al lado... habría que trinchar a un par de funcionarios y a ocho o diez políticos para que, por lo menos, empiecen a pensar desde el latido y no desde el jodido negro sobre blanco de las normativas... y vuelvo a lo de casi siempre [últimamente] para ver si, de repetirlo, alguien toma medidas... y voy a intentar contarlo como si lo hiciera a los discípulos parabólicos de aquel tal Jesús –el de las cruces, sí–, pero por puntos...
1. Citano, S.L. me encarga 100.000 huevos de a un euro la tirada, que la cosa se pone en 100.000 euros [huevos que yo compro a 0,70 euros la unidad por pago al contado... es decir 70.000 euros].
2. A la entrega del pedido tengo que hacerle factura oficial, como manda la norma, por lo que tengo que cargarle un 16% de IVA que arroja la cantidad añadida de 16.000 euros.
3. Citano, S.L. me paga con cuatro pagarés de 29.000 euros cada uno y con vencimiento a 60, 90, 120 y 180 días.
4. Yo, ciudadano ejemplar, hago mi liquidación trimestral de IVA a la hacienda pública y declaro los 16.000 del ala que figuran en la factura que le emití a Citano, S.L.
5. Ningún banco y ninguna caja me admite los pagarés de Citano, S.L., porque ya no hay crédito para nadie que no sea amiguito o político. Es decir, no puedo cobrar ni un euro de Citano, S.L., aunque sus pagarés son documentos válidos ante cualquier institución económica y se pueden defender en cualquier juzgado.
6. Hacienda reclama que le pague los 16.000 euros de IVA generados por esa factura que soy incapaz de cobrar.
7. Pasa un mes y Hacienda me pone un 20% de recargo por no pagar los 16.000 euros, con lo que la deuda me sube ya a 19.200 euros. No puedo pagar, pues siguen si aceptarme los pagarés de Citano, S.L.
8. Pasan dos meses y Hacienda me reclama de nuevo con un recargo de un 5% más, lo que se me pone en 20.160 euros. No puedo pagar, pues siguen sin aceptarme los pagarés de Citano, S.L.
9. Pasan quince días y Hacienda me comunica que estoy en embargo a la vez que envía cartas a todos mis clientes para comunicarles que cualquier deuda que mantengan conmigo deben pagársela a ellos bajo sanción si incumplen y me la pagan a mí [mis clientes en conjunto me deben 600.000 euros y no me pueden pagar porque yo le debo a Hacienda 20.160 euros]... mi empresa se colapsa por falta de cobro y no puedo atender los pagos de nóminas, Seguridad Social, mercaderías y materias primas y gastos generales.... además de la publicidad maravillosa que supone esa carta de Hacienda a mis clientes.
10. Me voy con mis cuatro pagarés [los que no me aceptan ni los bancos ni las cajas] y le digo al funcionario hacendero que se cobre de ahí a pesar de que yo no he podido hacer la recaudación del IVA que se me reclama... y me dice que allí solo se cobra con dinero contante y sonante... pensando y pensando, se me ocurre que otras administraciones me deben como seis veces lo que se me reclama, y propongo hacer el change entre administraciones... y me dice que allí solo se cobra con dinero contante y sonante, que no hay acuerdo posible para cobros entre administraciones, que me las arregle como pueda o me atenga a las consecuencias.
11. Habiendo hecho correctamente mi trabajo, habiendo cobrado [?] en papel legal [los pagarés mentados que nadie quiere negociar], habiendo facturado como un tipo que cumple las leyes, habiendo tenido que pagar al contado las materias primas que he vendido para obtener algo de beneficio... me encuentro con que pagué al contado 70.000 euros a mi proveedor, con que Hacienda me reclama 20.160 euros de IVA más sus multas de demora [-90.160 euros], con que Hacienda detiene por orden de embargo los ingresos pendientes de mis deudores [-690.160 euros]. Por haber intentado ganar legalmente 30.000 euros, he perdido 690.160 más el posible cierre de mi negocio por bancarrota, y todo por tener que pagar a la Hacienda Pública un IVA que, demostradamente, no he podido recaudarle...
¿Esto qué es?... pues es la hostia, porque, además, si Citano, S.L. da en quiebra y entramos en concurso de acreedores, primero cobrará Hacienda, luego cobrarán los bancos y cajas y, muy al final, los que servimos nuestras mercaderías a esa empresa tendremos que repartirnos las cuatro migajas que queden [que nunca quedan] entre todos... y eso después de pasados cinco o seis años del deceso empresarial.
¿Esto qué es?, repito, pues la hostia y una mierda pinchá en un palo... un sistema totalitario en el que el Estado se protege a sí mismo antes que a sus ciudadanos... un sistema en el que los empleados públicos cobran más y siempre [no digo que mal... aunque en algunos casos es malísimamente].
Que alguien me lo explique... o que alguien me pida explicaciones si no me he expresado bien.
Y, a mayores [me encanta el término], hay funcionarios que cierran su jornada con una o dos horas trabajadas [dicen que en casa trabajan más y luego... habría que verlo en muchos casos] y salen a hacer la compra del súper en horas laborales, que cobran más del triple al mes de lo que cobran mis empleados trabajando 8 horas duras [que con sus gabelas les pagan el sueldo a los mentados efes... y ellos dicen que para eso estudiaron y sacaron sus oposiciones... ¿para qué, para cobrar rascándose la panza?... no creo]... que se pillan vacaciones a lo bestia y encima se guardan Moscosos, bajas por catarrines y días depresivos sin que el estado haga otra cosa que mirar al lado contrario, sin ser evaluados con justicia para poder seguir con sus empleos... en fin, una sociedad injusta por donde se la mire, una sociedad en la que el estado y sus peones siempre viven bien, en la que los trabajadores por cuenta ajena han conseguido duramente obtener ciertos derechos y en la que los trabajadores autónomos somos la pura escoria [los que nos tomamos riesgos, aviso, para crear verdadera riqueza] sin protección social alguna.
A la mierda.
•••
Luis Felipe Comendador
helador el día, como una coctelera para servir esta crisis frappé de molondros y cuélebres, helador y vacío... me hago un recorrido por las oficinas oficiales bejaranas para ver si necesitan algo de papelería para tirar en imprenta y poner a funcionar las máquinas y no consigo nada... frío administrativo también, ese frío integral que no entiende a la gente con problemas, que no pisa la calle y no sabe que todo tiene soluciones humanas y no informáticas o heladamente legales... la administración [Administración] es como una huevera en un congelador, una huevera en la que cada huevo no quiere saber nada del huevo congelado de al lado... habría que trinchar a un par de funcionarios y a ocho o diez políticos para que, por lo menos, empiecen a pensar desde el latido y no desde el jodido negro sobre blanco de las normativas... y vuelvo a lo de casi siempre [últimamente] para ver si, de repetirlo, alguien toma medidas... y voy a intentar contarlo como si lo hiciera a los discípulos parabólicos de aquel tal Jesús –el de las cruces, sí–, pero por puntos...
1. Citano, S.L. me encarga 100.000 huevos de a un euro la tirada, que la cosa se pone en 100.000 euros [huevos que yo compro a 0,70 euros la unidad por pago al contado... es decir 70.000 euros].
2. A la entrega del pedido tengo que hacerle factura oficial, como manda la norma, por lo que tengo que cargarle un 16% de IVA que arroja la cantidad añadida de 16.000 euros.
3. Citano, S.L. me paga con cuatro pagarés de 29.000 euros cada uno y con vencimiento a 60, 90, 120 y 180 días.
4. Yo, ciudadano ejemplar, hago mi liquidación trimestral de IVA a la hacienda pública y declaro los 16.000 del ala que figuran en la factura que le emití a Citano, S.L.
5. Ningún banco y ninguna caja me admite los pagarés de Citano, S.L., porque ya no hay crédito para nadie que no sea amiguito o político. Es decir, no puedo cobrar ni un euro de Citano, S.L., aunque sus pagarés son documentos válidos ante cualquier institución económica y se pueden defender en cualquier juzgado.
6. Hacienda reclama que le pague los 16.000 euros de IVA generados por esa factura que soy incapaz de cobrar.
7. Pasa un mes y Hacienda me pone un 20% de recargo por no pagar los 16.000 euros, con lo que la deuda me sube ya a 19.200 euros. No puedo pagar, pues siguen si aceptarme los pagarés de Citano, S.L.
8. Pasan dos meses y Hacienda me reclama de nuevo con un recargo de un 5% más, lo que se me pone en 20.160 euros. No puedo pagar, pues siguen sin aceptarme los pagarés de Citano, S.L.
9. Pasan quince días y Hacienda me comunica que estoy en embargo a la vez que envía cartas a todos mis clientes para comunicarles que cualquier deuda que mantengan conmigo deben pagársela a ellos bajo sanción si incumplen y me la pagan a mí [mis clientes en conjunto me deben 600.000 euros y no me pueden pagar porque yo le debo a Hacienda 20.160 euros]... mi empresa se colapsa por falta de cobro y no puedo atender los pagos de nóminas, Seguridad Social, mercaderías y materias primas y gastos generales.... además de la publicidad maravillosa que supone esa carta de Hacienda a mis clientes.
10. Me voy con mis cuatro pagarés [los que no me aceptan ni los bancos ni las cajas] y le digo al funcionario hacendero que se cobre de ahí a pesar de que yo no he podido hacer la recaudación del IVA que se me reclama... y me dice que allí solo se cobra con dinero contante y sonante... pensando y pensando, se me ocurre que otras administraciones me deben como seis veces lo que se me reclama, y propongo hacer el change entre administraciones... y me dice que allí solo se cobra con dinero contante y sonante, que no hay acuerdo posible para cobros entre administraciones, que me las arregle como pueda o me atenga a las consecuencias.
11. Habiendo hecho correctamente mi trabajo, habiendo cobrado [?] en papel legal [los pagarés mentados que nadie quiere negociar], habiendo facturado como un tipo que cumple las leyes, habiendo tenido que pagar al contado las materias primas que he vendido para obtener algo de beneficio... me encuentro con que pagué al contado 70.000 euros a mi proveedor, con que Hacienda me reclama 20.160 euros de IVA más sus multas de demora [-90.160 euros], con que Hacienda detiene por orden de embargo los ingresos pendientes de mis deudores [-690.160 euros]. Por haber intentado ganar legalmente 30.000 euros, he perdido 690.160 más el posible cierre de mi negocio por bancarrota, y todo por tener que pagar a la Hacienda Pública un IVA que, demostradamente, no he podido recaudarle...
¿Esto qué es?... pues es la hostia, porque, además, si Citano, S.L. da en quiebra y entramos en concurso de acreedores, primero cobrará Hacienda, luego cobrarán los bancos y cajas y, muy al final, los que servimos nuestras mercaderías a esa empresa tendremos que repartirnos las cuatro migajas que queden [que nunca quedan] entre todos... y eso después de pasados cinco o seis años del deceso empresarial.
¿Esto qué es?, repito, pues la hostia y una mierda pinchá en un palo... un sistema totalitario en el que el Estado se protege a sí mismo antes que a sus ciudadanos... un sistema en el que los empleados públicos cobran más y siempre [no digo que mal... aunque en algunos casos es malísimamente].
Que alguien me lo explique... o que alguien me pida explicaciones si no me he expresado bien.
Y, a mayores [me encanta el término], hay funcionarios que cierran su jornada con una o dos horas trabajadas [dicen que en casa trabajan más y luego... habría que verlo en muchos casos] y salen a hacer la compra del súper en horas laborales, que cobran más del triple al mes de lo que cobran mis empleados trabajando 8 horas duras [que con sus gabelas les pagan el sueldo a los mentados efes... y ellos dicen que para eso estudiaron y sacaron sus oposiciones... ¿para qué, para cobrar rascándose la panza?... no creo]... que se pillan vacaciones a lo bestia y encima se guardan Moscosos, bajas por catarrines y días depresivos sin que el estado haga otra cosa que mirar al lado contrario, sin ser evaluados con justicia para poder seguir con sus empleos... en fin, una sociedad injusta por donde se la mire, una sociedad en la que el estado y sus peones siempre viven bien, en la que los trabajadores por cuenta ajena han conseguido duramente obtener ciertos derechos y en la que los trabajadores autónomos somos la pura escoria [los que nos tomamos riesgos, aviso, para crear verdadera riqueza] sin protección social alguna.
A la mierda.
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Luis Felipe Comendador
martes, 5 de enero de 2010
De Poesía... o el estudio de mi sombra.
La poesía consiste en construir lugares que de otra forma serían inexpresables... si nombro ‘pluma’ a mi pluma, la estoy enunciando en su calidad de objeto físico, y ese nombrar no es poesía, es mera comunicación con quien me escucha... si la pongo en relación con otras cosas nombradas [como papel, tinta, mano...], estoy aumentando la dosis de comunicación con el que está enfrente y me estoy haciendo entender hasta llegar a expresar usos y funciones [la pluma con tinta escribe en el papel y va de mi mano... la pluma sin tinta, aunque vaya de mi mano, no escribe en el papel], y ese relacionar lo nombrado no es poesía... puedo incluso hasta jugar con las palabras que representan esos objetos para, sin llevarlas a efectos físicos, buscarles las distintas posibilidades reales [con la pluma y la mano me puedo rascar la cabeza... con la tinta puedo manchar mi mano y cambiar su color... con mi mano puedo arrugar el papel y lanzarlo...], y ese trabajo mental sobre la posibilidad tampoco es poesía.
¿En qué consiste entonces la poesía que pueda hacerse con la pluma, la mano, el papel y la tinta?... pues sencillamente en llevar esos términos con representación real a planos en los que comiencen a descontextualizarse para configurar un universo distinto de pura construcción mental, un universo que precisa de belleza, autenticidad, ingenio y crecimiento libre en la cabeza de quien lo recibe [o sus contrarios si son buscados por el poeta]. Pero no debemos equivocarnos y pensar que la poesía debe ser un camino hacia la fantasía y que debe estar ajena a nuestra experiencia cotidiana [eso sería un error de bulto], sino que la poesía es pura atrevimiento en la construcción de una nueva realidad [algunos filósofos la llaman ‘realidad última’], cambiando los valores de lo nombrado y cambiando sus relaciones... y siempre buscando una comprensión última, siempre moviéndonos en un camino de conocimiento... así, conseguiremos ir creando un mundo distinto dentro del mundo... para que lo imaginemos mejor, es como si el mundo real fuese nuestro cuerpo físico y la poesía comenzase justo en la sombra que proyecta, que según le incida la luz, puede ser penumbra y sombra nítida a la vez o puede multiplicarse según el número y la posición de los focos... y aunque tú midas un metro con setenta centímetros, tu sombra puede medir diez metros o unos escasos 30 centímetros... y puede aparecer y desaparecer, girar a tu alrededor, quedarse a tu espalda o buscarte siempre el frente... puede adaptarse al terreno, ser suelo y pared, rocas informes e incluso estar sobro otro hombre o poseer poco a poco a una mujer... mirar tu sombra, seguirla, jugar con ella... puede perfectamente hacerte entender lo que es la poesía... así, la poesía siempre está más allá de la realidad que le da luz, componiendo y descomponiendo un nuevo universo que, cómo no, también es real [la realidad última]... y junto a ello está el lenguaje [y también el idioma, que es el encargado de la plasticidad] como única herramienta de ‘posibilidad’... con él nos hacemos humanos en su más hermosa dimensión, con él ordenamos el mundo, lo creamos y lo recreamos; desde él nos salimos de la dimensión física y llegamos a la dimensión poética, nadamos en su polisemia y nos ahogamos a veces en ella, con él nos equivocamos y acertamos, con él construimos y deconstruimos, con él encontramos claridad y también todo se hace turbio y confuso... así las cosas, debemos tener claro que la poesía no aclara conceptos, sino que abre caminos y alumbra nuevas dimensiones sobre las que trabajar para lograr una experiencia estética individual que puede ser llevada al otro [en el que probablemente será radicalmente distinta a la obtenida por quien poetizó]... la poesía no debe nunca demostrar, sino que debe quedarse en el ‘mostrar’ mediante la herramienta de la posibilidad [el lenguaje] los caminos de la imposibilidad.
Hacer un poema es una de las labores más altas y serias que puede plantearse el ser humano... e intentar un poema (?) sin saber qué es la poesía, lo que contiene, a lo que lleva, en qué consiste... es una de las formas más preclaras de no estar hecho como hombre.
Luis Felipe Comendador
La poesía consiste en construir lugares que de otra forma serían inexpresables... si nombro ‘pluma’ a mi pluma, la estoy enunciando en su calidad de objeto físico, y ese nombrar no es poesía, es mera comunicación con quien me escucha... si la pongo en relación con otras cosas nombradas [como papel, tinta, mano...], estoy aumentando la dosis de comunicación con el que está enfrente y me estoy haciendo entender hasta llegar a expresar usos y funciones [la pluma con tinta escribe en el papel y va de mi mano... la pluma sin tinta, aunque vaya de mi mano, no escribe en el papel], y ese relacionar lo nombrado no es poesía... puedo incluso hasta jugar con las palabras que representan esos objetos para, sin llevarlas a efectos físicos, buscarles las distintas posibilidades reales [con la pluma y la mano me puedo rascar la cabeza... con la tinta puedo manchar mi mano y cambiar su color... con mi mano puedo arrugar el papel y lanzarlo...], y ese trabajo mental sobre la posibilidad tampoco es poesía.
¿En qué consiste entonces la poesía que pueda hacerse con la pluma, la mano, el papel y la tinta?... pues sencillamente en llevar esos términos con representación real a planos en los que comiencen a descontextualizarse para configurar un universo distinto de pura construcción mental, un universo que precisa de belleza, autenticidad, ingenio y crecimiento libre en la cabeza de quien lo recibe [o sus contrarios si son buscados por el poeta]. Pero no debemos equivocarnos y pensar que la poesía debe ser un camino hacia la fantasía y que debe estar ajena a nuestra experiencia cotidiana [eso sería un error de bulto], sino que la poesía es pura atrevimiento en la construcción de una nueva realidad [algunos filósofos la llaman ‘realidad última’], cambiando los valores de lo nombrado y cambiando sus relaciones... y siempre buscando una comprensión última, siempre moviéndonos en un camino de conocimiento... así, conseguiremos ir creando un mundo distinto dentro del mundo... para que lo imaginemos mejor, es como si el mundo real fuese nuestro cuerpo físico y la poesía comenzase justo en la sombra que proyecta, que según le incida la luz, puede ser penumbra y sombra nítida a la vez o puede multiplicarse según el número y la posición de los focos... y aunque tú midas un metro con setenta centímetros, tu sombra puede medir diez metros o unos escasos 30 centímetros... y puede aparecer y desaparecer, girar a tu alrededor, quedarse a tu espalda o buscarte siempre el frente... puede adaptarse al terreno, ser suelo y pared, rocas informes e incluso estar sobro otro hombre o poseer poco a poco a una mujer... mirar tu sombra, seguirla, jugar con ella... puede perfectamente hacerte entender lo que es la poesía... así, la poesía siempre está más allá de la realidad que le da luz, componiendo y descomponiendo un nuevo universo que, cómo no, también es real [la realidad última]... y junto a ello está el lenguaje [y también el idioma, que es el encargado de la plasticidad] como única herramienta de ‘posibilidad’... con él nos hacemos humanos en su más hermosa dimensión, con él ordenamos el mundo, lo creamos y lo recreamos; desde él nos salimos de la dimensión física y llegamos a la dimensión poética, nadamos en su polisemia y nos ahogamos a veces en ella, con él nos equivocamos y acertamos, con él construimos y deconstruimos, con él encontramos claridad y también todo se hace turbio y confuso... así las cosas, debemos tener claro que la poesía no aclara conceptos, sino que abre caminos y alumbra nuevas dimensiones sobre las que trabajar para lograr una experiencia estética individual que puede ser llevada al otro [en el que probablemente será radicalmente distinta a la obtenida por quien poetizó]... la poesía no debe nunca demostrar, sino que debe quedarse en el ‘mostrar’ mediante la herramienta de la posibilidad [el lenguaje] los caminos de la imposibilidad.
Hacer un poema es una de las labores más altas y serias que puede plantearse el ser humano... e intentar un poema (?) sin saber qué es la poesía, lo que contiene, a lo que lleva, en qué consiste... es una de las formas más preclaras de no estar hecho como hombre.
Luis Felipe Comendador
domingo, 27 de diciembre de 2009
DIARIO DE PERÚ
Luís Felipe Comendador
“diario de un savonarola. blogspot”
EL SORNABIQUE
Perú [41] La resaca del viaje
Qué jodidamente difícil es el regreso… desde que el poli de frontera me vio cara de imbécil o de narcotraficante [o simplemente que quería pillar los dólares que me pedía como gabela y que yo no le quise dar, porque se me puso en los cojones no dárselos, y soy un cabezón] hasta este hoy en el que aún no duermo bien y sigo intentando procesar todo lo que me ha sucedido, mientras las cosas aquí van de mal en peor… los ‘gringos’ lo tenemos bastante difícil para movernos en esos pueblos en los que somos lo diferente [ahora me puedo imaginar perfectamente la sensación de Youssouph y Malick en su periplo por nuestra tierra]… eres el centro de atención, el objetivo claro a campo abierto… y uno no se siente nada bien en esas circunstancias… de ahí la resaca, pero no solo de ahí… mi mundo ahora ha movido sus parámetros y se muestra confuso, no sé cómo ubicarme, cómo estar, cómo definir mi minuto siguiente para ser fiel a mí mismo.
Todo lo que se me ha quedado metido en la cabeza se revuelve y me empuja en un no saber qué hacer ni cómo, en un enredo de sentimientos, en una necesidad de organizar mis ideas y buscarles las vueltas hasta volverlas a poner en el orden preciso… estoy hecho un lío que mezcla la rebeldía con la necesidad de cierta comodidad pasajera que me está demandando el cuerpo, que mezcla el ardor por hacer con la jodida incapacidad…
De momento solo puedo decir que la vida está siendo muy generosa conmigo, pues me da la oportunidad de ver y decidir, de procesar e intentar… eso es generosidad, pues es algo que le es negado a un altísimo porcentaje de personas y que yo puedo vivir cada día con intensidad y con sensaciones contradictorias [aunque estas sensaciones sean en su mayoría de fracaso]… he sentido el extrañamiento, la lejanía, el gozoso encuentro con un ‘otro’ distinto y distante al que es preciso conocer para ubicarse en el mundo como hombre… y mi fascinación viene fundamentalmente de mi mirada voluptuosa [y también fatalista, lo que la convierte en una bomba de relojería]… y luego está la ‘peripecia’, ese trámite del viaje en solitario que es pura aventura… y, después, el conocimiento, lo más duro de todo, el ver y definir, el enfocar con claridad todo el contraste y darte cuenta de que eres el ser más privilegiado de la Tierra, porque tienes todo eso de lo que los demás carecen… y luego la magia de ese cambio extraordinario de espacio y tiempo que se produce tan solo en trece horas de vuelo, pasar de una sociedad moderna a un tiempo que viviste cuando eras niño, recuperar aquella antigua forma de ser y venderse a los demás, conocer el mundo de quienes solo sobreviven desde la óptica del que ‘vive’, e intentar ponerse en su piel y en su esqueleto… y, quizás lo más importante, el aprender a relativizar justo cuando se pasa el ímpetu de lo mirado… esa sensación larga y hermosa de haberte quedado colgado de otra realidad y el trabajo para volver a situarte en tu mundo, pero con nuevos conceptos, con nuevas ideas y buscando nuevas formas de estar y ser… la resaca del viaje, la jodida y maravillosa resaca del viaje…
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Esta jornada del viaje de Felipe al Perú y su misión educadora es la última entrega en este blog. Puede verse todo el contenido en la página de Comendador. Si alguien está interesado en el texto como libro o documento, además de poder copiarlo de los blog,s en los que se ha publicado, yo lo ofrezco según lo recopilé, con las fotos de cabecera.
Próximamente lo comunicaré en un e_mail.
Pedro Bernal
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Luís Felipe Comendador
“diario de un savonarola. blogspot”
EL SORNABIQUE
Perú [41] La resaca del viaje
Qué jodidamente difícil es el regreso… desde que el poli de frontera me vio cara de imbécil o de narcotraficante [o simplemente que quería pillar los dólares que me pedía como gabela y que yo no le quise dar, porque se me puso en los cojones no dárselos, y soy un cabezón] hasta este hoy en el que aún no duermo bien y sigo intentando procesar todo lo que me ha sucedido, mientras las cosas aquí van de mal en peor… los ‘gringos’ lo tenemos bastante difícil para movernos en esos pueblos en los que somos lo diferente [ahora me puedo imaginar perfectamente la sensación de Youssouph y Malick en su periplo por nuestra tierra]… eres el centro de atención, el objetivo claro a campo abierto… y uno no se siente nada bien en esas circunstancias… de ahí la resaca, pero no solo de ahí… mi mundo ahora ha movido sus parámetros y se muestra confuso, no sé cómo ubicarme, cómo estar, cómo definir mi minuto siguiente para ser fiel a mí mismo.
Todo lo que se me ha quedado metido en la cabeza se revuelve y me empuja en un no saber qué hacer ni cómo, en un enredo de sentimientos, en una necesidad de organizar mis ideas y buscarles las vueltas hasta volverlas a poner en el orden preciso… estoy hecho un lío que mezcla la rebeldía con la necesidad de cierta comodidad pasajera que me está demandando el cuerpo, que mezcla el ardor por hacer con la jodida incapacidad…
De momento solo puedo decir que la vida está siendo muy generosa conmigo, pues me da la oportunidad de ver y decidir, de procesar e intentar… eso es generosidad, pues es algo que le es negado a un altísimo porcentaje de personas y que yo puedo vivir cada día con intensidad y con sensaciones contradictorias [aunque estas sensaciones sean en su mayoría de fracaso]… he sentido el extrañamiento, la lejanía, el gozoso encuentro con un ‘otro’ distinto y distante al que es preciso conocer para ubicarse en el mundo como hombre… y mi fascinación viene fundamentalmente de mi mirada voluptuosa [y también fatalista, lo que la convierte en una bomba de relojería]… y luego está la ‘peripecia’, ese trámite del viaje en solitario que es pura aventura… y, después, el conocimiento, lo más duro de todo, el ver y definir, el enfocar con claridad todo el contraste y darte cuenta de que eres el ser más privilegiado de la Tierra, porque tienes todo eso de lo que los demás carecen… y luego la magia de ese cambio extraordinario de espacio y tiempo que se produce tan solo en trece horas de vuelo, pasar de una sociedad moderna a un tiempo que viviste cuando eras niño, recuperar aquella antigua forma de ser y venderse a los demás, conocer el mundo de quienes solo sobreviven desde la óptica del que ‘vive’, e intentar ponerse en su piel y en su esqueleto… y, quizás lo más importante, el aprender a relativizar justo cuando se pasa el ímpetu de lo mirado… esa sensación larga y hermosa de haberte quedado colgado de otra realidad y el trabajo para volver a situarte en tu mundo, pero con nuevos conceptos, con nuevas ideas y buscando nuevas formas de estar y ser… la resaca del viaje, la jodida y maravillosa resaca del viaje…
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Esta jornada del viaje de Felipe al Perú y su misión educadora es la última entrega en este blog. Puede verse todo el contenido en la página de Comendador. Si alguien está interesado en el texto como libro o documento, además de poder copiarlo de los blog,s en los que se ha publicado, yo lo ofrezco según lo recopilé, con las fotos de cabecera.
Próximamente lo comunicaré en un e_mail.
Pedro Bernal
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sábado, 26 de diciembre de 2009
DIARIO DE PERÚ
Luís Felipe Comendador
“diario de un savonarola.blogspot”
EL SORNABIQUE
Perú [40] Los viajes del viaje (VIII)
VIAJE A LA DEFINICIÓN DE LA POBREZA
Paseando por Chan-chan, y embebido de la hermosa cultura Chimú, escuché a un guía explicar a un grupo de niños que los chimúes eran una comunidad rica porque supieron dominar el agua de los ríos para obtener recursos de ese dominio… entonces me planteé de pronto que es imprescindible ‘definir’ un problema para poder atacarlo… paseando por lo que fueron pozos, salas de audiencias, depósitos, viviendas... empecé a darle vueltas a una definición de la pobreza que fuese capaz de focalizar una serie de aspectos sobre los que poder elaborar actuaciones reales… pensé entonces en que la pobreza podría definirse como una condición ‘superable’ del hombre en la que coexisten la ‘privación’ y una ‘ruptura con el ritmo de la sociedad en la que habita’, circunstancias que propician un ‘sufrimiento’ que debe resultar inaceptable para el colectivo.
A partir de este punto, mientras paseaba el lago de nenúfares y patos con verdadero asombro de mis ojos, entendí que lo primero que debemos hacer es buscar las raíces del problema, dónde, cuándo y por qué comienza un hombre a ser pobre… cuál es la etapa más vulnerable del hombre para entrar en el duro mundo de la pobreza… y enseguida determiné [salvando procesos más complicados y situaciones específicas] que la pobreza se patentiza y se adquiere fundamentalmente en la infancia, precisamente porque la infancia viene acompañada de ‘falta de autonomía’ debida al largo proceso de desarrollo de la especie humana… atacar este estadio vital resulta importantísimo, pues con ello resolveremos graves problemas de supervivencia [el niño es un individuo que apenas puede luchar por su supervivencia] que anudarán un crecimiento sano y un desarrollo armónico [circunstancias que ya predisponen por sí mismas a un futuro mejor en el que esos niños puedan desarrollar con facilidad sus potenciales]… pensándolos en clave de futuro [a los niños], podremos ver con claridad que si actuamos sobre una generación con alimentación, salud y formación en la que primen los valores sobre los absurdos contenidos, conseguiremos un impacto muy positivo que a medio plazo fortalecerá de forma impresionante a la comunidad y a todo su tejido social y económico, con lo que nuestra inversión en la infancia quizás sea la mejor forma de lograr un beneficio permanente que propicie un crecimiento social de forma geométrica, lo que aportará la tan deseada ‘sostenibilidad’.
Y aquí me detuve, pues pasó ante mis ojos, muy despacito, un ‘viringo’ [que es el perro peruano sin pelo]… y lo mismo fue un signo, un aviso para que me detuviese en ese justo momento de mi pensamiento, como si ese perro me estuviese diciendo que ya había llegado al final, que no debía seguir, que me quedase en esa verdad y la llevase a términos efectivos desde mis posibilidades… así que el resto del día me dejé llevar tan solo por la mirada en aquel inmenso ejemplo de vida destruida y recuperada solo como Arte e Historia nebulosa y sesgada.
Hasta que llegó la noche no volví a pensar en el hecho de la pobreza y en cómo tramitar su erradicación… entonces, con la noche encima, tomé mi portátil y me puse a picar en mi diario informático todo lo pensado para no olvidarlo… de él dejo estos puntos rápidos de acción sobre la pobreza [entiendo que hay que desarrollarlos, pero en principio me sirve el dejarlos apuntados aquí:
• Resulta imposible obtener las necesidades básicas [hay que trabajar en enseñarles cómo obtener recursos alimentarios y cómo tramitar los asuntos del acceso al agua clorada].
• Pérdida absoluta de identidad [trabajar con la infancia en asentar su identidad].
• No gozan de los Derechos Humanos [trabajar por el desarrollo integral de los niños].
• Incapacidad para acceder al empleo o a los medios de producción por cuenta propia [enseñar técnicas de autoempleo y capacidades para llevarlo a cabo].
No dormí bien esa noche.
---
Cuento de Navidad: Los Magos de Oriente
Tengo 9 años. He salido a la calle, hay mucha gente que va y viene a sus asuntos, y los coches obligan a tener cuidado cuando cambiamos de acera. Saludo a niños y niñas del barrio, de la escuela, del parque; miro -y me miran- otros niños y niñas que conozco de vista, y a otros que no sé quienes son… Este barrio es nuevo. Eso significa que antes no estaba. Imagino aquí un campo de trigo, o huertas donde ahora están las casas, el centro comercial, el parque, como cuando nos perdemos entre los árboles del bosque, en la sierra, y no vemos ni nos cruzamos con nadie. Supongo que antes, cuando mamá y papá tenían mi edad, había menos coches, menos casas, menos gente, y si ellos pensaban lo mismo que yo, al mirar alrededor llegarían a la misma conclusión: que antes, cuando sus padres, -mis abuelos-, eran como yo, habría menos coches, menos casas aún, menos gente y más campo con huertos, sembrados, y árboles. Camino por la acera. Mi mamá me dice, de vez en cuando, que venga, que no me quede atrás; yo corro hasta ellos, pero sigo pensando en la falta de acera, de casas, de coches, y me veo rodeado de campo. Hace mucho tiempo, los pueblos serían de pocas casas, apenas habría gente, y no habría necesidad de desplazarse en coche. Tampoco habría carreteras tan anchas y rectas, todo lo más caminos de tierra para los burros de carga y los carros que traían la comida a la tienda del pueblo. Imagino que el mundo debió ser así durante muchos años antes de llegar a lo que ahora es, y la vida sería más sencilla, más tranquila, menos peligrosa. Dicen que hace 2010 años nació un niño en un establo. Me han contado que en esa época no existía el turismo, los hoteles se llamaban posadas, y, como no había mucha gente, apenas tenían habitaciones. Cuando llegaban viajeros de paso, como en algunas películas del oeste que he visto, si no tenían dinero, o no había habitación libre, se acomodaban sobre la paja en las cuadras de los caballos para resguardarse del relente de la noche. Eso les pasó a los padres del niño que nació en la cuadra hace 2010 años. Ese nacimiento coincidió con unos magos de oriente que, en esa época, estudiaban los fenómenos del espacio que ocupa el cielo: seguían a una estrella errante, y llegaron al pueblo siguiendo la ruta que marcaba. Los magos visitaron el pesebre donde se reponía la madre y el niño del trance de nacer; era tan pequeño el pueblo que, aparte de la taberna, no había otra cosa que visitar digna de mención. Debió ser por los efluvios del lugar, por lo que uno de ellos sacó de sus alforjas una barrita de incienso, que es un perfume capaz de eliminar el mal olor más persistente. Como las velas antitabaco. Unas monedas de oro dejó otro de los magos, seguramente para leche y pañales; y, cuando se marchaban, dicen que dejaron un tarro de mirra, a saber con qué propósito. Ese momento de la entrega del oro, el incienso y la mirra, quedó en la memoria de la gente, y cada año lo celebraba el pueblo, y los niños encontraban algún presente en esas fechas en las ventanas o en los portales de sus casas. Aquél hecho misterioso se extendió a otros pueblos, y, con el tiempo, a todo el mundo: los magos, en su caminar científico sobre sus experimentos y comprobaciones, siempre dejaban en las casas de los niños golosinas, juguetes. Como el mundo sobre la tierra se hizo más y más grande, y los magos son los mismos, yo creo que han debido de delegar en otras personas para cumplir con la costumbre de cuando visitaron al recién nacido hace 2010 años. Por eso los magos llegan a todas partes en tan poco tiempo, llevando a cada niño su regalo. Yo sé que hay quien no cree en los magos de oriente, y sin embargo cree en el aire, que no se ve. Yo creo que los magos existen, que son verdaderos. Creo que existe todo lo que yo quiero que exista, porque muchas veces las cosas no son como las vemos, sino como las sentimos.
Olvidaba decir que mi nombre es Álvaro.
---
Feliz Navidad 2009
Que no despierten los ladrones de sueños
que rondan el alma.
Que no guardemos por más tiempo
las palabras de amor anhelamos decir.
Que no nos quedemos en tierra
porque el barco pueda naufragar.
Que los tragos amargos de la vida
no se lleven todas las ilusiones.
Que tengamos tiempo para mirar las estrellas
y para escuchar a las personas que nos aman.
Blas Mendiola
Luís Felipe Comendador
“diario de un savonarola.blogspot”
EL SORNABIQUE
Perú [40] Los viajes del viaje (VIII)
VIAJE A LA DEFINICIÓN DE LA POBREZA
Paseando por Chan-chan, y embebido de la hermosa cultura Chimú, escuché a un guía explicar a un grupo de niños que los chimúes eran una comunidad rica porque supieron dominar el agua de los ríos para obtener recursos de ese dominio… entonces me planteé de pronto que es imprescindible ‘definir’ un problema para poder atacarlo… paseando por lo que fueron pozos, salas de audiencias, depósitos, viviendas... empecé a darle vueltas a una definición de la pobreza que fuese capaz de focalizar una serie de aspectos sobre los que poder elaborar actuaciones reales… pensé entonces en que la pobreza podría definirse como una condición ‘superable’ del hombre en la que coexisten la ‘privación’ y una ‘ruptura con el ritmo de la sociedad en la que habita’, circunstancias que propician un ‘sufrimiento’ que debe resultar inaceptable para el colectivo.
A partir de este punto, mientras paseaba el lago de nenúfares y patos con verdadero asombro de mis ojos, entendí que lo primero que debemos hacer es buscar las raíces del problema, dónde, cuándo y por qué comienza un hombre a ser pobre… cuál es la etapa más vulnerable del hombre para entrar en el duro mundo de la pobreza… y enseguida determiné [salvando procesos más complicados y situaciones específicas] que la pobreza se patentiza y se adquiere fundamentalmente en la infancia, precisamente porque la infancia viene acompañada de ‘falta de autonomía’ debida al largo proceso de desarrollo de la especie humana… atacar este estadio vital resulta importantísimo, pues con ello resolveremos graves problemas de supervivencia [el niño es un individuo que apenas puede luchar por su supervivencia] que anudarán un crecimiento sano y un desarrollo armónico [circunstancias que ya predisponen por sí mismas a un futuro mejor en el que esos niños puedan desarrollar con facilidad sus potenciales]… pensándolos en clave de futuro [a los niños], podremos ver con claridad que si actuamos sobre una generación con alimentación, salud y formación en la que primen los valores sobre los absurdos contenidos, conseguiremos un impacto muy positivo que a medio plazo fortalecerá de forma impresionante a la comunidad y a todo su tejido social y económico, con lo que nuestra inversión en la infancia quizás sea la mejor forma de lograr un beneficio permanente que propicie un crecimiento social de forma geométrica, lo que aportará la tan deseada ‘sostenibilidad’.
Y aquí me detuve, pues pasó ante mis ojos, muy despacito, un ‘viringo’ [que es el perro peruano sin pelo]… y lo mismo fue un signo, un aviso para que me detuviese en ese justo momento de mi pensamiento, como si ese perro me estuviese diciendo que ya había llegado al final, que no debía seguir, que me quedase en esa verdad y la llevase a términos efectivos desde mis posibilidades… así que el resto del día me dejé llevar tan solo por la mirada en aquel inmenso ejemplo de vida destruida y recuperada solo como Arte e Historia nebulosa y sesgada.
Hasta que llegó la noche no volví a pensar en el hecho de la pobreza y en cómo tramitar su erradicación… entonces, con la noche encima, tomé mi portátil y me puse a picar en mi diario informático todo lo pensado para no olvidarlo… de él dejo estos puntos rápidos de acción sobre la pobreza [entiendo que hay que desarrollarlos, pero en principio me sirve el dejarlos apuntados aquí:
• Resulta imposible obtener las necesidades básicas [hay que trabajar en enseñarles cómo obtener recursos alimentarios y cómo tramitar los asuntos del acceso al agua clorada].
• Pérdida absoluta de identidad [trabajar con la infancia en asentar su identidad].
• No gozan de los Derechos Humanos [trabajar por el desarrollo integral de los niños].
• Incapacidad para acceder al empleo o a los medios de producción por cuenta propia [enseñar técnicas de autoempleo y capacidades para llevarlo a cabo].
No dormí bien esa noche.
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Cuento de Navidad: Los Magos de Oriente
Tengo 9 años. He salido a la calle, hay mucha gente que va y viene a sus asuntos, y los coches obligan a tener cuidado cuando cambiamos de acera. Saludo a niños y niñas del barrio, de la escuela, del parque; miro -y me miran- otros niños y niñas que conozco de vista, y a otros que no sé quienes son… Este barrio es nuevo. Eso significa que antes no estaba. Imagino aquí un campo de trigo, o huertas donde ahora están las casas, el centro comercial, el parque, como cuando nos perdemos entre los árboles del bosque, en la sierra, y no vemos ni nos cruzamos con nadie. Supongo que antes, cuando mamá y papá tenían mi edad, había menos coches, menos casas, menos gente, y si ellos pensaban lo mismo que yo, al mirar alrededor llegarían a la misma conclusión: que antes, cuando sus padres, -mis abuelos-, eran como yo, habría menos coches, menos casas aún, menos gente y más campo con huertos, sembrados, y árboles. Camino por la acera. Mi mamá me dice, de vez en cuando, que venga, que no me quede atrás; yo corro hasta ellos, pero sigo pensando en la falta de acera, de casas, de coches, y me veo rodeado de campo. Hace mucho tiempo, los pueblos serían de pocas casas, apenas habría gente, y no habría necesidad de desplazarse en coche. Tampoco habría carreteras tan anchas y rectas, todo lo más caminos de tierra para los burros de carga y los carros que traían la comida a la tienda del pueblo. Imagino que el mundo debió ser así durante muchos años antes de llegar a lo que ahora es, y la vida sería más sencilla, más tranquila, menos peligrosa. Dicen que hace 2010 años nació un niño en un establo. Me han contado que en esa época no existía el turismo, los hoteles se llamaban posadas, y, como no había mucha gente, apenas tenían habitaciones. Cuando llegaban viajeros de paso, como en algunas películas del oeste que he visto, si no tenían dinero, o no había habitación libre, se acomodaban sobre la paja en las cuadras de los caballos para resguardarse del relente de la noche. Eso les pasó a los padres del niño que nació en la cuadra hace 2010 años. Ese nacimiento coincidió con unos magos de oriente que, en esa época, estudiaban los fenómenos del espacio que ocupa el cielo: seguían a una estrella errante, y llegaron al pueblo siguiendo la ruta que marcaba. Los magos visitaron el pesebre donde se reponía la madre y el niño del trance de nacer; era tan pequeño el pueblo que, aparte de la taberna, no había otra cosa que visitar digna de mención. Debió ser por los efluvios del lugar, por lo que uno de ellos sacó de sus alforjas una barrita de incienso, que es un perfume capaz de eliminar el mal olor más persistente. Como las velas antitabaco. Unas monedas de oro dejó otro de los magos, seguramente para leche y pañales; y, cuando se marchaban, dicen que dejaron un tarro de mirra, a saber con qué propósito. Ese momento de la entrega del oro, el incienso y la mirra, quedó en la memoria de la gente, y cada año lo celebraba el pueblo, y los niños encontraban algún presente en esas fechas en las ventanas o en los portales de sus casas. Aquél hecho misterioso se extendió a otros pueblos, y, con el tiempo, a todo el mundo: los magos, en su caminar científico sobre sus experimentos y comprobaciones, siempre dejaban en las casas de los niños golosinas, juguetes. Como el mundo sobre la tierra se hizo más y más grande, y los magos son los mismos, yo creo que han debido de delegar en otras personas para cumplir con la costumbre de cuando visitaron al recién nacido hace 2010 años. Por eso los magos llegan a todas partes en tan poco tiempo, llevando a cada niño su regalo. Yo sé que hay quien no cree en los magos de oriente, y sin embargo cree en el aire, que no se ve. Yo creo que los magos existen, que son verdaderos. Creo que existe todo lo que yo quiero que exista, porque muchas veces las cosas no son como las vemos, sino como las sentimos.
Olvidaba decir que mi nombre es Álvaro.
---
Feliz Navidad 2009
Que no despierten los ladrones de sueños
que rondan el alma.
Que no guardemos por más tiempo
las palabras de amor anhelamos decir.
Que no nos quedemos en tierra
porque el barco pueda naufragar.
Que los tragos amargos de la vida
no se lleven todas las ilusiones.
Que tengamos tiempo para mirar las estrellas
y para escuchar a las personas que nos aman.
Blas Mendiola
viernes, 25 de diciembre de 2009
DIARIO DE PERÚ
Luís Felipe Comendador
“diario de un savonarola. blogspot”
EL SORNABIQUE
Perú [39] Los viajes del viaje (VII)
EL VIAJE IDEOLÓGICO [paseando por las calles de Trujillo]
Esa necesaria preocupación por la suerte que corran los demás, sobre todo si esos ‘demás’ están en malas condiciones de vida, es lo que venimos llamando ‘solidaridad’… lo malo es que el concepto “solidaridad” tiende a mezclarse con otros muy distintos, como “filantropía”, “caridad”, “altruismo”… y en esa confusión se diluye lo vacío de una moralina absurda que nos hace pensar en que debemos dar lo que nos sobra, socorrer a quien lo necesita delante de nuestros ojos o ajenos a ellos… es decir, calculamos el valor solidario por lo que nos autosuponga más ‘humanos’ individualmente y no por lo que nos podría suponer seres políticos con una verdadera voluntad social… tendemos a llamarnos ‘solidarios’ cuando damos limosna, cuando apadrinamos a un crío del Nepal, cuando nos lavamos la conciencia con dos kilos de arroz para cualquier campaña navideña o comprando un bolígrafo mediático para que cuatro artistas de relumbrón se vayan a África a llevarle un juguete a un necesitado niño de color [negro, claro]… pero jamás arrimamos el término “solidaridad” al hecho político necesario que sea y se haga en base a razones de verdadera justicia social… así, la solidaridad debe ser siempre una acción colectiva que empuje a los bienes públicos a ser parte fundamental del bienestar de todos [y no solo de una parte].
Para ser verdaderamente solidarios es imprescindible tomar un compromiso individual con la comunidad para lograr que cualquier bien común no excluya a nadie, buscando las situaciones de mayor necesidad y a los grupos más vulnerables y actuando en clave de justicia social [se entiende perfectamente que quien es solidario no puede esperar obtener nada a cambio de su acción… ni siquiera una parcela en el Cielo, con vistas, cuando sus huesos tomen tierra…].
La solidaridad debe demandar con energía el universalizar los derechos democráticos mediante el compromiso de los individuos en la promoción y extensión de los bienes públicos, obligando a los estados a ser los responsables de llevar a cabo políticas fundamentadas en los valores de “libertad e igualdad” como principios irrenunciables de justicia, creando oportunidades y recursos que capaciten a ‘todos’ los individuos para gozar efectivamente de los derechos que les corresponden.
En este punto debo detenerme para incluir un concepto que siempre debe ir unido a la idea de solidaridad, “la conciencia colectiva”, que parece la única forma capaz de mantener una regulación social y moral de los estados para que mantengan esa necesaria tensión de la lucha solidaria mediante una ética que debe enraizar en cada individuo [también deben hacerse los estados responsables directos de inculcar esa ética, por educación, a los individuos]… así, la conciencia colectiva será capaz de llevarnos a tener sentimientos comunes que nos lleven a unirnos en el trabajo de la justicia social, haciéndonos seres individualmente libres y socialmente solidarios.
Desde este punto de vista, una sociedad de individuos libres socialmente solidarios propiciaría el mejor funcionamiento de la vida en común en base a ciertas normas que nos lleven a la equidad.
Para conseguir esta difícil meta de una ‘sociedad solidaria’ se precisa de la “identificación mutua” [que no es otra cosa que compartir valores y cultivar el sentido de ‘pertenencia a algo común’ que nos eleva … y a eso se llega desde una educación bien trabada, que no es el caso actual, ni en nuestro país, ni en los demás países del primer mundo]. Sin esa identificación mutua no llegaremos a parte alguna.
Una vez obtenida esa voluntad común hacia la igualdad, e incluso mientras se logra, es imprescindible que las sociedades impongan ciertas pautas morales que lleven a compromisos políticos, ordenamientos jurídicos y obligaciones institucionales que nos conformen en términos de responsabilidad con el bienestar común y completo, propiciando ‘asimetrías’ [me encanta esta palabra cuando hablo de solidaridad] que nos lleven a igualarnos en raseros de justicia.
Para ser solidario, lo primero que debemos hacer es reconocernos, imaginarnos en la situación del otro y tomar conciencia de que somos iguales y de que las circunstancias ponen diferencias entre nosotros hasta el punto de excluir a muchos hombres de los mínimos vitales que son necesarios para vivir con dignidad, conformando la masa ‘vulnerable’ sobre la que debemos actuar con decencia y no permanecer impasibles ante la ‘invisibilidad’ que le procuran los mass media bajo los intereses espurios de los grandes mercaderes.
Debemos involucrarnos de forma incondicional en empresas solidarias que tengan valor por sí mismas, sin medir los costes ni los beneficios, sin detenernos en sus efectos o en sus resultados, simplemente involucrarnos y salir adelante… debemos empeñarnos en participar en la actividad pública para modificar sus costumbres y sus usos, pues es una de las más importantes labores de solidaridad [la responsabilización política del individuo es fundamental para conseguir los fines solidarios], y no conformarnos con el mero asentimiento… y luchar por la creación de modelos sociales solventes que sean capaces de armar un nuevo ciclo político en el que los patrones de justicia, igualdad y libertad se asienten como patrones fundamentales y efectivos… y para todos.
Luís Felipe Comendador
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EL SORNABIQUE
Perú [39] Los viajes del viaje (VII)
EL VIAJE IDEOLÓGICO [paseando por las calles de Trujillo]
Esa necesaria preocupación por la suerte que corran los demás, sobre todo si esos ‘demás’ están en malas condiciones de vida, es lo que venimos llamando ‘solidaridad’… lo malo es que el concepto “solidaridad” tiende a mezclarse con otros muy distintos, como “filantropía”, “caridad”, “altruismo”… y en esa confusión se diluye lo vacío de una moralina absurda que nos hace pensar en que debemos dar lo que nos sobra, socorrer a quien lo necesita delante de nuestros ojos o ajenos a ellos… es decir, calculamos el valor solidario por lo que nos autosuponga más ‘humanos’ individualmente y no por lo que nos podría suponer seres políticos con una verdadera voluntad social… tendemos a llamarnos ‘solidarios’ cuando damos limosna, cuando apadrinamos a un crío del Nepal, cuando nos lavamos la conciencia con dos kilos de arroz para cualquier campaña navideña o comprando un bolígrafo mediático para que cuatro artistas de relumbrón se vayan a África a llevarle un juguete a un necesitado niño de color [negro, claro]… pero jamás arrimamos el término “solidaridad” al hecho político necesario que sea y se haga en base a razones de verdadera justicia social… así, la solidaridad debe ser siempre una acción colectiva que empuje a los bienes públicos a ser parte fundamental del bienestar de todos [y no solo de una parte].
Para ser verdaderamente solidarios es imprescindible tomar un compromiso individual con la comunidad para lograr que cualquier bien común no excluya a nadie, buscando las situaciones de mayor necesidad y a los grupos más vulnerables y actuando en clave de justicia social [se entiende perfectamente que quien es solidario no puede esperar obtener nada a cambio de su acción… ni siquiera una parcela en el Cielo, con vistas, cuando sus huesos tomen tierra…].
La solidaridad debe demandar con energía el universalizar los derechos democráticos mediante el compromiso de los individuos en la promoción y extensión de los bienes públicos, obligando a los estados a ser los responsables de llevar a cabo políticas fundamentadas en los valores de “libertad e igualdad” como principios irrenunciables de justicia, creando oportunidades y recursos que capaciten a ‘todos’ los individuos para gozar efectivamente de los derechos que les corresponden.
En este punto debo detenerme para incluir un concepto que siempre debe ir unido a la idea de solidaridad, “la conciencia colectiva”, que parece la única forma capaz de mantener una regulación social y moral de los estados para que mantengan esa necesaria tensión de la lucha solidaria mediante una ética que debe enraizar en cada individuo [también deben hacerse los estados responsables directos de inculcar esa ética, por educación, a los individuos]… así, la conciencia colectiva será capaz de llevarnos a tener sentimientos comunes que nos lleven a unirnos en el trabajo de la justicia social, haciéndonos seres individualmente libres y socialmente solidarios.
Desde este punto de vista, una sociedad de individuos libres socialmente solidarios propiciaría el mejor funcionamiento de la vida en común en base a ciertas normas que nos lleven a la equidad.
Para conseguir esta difícil meta de una ‘sociedad solidaria’ se precisa de la “identificación mutua” [que no es otra cosa que compartir valores y cultivar el sentido de ‘pertenencia a algo común’ que nos eleva … y a eso se llega desde una educación bien trabada, que no es el caso actual, ni en nuestro país, ni en los demás países del primer mundo]. Sin esa identificación mutua no llegaremos a parte alguna.
Una vez obtenida esa voluntad común hacia la igualdad, e incluso mientras se logra, es imprescindible que las sociedades impongan ciertas pautas morales que lleven a compromisos políticos, ordenamientos jurídicos y obligaciones institucionales que nos conformen en términos de responsabilidad con el bienestar común y completo, propiciando ‘asimetrías’ [me encanta esta palabra cuando hablo de solidaridad] que nos lleven a igualarnos en raseros de justicia.
Para ser solidario, lo primero que debemos hacer es reconocernos, imaginarnos en la situación del otro y tomar conciencia de que somos iguales y de que las circunstancias ponen diferencias entre nosotros hasta el punto de excluir a muchos hombres de los mínimos vitales que son necesarios para vivir con dignidad, conformando la masa ‘vulnerable’ sobre la que debemos actuar con decencia y no permanecer impasibles ante la ‘invisibilidad’ que le procuran los mass media bajo los intereses espurios de los grandes mercaderes.
Debemos involucrarnos de forma incondicional en empresas solidarias que tengan valor por sí mismas, sin medir los costes ni los beneficios, sin detenernos en sus efectos o en sus resultados, simplemente involucrarnos y salir adelante… debemos empeñarnos en participar en la actividad pública para modificar sus costumbres y sus usos, pues es una de las más importantes labores de solidaridad [la responsabilización política del individuo es fundamental para conseguir los fines solidarios], y no conformarnos con el mero asentimiento… y luchar por la creación de modelos sociales solventes que sean capaces de armar un nuevo ciclo político en el que los patrones de justicia, igualdad y libertad se asienten como patrones fundamentales y efectivos… y para todos.
jueves, 24 de diciembre de 2009
DIARIO DE PERÚ
Luís Felipe Comendador
“diario de un savonarola. blogspot”
EL SORNABIQUE
Perú [38] De aquí y de allí o ya no se puede ser honorable
Y luego esas posturas salvapatrias que lo llevan todo al absurdo terreno del honor… ¿pero qué es el honor… para qué sirve.. en qué parámetros uno es honorable o deja de serlo… qué tiene que ver el honor con llevar armas bajo las banderas?... Perú está plagado de cuerpos policiales diversos y bien armados y de unidades del ejército dispersas por todas las esquinas de sus ciudades… y todos van como amparados por ese baño de honor absurdo que les lleva a elevar la cabeza mientras dicen que todo lo hacen por su patria [cuando la verdad es que lo hacen en su mayoría porque apenas hay otras opciones de tener un pequeño sueldo mensual para sobrevivir].
El honor debiera ser, por definición, una cualidad moral que obliga al hombre a cumplir consigo mismo y con los demás desde unos parámetros de vida positivos, y ha de servir siempre para que el hombre se sienta digno y busque la dignidad del otro. El honor, a su vez, debiera llevar siempre como consecuencia un comportamiento honesto y una constante disposición hacia el otro como forma de estar y de ser… y la persona honorable no debe esperar nada más que saber de sí que cumple escrupulosamente con su planteamiento positivo de vida, un planteamiento en el que debe abundar el desinterés, la honestidad y la solidaridad dentro de una formada definición de justicia… y el honor nunca debe ser relativo ni circunstancial, no puede existir en lo inmediato, sino que solo lo es en lo permanente y por justo compromiso… ¿quién puede ser hoy honorable como se mueve el mundo?...
Y después esa realidad diaria que se resume perfectamente en el síndrome del baño público, ese lugar en el que todos depositan su mierda de forma absolutamente democrática… ese lugar del que uno sale aliviado por unas horas [así funciona la moral del hombre del siglo XXI]… y ambas metáforas las he podido ver preclaras y nítidas en Perú.
Y para terminar, la buitrera del Estado, esa Hacienda Pública que no perdona ni comprende, que no entra en los verdaderos problemas particulares y destruye sin más los tejidos productivos con sus multas y sus embargos… recibo noticias negras que me afectan duramente porque debo el IVA de facturas de clientes que no me pagan… facturas que emití como marca la ley y que no puedo cobrar porque quien me las debe no tiene para pagarme… facturas que engrosan mi lista de ingresos a pesar de que no los ha habido y que me anotan como deudor al Estado… y yo me explico y me entienden, pero no hacen absolutamente nada para darle forma de solución a mi problema, solo me acosan con multas del 20% y con cartas de embargo de deuda a mis mejores clientes, con lo que me destruyen, destruyen mi imagen y, además, me impiden acceder al dinero que me deben personas y empresas que sí me pagan, lo que me lleva a no poder pagar los sueldos de mis empleados ni sus cuotas a la Seguridad Social… ¿así se arregla la puñetera economía de este país de mierda?, ¿así se ayuda al empresario que pelea por mantener puestos de trabajo?... que se queden con todo y se lo metan por donde amargan los pepinos… yo soy capaz de sacar adelante mi empresa si no me ahogan… y también de pagarles si me dan aire… pero así no vamos más que a la ruina, a la justa y miserable ruina… y todo después de una sacrificio personal de años, después de no cobrar un sueldo durante meses para soportar la crisis, después de poner todos mis bienes en este proyecto hermoso que da de comer a varias familias… así que se me están quitando las ganas de ser y hasta las de estar.
Luís Felipe Comendador
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EL SORNABIQUE
Perú [38] De aquí y de allí o ya no se puede ser honorable
Y luego esas posturas salvapatrias que lo llevan todo al absurdo terreno del honor… ¿pero qué es el honor… para qué sirve.. en qué parámetros uno es honorable o deja de serlo… qué tiene que ver el honor con llevar armas bajo las banderas?... Perú está plagado de cuerpos policiales diversos y bien armados y de unidades del ejército dispersas por todas las esquinas de sus ciudades… y todos van como amparados por ese baño de honor absurdo que les lleva a elevar la cabeza mientras dicen que todo lo hacen por su patria [cuando la verdad es que lo hacen en su mayoría porque apenas hay otras opciones de tener un pequeño sueldo mensual para sobrevivir].
El honor debiera ser, por definición, una cualidad moral que obliga al hombre a cumplir consigo mismo y con los demás desde unos parámetros de vida positivos, y ha de servir siempre para que el hombre se sienta digno y busque la dignidad del otro. El honor, a su vez, debiera llevar siempre como consecuencia un comportamiento honesto y una constante disposición hacia el otro como forma de estar y de ser… y la persona honorable no debe esperar nada más que saber de sí que cumple escrupulosamente con su planteamiento positivo de vida, un planteamiento en el que debe abundar el desinterés, la honestidad y la solidaridad dentro de una formada definición de justicia… y el honor nunca debe ser relativo ni circunstancial, no puede existir en lo inmediato, sino que solo lo es en lo permanente y por justo compromiso… ¿quién puede ser hoy honorable como se mueve el mundo?...
Y después esa realidad diaria que se resume perfectamente en el síndrome del baño público, ese lugar en el que todos depositan su mierda de forma absolutamente democrática… ese lugar del que uno sale aliviado por unas horas [así funciona la moral del hombre del siglo XXI]… y ambas metáforas las he podido ver preclaras y nítidas en Perú.
Y para terminar, la buitrera del Estado, esa Hacienda Pública que no perdona ni comprende, que no entra en los verdaderos problemas particulares y destruye sin más los tejidos productivos con sus multas y sus embargos… recibo noticias negras que me afectan duramente porque debo el IVA de facturas de clientes que no me pagan… facturas que emití como marca la ley y que no puedo cobrar porque quien me las debe no tiene para pagarme… facturas que engrosan mi lista de ingresos a pesar de que no los ha habido y que me anotan como deudor al Estado… y yo me explico y me entienden, pero no hacen absolutamente nada para darle forma de solución a mi problema, solo me acosan con multas del 20% y con cartas de embargo de deuda a mis mejores clientes, con lo que me destruyen, destruyen mi imagen y, además, me impiden acceder al dinero que me deben personas y empresas que sí me pagan, lo que me lleva a no poder pagar los sueldos de mis empleados ni sus cuotas a la Seguridad Social… ¿así se arregla la puñetera economía de este país de mierda?, ¿así se ayuda al empresario que pelea por mantener puestos de trabajo?... que se queden con todo y se lo metan por donde amargan los pepinos… yo soy capaz de sacar adelante mi empresa si no me ahogan… y también de pagarles si me dan aire… pero así no vamos más que a la ruina, a la justa y miserable ruina… y todo después de una sacrificio personal de años, después de no cobrar un sueldo durante meses para soportar la crisis, después de poner todos mis bienes en este proyecto hermoso que da de comer a varias familias… así que se me están quitando las ganas de ser y hasta las de estar.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
DIARIO DE PERÚ
Luís Felipe Comendador
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EL SORNABIQUE
Perú [37] La enfermedad primermundista o mirando al mar de Lima
Si hay algo sorprendente e irritante de esta enfermedad en la que vivimos como primermundistas, es el relajamiento general ante la vida en su definición más cierta, esta laxitud moral ante la desgracia ajena [traída fundamentalmente por la artificialidad de lo virtual] y el jodido cóctel que nos mete en vena la fugacidad de todo lo que sucede [es quizás lo que más nos insensibiliza ante los asuntos verdaderamente terribles e importantes que acaecen a la par que pasamos]… las experiencias ya no son reales, solo son imaginadas y, por tanto, el daño, el dolor, también pertenecen al terreno nebuloso de la imaginación. Cada día converso con personas que tienen problemas reales [en mi sociedad en crisis son fundamentalmente problemas económicos], pero que simplemente los dejan pasar levantando sus hombros en un “ya se resolverán solos”… a eso es a lo que nos han acostumbrado las pérfidas políticas liberales y los planes urdidos sibilinamente por los dueños del capital… han conseguido una masa social de la desgana y el consentimiento, “cachocarnes con ojos” que apenas son capaces de sentir un temblor… hoy, por ejemplo, me comentaba un amigo de bajo tono que un conocido de ambos anda tramitando una enfermedad cabrona, y sonreía a comentármelo, mientras valoraba que el tipo había sabido sacarle el jugo a la vida [que en el lenguaje de lo que viene siendo norma social no significa otra cosa que ha bebido y fumado hasta hartarse, que ha salido de noche y se ha gastado en juergas todo el dinero que le ha dado la gana, que ha rifado partidas de póker y julepe, que ha tenido a multitud de mujeres en sus brazos –pagando y sin pagar–… en definitiva, que solo se ha preocupado por sí mismo]… y el amigo que me lo comenta le da ya por descartado sin sentir un poquito de pena o de conmiseración, sin plantearse visitarlo o interesarse por él [“ni por asomo, chico, que ya lo disfruté cuando andaba bueno y cachondote, y me apetece recordarle así”]… en este presupuesto de vida no existes si tienes una tara o dejas de seguir el ritmo de los otros, se te borra sin más…
Y así no vamos nada bien… nada bien… y lo peor es que no se alumbra solución cercana a esta gleba de tarados que tiran sus días en consumir en el exceso total sin pensar en que tal actitud viene de graves injusticias y lleva a injusticias mayores.
Recuerdo que cuando paseaba de noche por una zona exclusiva de Lima, me detuve unos minutos a mirar el paisaje de una enorme playa que se extendía abajo… la noche solo me dejaba presentir el mar rodeado por las luces de la ciudad… no se veía la infinita masa de agua del Pacífico y me pareció que la realidad era el paseo de luces terminado en una cruz gigantesca e iluminada al fondo… enseguida me di cuenta de que es así como el hombre occidental ve el mundo… vemos solo las pequeñas luces que deslumbran y no somos capaces de imaginar el océano al lado, ese océano que las hace absolutamente insignificantes ante su magnífica capacidad de vida y muerte, ante su espacio absolutamente ocupado por la tragedia y el gozo, por la diversidad de vida y la destrucción… y si hubiera amanecido en aquel instante, nos pasaría lo mismo, quedaríamos deslumbrados por la mancha visible de la superficie del agua hasta el horizonte y por los cuatro barquitos parados… no seríamos capaces de dejarnos anonadar por la sugerencia de lo que pueda contener ese vaso magnífico que separa continentes, no sabríamos ir más allá de la simple postal que nos proporciona placer visual… y entonces consentimos en que el mar está allí justo para nuestros ojos, justo para nuestro deleite de bobos diletantes… ¿por qué no nos han enseñado a mirar y a penetrar en lo mirado con actitud crítica?, ¿por qué nadie siente el ardor de darle la vuelta al mundo del hombre y enseñarle de verdad a ser hombre justo desde que ve la luz?... a mí me duele cada día más esta situación, y reniego del hombre y de su mundo, me siento sucio de compartirlo, de verme obligado a compartir mi vida con gente que no sabe mirar más que en primer plano [un primer plano egoísta y egotista]… pero no sé qué hacer, no sé cómo buscar el giro preciso y tomar algún camino que sea más correcto… y al final de cada día, roto, me hundo y caigo en los brazos de esa forma de ver el mundo que tanto me irrita, me dejo acoger por el calor de mi cama, por mis muebles, por mis posesiones, me engolfo en el televisor de la sala y sonrío como un tonto de baba con la mente vacía, y se me olvida preguntarme qué es lo que he hecho yo durante mi vigilia para arreglar las cosas, y formo parte de toda esta mierda mientras cierro los ojos como un cobarde más, pero peor, porque yo ya lo he racionalizado todo mil veces y no respondo con energía y decisión a mis planteamientos y a mis convicciones.
Sí, pienso demasiadas veces en una revolución, en la necesidad de propiciar un cambio neto y absoluto… pero solo lo pienso mientras me dejo llevar por mi calefacción y mis calcetines gruesos, por mis gafas de marca y mis zapatos carísimos, por el café de las tres, por la chocolatina de las cinco, por la música bajita antes de dormir, por el tabaco rubio… y me avergüenzo… pero sigo sin hacer nada.
Luís Felipe Comendador
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EL SORNABIQUE
Perú [37] La enfermedad primermundista o mirando al mar de Lima
Si hay algo sorprendente e irritante de esta enfermedad en la que vivimos como primermundistas, es el relajamiento general ante la vida en su definición más cierta, esta laxitud moral ante la desgracia ajena [traída fundamentalmente por la artificialidad de lo virtual] y el jodido cóctel que nos mete en vena la fugacidad de todo lo que sucede [es quizás lo que más nos insensibiliza ante los asuntos verdaderamente terribles e importantes que acaecen a la par que pasamos]… las experiencias ya no son reales, solo son imaginadas y, por tanto, el daño, el dolor, también pertenecen al terreno nebuloso de la imaginación. Cada día converso con personas que tienen problemas reales [en mi sociedad en crisis son fundamentalmente problemas económicos], pero que simplemente los dejan pasar levantando sus hombros en un “ya se resolverán solos”… a eso es a lo que nos han acostumbrado las pérfidas políticas liberales y los planes urdidos sibilinamente por los dueños del capital… han conseguido una masa social de la desgana y el consentimiento, “cachocarnes con ojos” que apenas son capaces de sentir un temblor… hoy, por ejemplo, me comentaba un amigo de bajo tono que un conocido de ambos anda tramitando una enfermedad cabrona, y sonreía a comentármelo, mientras valoraba que el tipo había sabido sacarle el jugo a la vida [que en el lenguaje de lo que viene siendo norma social no significa otra cosa que ha bebido y fumado hasta hartarse, que ha salido de noche y se ha gastado en juergas todo el dinero que le ha dado la gana, que ha rifado partidas de póker y julepe, que ha tenido a multitud de mujeres en sus brazos –pagando y sin pagar–… en definitiva, que solo se ha preocupado por sí mismo]… y el amigo que me lo comenta le da ya por descartado sin sentir un poquito de pena o de conmiseración, sin plantearse visitarlo o interesarse por él [“ni por asomo, chico, que ya lo disfruté cuando andaba bueno y cachondote, y me apetece recordarle así”]… en este presupuesto de vida no existes si tienes una tara o dejas de seguir el ritmo de los otros, se te borra sin más…
Y así no vamos nada bien… nada bien… y lo peor es que no se alumbra solución cercana a esta gleba de tarados que tiran sus días en consumir en el exceso total sin pensar en que tal actitud viene de graves injusticias y lleva a injusticias mayores.
Recuerdo que cuando paseaba de noche por una zona exclusiva de Lima, me detuve unos minutos a mirar el paisaje de una enorme playa que se extendía abajo… la noche solo me dejaba presentir el mar rodeado por las luces de la ciudad… no se veía la infinita masa de agua del Pacífico y me pareció que la realidad era el paseo de luces terminado en una cruz gigantesca e iluminada al fondo… enseguida me di cuenta de que es así como el hombre occidental ve el mundo… vemos solo las pequeñas luces que deslumbran y no somos capaces de imaginar el océano al lado, ese océano que las hace absolutamente insignificantes ante su magnífica capacidad de vida y muerte, ante su espacio absolutamente ocupado por la tragedia y el gozo, por la diversidad de vida y la destrucción… y si hubiera amanecido en aquel instante, nos pasaría lo mismo, quedaríamos deslumbrados por la mancha visible de la superficie del agua hasta el horizonte y por los cuatro barquitos parados… no seríamos capaces de dejarnos anonadar por la sugerencia de lo que pueda contener ese vaso magnífico que separa continentes, no sabríamos ir más allá de la simple postal que nos proporciona placer visual… y entonces consentimos en que el mar está allí justo para nuestros ojos, justo para nuestro deleite de bobos diletantes… ¿por qué no nos han enseñado a mirar y a penetrar en lo mirado con actitud crítica?, ¿por qué nadie siente el ardor de darle la vuelta al mundo del hombre y enseñarle de verdad a ser hombre justo desde que ve la luz?... a mí me duele cada día más esta situación, y reniego del hombre y de su mundo, me siento sucio de compartirlo, de verme obligado a compartir mi vida con gente que no sabe mirar más que en primer plano [un primer plano egoísta y egotista]… pero no sé qué hacer, no sé cómo buscar el giro preciso y tomar algún camino que sea más correcto… y al final de cada día, roto, me hundo y caigo en los brazos de esa forma de ver el mundo que tanto me irrita, me dejo acoger por el calor de mi cama, por mis muebles, por mis posesiones, me engolfo en el televisor de la sala y sonrío como un tonto de baba con la mente vacía, y se me olvida preguntarme qué es lo que he hecho yo durante mi vigilia para arreglar las cosas, y formo parte de toda esta mierda mientras cierro los ojos como un cobarde más, pero peor, porque yo ya lo he racionalizado todo mil veces y no respondo con energía y decisión a mis planteamientos y a mis convicciones.
Sí, pienso demasiadas veces en una revolución, en la necesidad de propiciar un cambio neto y absoluto… pero solo lo pienso mientras me dejo llevar por mi calefacción y mis calcetines gruesos, por mis gafas de marca y mis zapatos carísimos, por el café de las tres, por la chocolatina de las cinco, por la música bajita antes de dormir, por el tabaco rubio… y me avergüenzo… pero sigo sin hacer nada.
martes, 22 de diciembre de 2009
DIARIO DE PERÚ
Luís Felipe Comendador
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EL SORNABIQUE
Perú [36] Taulichusco
Impresiona en Perú el valor que el peruano le da a lo étnico, cómo defiende su cultura y cómo se siente orgulloso de sus ancestros [no hay mayor enfado que el que se produce después de pronunciar la palabra “indio”, término que los españoles llevamos siempre como marbete venido de nuestra educación… más de una vez, cuando he pronunciado la palabra “indita” refiriéndome a alguna mujer que vendía en la calle y estaba ataviada con ropas que entran en esa definición que nosotros tenemos del “indio”, me han llamado la atención con el gesto serio para decirme que son “caseras” o “caseritas”… también he podido notar el resquemor del peruano contra todo lo español, un resquemor que lo paga fundamentalmente la imagen de Pizarro [en Lima se ha trasladado una enorme estatua ecuestre del extremeño de una plaza importante a estar oculta entre árboles en un parquecito aledaño al río] y, cómo no, el turista hispano que va con la predisposición de gozar de un país maravilloso y lo hace con esa superioridad absurda de los primermundistas [también es cierto que desde ciertas actitudes se lo tienen ganado]. Preguntando, me han explicado que en las escuelas se cuenta la historia del Perú como una triste y dolorosa usurpación del pueblo español a toda la magnífica cultura de un pueblo evolucionado que tenía vocación de futuro por su cuenta [también hay gente que habla de España como de “la madre patria”, pero lo hacen con cierto resquemor].
De la conquista, aún quedan restos tangibles en los apellidos, que a veces parecen hasta cómicos mezclados con los nombres compuestos y con los diminutivos, en la arquitectura, en los rostros [hay multitud de rostros que perfectamente podrían ser españoles], en las pasiones literarias y, sobre todo, en el culto religioso.
Uno de los personajes casi ocultos, pero importantísimos en la historia del Perú, es don Gonzalo Taulichusco, hijo del último curaca de la Lima prehispánica [existen 15 documentos que datan de los años 1552 y 1562, que son de trascendente valor histórico, que nos revelan aspectos desconocidos sobre la vida y la existencia de don Gonzalo Taulichusco].
El Valle del Rímac, el río que atraviesa la ciudad de Lima, tuvo como último curaca a Taulichusco, quién pronunció en su idioma originario estas palabras: "No vamos a desaparecer" cuando sus vecinos y los hombres blancos que llegaban le ofrecieron comprar el Valle del Rímac.
Taulichusco, el último Cacique de Lima, fue consciente de los riesgos que corría su población con su negativa de vender las tierras del valle, sabía que los españoles llegaban a quitarles todo, que su objetivo era apropiarse de sus mujeres, de sus tierras, de sus animales, de sus alimentos, de sus ríos y de todo lo que les fuera posible. Entonces ideó un plan para proteger a su pueblo y, así, no estar expuestos al yugo de los españoles.
Varios señoríos vecinos habían huido frente a la amenaza que llegaba y Taulichusco se quedó prácticamente solo.
Después se desarrollaron hechos sangrientos que fueron inevitables en la lucha por la defensa de sus territorios, como el cruel asesinato de Taulichusco.
La herencia que dejó Taulichusco a todos los peruanos queda en las palabras de su arenga: "NO NOS VAN A DESAPARECER". La voz de Taulichusco sigue viva y encarnada en las poblaciones indígenas que hoy han formado los distritos urbanos de Lima y que aportan con sus costumbres y hermosas culturas a la enorme ciudad de Lima. Estas poblaciones indígenas andinas y amazónicas se resisten de forma numantina a todo tipo de yugos y prebendas, y defienden su tierra, sus ríos, sus animales, sus costumbres y están decididos a no desaparecer, tal como dijo con absoluta lucidez Taulichusco.
El homenaje al curaca lo ha hecho el pueblo de Lima con una enorme roca de diorita en la zona noble de la Lima metropolitana… yo estuve allí conociendo la historia de Taulichusco de la mano de Sonia Luz, que además me hizo una foto junto a ese monumento tan querido por los limeños, un símbolo de sus orígenes y de su lucha.
Luís Felipe Comendador
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EL SORNABIQUE
Perú [36] Taulichusco
Impresiona en Perú el valor que el peruano le da a lo étnico, cómo defiende su cultura y cómo se siente orgulloso de sus ancestros [no hay mayor enfado que el que se produce después de pronunciar la palabra “indio”, término que los españoles llevamos siempre como marbete venido de nuestra educación… más de una vez, cuando he pronunciado la palabra “indita” refiriéndome a alguna mujer que vendía en la calle y estaba ataviada con ropas que entran en esa definición que nosotros tenemos del “indio”, me han llamado la atención con el gesto serio para decirme que son “caseras” o “caseritas”… también he podido notar el resquemor del peruano contra todo lo español, un resquemor que lo paga fundamentalmente la imagen de Pizarro [en Lima se ha trasladado una enorme estatua ecuestre del extremeño de una plaza importante a estar oculta entre árboles en un parquecito aledaño al río] y, cómo no, el turista hispano que va con la predisposición de gozar de un país maravilloso y lo hace con esa superioridad absurda de los primermundistas [también es cierto que desde ciertas actitudes se lo tienen ganado]. Preguntando, me han explicado que en las escuelas se cuenta la historia del Perú como una triste y dolorosa usurpación del pueblo español a toda la magnífica cultura de un pueblo evolucionado que tenía vocación de futuro por su cuenta [también hay gente que habla de España como de “la madre patria”, pero lo hacen con cierto resquemor].
De la conquista, aún quedan restos tangibles en los apellidos, que a veces parecen hasta cómicos mezclados con los nombres compuestos y con los diminutivos, en la arquitectura, en los rostros [hay multitud de rostros que perfectamente podrían ser españoles], en las pasiones literarias y, sobre todo, en el culto religioso.
Uno de los personajes casi ocultos, pero importantísimos en la historia del Perú, es don Gonzalo Taulichusco, hijo del último curaca de la Lima prehispánica [existen 15 documentos que datan de los años 1552 y 1562, que son de trascendente valor histórico, que nos revelan aspectos desconocidos sobre la vida y la existencia de don Gonzalo Taulichusco].
El Valle del Rímac, el río que atraviesa la ciudad de Lima, tuvo como último curaca a Taulichusco, quién pronunció en su idioma originario estas palabras: "No vamos a desaparecer" cuando sus vecinos y los hombres blancos que llegaban le ofrecieron comprar el Valle del Rímac.
Taulichusco, el último Cacique de Lima, fue consciente de los riesgos que corría su población con su negativa de vender las tierras del valle, sabía que los españoles llegaban a quitarles todo, que su objetivo era apropiarse de sus mujeres, de sus tierras, de sus animales, de sus alimentos, de sus ríos y de todo lo que les fuera posible. Entonces ideó un plan para proteger a su pueblo y, así, no estar expuestos al yugo de los españoles.
Varios señoríos vecinos habían huido frente a la amenaza que llegaba y Taulichusco se quedó prácticamente solo.
Después se desarrollaron hechos sangrientos que fueron inevitables en la lucha por la defensa de sus territorios, como el cruel asesinato de Taulichusco.
La herencia que dejó Taulichusco a todos los peruanos queda en las palabras de su arenga: "NO NOS VAN A DESAPARECER". La voz de Taulichusco sigue viva y encarnada en las poblaciones indígenas que hoy han formado los distritos urbanos de Lima y que aportan con sus costumbres y hermosas culturas a la enorme ciudad de Lima. Estas poblaciones indígenas andinas y amazónicas se resisten de forma numantina a todo tipo de yugos y prebendas, y defienden su tierra, sus ríos, sus animales, sus costumbres y están decididos a no desaparecer, tal como dijo con absoluta lucidez Taulichusco.
El homenaje al curaca lo ha hecho el pueblo de Lima con una enorme roca de diorita en la zona noble de la Lima metropolitana… yo estuve allí conociendo la historia de Taulichusco de la mano de Sonia Luz, que además me hizo una foto junto a ese monumento tan querido por los limeños, un símbolo de sus orígenes y de su lucha.
lunes, 21 de diciembre de 2009
DIARIO DE PERÚ
Luís Felipe Comendador
“diario de un savonarola. blogspot”
EL SORNABIQUE
Perú [35] Los viajes del viaje (VI)
EL VIAJE ALUCINADO
El “Bar Lagunilla Che” en el centro del desierto de Paracas, el “Edificio Jusán” en una de las cuadras de Trujillo, el crucifijo inexpresable con una gaviota constante en su cimera, tres taxistas empujando sus taxis hasta el próximo dispensador de fuel [siempre van justos], la vendedora de cáscaras de naranja y toronja hechas hilitos, los numerosos y distintos cuerpos de policía ocupándolo todo, los cacheos en las agencias “Soyuz” y “Línea” [para hacer un viaje de autobús por el interior del país tienes que dar tu documentación completa, poner tu huella dactilar junto a tu firma, pasar un arco de metales y pasar un rígido control de equipaje], las librerías que te ofertan libros nuevos, libros viejos y copias de ambos a menos de la mitad de su precio; los niños en la calle vendiendo cualquier cosa, los limpiabotas sumisos, las vendedoras de carretera ofreciendo mil productos que llevan no se sabe dónde, el continuo latir del sismo [“no importa, no pasa nada, solo se asustan los extranjeros”], los carteles con textos de difícil interpretación [“no fumar a cincuenta metros”… “solo cobramos con sensillo”], las continuas pintadas políticas de carretera y los cerros de casas pobres con la bandera peruana en su cima, la ropa barata y extraordinariamente sexy [la joven mujer peruana busca curvas, escotes, nalgas marcadas… como contrapunto al machismo finisecular de los varones… y yo no lo entiendo… se quejan amargamente del machismo peruano y se visten y se pintan para provocar], el silencio sepulcral si nombras a la bestia [MRTA y Sendero Luminoso], la magia y la pasión por el cebiche y el pisco sawer, la pasión por los maniquíes [en una tiendita de cinco metros cuadrados puedes encontrar hasta veinte maniquíes], las mujeres percha [con todo su material de venta colgado de su cuerpo para saltarse la ley que permite a la policía requisar el material puesto sobre la calle a la venta], la exposición de armas en la cintura de los policías [cada uno lleva un arma distinta y grandota, muy visible y con cananas llenas de balas de lo más curioso], los mototaxis como auténticas obras de arte gracias a su trabajada decoración exterior, la discoteca “Dancin Moche Club”, los escribanos de esquina para rellenar papeles oficiales a máquina y a cambio de unos soles [dicen que saben más de leyes que los abogados], las farmacias en las que te pasan consulta, te diagnostican y te venden las pastillitas una a una [se llaman boticas, como antiguamente sucedía en España], la mezcla alucinante de estilos arquitectónicos [toda la historia de la arquitectura noble europea está representada en Perú… toda entera, eh], las promociones de viviendas más cómicas que he visto en mi vida [un muro con un cartel gigante en el que reza “Comunidad de Propietarios Parque de Viviendas Salaverry 2002”… y tras un muro de adobe hay mil casitas de adobe y caña que están a punto de derrumbarse en su miseria], las vírgenes tremendas con pelo natural ante las que todo el que pasa se hace cruces, el baile de la marinera [lo más plástico y lúbrico que he visto en el Perú… es una delicia], los perros "chimu" peruanos sin pelo [solo tienen un mechón de pelo en la cabeza… y el resto está pelado y gris oscuro y su peculiaridad es que su temperatura corporal es de tres grados más que la de los humanos, por lo que se le atribuyen efectos curativos… es patrimonio nacional del Perú], la hermosísima cerámica moche y mochica, el extenso vocabulario autóctono que es mezcla del español, el inglés y el quechua; los horarios lectivos de las escuelas [dos turnos para acoger a más niños, uno de tarde y otro de mañana, ambos en jornada continua], las huelgas constantes por todo y con razón, la limpieza impoluta de las calles [es alucinante], la Inca Kola con sabor a chicle Bazooka de fresa, las mujeres amamantando a sus críos en las aceras, los desfiles continuos por las plazas y la afición por la uniformidad en todo, la carne expuesta en colgadores de calle en las puertas de las carnicerías [media vaca colgada a tu paso por la acera], cientos de colegios privados y universidades privadas que emiten títulos sin valor, el Rotary Club a la entrada de cada pueblito [los comentarios de la gente no son nada buenos hacia ese grupo extraño… dicen de ellos cosas terribles], la “Choricería El Gitanito”, la escuela de primaria “Mentes Brillantes”… y el océano de locutorios y ciber’s… todo el mundo se contacta en Perú por teléfono móvil… todos.
Luís Felipe Comendador
“diario de un savonarola. blogspot”
EL SORNABIQUE
Perú [35] Los viajes del viaje (VI)
EL VIAJE ALUCINADO
El “Bar Lagunilla Che” en el centro del desierto de Paracas, el “Edificio Jusán” en una de las cuadras de Trujillo, el crucifijo inexpresable con una gaviota constante en su cimera, tres taxistas empujando sus taxis hasta el próximo dispensador de fuel [siempre van justos], la vendedora de cáscaras de naranja y toronja hechas hilitos, los numerosos y distintos cuerpos de policía ocupándolo todo, los cacheos en las agencias “Soyuz” y “Línea” [para hacer un viaje de autobús por el interior del país tienes que dar tu documentación completa, poner tu huella dactilar junto a tu firma, pasar un arco de metales y pasar un rígido control de equipaje], las librerías que te ofertan libros nuevos, libros viejos y copias de ambos a menos de la mitad de su precio; los niños en la calle vendiendo cualquier cosa, los limpiabotas sumisos, las vendedoras de carretera ofreciendo mil productos que llevan no se sabe dónde, el continuo latir del sismo [“no importa, no pasa nada, solo se asustan los extranjeros”], los carteles con textos de difícil interpretación [“no fumar a cincuenta metros”… “solo cobramos con sensillo”], las continuas pintadas políticas de carretera y los cerros de casas pobres con la bandera peruana en su cima, la ropa barata y extraordinariamente sexy [la joven mujer peruana busca curvas, escotes, nalgas marcadas… como contrapunto al machismo finisecular de los varones… y yo no lo entiendo… se quejan amargamente del machismo peruano y se visten y se pintan para provocar], el silencio sepulcral si nombras a la bestia [MRTA y Sendero Luminoso], la magia y la pasión por el cebiche y el pisco sawer, la pasión por los maniquíes [en una tiendita de cinco metros cuadrados puedes encontrar hasta veinte maniquíes], las mujeres percha [con todo su material de venta colgado de su cuerpo para saltarse la ley que permite a la policía requisar el material puesto sobre la calle a la venta], la exposición de armas en la cintura de los policías [cada uno lleva un arma distinta y grandota, muy visible y con cananas llenas de balas de lo más curioso], los mototaxis como auténticas obras de arte gracias a su trabajada decoración exterior, la discoteca “Dancin Moche Club”, los escribanos de esquina para rellenar papeles oficiales a máquina y a cambio de unos soles [dicen que saben más de leyes que los abogados], las farmacias en las que te pasan consulta, te diagnostican y te venden las pastillitas una a una [se llaman boticas, como antiguamente sucedía en España], la mezcla alucinante de estilos arquitectónicos [toda la historia de la arquitectura noble europea está representada en Perú… toda entera, eh], las promociones de viviendas más cómicas que he visto en mi vida [un muro con un cartel gigante en el que reza “Comunidad de Propietarios Parque de Viviendas Salaverry 2002”… y tras un muro de adobe hay mil casitas de adobe y caña que están a punto de derrumbarse en su miseria], las vírgenes tremendas con pelo natural ante las que todo el que pasa se hace cruces, el baile de la marinera [lo más plástico y lúbrico que he visto en el Perú… es una delicia], los perros "chimu" peruanos sin pelo [solo tienen un mechón de pelo en la cabeza… y el resto está pelado y gris oscuro y su peculiaridad es que su temperatura corporal es de tres grados más que la de los humanos, por lo que se le atribuyen efectos curativos… es patrimonio nacional del Perú], la hermosísima cerámica moche y mochica, el extenso vocabulario autóctono que es mezcla del español, el inglés y el quechua; los horarios lectivos de las escuelas [dos turnos para acoger a más niños, uno de tarde y otro de mañana, ambos en jornada continua], las huelgas constantes por todo y con razón, la limpieza impoluta de las calles [es alucinante], la Inca Kola con sabor a chicle Bazooka de fresa, las mujeres amamantando a sus críos en las aceras, los desfiles continuos por las plazas y la afición por la uniformidad en todo, la carne expuesta en colgadores de calle en las puertas de las carnicerías [media vaca colgada a tu paso por la acera], cientos de colegios privados y universidades privadas que emiten títulos sin valor, el Rotary Club a la entrada de cada pueblito [los comentarios de la gente no son nada buenos hacia ese grupo extraño… dicen de ellos cosas terribles], la “Choricería El Gitanito”, la escuela de primaria “Mentes Brillantes”… y el océano de locutorios y ciber’s… todo el mundo se contacta en Perú por teléfono móvil… todos.
domingo, 20 de diciembre de 2009
DIARIO DE PERÚ
Luís Felipe Comendador
“diario de un savonarola. blogspot”
EL SORNABIQUE
Perú [34] Lorena Pajares
¿Cómo hablar de quien no se sabe hablar porque no se tienen palabras? En lo objetivo, puedo decir que he conocido a una madre coraje con una sonrisa linda de verdad, limpia y absolu-tamente sincera; a una mujer con arrestos y con ganas de vi-vir, a un ser humano que olvida sus carencias [que son hasta de purita supervivencia a veces] y vive por solucionar las de los demás, a una campeona de la vida que sabe a ciencia cierta dónde está la verdad del camino… me he emocionado viéndola caminar entre la gente, solventando problemas pequeños y grandes sin ponerle importancia a lo que hacía, dominando las difíciles calles de Trujillo y los barrios marginales de Moche con verdadera pericia, al lado de sus hijos como la mejor madre imaginada, en su casa humildísima sonriendo, defendiéndome y protegiéndome en la calle, tomando decisiones con verdadero criterio…
El día que fuimos a comer con toda su familia al campo cercano a la Huaca de la Luna, se nos acercó una caserita anciana para ofrecernos golosinas… no supe cómo fue, pero a los dos minu-tos la mujercita estaba sentada a la mesa comiendo con noso-tros un plato de cebiche y bebiendo Inca Kola… comía con las manos y se notaba que su hambre venía de atrás… cuando estaba terminando con voracidad su comida, Lorena pidió una bolsita y la caserita la llenó con todos los restos de los platos, no hacía falta que se hablasen, pues Lorena sabía perfectamen-te lo que la caserita deseaba, que no era otra cosa que llevarse los restos para hacerse una sopita en casa… cuando la viejita se iba a marchar, Lorena le compró algunas de las golosinas que vendía… y así siempre que he estado con ella, siempre que hemos salido juntos a algún lugar, dando ejemplo en silencio, sin que yo casi me pudiera enterar cómo sucedían las cosas…
Otro día me acompañaba a cambiar dólares en una zona com-plicada y de pronto me dijo que le aguardase un momento… volvió en cinco minutos y seguimos nuestro camino… yo pre-gunté con curiosidad que adónde había ido, pues cuando salía conmigo nunca me dejaba solo, ya que temía que me asaltasen o me robasen… me contó que había visto a una chica jovencita con los ojos muy tristes y que se había acercado a preguntarle a solas qué le sucedía… habían despedido a la chica y no tenía soles para acabar el mes… Lorena le entregó los que llevaba [eran unos treinta soles, creo recordar… lo sé porque me cons-ta que salió con ese dinero para comprar algo de comida para sus hijos y me tuvo que pedir prestado para hacerlo] y quedó con ella en volver a visitarla en los próximos días para ver có-mo marchaban las cosas… caminar a su lado siempre suponía tener experiencias de este tipo [de alguna me di cuenta, pero sé que me perdí otras muchas que nunca llegó a explicarme].
Y luego cómo sabe hacerse respetar en un mundo terrible que tiene a la mujer en el último escalón, cómo maneja el lenguaje de la calle, cómo se pone durísima de pronto [un día me hizo salir de un taxi en el que ya estaba montado porque llevaba una pegatina que decía algo así como “aquí solo se montan mujeres y las monto yo”]. En Moche la respetan y hasta creo que la temen un poquito… se mueve por ese terreno peligrosí-simo con soltura y confianza, y lo hace sola en muchas ocasio-nes sabiendo a lo que se arriesga.
Solo cuento un poquito de lo que he visto, y eso porque ella se niega a que hable de su forma de vida y no quiero molestarla… decir su magnitud de mujer y ser humano me resulta imposi-ble, como dije al principio, pues no tengo palabras suficientes ni conozco términos exactos que puedan hacerle justicia.
Durante mi estancia en Trujillo conocí que acababa de aprobar sus oposiciones a la judicatura y que por fin tenía su trabajo seguro después de haberse preparado duro y pasar varios exámenes junto a otros muchos opositores… esa circunstancia hará que gane algo menos de lo que ahora gana [que no es mucho], pero le dará la estabilidad de saber que su trabajo es fijo y que no va a perderlo, algo que es muy importante para mantener a su familia y para seguir peleando por la causa de la justicia social.
Lorena está involucrada en nuestra causa [la de SBQ solidario] hasta donde no puede imaginarse, vive por ella y me da que eso le alegra la vida un montón… cuando la dejé en Trujillo ya estaba trabajando en unas jornadas de higiene del cabello para los niños de Moche y en prepararles una fiestita de Navidad en la que les entregará regalos y les hará una chocolatada [vi su lista y ya tenía comprometidos juguetes para casi todos los niños a base de llamar a sus amistades e involucrarlas con insistencia].
Solo sé que si en el mundo hubiera muchas lorenas, las cosas serían de otra forma muy diferente, mucho mejores.
Yo solo puedo desearle lo mejor en la vida, lo que ella quiere, que sus hijos estudien y tengan más y mejores oportunidades que las que ella ha tenido, y sé que va a conseguirlo, porque ha logrado hacer una hermosa piña en esa casita humilde de la Avenida España, una familia que seguro es modelo por donde se la mire, unos chicos con la cabeza muy bien amueblada y un sentimiento social parejo al de su madre. Ella ya sabe que me tiene para lo que precise, tanto como yo la presiento a ella dispuesta a lo que yo pueda necesitar. Sé que tengo una casa magnífica en Trujillo a la que puedo ir siempre que quiera y sentirme como uno más de los que la habitan.
Ya veis, todavía queda en el mundo gente buena y dispuesta a arreglar lo que suceda… ¿quién lo iba a imaginar?
Un beso fuerte para Lorena… o, mejor, un beso y un abrazo. Y mis disculpas, porque le prometí no hablar de ella, pero el rela-to de mi viaje quedaría vacío sin hablar un poquito de la que ha sido protagonista constante del mismo. Espero que me perdo-nes por no haber cumplido mi promesa.
Luís Felipe Comendador
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EL SORNABIQUE
Perú [34] Lorena Pajares
¿Cómo hablar de quien no se sabe hablar porque no se tienen palabras? En lo objetivo, puedo decir que he conocido a una madre coraje con una sonrisa linda de verdad, limpia y absolu-tamente sincera; a una mujer con arrestos y con ganas de vi-vir, a un ser humano que olvida sus carencias [que son hasta de purita supervivencia a veces] y vive por solucionar las de los demás, a una campeona de la vida que sabe a ciencia cierta dónde está la verdad del camino… me he emocionado viéndola caminar entre la gente, solventando problemas pequeños y grandes sin ponerle importancia a lo que hacía, dominando las difíciles calles de Trujillo y los barrios marginales de Moche con verdadera pericia, al lado de sus hijos como la mejor madre imaginada, en su casa humildísima sonriendo, defendiéndome y protegiéndome en la calle, tomando decisiones con verdadero criterio…
El día que fuimos a comer con toda su familia al campo cercano a la Huaca de la Luna, se nos acercó una caserita anciana para ofrecernos golosinas… no supe cómo fue, pero a los dos minu-tos la mujercita estaba sentada a la mesa comiendo con noso-tros un plato de cebiche y bebiendo Inca Kola… comía con las manos y se notaba que su hambre venía de atrás… cuando estaba terminando con voracidad su comida, Lorena pidió una bolsita y la caserita la llenó con todos los restos de los platos, no hacía falta que se hablasen, pues Lorena sabía perfectamen-te lo que la caserita deseaba, que no era otra cosa que llevarse los restos para hacerse una sopita en casa… cuando la viejita se iba a marchar, Lorena le compró algunas de las golosinas que vendía… y así siempre que he estado con ella, siempre que hemos salido juntos a algún lugar, dando ejemplo en silencio, sin que yo casi me pudiera enterar cómo sucedían las cosas…
Otro día me acompañaba a cambiar dólares en una zona com-plicada y de pronto me dijo que le aguardase un momento… volvió en cinco minutos y seguimos nuestro camino… yo pre-gunté con curiosidad que adónde había ido, pues cuando salía conmigo nunca me dejaba solo, ya que temía que me asaltasen o me robasen… me contó que había visto a una chica jovencita con los ojos muy tristes y que se había acercado a preguntarle a solas qué le sucedía… habían despedido a la chica y no tenía soles para acabar el mes… Lorena le entregó los que llevaba [eran unos treinta soles, creo recordar… lo sé porque me cons-ta que salió con ese dinero para comprar algo de comida para sus hijos y me tuvo que pedir prestado para hacerlo] y quedó con ella en volver a visitarla en los próximos días para ver có-mo marchaban las cosas… caminar a su lado siempre suponía tener experiencias de este tipo [de alguna me di cuenta, pero sé que me perdí otras muchas que nunca llegó a explicarme].
Y luego cómo sabe hacerse respetar en un mundo terrible que tiene a la mujer en el último escalón, cómo maneja el lenguaje de la calle, cómo se pone durísima de pronto [un día me hizo salir de un taxi en el que ya estaba montado porque llevaba una pegatina que decía algo así como “aquí solo se montan mujeres y las monto yo”]. En Moche la respetan y hasta creo que la temen un poquito… se mueve por ese terreno peligrosí-simo con soltura y confianza, y lo hace sola en muchas ocasio-nes sabiendo a lo que se arriesga.
Solo cuento un poquito de lo que he visto, y eso porque ella se niega a que hable de su forma de vida y no quiero molestarla… decir su magnitud de mujer y ser humano me resulta imposi-ble, como dije al principio, pues no tengo palabras suficientes ni conozco términos exactos que puedan hacerle justicia.
Durante mi estancia en Trujillo conocí que acababa de aprobar sus oposiciones a la judicatura y que por fin tenía su trabajo seguro después de haberse preparado duro y pasar varios exámenes junto a otros muchos opositores… esa circunstancia hará que gane algo menos de lo que ahora gana [que no es mucho], pero le dará la estabilidad de saber que su trabajo es fijo y que no va a perderlo, algo que es muy importante para mantener a su familia y para seguir peleando por la causa de la justicia social.
Lorena está involucrada en nuestra causa [la de SBQ solidario] hasta donde no puede imaginarse, vive por ella y me da que eso le alegra la vida un montón… cuando la dejé en Trujillo ya estaba trabajando en unas jornadas de higiene del cabello para los niños de Moche y en prepararles una fiestita de Navidad en la que les entregará regalos y les hará una chocolatada [vi su lista y ya tenía comprometidos juguetes para casi todos los niños a base de llamar a sus amistades e involucrarlas con insistencia].
Solo sé que si en el mundo hubiera muchas lorenas, las cosas serían de otra forma muy diferente, mucho mejores.
Yo solo puedo desearle lo mejor en la vida, lo que ella quiere, que sus hijos estudien y tengan más y mejores oportunidades que las que ella ha tenido, y sé que va a conseguirlo, porque ha logrado hacer una hermosa piña en esa casita humilde de la Avenida España, una familia que seguro es modelo por donde se la mire, unos chicos con la cabeza muy bien amueblada y un sentimiento social parejo al de su madre. Ella ya sabe que me tiene para lo que precise, tanto como yo la presiento a ella dispuesta a lo que yo pueda necesitar. Sé que tengo una casa magnífica en Trujillo a la que puedo ir siempre que quiera y sentirme como uno más de los que la habitan.
Ya veis, todavía queda en el mundo gente buena y dispuesta a arreglar lo que suceda… ¿quién lo iba a imaginar?
Un beso fuerte para Lorena… o, mejor, un beso y un abrazo. Y mis disculpas, porque le prometí no hablar de ella, pero el rela-to de mi viaje quedaría vacío sin hablar un poquito de la que ha sido protagonista constante del mismo. Espero que me perdo-nes por no haber cumplido mi promesa.
viernes, 18 de diciembre de 2009
DIARIO DE PERÚ
Luís Felipe Comendador
“diario de un savonarola. blogspot”
EL SORNABIQUE
Perú [33] Sonia Luz Carrillo
Estaba Sonia Luz esperándome a la salida del bus “Línea” en el que había viajado durante toda la noche desde Trujillo hasta Lima… era muy temprano, como las 6:30 horas de la madrugada, y mi amiga se había tomado la molestia de ir a buscarme con un taxi fiable… fuimos juntos y charlando hasta la casa de Eduardo y Anita, donde quedé alojado como un rey, y salimos a que me enseñara Lima de un plumazo… yo pensé que iba a ser una tarea imposible, pero Sonia Luz tenía todo tan bien programado, que nos dio tiempo a agotarnos juntos recorriendo calles, barrios, zonas diversas y bellísimas o la hermosísima Universidad San Marcos de Lima [una belleza que no puede dejar de visitarse si se llega al lugar para cualquier asunto… sería pecado mortal no hacerlo]. Partiendo la visita turística, hicimos un descanso con comidita en su casa, lo que sirvió para que conociese al gran Ricardo Falla Barreda, su esposo, y departiese con él aprendiendo un montón durante la sobremesa [en ese punto fue cuando mis amigos me entregaron sus libros de poesía… Ricardo su poemario “Interludios” y Sonia Luz su poemario de 1989 “Tierra de todos”, y ambos dedicados al “Lucho perulero” que fui y que aún sigo siendo un poquito]… después del descansito, otra vez nos tiramos juntos a la calle, hasta engolfarnos en El Callao y tomarnos un café en una de las zonas más exclusiva de Lima… su compañía fue constante y llena de ese magisterio que siempre va unido a mi amiga… me explicó todo con esa forma profesoral de resumir que sabe extraer la mena siempre.
Terminamos cenando juntos en casa de Eduardo y Anita, y en compañía de Ricardo… y nos despedimos tempranito para que yo pudiese dormir un poquito y hacer mi viaje de vuelta con el cuerpo menos tenso.
La verdad es que no sé qué decir de Sonia Luz, pues me quedaría corto y se me olvidarían demasiadas cosas… quizás sí debo apuntar que me dedicó un día entero que debiera haber sido de trabajo para ella, y que lo hizo encantada de recibirme y de mostrarme con pasión su ciudad y la gente que la habita. Nunca fui tan bien recibido, amiga Sonia Luz, y por ello estoy profundamente agradecido.
Durante el viaje de vuelta, en el avión de Air Comet, vine leyendo su poemario con afán de mantener el recuerdo vivo de mi amiga y de unirlo a la impronta que me dejasen sus versos… y acerté al hacerlo, pues mi estancia junto a ella se dimensionó en sus versos… tiene un capítulo que, bajo el título de “Lo que es el olvido”, presenta versos que me han llegado muy hondo… “Imagen intocada / pura / esencial ausencia / sin formas / concretada / y por lo mismo / no desgastada por el tiempo / ventaja / la de hallarte / bastando cerrar los ojos…” … “Como sabiendo / te acercas / a dejarte atrapar por mis sueños / sin esfuerzos / vienes a posarte entre mis párpados / una voz quieta / eres / y me agito” … “En verdad / no se busca / un rostro / un nombre // … // La frescura se busca/ la inocencia / olvidada…” … y luego me encanta de su cierre, bajo el título “Lo que es”, ese “mi fe no reclama milagros”.
Sí, amiga, tu Lucho perulero te leyó con esas ganas que son hambre de saber sobre las personas a quien quiere.
Te dejo unos versos que escribí en mi cuaderno durante el viaje de vuelta a España, unos versos que me llegaron netos del hermoso paseo por La Alameda:
Que las manos sostengan
o cubran
o acaricien
o, sin más, pidan
y que sean solo manos
para atarse a otras manos
cuando todo germine:
es el viaje, amiga,
solo el viaje
:::
El rostro de la estatua
en La Alameda
espera que yo vuelva
alguna tarde
Luís Felipe Comendador
“diario de un savonarola. blogspot”
EL SORNABIQUE
Perú [33] Sonia Luz Carrillo
Estaba Sonia Luz esperándome a la salida del bus “Línea” en el que había viajado durante toda la noche desde Trujillo hasta Lima… era muy temprano, como las 6:30 horas de la madrugada, y mi amiga se había tomado la molestia de ir a buscarme con un taxi fiable… fuimos juntos y charlando hasta la casa de Eduardo y Anita, donde quedé alojado como un rey, y salimos a que me enseñara Lima de un plumazo… yo pensé que iba a ser una tarea imposible, pero Sonia Luz tenía todo tan bien programado, que nos dio tiempo a agotarnos juntos recorriendo calles, barrios, zonas diversas y bellísimas o la hermosísima Universidad San Marcos de Lima [una belleza que no puede dejar de visitarse si se llega al lugar para cualquier asunto… sería pecado mortal no hacerlo]. Partiendo la visita turística, hicimos un descanso con comidita en su casa, lo que sirvió para que conociese al gran Ricardo Falla Barreda, su esposo, y departiese con él aprendiendo un montón durante la sobremesa [en ese punto fue cuando mis amigos me entregaron sus libros de poesía… Ricardo su poemario “Interludios” y Sonia Luz su poemario de 1989 “Tierra de todos”, y ambos dedicados al “Lucho perulero” que fui y que aún sigo siendo un poquito]… después del descansito, otra vez nos tiramos juntos a la calle, hasta engolfarnos en El Callao y tomarnos un café en una de las zonas más exclusiva de Lima… su compañía fue constante y llena de ese magisterio que siempre va unido a mi amiga… me explicó todo con esa forma profesoral de resumir que sabe extraer la mena siempre.
Terminamos cenando juntos en casa de Eduardo y Anita, y en compañía de Ricardo… y nos despedimos tempranito para que yo pudiese dormir un poquito y hacer mi viaje de vuelta con el cuerpo menos tenso.
La verdad es que no sé qué decir de Sonia Luz, pues me quedaría corto y se me olvidarían demasiadas cosas… quizás sí debo apuntar que me dedicó un día entero que debiera haber sido de trabajo para ella, y que lo hizo encantada de recibirme y de mostrarme con pasión su ciudad y la gente que la habita. Nunca fui tan bien recibido, amiga Sonia Luz, y por ello estoy profundamente agradecido.
Durante el viaje de vuelta, en el avión de Air Comet, vine leyendo su poemario con afán de mantener el recuerdo vivo de mi amiga y de unirlo a la impronta que me dejasen sus versos… y acerté al hacerlo, pues mi estancia junto a ella se dimensionó en sus versos… tiene un capítulo que, bajo el título de “Lo que es el olvido”, presenta versos que me han llegado muy hondo… “Imagen intocada / pura / esencial ausencia / sin formas / concretada / y por lo mismo / no desgastada por el tiempo / ventaja / la de hallarte / bastando cerrar los ojos…” … “Como sabiendo / te acercas / a dejarte atrapar por mis sueños / sin esfuerzos / vienes a posarte entre mis párpados / una voz quieta / eres / y me agito” … “En verdad / no se busca / un rostro / un nombre // … // La frescura se busca/ la inocencia / olvidada…” … y luego me encanta de su cierre, bajo el título “Lo que es”, ese “mi fe no reclama milagros”.
Sí, amiga, tu Lucho perulero te leyó con esas ganas que son hambre de saber sobre las personas a quien quiere.
Te dejo unos versos que escribí en mi cuaderno durante el viaje de vuelta a España, unos versos que me llegaron netos del hermoso paseo por La Alameda:
Que las manos sostengan
o cubran
o acaricien
o, sin más, pidan
y que sean solo manos
para atarse a otras manos
cuando todo germine:
es el viaje, amiga,
solo el viaje
:::
El rostro de la estatua
en La Alameda
espera que yo vuelva
alguna tarde
jueves, 17 de diciembre de 2009
DIARIO DE PERÚ
Luís Felipe Comendador
“diario de un savonarola. blogspot”
EL SORNABIQUE
Perú [31.1] Los viajes dentro del viaje (IV)
EL VIAJE PLÁSTICO
El mágico contraste de Chucuito bajo ese gris constante del nuboso limeño, la melba en las Ballestas con sus aves del guano y los lobos marinos en un descanso etéreo, las cuevas en las rocas rifando al mar sus olas, los cormoranes quietos, las barcas en Paracas queriendo ser un pecio, Esther con su sonrisa de ángel inexperto, el polvo, las pirañas disecadas del puerto, la arena gris y siena, la caña en los linderos, noviembre, el colectivo, la niña, el pisco, el sismo persistiendo, la capilla chiquita de San Lucas Tadeo, las mujeres soldado, el serenazgo presto, los coches, los “sanduices”, la Inca Kola, las manos del juguero… el alma impenetrable de un mochica en su templo, la Huaca de la Luna sugiriendo un infierno, Yolanda en su casita de Moche y azul cielo, el trasiego del agua, lo español en lo ajeno, el oro, las lloronas, la mujer del espejo, el inca de canela, la casa de Vallejo, la danza marinera que engarza un par de cuerpos, el capitel de Chincha [de caña, pero entero], el tipo de la barca, Huanchaco de totora, los taxis, las caseras, las frutas, el desierto… ¿qué puedo yo decir del desierto?... la hermosa humanidad de la mujer Lorena, los ojos tristes siempre, las toronjas, el cielo, Medusa en el Pacífico, yo y Sonia Luz corriendo, los Andes berlineses haciendo muro y cieno de un pueblo hecho de barro, la palta y el cebiche, el ají en el aliento, el olor a mercado, Carlitos dirimiendo si cantar por peruanas o por sones del centro, el tipo de Arequipa, un Marriot en el cielo de lo que aún no existe, las bocas y su aliento, el miedo en las esquinas, el ciego que no es ciego, los libros del mercado [amontonados, viejos…], la luz a media tarde, la casa del pasaje y el camino intrincado hasta el departamento, las noches en el bus, Chan-chan y el barro viejo, las musas innombrables en La Alameda quieta, el perro, la ocarina sonando, las casitas del cerro… y colores hirientes, y colores deshechos, y colores sin nada [como volcanes secos], y colores que hablan, y colores discretos, y colores de bocas que gritan como ardiendo, y colores de plantas junto a los pozos ciegos, y colores terribles que vienen de los cerros, y colores de aguadas donde todo es aún seco, y colores sin brillo, y colores con miedo…
¿Qué puedo yo decir?... lo he visto y vuelvo hecho de esas especias últimas que hacen al hombre eterno… lo he visto y eso es todo… ¿qué puedo ya decir?
Perú [32] Los viajes dentro del viaje (V)
EL VIAJE FANTÁSTICO [o el viaje fanático]
Las blancas muertecitas, las vírgenes con pelo natural que lloran por las noches, los fantasmas familiares que se aparecen y mueven las cortinas, los espectros de recios españoles en el Real Felipe, los muertos recientes que pasan a despedirse… hay iglesias allá por donde tuerzas la mirada y quien pasa junto a ellas se santigua con verdadera devoción… hasta capillitas especializadas en poner música de José Luis Perales o de Julio Iglesias… el peruano es católico hasta la mismita pasión y se deshace en esos entrañables “Dios le bendiga”… todo en nombre de Dios y todo gracias a Dios… y una mezcla con algo ancestral y más antiguo que hace del catolicismo algo chamánico… ahí entendí enseguida el empeño de la curia romana por no perder el predio católico de España, su lucha encarnizada por temas sobre los que apenas ha dicho nada en otros países europeos [el preservativo, el divorcio, el aborto, el derecho a elegir tu propia muerte… las voces de España llegan a Latinoamérica claras, en el mismo idioma]… España es la vía natural de la religión a Latinoamérica y eso lo saben muy bien en Roma… y el mundo latino dedica fabulosas sumas de dinero al trazo religioso [paradójicamente, los más pobres son los que más dinero gastan en consumo religioso]… quizás sea una mezcla de creencias ancestrales con una auténtica fascinación por el lujo inexpresable de los templos [siempre se ha jugado desde la iglesia con la fascinación y el miedo].
Entrar a cualquier iglesia –he entrado en pocas, pues me pongo muy nervioso ante ciertas actitudes– supone encontrarse con gente en acto de confesión [algo que aquí se perdió ya hace demasiados años, algo que me recuerda a la España de los años 50/60], con fieles en actitud de oración… confieso que me he preguntado muchas veces en Perú por qué sucede esto, por qué un pueblo necesitado de valores revolucionarios se calma y se diluye en el hecho religioso y confía en exactas peticiones que luego agradece con plaquitas y dádivas a sus santos preferidos o a sus vírgenes… ver en vivo esa parcela de la religión, de la que he hablado en esta bitácora en múltiples ocasiones, me ha dejado a veces perplejo y a veces realmente preocupado… un hombre sojuzgado por una idea hasta la fe ciega es un hombre domesticado, y más cuando esa idea no responde a parámetros científicos, tangibles, reales… y quizás esto tenga mucho que ver con los retrasos sociales de toda Latinoamérica… pero es el predio del catolicismo, el edén de una espiritualidad capaz de controlar a enormes masas humanas con los fines que se deseen.
Siempre desde el respeto, pues he conocido a muchos amigos nuevos con creencias firmes, creo que mientras Latinoamérica no se libere del yugo religioso [sobre todo de su dimensión social y de su influencia política] y lo lleve a sus vidas únicamente como una opción absolutamente personal y sincera, no se producirá el paso necesario hacia una sociedad moderna, más libre y más justa.
Y lo que más me subleva es que en el Perú, también, los mejores terrenos, las obras de arte más señeras, los edificios más lujosos, las joyas más valiosas pertenecen a la Iglesia Católica… y más me mosqueo cuando me entero de que el Opus Dei domina allí templos y universidades a las que asisten los hijos de los más poderosos, esos chicos que en un futuro cercano serán quienes tengan en sus manos el poder económico y político de un país que necesita justicia social en vez de oraciones y prédicas, de un país que precisa igualdad entre sus ciudadanos antes que vía crucis y penitencias, de un país que demanda con urgencia que sus niños no trabajen explotados y tengan derecho a una sanidad decente antes incluso de que tomen la manida comunión o sean bautizados.
No niego que hay órdenes misioneras y sacerdotes de calle que están haciendo un trabajo encomiable, magnífico… pero el fondo de todo siempre es perverso, porque se compran fieles a la par que Cielo, se cambia alimento y salud por ideología religiosa… y eso nunca lo reconocen.
La mayor conquista española en Latinoamérica, la que perdura como gabela diaria, es la conquista espiritual, que costó tantos muertos como la del oro y la tierra. Como español, pido perdón por ello.
Luís Felipe Comendador
“diario de un savonarola. blogspot”
EL SORNABIQUE
Perú [31.1] Los viajes dentro del viaje (IV)
EL VIAJE PLÁSTICO
El mágico contraste de Chucuito bajo ese gris constante del nuboso limeño, la melba en las Ballestas con sus aves del guano y los lobos marinos en un descanso etéreo, las cuevas en las rocas rifando al mar sus olas, los cormoranes quietos, las barcas en Paracas queriendo ser un pecio, Esther con su sonrisa de ángel inexperto, el polvo, las pirañas disecadas del puerto, la arena gris y siena, la caña en los linderos, noviembre, el colectivo, la niña, el pisco, el sismo persistiendo, la capilla chiquita de San Lucas Tadeo, las mujeres soldado, el serenazgo presto, los coches, los “sanduices”, la Inca Kola, las manos del juguero… el alma impenetrable de un mochica en su templo, la Huaca de la Luna sugiriendo un infierno, Yolanda en su casita de Moche y azul cielo, el trasiego del agua, lo español en lo ajeno, el oro, las lloronas, la mujer del espejo, el inca de canela, la casa de Vallejo, la danza marinera que engarza un par de cuerpos, el capitel de Chincha [de caña, pero entero], el tipo de la barca, Huanchaco de totora, los taxis, las caseras, las frutas, el desierto… ¿qué puedo yo decir del desierto?... la hermosa humanidad de la mujer Lorena, los ojos tristes siempre, las toronjas, el cielo, Medusa en el Pacífico, yo y Sonia Luz corriendo, los Andes berlineses haciendo muro y cieno de un pueblo hecho de barro, la palta y el cebiche, el ají en el aliento, el olor a mercado, Carlitos dirimiendo si cantar por peruanas o por sones del centro, el tipo de Arequipa, un Marriot en el cielo de lo que aún no existe, las bocas y su aliento, el miedo en las esquinas, el ciego que no es ciego, los libros del mercado [amontonados, viejos…], la luz a media tarde, la casa del pasaje y el camino intrincado hasta el departamento, las noches en el bus, Chan-chan y el barro viejo, las musas innombrables en La Alameda quieta, el perro, la ocarina sonando, las casitas del cerro… y colores hirientes, y colores deshechos, y colores sin nada [como volcanes secos], y colores que hablan, y colores discretos, y colores de bocas que gritan como ardiendo, y colores de plantas junto a los pozos ciegos, y colores terribles que vienen de los cerros, y colores de aguadas donde todo es aún seco, y colores sin brillo, y colores con miedo…
¿Qué puedo yo decir?... lo he visto y vuelvo hecho de esas especias últimas que hacen al hombre eterno… lo he visto y eso es todo… ¿qué puedo ya decir?
Perú [32] Los viajes dentro del viaje (V)
EL VIAJE FANTÁSTICO [o el viaje fanático]
Las blancas muertecitas, las vírgenes con pelo natural que lloran por las noches, los fantasmas familiares que se aparecen y mueven las cortinas, los espectros de recios españoles en el Real Felipe, los muertos recientes que pasan a despedirse… hay iglesias allá por donde tuerzas la mirada y quien pasa junto a ellas se santigua con verdadera devoción… hasta capillitas especializadas en poner música de José Luis Perales o de Julio Iglesias… el peruano es católico hasta la mismita pasión y se deshace en esos entrañables “Dios le bendiga”… todo en nombre de Dios y todo gracias a Dios… y una mezcla con algo ancestral y más antiguo que hace del catolicismo algo chamánico… ahí entendí enseguida el empeño de la curia romana por no perder el predio católico de España, su lucha encarnizada por temas sobre los que apenas ha dicho nada en otros países europeos [el preservativo, el divorcio, el aborto, el derecho a elegir tu propia muerte… las voces de España llegan a Latinoamérica claras, en el mismo idioma]… España es la vía natural de la religión a Latinoamérica y eso lo saben muy bien en Roma… y el mundo latino dedica fabulosas sumas de dinero al trazo religioso [paradójicamente, los más pobres son los que más dinero gastan en consumo religioso]… quizás sea una mezcla de creencias ancestrales con una auténtica fascinación por el lujo inexpresable de los templos [siempre se ha jugado desde la iglesia con la fascinación y el miedo].
Entrar a cualquier iglesia –he entrado en pocas, pues me pongo muy nervioso ante ciertas actitudes– supone encontrarse con gente en acto de confesión [algo que aquí se perdió ya hace demasiados años, algo que me recuerda a la España de los años 50/60], con fieles en actitud de oración… confieso que me he preguntado muchas veces en Perú por qué sucede esto, por qué un pueblo necesitado de valores revolucionarios se calma y se diluye en el hecho religioso y confía en exactas peticiones que luego agradece con plaquitas y dádivas a sus santos preferidos o a sus vírgenes… ver en vivo esa parcela de la religión, de la que he hablado en esta bitácora en múltiples ocasiones, me ha dejado a veces perplejo y a veces realmente preocupado… un hombre sojuzgado por una idea hasta la fe ciega es un hombre domesticado, y más cuando esa idea no responde a parámetros científicos, tangibles, reales… y quizás esto tenga mucho que ver con los retrasos sociales de toda Latinoamérica… pero es el predio del catolicismo, el edén de una espiritualidad capaz de controlar a enormes masas humanas con los fines que se deseen.
Siempre desde el respeto, pues he conocido a muchos amigos nuevos con creencias firmes, creo que mientras Latinoamérica no se libere del yugo religioso [sobre todo de su dimensión social y de su influencia política] y lo lleve a sus vidas únicamente como una opción absolutamente personal y sincera, no se producirá el paso necesario hacia una sociedad moderna, más libre y más justa.
Y lo que más me subleva es que en el Perú, también, los mejores terrenos, las obras de arte más señeras, los edificios más lujosos, las joyas más valiosas pertenecen a la Iglesia Católica… y más me mosqueo cuando me entero de que el Opus Dei domina allí templos y universidades a las que asisten los hijos de los más poderosos, esos chicos que en un futuro cercano serán quienes tengan en sus manos el poder económico y político de un país que necesita justicia social en vez de oraciones y prédicas, de un país que precisa igualdad entre sus ciudadanos antes que vía crucis y penitencias, de un país que demanda con urgencia que sus niños no trabajen explotados y tengan derecho a una sanidad decente antes incluso de que tomen la manida comunión o sean bautizados.
No niego que hay órdenes misioneras y sacerdotes de calle que están haciendo un trabajo encomiable, magnífico… pero el fondo de todo siempre es perverso, porque se compran fieles a la par que Cielo, se cambia alimento y salud por ideología religiosa… y eso nunca lo reconocen.
La mayor conquista española en Latinoamérica, la que perdura como gabela diaria, es la conquista espiritual, que costó tantos muertos como la del oro y la tierra. Como español, pido perdón por ello.
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