martes, 29 de enero de 2008
Soneto moderno
100 10 1 00100 10001 10
00 1010 01 110001 010
0 1100 10101110 0011 1
11 00 011 0101 0111 011
001 0110 01 10101 100
1 0100 1100 10 1011 100
0010 1 0011 1101 00111
10 100 1 110101 10010
1 0110010 0 10 10001 10
00 1010 10 0110 010010 1
0 1000 1100 10 001000 10
10 1010 0 10100 101 110
011 0011 010 11000 1 0 1
A pesar de que me gusta el resultado, ¿no os parece que la rima queda un poco forzada?
martes, 22 de enero de 2008
Pucheros
No estabas y, de pronto, apareciste.
Abres los ojos. Sin mirar me miras
desde tus oceánicos abismos.
Busco sin descubrir donde me llevan
los tenebrosos mares de tus ansias.
No rompas el puchero.
Ten mi mano.
Hace pucheros, y se desmigaja.
Se quiebra en balbuceos
su carita de pan.
----------
ESCARCHA

A veces escribes bien, o mal, o regular o una mezcla, a veces se atiende a la métrica, se limpia el poema, para que tenga brillo, paquesemueva, otras veces las dudas te molestan y no caben todas y además quieres embadurnar la lógica hacer un poema feo porque fea es la imagen que te lo ha provocado, si fea, porque feo es el silencio cuando lo que hay que hacer es hablar, hablar mucho, explicar, explicar mucho.
Solo de niños construimos torres y las derrumbamos de una patada, para jugar, para volver a levantarlas. De mayores, si se nos cae una gran torre que nos acompaña, tenemos que explicar y hablar mucho si no queda muy feo.
…y por la callejuela ya viene el lunes,
blanco de escarcha,
de tiempo.
tejer urdimbre, ataviar tela,
ovillos de colores, el tiempo vuela,
los lunes.
y sus letras ¡con alas mariposas!
solo los lunes.
y si la vida acude al dique seco
y la nada interrumpe lo vivido,
rotas sus alas, aparece el hueco,
todos los días.
lunes, 21 de enero de 2008
y enero
y ahora saludo, otra vez, haciendo levitar el ala del sombrero.
vamos a escribir un libro de poemas. durante las últimas sesiones he tratado de haceros ver que se trata de una actividad poco natural, pero tan necesaria como el mismo hecho de escribir. ordenar los textos, reflexionar sobre ellos, agruparlos, trabajar en conjunto con ellos, son tareas que lograrán que asumáis vuestra condición de poetas de una manera clara y operativa. hablar de hacer es no: así que hagamos.
componer un texto poético es un trabajo costoso y plagado de dudas y de trampas. no todo es dolor, sin embargo. las palabras se ordenan y de alguna manera el mundo lo hace con ellas en un baile que cada vez vamos comprendiendo mejor.
pero ahora tenemos que convertirnos en otra cosa. salir de nosotros y observar simplemente esas hojas manchadas. qué hemos hecho? ésta es la pregunta que nos va a acompañar durante un tiempo. qué hemos hecho? y por qué?
buen viaje.
g.
miércoles, 16 de enero de 2008
Probando el vuelo
Este viernes a las 21.00 horas cita con el desconcierto. La señorita Torvisco y este humilde minero de la espuma recuperamos historias y proyectamos asombros (los nuestros, no se apuren). Amigos, amigos nacientes, amigos invisibles o misteriosas. Todos están, estáis invitados. El lugar se llama Club Bukowski. Es fácil caer en su cueva, según se sale del metro Tribunal (el de Bilbao tampoco cae mal). Calle San Vicente Ferrer, orilla de la izquierda, no hay que remar mucho; es la madriguera de un drácula con ínfulas de escritor maldito norteamericano. Decidan lo que decidan….
Gracias por estar ahí.
Torvisco y Fernaud
Vestida de negro
“Vestida de negro se me olvida que tengo que estudiarte.
Tu piel prueba nuevos recorridos difíciles de negar.
Vestida de negro tus palabras siguen temblando y ya no
vértigo.
Tu piel es la de un animal impertinente
con la que quiero derrotar incertidumbre...”
María
No sé si se quebró la luz
o fue el hielo,
al congelar mi retina,
quien me enseñó la negrura de la noche.
lunes, 7 de enero de 2008
DE RIOS Y VIENTO
Ahora después de la marabunta vuelvo a pensar, (más que nada por consuelo)que todo fue una broma de él, (aunque sé que su rostro no decía eso)porque él nos tiene acostumbrados a las risas, a lo lúdico, a la forma más dionisiaca de ver la vida y quizá nos lo encontremos de nuevo al entrar en clase y como siempre nos sonreirá y nos escudriñará con disimulo, para ver como hemos venido esa tarde, si llevamos un bonito broche al lado del corazón o lucimos una flor en el pelo. Después seguirá hablándonos, disparando ideas, formas de ver la poesía, escuchando nuestras palabras, corrigiéndonos con la sonrisa siempre y el brillo en sus ojos.
Pero ¿quién soy yo para frenar al viento?. Que todo te vaya bonito Gonzalo.
domingo, 6 de enero de 2008
ojos de gato
A todos.
He conocido gente muy peculiar, conocí a alguien que tenía dos lunares en el ombligo y también a alguíen con ojos de gato. Los humanos con ojos de gato son muy especiales, viven de noche, sueñan en exceso, andan saltando por los tejados, maullando y dejándonos sin aire...
Tenemos que entenderlo, él tiene ojos de gato... Por eso necesita movimiento, nuevas lunas donde dibujar su silueta, otros mundos para maullar, tejadillos perdidos que pisar, tiempos, lugares, espacios, gentes, versos...
Tenemos que entenderlo, tal vez, si no hubiera tenido ojos de gato....
Felices nuevos proyectos.
A todos.
Especialmente a los gatos.
sábado, 5 de enero de 2008
Por el cinco de enero…
venidos de morería,
trajeron mensajería
por los montes, ríos, lagos,
aldeas, pueblitos vagos…
a la ciudad diligente.
Mira: ya cruzan el puente
y parece que han traído
para ti, recién nacido
su regalo pertinente.
Los reyes magos de oriente
han llegado el seis de enero.
Los trajo humilde barquero
y camellera paciente
que te mira sonriente.
Entra Melchor al establo.
San José busca un retablo
en el pesebre perdido,
y el Niño, que se ha dormido,
sueña el castillo de Pablo.
Que la Suerte te sonría
no lo esperes por su parte,
que tendrás que conformarte
con lo que la lotería
en el vivir te confía.
No te digo ni te cuento
sobre tu merecimiento
de soportar el envite
de que Suerte te visite…
Hoy puede ser el momento.
Reyes Magos. Seis. Enero.
Llegan de la morería
cargando paquetería
para alivio de febrero.
Entran ya por el sendero;
y ya rodean la fuente;
y se tropiezan de frente
con Álvarito y Manuel…
y con un beso de miel
te regalan su presente.
La luz que brilla en la casa.
La voz que canta y conmueve;
la que ordena; la que mueve,
mece, acaricia y abrasa
con su cariño sin tasa;
la dura como el bambú
y grácil como el tisú,
elegante, señorial
como el jazmín y el cristal…
¡Esa señora eres tú!
pbernal/
5 de enero de 2008
jueves, 3 de enero de 2008
De nuevo aquí
Resurjo como el ave fenix
¿que pensaban? ¿Que desaparecí?
Pues no
nada de nada.
Aquí estoy otra vez. Y sólo déjenme que les diga
una cosa: No hay año malo, la suerte no se mide por
cada año de vida. La suerte o la vida se mide
por la vida, por cada momento de esa vida, por cada
acontecimiento, por cada amanecer, por cada instante,
por cada suceso (bueno o malo, es un momento hitítorico).
No lo podemos medir en un año, ni en acontecimiento previo.
No compañeros, (No me tomen como una revolucionaria)
o bueno si, cómo una revolucionario de la vida.
Lo que quiero decir: Es que, amemos cada instante que
nos otorga la vida. Por más oscura que se nos presente,
ese instantete, nos proporciona la libertad de escoger, nos
brinda orprtunidades.
Podemos caer, pero nadie nos dice que no nos podremos
levantar. Esa es nuestra iportunidad, nuestra fuerza, nuestra esperanza.
Ahora nosotros simis los emisarios del verso y la palabra. No puden
haber obstaculos, ni barreras. Nada, nada que pueda acallarnos,
nada que intimide. ¡Somos libres!.
Si, libres. Libres para compartir nuestros versos, para contagiarnos
de la palabras y hacer que otros se contagien de ella.
Mis querido amigos, compañeros. permitane que les envíe este
mensaje por la palabra.
Feliz año nuevo! Felces despertares, felices aconteciemientos.
Y sobre todo ¡ Un felíz año Nievo!.
Zepi.
martes, 1 de enero de 2008
el año viejo
eso que ves ahí, tirado y yerto
que sin mirar se mira en su vacío,
un día se pensó cavando el huerto
de su futuro con pasión o hastío;
eso que ves ahí, desmadejado
vestido de oropeles y guirnaldas,
nunca los quiso, sino ser soñado
detrás de los corpiños y las faldas;
eso que ves ahí, colocadito
tan formal que jamás rompiera un plato,
quería fabular con ser un hito
fiel como un perro, libre como un gato;
eso que ves ahí, mientras la gente
lo mira con afanes ya de olvido,
escucha sin oír que fue la fuente
del mañana; del hoy; de lo vivido…
eso que ves ahí son tantas cosas
hilvanadas, zurcidas ya con tiza…
-nubes, batallas, flores, mariposas…-
es algo que nació para ceniza.
pbernal/2007
domingo, 30 de diciembre de 2007
Te espero
-memoria de tu ausencia-,
con mis ojos abiertos
y mis brazos tendidos
al infinito de tus soledades.
Entrelazado en el vaivén oscuro
de tu mar desbordado,
esa puerta que queda en la penumbra
cuando a la luz incierta te diriges,
siempre va a estar: camina
y olvida silabeando tu canción.
Es final de una etapa que al enfrentar desnudo
te hará más fuerte, irónico, lucido…
…yo entonces, hoy y siempre,
espero en el correo
noticia de tu ausencia.
pbernal/2007
miércoles, 26 de diciembre de 2007
Empapelamos los vacíos con tus protestas
Melancolía en el país de las mañanas. La gente quiere cargarse la navidad a hachazos y no se cómo pedirles un poco de calma. Me refiero al vaso de leche que me acaban de servir mis manos. Miro a través del sueño y veo a un hombre nieve, hombre con gorro y un suave deje de amargura pero también de dignidad. Está solo. Pide su café y lo toma con gesto despacioso reconcentrándose en los bonitos ojos de la camarera. Bonitos ojos le dice con su sonrisa y ella, princesa del barro y el buen humor, le devuelve el gesto con una timidez supersónica en los labios. No se por qué, pero el hombre se empeña en duplicarse y se sienta cerca. Habla con su hijo, o no, es su hijo el que le comenta una incertidumbre y ese hombre está más contento que nunca. Contento de no ser un perdible y contento de que su nene padre acuda a su choza como si fuese un borges de barrio y su cabeza contuviese casi la mitad de las respuestas. Al menor descuido, me vuelcas negaciones sobre la falsedad y la fiebre que llena todas estas mareas. No hay espíritu. Lo hay, respondo sin mutarme. Pero quizá no en proporción supermercado. Revisa relatos, tus relatos, de estas semanas. Mira dentro: mineros pacientes de la alegría. Es novedad y estamos los dos solos en mitad de la calle. Sonríes y miras el cartel. O es el cielo. Los dos solos. Empiezas a cantar y nunca te había escuchado esa canción. Quiero todas tus (también protestas) para mí.Es navidad dentro de tu cuerpo.
sábado, 22 de diciembre de 2007
El Gran Anfiteatro
Feliz Navidad
Señoras, señores, estamos ante el gran anfiteatro
seres sin protección lanzados al asfalto
donde la reflexión es pura pantomima.
Séneca dormido para siempre
y Nerón afinando su Lira.
La atención no se inventa, se aparece
en una esquina atravesando la noche.
Uno solo es suficiente público
estamos ante el puro espectáculo
buscando la aparición permanente.
No vale todo en la academia de la vida
que se pudre a cada momento en la ignorancia
engarzada a la vuelta de un telemando cualquiera
que salpica de brutalidad nuestros sofás
repetidos, vulgares, saldos de IKEA.
Casi no se oye nada nuevo
la sonrisa ha desaparecido con la estridencia.
Volvemos naciendo con imágenes aprehendidas
envueltos con vísceras trituradas y enlatados.
Un regalo en bello celofán.
Caminamos sin haber despertado nuestra piel
entre sombras que se pierden a lo lejos
donde Sócrates y Homero quizás
nos estén esperando...
agazapados.
jueves, 20 de diciembre de 2007
Felices navidades a todos
Aunque hace poco que nos conocemos, el mágico trasiego de la poesía creo que nos ha unido de una forma cómplice y familiar a la vez. Y por eso no puedo dejar de desearos unas muy felices fiestas a todos y que el próximo año 2008 colme vuestras expectativas.
martes, 18 de diciembre de 2007
Crítica
Me convenciste, Gonzalo. Os deseo felices fiestas ahora porque no puedo ir el jueves (Siempre me pierdo las mejores fiestas).
Crítica pura
sólo para aludidos
y para los que guardan
en el tártaro sus retinas.
Crítica sencilla
y es más
dolor y sonrisas
panteones subrayados
manipulación de los labios
y el aliento
cuentacuentos sin final
ni principios
acusar a los astros
y recurrir a las aceras.
Crítica para el ustedes
más impersonal
sarna con gusto del poder
encerados
guillotinas
filias y novias
la maté porque era el día
o
si
quizás
hambre agónica
de los buitres.
Critico
a los que toman mi ejemplo
porque ellos serán
criticados
eufemismos y malsonancias
no es tan malo
y una cabeza enriquecida
y otra más
coronas y coronarias
azuladas.
Crítica
únicamente
para aludidos.
Clon Fdez
Poema perdido de Rimbaud
Me descubrí en el fondo,
trabado en un cieno pantanoso
minado con trampas colosales,
erizado de sables asustados,
matriarcado tiránico y clasista.
Huí despavorido hacia el abismo.
Apenas diecinueve otoños abrasados
en una combustión inacabable:
ardieron los filos de mis versos,
prendieron los hilos de mis sueños,
llovió un dolor universal, clarividente,
y caí en picado,
Ícaro escarnecido.
* * *
Pelé el silencio.
Lo ahogué en alcohol.
Mi contorno se desdibujó lento
y lo que fui se diluyó en el borde de mis ojos.
Aun así, en mi conciencia residual
seguía percutiendo insistente
un oráculo impenetrable y anónimo:
“Lo venidero es futuro imperfecto,
subjuntivo que sobrenada en la duda,
como tú y tu nada irreversible”.
Lo entendí en un súbito fogonazo
al buscarme en los posos de mí mismo.
La poesía agonizaba en mi interior
y tuve que extirparla, como hice antaño
con las verdades luminosas de la infancia,
para dejarla exenta e indefensa,
latiendo aún entre mis manos,
ante el cínico negocio de la vida.
Después les escupí en la cara
y me reí de sus ripios decadentes.
Luego se los devolví engastados
en la luz terrible de las nuevas palabras
recién traídas del infierno.
* * *
Al final no dejé títere con cabeza.
Otro con mi nombre y con mi cara
vivió dieciocho inviernos más
dando tumbos por el mundo,
pervirtiendo la conciencia con el lucro,
confundiendo poesía y desmesura,
aleando atrocidad y corazón.
Porque lo cierto es que yo tampoco sobreviví.
A. Rimbaud
La muerte lenta
Fernando Lorente
La verdad es que la escultura es lo más parecido que conozco a una muerte lenta. Lentamente la piedra, sobre todo la piedra, entrega con un dolor morosamente destilado el secreto que guarda con celo. Parsimoniosamente el escultor lucha hendiendo con amorosa furia, con detallada conmiseración esa piedra que pugna, pasiva pero tozuda, por mantener su integridad... Yo lo veo en la dureza de las esquirlas que arranca cada golpe de cincel, de martillo, y lo siento en cada latido de mi corazón que, como un sofisticado dispositivo de escudriñamiento, pulsa, palpa, sondea con el eco de su torrente rojo, como un mensajero de mis inquietudes, como un heraldo de mi propia búsqueda.
Muchas veces me vence la piedra. Por más que penetro en ella, por más que conquisto golpe a golpe cada uno de sus baluartes, no alcanzo a contemplar otra cosa que un atisbo de la posibilidad que yo mismo he desmenuzado y destruido. Ya no hay vuelta atrás... Un escritor puede empezar de nuevo, un pintor también: la belleza, el horror o lo que quiera que persigan está dentro de ellos mismos, viven y duermen con el motivo de su devoción. Todos los folios en blanco son iguales, como lo son también todos los lienzos vírgenes.
Un escultor de piedras es distinto. Un escultor como yo, por lo menos. Cuando veo una piedra se desencadena de forma automática mi proceso "creador", entre comillas. Digo "entre comillas" porque opino que nadie crea, simplemente se limita a recibir multitud de mensajes más o menos explícitos a través de todo lo que le rodea, de todo lo que ve, oye, huele, toca... y de relacionarlos en un posterior proceso de análisis e interpretación. Yo, como escultor de piedras que soy, estoy más a merced de mi material de trabajo. No llevo conmigo más que un equipaje de sensaciones y experiencias, de conocimientos e ignorancias a medio hacer, que no adquieren cuerpo ni se manifiestan en toda su plenitud hasta que se ven enfrentados a la piedra. Es en esos precisos instantes cuando recibo la primera respuesta a mi primera pregunta, una de las muchas que enunciaré a partir de ella. Se basa en las impresiones iniciales que me produce la piedra... Puedo contar con los dedos de una mano las veces que una piedra me ha ofrecido la visión prácticamente final de la labor que debía realizar. En cada una de ellas me dije algo como: "Esto es lo que hay dentro de la piedra y es lo que debo de conseguir". En esos casos el trabajo fue rápido y fácil. La piedra era mera portadora de su contenido y tenía prisa por dejarse sacrificar para mostrármelo cuanto antes. Parecía que sintonizaba a la perfección con mis movimientos y estoy por afirmar, incluso, que más de una vez me murmuró dónde y cómo cincelar y qué zonas no debía de agredir... En contadas ocasiones, sin embargo, la piedra está definitivamente muerta, me doy cuenta de que en realidad siempre lo ha estado, que no esconde nada en su interior, y ella misma se encarga de decírmelo de forma inequívoca, como si fuera acompañada de un certificado de defunción o de un manual de instrucciones de perogrullo para la confección de un pedrusco con otro exactamente igual de inútil... Pero en la inmensa mayoría de las veces ocurre que, cuando me enfrento a una piedra por primera vez, recibo como respuesta a mi primera pregunta un enigma que he de desentrañar, un texto fragmentario que he de completar, una insinuación de lo que debo de lograr, un fogonazo que me permite vislumbrar durante unas milésimas de segundo la estatua que anida en su interior y de la que sólo acierto a percibir una silueta tan difusa como sugerente. Es entonces cuando comienzo a sufrir con cada pregunta que va cristalizando en mi boca, y he de expresarla con sumo cuidado para que sus aristas no me hieran y para que la roca me devuelva una respuesta simple e inequívoca: "¿Cómo he de mirarte?" ... "¿Cuál es la posición en la que he de desentrañar tu secreto?". Por regla general es a partir de este interrogante cuando la piedra se crece, se hace díscola y juguetona, y las vetas que me permite contemplar van escribiendo un acertijo que unas veces es charada y otras simple chascarrillo hasta que, en un momento mágico -si estoy inspirado y tengo la suerte de percibirlo-, la piedra por fin se doblega y confiesa una por una las maniobras de despiste que ha ejecutado para mantener a su prisionero en el más abstruso anonimato. Si el azar me sigue favoreciendo la piedra consiente dócilmente y rinde su mineral a un vertiginoso desbastado, casi tan sencillo como desmoldar una pieza previamente vaciada en su interior. Si, por contra, la piedra se encastilla en una defensa numantina y se niega a capitular, su obstinación me obliga a desistir, a veces definitivamente, y el bloque más o menos intacto, termina por engrosar mi museo de piezas fallidas, mi cementerio de obras malogradas... Por último, una o dos veces en toda mi vida me he encontrado con la piedra que ya es la obra de arte que yo jamás podré realizar. No hay lugar para maniobra alguna, salvo la de favorecer su exposición buscando la postura más adecuada, la separación más sugestiva de sus partes con el fin de realzar la expresividad de su contenido. Esta piedra es la más difícil de valorar... En el diálogo que entablo apenas caben las preguntas, porque se me muestra como una respuesta en sí misma, como un manifiesto a voces de su potencia expresiva que destierra lisa y llanamente el menor roce del cincel.
En realidad yo no soy un "creador". Todas las esculturas que he realizado ya estaban allí, aunque sólo las viera yo. Mi único mérito ha sido estar ojo avizor y hacer lo necesario para que los demás pudieran admirar lo que yo contemplaba. Mi trabajo con las piedras ha consistido en intentar desvelar el secreto que guardan. El gran público sabe de mis éxitos, pero desconoce los muchos fracasos que cargo a mis espaldas. Esperan que esculpa la piedra que me encargan, que satisfaga los deseos de los que pueden pagarme... Pero no siempre es posible. No se puede encargar lo que no se sabe que existe. Por eso lo primero es observar, abandonarse ante la roca con la esperanza de recibir la iluminación, de caer del caballo camino de Damasco. Una vez que acontece de forma inequívoca, sé que puedo tallar la peña a oscuras y con una mano atada a la espalda. Es cuestión de certeza, pero también de conciencia recta, y recta ante todo ante mí mismo. Si me engaño, si me miento diciendo que lo que veo no es verdad y busco otra cosa, o si me traiciono y veo lo que no es sabiendo que no lo es, ocurre que las piedras se desmoronan entre mis manos. Y yo también…
La piedra no hablaba y debí dejarla como estaba. Pero me equivoqué. Después del primer golpe supe con absoluta certeza que lo que se me ofrecía era lo mejor que contenía. Y me volvía a equivocar porque tuve miedo. Mi error fue creer que esculpiendo me acercaba a lo que me pedían. Pero sólo es cierta la piedra y sólo importa lo que me diga. Insistí, pero ya no había nada. Estaba vacía de forma irreversible. Y yo era el culpable.
Poema perdido de Rimbaud
Me descubrí en el fondo,
trabado en un cieno pantanoso
minado con trampas colosales,
erizado de sables asustados,
matriarcado tiránico y clasista.
Huí despavorido hacia el abismo.
Apenas diecinueve otoños abrasados
en una combustión inacabable:
ardieron los filos de mis versos,
prendieron los hilos de mis sueños,
llovió un dolor universal, clarividente,
y caí en picado,
Ícaro escarnecido.
* * *
Pelé el silencio.
Lo ahogué en alcohol.
Mi contorno se desdibujó lento
y lo que fui se diluyó en el borde de mis ojos.
Aun así, en mi conciencia residual
seguía percutiendo insistente
un oráculo impenetrable y anónimo:
“Lo venidero es futuro imperfecto,
subjuntivo que sobrenada en la duda,
como tú y tu nada irreversible”.
Lo entendí en un súbito fogonazo
al buscarme en los posos de mí mismo.
La poesía agonizaba en mi interior
y tuve que extirparla, como hice antaño
con las verdades luminosas de la infancia,
para dejarla exenta e indefensa,
latiendo aún entre mis manos,
ante el cínico negocio de la vida.
Después les escupí en la cara
y me reí de sus ripios decadentes.
Luego se los devolví engastados
en la luz terrible de las nuevas palabras
recién traídas del infierno.
Al final no dejé títere con cabeza.
Otro con mi nombre y con mi cara
vivió dieciocho inviernos más
dando tumbos por el mundo,
pervirtiendo la conciencia con el lucro,
confundiendo poesía y desmesura,
aleando atrocidad y corazón.
Porque lo cierto es que yo tampoco sobreviví.
A. Rimbaud
lunes, 17 de diciembre de 2007
seguimos
el día 10 del mismo mes viajamos hasta la casa encendida para visitar la exposición de rimbaud, el hombre de las suelas de viento. hablamos después en un bar sobre juventud y barbarie, sobre talento y suerte, sobre el único libro publicado por el niño arthur y su despedida y su peregrinaje africano.
bien. ahora nos toca repasar, antes de que termine 2007. tenemos poemas llenos de viejos tópicos, mariposas y velas. tenemos ganas de leer y escribir y visitar museos. otras veces lo que nos gustaría sería quemar esos museos.
todo bien.
podemos hacer exactamente lo que nos venga en gana. ésa es la suerte del creador. inventar no tiene nada que ver con vivir o con revivir, sino más bien con anticiparse.
no os perdáis, por favor, la obra de teatro 'el año de ricardo', de angélica liddell, que se estrena la próxima semana en el centro dramático nacional de lavapiés.
hoy tenemos que revisar en clase todos los ejercicios atrasados. leer nuestros anagramas, darle la vuelta al nombre de las cosas y mudarnos a vivir a una isla. no es demasiado difícil.
recorréis un camino de cuestas y bajadas vertiginosas. no miréis al suelo. las instrucciones son las mismas que en las montañas rusas.
vamos a seguir leyendo a rimbaud. vamos a ser absolutamente modernos. vamos a promover el desorden de todos los sentidos. vamos a afeitarnos, a beber agua, a tropezar con los muebles, a correr para coger el autobús, a recibir un sms, a plantar una flor de pascua, a salir al balcón.
vamos a vivir como si fuera lo único que tenemos que hacer. vamos a olvidar la vanidad. la humildad es tan repugnante como la soberbia. vamos a mirar al sol a los ojos como si todos los días fuera a haber un eclipse. vamos a ser nosotros el eclipse.
salud. felices fiestas, no sólo en navidad. feliz viaje.
gonzalo e.
sábado, 15 de diciembre de 2007
Imagina
una pizca de luz en la mirada
una brizna de azul que lleva el viento
a tu lado, mejor de madrugada.
Se descubre ante ti, un mundo nuevo
un espacio sin fin, donde la nada
queda llena de voces y sucesos
que pelean por salir de tu garganta.
Revuelves el pasado en la penumbra
conviertes la verdad en pura suerte
y esperas un abrigo que te cubra.
Las lágrimas se asoman hoy a verte.
¡Despierta ya del sueño! No descubras
que pasa, ante ti, tu propia muerte.