jueves, 11 de diciembre de 2008

desde mi cabina, 1(1 de 7)

1 El dueño del mundo

Cuando mueren las horas tristes, bellas,
y el velo de la noche difumina
la sombra de la luz de las estrellas.

Cuando en el horizonte se ilumina
un rayo de pasión y de esperanza
evocador de voluntad divina.

Cuando suben vapores de bonanza
y las puertas del campo y del paisaje
dejan ver la virtud de la labranza.

Cuando se viste el día con su traje
de luces y de sombras y colores
a medida que avanza en su viaje.

Cuando la tierra siente los dolores
de parto de los montes; y del río;
y el rencor se despierta; y los amores…
¡Entonces sé que todo el mundo es mío!

pbernal
desde mi cabina
---

No hay comentarios: