NUESTRO AMOR NO IMPORTA
Porque la tierra rota y se traslada,
porque también el átomo y la vida,
porque ardemos en sístoles
y trágicas diástoles,
porque el hombre de Orce
se irguió una tarde y supo
que el futuro era suyo,
porque hay una mitosis
que supera a la química,
porque el lemur no tiene
bayas para su hambre,
porque en Marte hubo agua,
porque que hay una escritura
que aún no se ha descifrado,
porque la luz es curva,
porque hay una poesía
de cáncer y oncogenes,
porque una fiebre extraña
no encuentra su vacuna,
porque a las nueve y media
se juega el Deportivo
su futuro en Mestalla,
porque alguien se autoinmola
y aquí no pasa nada,
porque una mujer llora
mirando a su asesino,
porque Renault no tiene
los mejores neumáticos
y debe conformarse
con seguir a Ferrari,
porque mi madre sufre
un vértigo terrible
y pelea en la cama
una guerra tranquila...
Porque hay mucho que hacer
y no nos queda tiempo...
nuestro amor, francamente, no importa
Luis Felipe Comendador
---
Cada vez que me limpio las gafas sufro más lo que veo.
Jesús URCELOY
urcelología
---
La final
Para Pochi Huerta, con toda mi admiración y cariño.
Estaba por acabarse el partido y el empate persistía. No había manera, los del otro equipo eran gente esforzada y qué coño, jugaban bien, tan bien o mejor que ellos. Eran gente dura, que ya había demostrado su valor, su inteligencia, su eficacia cuando en el partido de ida les habían goleado. Sí, fue un exceso de confianza, pero habían aprendido de ello, sabían muy bien cómo se las jugaba el otro, los hombres que había qué marcar, la técnica depurada de sus delanteros, la férrea disciplina de los defensas, la inteligencia de los medios, la agilidad y el carisma del portero. Y su entrenador. Aquel viejo campeón.
Estaba por acabarse el partido y parecía que nada iba a funcionar ya. ¿Cuántas jugadas habría tiempo de hacer, dos, tres a lo sumo? Muy pocas. Tal vez luchando por la posesión del balón, jugándose el tipo con pases cortos, no arriesgando demasiado. Quizá adelantando la defensa y con suerte hacerles creer un pase en profundidad por la izquierda, que parecía su flanco débil y arriesgar a un hombre por la derecha que recibiera bien de lejos. Sí, esa era la solución. Alguien con los nervios bien templados, que no disparase a lo loco, que supiese esperar ese desmarque, ese tiro largo, y lo recibiera, y dejase amansar el esférico con suavidad, que supiese lanzar con fuerza y precisión a los límites casi imposibles de la escuadra.
Estaba por acabarse el partido y Pochi miró a su entrenador de nuevo. Nada, aquel hijo de puta no le prestaba atención. Sácame ya, cabrón, sácame. Yo podría hacerlo. Pero el entrenador seguía dando voces, haciendo borrones en el puto pizarrín, consultando con todos menos con él. Sácame, cabrón, sácame. Hoy tenía que haber jugado de titular. Me lo prometiste, me lo juraste, cabronazo. Me he tirado media liga chupando banquillo, he sudado como el que más, me sé de memoria todas las jugadas, sé cuáles son las posiciones, he sido el primero en todos los entrenamientos. Con lluvia, con barro, con nieve, con un sol de justicia. Me lo has jurado, me lo has jurado, imbécil, tengo a toda mi familia en el graderío. Hasta ha venido Jesús, que no le va esto del fútbol. Si supieras lo que me ha costado convencerle.
Estaba por acabarse el partido y todo se iba a ir al carajo. Había que ganar, por la mínima, por un solo gol, y aquellos tres puntos les darían la victoria, sin contemplaciones, o al uno o al otro. Sólo podía haber un vencedor. Uno sólo. La gloria no se comparte. Un empate les daba el título a los otros, por el gol average, por haberse dejado golear de aquella manera infantil en el partido de ida. Y Pochi sabía que desde aquel momento el entrenador le había cogido tirria, le echaba la culpa de aquel fracaso. Sabes que no fue culpa mía, idiota, que también me sacaste cuando ya no había posibilidades. ¿Qué podía haber hecho yo? No vas diciendo que once son once, que somos una piña, que la victoria o la derrota no es de quien marca o quien encaja, sino del equipo entero, hasta de los masajistas? Eres un canalla, me has tenido en el dique seco toda la temporada, y ahora vamos a perder, idiota, vamos a perder, como tantas otras veces.
Estaba por acabarse el partido y ya no quedaba tiempo y entonces consiguieron una falta a favor. Desde la banda derecha, muy próximo al banderín de córner. Todos se levantaron del banquillo. Aquella era la última oportunidad, el entrenador levantó el brazo hacia el árbitro y por primera vez en todo el partido, en toda aquella final de mierda, en toda aquella odisea de gestos rotos, miró a su izquierda, al último de los hombres del banquillo.
Estaba por acabarse el partido y el entrenador le miró a los ojos. Pochi aguantó aquella mirada, arrogante y terca y supo que había llegado el momento, que en aquella mirada se acababan los reproches, las desidias, las esperas. Que en aquella mirada no sólo cabían las palabras de los vestuarios, los olvidos de todo aquel año de ligas y minutos incompletos, que las cartas estaban echadas, que en aquella mirada no sólo estaba la mirada de toda la afición, los socios, sino que también estaban los ojos de su padre, de su madre, de su hermana, de sus abuelos. Pochi sabía que en esa mirada también estaba él, años después, cuando le tocase a él mismo dar la oportunidad a otro Pochi futuro. Cerró los ojos.
Con tranquilidad se levantó, mostró sus botas y el dorsal a los árbitros, chocó las palmas del compañero que se retiraba. De cuatro zancadas ya estaba allí, cerca del punto de penalti.
Jesús Urceloy
---
Lluvia
La lluvia cae pesada
Son lágrimas que apagan las paredes.
Flechazos que se clavan en la cal:
la rasgan y se pierde por los suelos.
Corazón solitario. Tarde árida.
Regueros en el alma lacerada…
En el silencio reza su oración.
Callado canta al dios
descargando las hieles de su llanto.
pbernal
---
lunes, 31 de agosto de 2009
domingo, 30 de agosto de 2009
LOS ALEMANES IBAN VESTIDOS DE GRIS, TÚ IBAS VESTIDA DE AZUL
Vivo mirando tus fotografías,
las del último agosto, cuando estabas
en una proa ajena y no pensabas
más que en tu soledad de ramas frías.
Presiento en tu figura otro paisaje,
otros amores rojos y paganos,
y siento que te rozan otras manos
como un puñal de fiebre, y un coraje
de celo y desazón me ahoga y vuelven
a morderme por dentro las entrañas.
Engáñame y no digas que me engañas,
di que me amas igual que se revuelven
las playas en sus olas. ¡Miénteme!
Di que no hay otro él. ¡Engáñame!
Luis Felipe Comendador
“el gato solo quería a Harry”
---
La nieve llena los campos de olvido y las ciudades de mierda.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Navidad
"Esta noche es Nochebuena
y mañana Navidad…"
“La nochebuena se viene;
la nochebuena se va,
y nosotros nos iremos
y no volveremos más”.
***
Un día se dio cuenta
de cómo el tiempo pasa,
y a su veloz carrera
lo aleja de su casa.
Canas tiñen su pelo;
labran pliegues su piel.
Y lo que ayer tanto lo entusiasmaba,
hoy no le dice nada.
pbernal
2003
---
Vivo mirando tus fotografías,
las del último agosto, cuando estabas
en una proa ajena y no pensabas
más que en tu soledad de ramas frías.
Presiento en tu figura otro paisaje,
otros amores rojos y paganos,
y siento que te rozan otras manos
como un puñal de fiebre, y un coraje
de celo y desazón me ahoga y vuelven
a morderme por dentro las entrañas.
Engáñame y no digas que me engañas,
di que me amas igual que se revuelven
las playas en sus olas. ¡Miénteme!
Di que no hay otro él. ¡Engáñame!
Luis Felipe Comendador
“el gato solo quería a Harry”
---
La nieve llena los campos de olvido y las ciudades de mierda.
Jesús URCELOY
urcelología
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Navidad
"Esta noche es Nochebuena
y mañana Navidad…"
“La nochebuena se viene;
la nochebuena se va,
y nosotros nos iremos
y no volveremos más”.
***
Un día se dio cuenta
de cómo el tiempo pasa,
y a su veloz carrera
lo aleja de su casa.
Canas tiñen su pelo;
labran pliegues su piel.
Y lo que ayer tanto lo entusiasmaba,
hoy no le dice nada.
pbernal
2003
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sábado, 29 de agosto de 2009
ANNA
No sé reprimir la conmiseración hacia mí mismo
porque soy tan vulgar como los cantos de victoria.
Fue su voz y no otra cosa
la que me trajo las trenzas y los ojos como abismos
donde dejarse caer la falda corta
plisada hasta las manos y un rubor como de primer beso.
De aquella voz fueron los primeros bocetos los planos
y los planes de futuro o presentimiento o nada
pero ella era real y misteriosa o quizás
fuera de otro por entonces no estoy seguro
de que el primer café fuera importante aunque su voz
sonase ya en mis labios y a la vez el Frente Sandinista
y algunos colombianos venidos por la fuerza mayor
y los chilenos el cine era el escueto dormitorio
donde el amor también de las batallas
perdidas y aquella independencia vietnamita
Ho Chi Ming cuando besó mis labios
ya nada fue importante y supe de la Historia Natural
de los monzones de la armonía que amansa al Universo
del fracaso como principio y no importó
que el General pisase los recuerdos de mis muertos
con sus botas sudadas ser paria o proletario
quedaba en la caricia o el abrazo pero dejó de comer
y mi utopía fue de bollería pasteles empanadas París
tuvo la culpa de la contradicción
por eso quiero viajar con ella allí o quizás nunca
el amor creció a la par que las camas por hacer
los hijos volver a las banderas
para arder de desencanto fue otra cosa
la práctica diaria el tedio los nombres tachados
y la cruz entre gladiolos amar ahora resulta
soportar las labores de la casa quizás algún abrazo
un beso un verso.
Luis Felipe Comendador
«El gato sólo quería a Harry» (2004)
---
Desde lo bajo de la montaña se ve al gilipollas que tiene que descender.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Vuelvo la vista a ti…
Cuando, de todos olvidado,
me invade la tristeza y, afligido,
vaga mi alma inquieta,
vuelvo la vista atrás, y en el camino
veo tu luz brillar.
Cuando en la noche triste
se cierne la tiniebla,
cuando al rayar el alba
no siento despertar en la alegría,
miro hacia ti, busco en tus ojos
destellos de mi vida,
y recobro valor para el camino.
Y reanudo la marcha a mi destino.
pbernal
2003
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No sé reprimir la conmiseración hacia mí mismo
porque soy tan vulgar como los cantos de victoria.
Fue su voz y no otra cosa
la que me trajo las trenzas y los ojos como abismos
donde dejarse caer la falda corta
plisada hasta las manos y un rubor como de primer beso.
De aquella voz fueron los primeros bocetos los planos
y los planes de futuro o presentimiento o nada
pero ella era real y misteriosa o quizás
fuera de otro por entonces no estoy seguro
de que el primer café fuera importante aunque su voz
sonase ya en mis labios y a la vez el Frente Sandinista
y algunos colombianos venidos por la fuerza mayor
y los chilenos el cine era el escueto dormitorio
donde el amor también de las batallas
perdidas y aquella independencia vietnamita
Ho Chi Ming cuando besó mis labios
ya nada fue importante y supe de la Historia Natural
de los monzones de la armonía que amansa al Universo
del fracaso como principio y no importó
que el General pisase los recuerdos de mis muertos
con sus botas sudadas ser paria o proletario
quedaba en la caricia o el abrazo pero dejó de comer
y mi utopía fue de bollería pasteles empanadas París
tuvo la culpa de la contradicción
por eso quiero viajar con ella allí o quizás nunca
el amor creció a la par que las camas por hacer
los hijos volver a las banderas
para arder de desencanto fue otra cosa
la práctica diaria el tedio los nombres tachados
y la cruz entre gladiolos amar ahora resulta
soportar las labores de la casa quizás algún abrazo
un beso un verso.
Luis Felipe Comendador
«El gato sólo quería a Harry» (2004)
---
Desde lo bajo de la montaña se ve al gilipollas que tiene que descender.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Vuelvo la vista a ti…
Cuando, de todos olvidado,
me invade la tristeza y, afligido,
vaga mi alma inquieta,
vuelvo la vista atrás, y en el camino
veo tu luz brillar.
Cuando en la noche triste
se cierne la tiniebla,
cuando al rayar el alba
no siento despertar en la alegría,
miro hacia ti, busco en tus ojos
destellos de mi vida,
y recobro valor para el camino.
Y reanudo la marcha a mi destino.
pbernal
2003
---
viernes, 28 de agosto de 2009
HARRY LIME
A veces los amigos de la infancia
se quedan detenidos en un gesto
en una soledad
en la memoria
y no hay forma de verlos sino anclados
en una foto sepia antigua rota.
Se niegan a entender lo que sucede
suelen hablar de «historia» con minúsculas
relatan como abuelos las batallas
y te invitan a un vino alguna tarde
Su mal es algo endémico
no grave
Tú aún eres el mejor y no has cambiado
Ellos son la desgracia
tú el pecado
mortal Original
y no han sabido
crecer hasta tu altura.
Si un día te ven llorar
creerán que ríes.
Luis Felipe Comendador
«El gato sólo quería a Harry» (2004)
---
Desde lo alto de la montaña también se ve el puto camino de vuelta.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Crepúsculo
Ya viene la sombra
sobre los olivos;
sobre los verdes prados, las laderas
plantadas de pinos…
Se guardan las aves
en el árbol tibio,
y en el silencio de la tarde suena
alegre bullicio.
La luna viajera
aún no ha salido.
Hay fuego en el confín del horizonte,
de llamas y vino.
Fulgores lejanos
del sol escondido
enciende nubes, ánimas dibuja
de luz y de trinos.
Abrazan las nubes
retazos de brillo,
y sueños y ambiciones alimenta
el ánimo herido.
Palpita la hierba.
Risueño y tranquilo,
añoro tu presencia en esta hora
quieta del retiro.
pbernal
2003
---
A veces los amigos de la infancia
se quedan detenidos en un gesto
en una soledad
en la memoria
y no hay forma de verlos sino anclados
en una foto sepia antigua rota.
Se niegan a entender lo que sucede
suelen hablar de «historia» con minúsculas
relatan como abuelos las batallas
y te invitan a un vino alguna tarde
Su mal es algo endémico
no grave
Tú aún eres el mejor y no has cambiado
Ellos son la desgracia
tú el pecado
mortal Original
y no han sabido
crecer hasta tu altura.
Si un día te ven llorar
creerán que ríes.
Luis Felipe Comendador
«El gato sólo quería a Harry» (2004)
---
Desde lo alto de la montaña también se ve el puto camino de vuelta.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Crepúsculo
Ya viene la sombra
sobre los olivos;
sobre los verdes prados, las laderas
plantadas de pinos…
Se guardan las aves
en el árbol tibio,
y en el silencio de la tarde suena
alegre bullicio.
La luna viajera
aún no ha salido.
Hay fuego en el confín del horizonte,
de llamas y vino.
Fulgores lejanos
del sol escondido
enciende nubes, ánimas dibuja
de luz y de trinos.
Abrazan las nubes
retazos de brillo,
y sueños y ambiciones alimenta
el ánimo herido.
Palpita la hierba.
Risueño y tranquilo,
añoro tu presencia en esta hora
quieta del retiro.
pbernal
2003
---
jueves, 27 de agosto de 2009
AMANTE FIEL
Si fueras el pecado y su tragedia,
quien aplica tortura
o simplemente firma los papeles,
si te fueras con otro
o compartieras cama
conmigo y otros hombres,
si fueras de una secta,
monjita de clausura o esclava del Diablo,
si huyeras de mis ojos
y arropases los tuyos
con una causa injusta,
si asesinases a tus padres
o incluso a nuestros hijos,
si mintieses en todo
o fueses tan sincera
que tu palabra hiriese
como daga o venablo.
Si levantases cada minuto
un falso testimonio
sobre mí...
te seguiría amando.
---
Delante de cada ordenador vive un esclavo.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Duelo
Con una mano de cera,
la otra oculta en el jubón,
galante se despedía
en interminable adiós.
Sus quimeras terminaron.
Su celo se perderá
en los ensueños perdidos
que nunca regresarán.
Fue promesa de sosiego.
El cimiento de su hogar.
El bastión de la familia.
El patriarca del clan.
El abuelo se ha dormido
en brazos de eternidad.
En su butaca de cuero
ya nunca se sentará.
pbernal
2003
---
Si fueras el pecado y su tragedia,
quien aplica tortura
o simplemente firma los papeles,
si te fueras con otro
o compartieras cama
conmigo y otros hombres,
si fueras de una secta,
monjita de clausura o esclava del Diablo,
si huyeras de mis ojos
y arropases los tuyos
con una causa injusta,
si asesinases a tus padres
o incluso a nuestros hijos,
si mintieses en todo
o fueses tan sincera
que tu palabra hiriese
como daga o venablo.
Si levantases cada minuto
un falso testimonio
sobre mí...
te seguiría amando.
---
Delante de cada ordenador vive un esclavo.
Jesús URCELOY
urcelología
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Duelo
Con una mano de cera,
la otra oculta en el jubón,
galante se despedía
en interminable adiós.
Sus quimeras terminaron.
Su celo se perderá
en los ensueños perdidos
que nunca regresarán.
Fue promesa de sosiego.
El cimiento de su hogar.
El bastión de la familia.
El patriarca del clan.
El abuelo se ha dormido
en brazos de eternidad.
En su butaca de cuero
ya nunca se sentará.
pbernal
2003
---
miércoles, 26 de agosto de 2009
LA SONRISA SARDÓNICA DE WELLES
Sonreiré en lo oscuro
porque mido mis pasos
y sé sencillamente
que sólo yo me basto
para parar el mundo.
Mío es el sí y el no,
pues visto ya el sudario
y no me importa nadie.
El azar de la lluvia
queda para el gentío.
Yo soy quien pesa la mercancía,
el que decide el precio
y también el que paga.
Luis Felipe Comendador
«El gato sólo quería a Harry» (2004)
---
Mi amigo tiene razón: no hay nada como correr todos los días 20 kilómetros.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Acaba el día
En la tapia blanca,
junto al cementerio,
dominan los ocres
del álamo viejo:
su espléndida copa
se alarga hasta el cielo,
y luce a los rayos
del sol desde lejos.
Los pardos colores;
la salvia, el romero
aromando el campo;
los trigales nuevos;
el blanco y el verde
del viejo granero;
la choza; el rebaño;
el arroyo seco…,
sus trazos diluyen
detrás del otero.
La gente del campo,
(animales, viejos,
muchachas floridas,
jóvenes labriegos…),
cansados, alegres,
rendidos, risueños,
charlan de los trigos,
la vid, el centeno
del amo que duerme
inquieto su sueño…
Antes enredados
en un sol de fuego,
vuelven a sus casas
camino del pueblo,
llenando la tarde
de largos silencios;
de cantos; de ruidos;
de risas; de sueños…
Y cuentan la historia
de todos los tiempos:
El sol los levanta
sin prisa ni apremio;
alumbra; calienta;
enciende los vientos;
alarga la sombra;
despierta los miedos,
y a la luna fría
le cede los velos.
Sueñan con regazos
tibios, lisonjeros,
donde las fatigas
cedan al esmero
de los arrumacos,
de abrazos, de besos,
y olvidan historias
y viejos recuerdos
de la tapia blanca.
Junto al cementerio.
pbernal
2003
---
Sonreiré en lo oscuro
porque mido mis pasos
y sé sencillamente
que sólo yo me basto
para parar el mundo.
Mío es el sí y el no,
pues visto ya el sudario
y no me importa nadie.
El azar de la lluvia
queda para el gentío.
Yo soy quien pesa la mercancía,
el que decide el precio
y también el que paga.
Luis Felipe Comendador
«El gato sólo quería a Harry» (2004)
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Mi amigo tiene razón: no hay nada como correr todos los días 20 kilómetros.
Jesús URCELOY
urcelología
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Acaba el día
En la tapia blanca,
junto al cementerio,
dominan los ocres
del álamo viejo:
su espléndida copa
se alarga hasta el cielo,
y luce a los rayos
del sol desde lejos.
Los pardos colores;
la salvia, el romero
aromando el campo;
los trigales nuevos;
el blanco y el verde
del viejo granero;
la choza; el rebaño;
el arroyo seco…,
sus trazos diluyen
detrás del otero.
La gente del campo,
(animales, viejos,
muchachas floridas,
jóvenes labriegos…),
cansados, alegres,
rendidos, risueños,
charlan de los trigos,
la vid, el centeno
del amo que duerme
inquieto su sueño…
Antes enredados
en un sol de fuego,
vuelven a sus casas
camino del pueblo,
llenando la tarde
de largos silencios;
de cantos; de ruidos;
de risas; de sueños…
Y cuentan la historia
de todos los tiempos:
El sol los levanta
sin prisa ni apremio;
alumbra; calienta;
enciende los vientos;
alarga la sombra;
despierta los miedos,
y a la luna fría
le cede los velos.
Sueñan con regazos
tibios, lisonjeros,
donde las fatigas
cedan al esmero
de los arrumacos,
de abrazos, de besos,
y olvidan historias
y viejos recuerdos
de la tapia blanca.
Junto al cementerio.
pbernal
2003
---
martes, 25 de agosto de 2009
LA MEDIOCRIDAD INALCANZABLE
Porque la casa a veces tiene ese olor a nevera apagada
y la calle se tiende sin pisarla siquiera,
porque te pones siempre
los peores vestidos para comer conmigo en la cocina
y ha perdido el pudor la ropa íntima
convirtiendo su magia en esos trapos que utilizas
para limpiar el polvo de los muebles,
porque ya sólo vamos al cine como al jardín de infancia
y todo se resuelve en palomitas
y visitas constantes al servicio cargados con los niños,
porque el amor perdió ya su liturgia
y el azar,
porque hay ropa tendida y empezará a llover
si Dios no lo remedia,
porque se acaba el tiempo de los padres
y Magdalena anda desorientada
sin saber dónde puso la llave, el bolso, la pulsera...;
porque el pan se recoge siempre a la una en punto
y hay que hacer acopio semanal de congelados,
porque los hijos crecen,
porque París espera,
porque hay que trabajar...
... a veces me parece
que ni la mediocridad está a mi alcance.
Luis Felipe Comendador
el gato solo quería a Harry, 2004
---
Quien mucho abarca, tiene una compañía naviera.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Ultimo deseo
Hoy quiero dialogar con la cordura
de aquel definitivo pensamiento.
Ganar serenidad sin atadura,
sin ambición, sin reconocimiento…
Nunca pensé que mi persona fuera
principal. Sencillez era mi casa.
Libre nací, templado; de rivera.
Honor no codicié. Tampoco tasa.
Traté de ser honesto. De leyenda
no quiero ser motivo. Que consuma,
quien las quiera, las hojas de mi agenda.
No quiero ser lamento de la bruma…
Cuando el silencio reine mi horizonte
quiero que el fuego selle mi memoria
(y un verso deslizado en ese monte
donde repose el polvo de mi escoria).
pbernal
2003
---
Porque la casa a veces tiene ese olor a nevera apagada
y la calle se tiende sin pisarla siquiera,
porque te pones siempre
los peores vestidos para comer conmigo en la cocina
y ha perdido el pudor la ropa íntima
convirtiendo su magia en esos trapos que utilizas
para limpiar el polvo de los muebles,
porque ya sólo vamos al cine como al jardín de infancia
y todo se resuelve en palomitas
y visitas constantes al servicio cargados con los niños,
porque el amor perdió ya su liturgia
y el azar,
porque hay ropa tendida y empezará a llover
si Dios no lo remedia,
porque se acaba el tiempo de los padres
y Magdalena anda desorientada
sin saber dónde puso la llave, el bolso, la pulsera...;
porque el pan se recoge siempre a la una en punto
y hay que hacer acopio semanal de congelados,
porque los hijos crecen,
porque París espera,
porque hay que trabajar...
... a veces me parece
que ni la mediocridad está a mi alcance.
Luis Felipe Comendador
el gato solo quería a Harry, 2004
---
Quien mucho abarca, tiene una compañía naviera.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Ultimo deseo
Hoy quiero dialogar con la cordura
de aquel definitivo pensamiento.
Ganar serenidad sin atadura,
sin ambición, sin reconocimiento…
Nunca pensé que mi persona fuera
principal. Sencillez era mi casa.
Libre nací, templado; de rivera.
Honor no codicié. Tampoco tasa.
Traté de ser honesto. De leyenda
no quiero ser motivo. Que consuma,
quien las quiera, las hojas de mi agenda.
No quiero ser lamento de la bruma…
Cuando el silencio reine mi horizonte
quiero que el fuego selle mi memoria
(y un verso deslizado en ese monte
donde repose el polvo de mi escoria).
pbernal
2003
---
lunes, 24 de agosto de 2009
conviene distraerse un poco
Porque da igual el mes del calendario
o el día de la semana
y salir o quedarse en la cocina
con unas aceitunas,
porque no tiene caso enfadarse o reír tanto
que te duela la cara o los nudillos,
porque se caen las horas
y mi cuerpo regula solo su adrenalina,
porque al final de todo
el dinero resuelve
pone y quita,
porque me da la gana
o ni siquiera por eso,
porque estando sentado
pasa el mundo y sus cosas
como un telediario o un concurso grotesco,
porque me duele a veces
ser como soy
pero me olvido,
porque si digo basta
es que ya no hay salida,
porque hace calor,
porque estoy viejo,
porque ya ni pensar me sirve
ni aún sirviendo...
Porque soy,
siempre fui,
subjuntivo o pasado...
¡Qué desastre!
Luis Felipe Comendador
el gato solo quería a Harry (inédito, 2004)
---
Después de darle de latigazos me llamó bestia. Pero nunca me folló mejor.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Oración
No sé por qué la soledad conjura
-si deja dialogar al alma herida-
al dolor, a la ofensa; a la caída
con mi dama y mi Dios. Es amargura
acaso la conciencia, que depura
llorando la deshonra presentida
y en esa soledad enfebrecida
pretende redimirme de locura.
Oye mis oraciones. Te lo digo
delante de mi credo y de mi dama:
son todo lo que soy en mi pobreza.
Y en el recogimiento de Tu abrigo,
concilia los anhelos que derrama
el empecinamiento en mi tristeza.
pbernal
2003
---
Porque da igual el mes del calendario
o el día de la semana
y salir o quedarse en la cocina
con unas aceitunas,
porque no tiene caso enfadarse o reír tanto
que te duela la cara o los nudillos,
porque se caen las horas
y mi cuerpo regula solo su adrenalina,
porque al final de todo
el dinero resuelve
pone y quita,
porque me da la gana
o ni siquiera por eso,
porque estando sentado
pasa el mundo y sus cosas
como un telediario o un concurso grotesco,
porque me duele a veces
ser como soy
pero me olvido,
porque si digo basta
es que ya no hay salida,
porque hace calor,
porque estoy viejo,
porque ya ni pensar me sirve
ni aún sirviendo...
Porque soy,
siempre fui,
subjuntivo o pasado...
¡Qué desastre!
Luis Felipe Comendador
el gato solo quería a Harry (inédito, 2004)
---
Después de darle de latigazos me llamó bestia. Pero nunca me folló mejor.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Oración
No sé por qué la soledad conjura
-si deja dialogar al alma herida-
al dolor, a la ofensa; a la caída
con mi dama y mi Dios. Es amargura
acaso la conciencia, que depura
llorando la deshonra presentida
y en esa soledad enfebrecida
pretende redimirme de locura.
Oye mis oraciones. Te lo digo
delante de mi credo y de mi dama:
son todo lo que soy en mi pobreza.
Y en el recogimiento de Tu abrigo,
concilia los anhelos que derrama
el empecinamiento en mi tristeza.
pbernal
2003
---
domingo, 23 de agosto de 2009
EL HOMBRE EXTRAÑO
Era extraño aquel hombre,
o por tal lo tomaron,
porque besaba todo
lo que hallaba a su paso.
Besaba a las personas,
al perro, al mobiliario
y mordía dulcemente
la ventana de un cuarto.
Cuando salía a la calle
le iba besando al barrio
las esquinas, aceras,
portales y mercados,
y en las noches de cine
(también las de teatro)
besaba su butaca
y las de sus costados.
Por estas y otras muchas
los cuerdos lo llevaron
donde nadie lo viera,
donde no recordarlo,
y cuentan que en su celda
besaba sus zapatos,
su catre, sus barrotes,
sus paredes de barro.
Un día sin aviso,
murió aquel hombre extraño
y muy naturalmente
en tierra lo sembraron.
En ese mismo instante,
desde el cielo, los pájaros
descubrieron que al mundo
le habían nacido labios.
Silvio Rodríguez
---
Detrás de toda pared siempre hay un silencio.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Vocación
¿Qué siento que desconozco?
¿Qué me conmueve y desgarra?,
¿qué me colma de tristeza
el pensamiento y el alma…?
Dime, Tú, qué debo hacer.
Ayúdame en la batalla.
Hazme ver Tu voluntad.
Aléjame Tu venganza…
Si difícil es mi sino
cuando me llames al alba,
dame fuerza para ser
eso que Tú me señalas.
Y si la carga me vence;
si delego tu palabra,
no me dejes de Tu mano.
Aunque yo te abandonara.
pbernal
2003
---
Era extraño aquel hombre,
o por tal lo tomaron,
porque besaba todo
lo que hallaba a su paso.
Besaba a las personas,
al perro, al mobiliario
y mordía dulcemente
la ventana de un cuarto.
Cuando salía a la calle
le iba besando al barrio
las esquinas, aceras,
portales y mercados,
y en las noches de cine
(también las de teatro)
besaba su butaca
y las de sus costados.
Por estas y otras muchas
los cuerdos lo llevaron
donde nadie lo viera,
donde no recordarlo,
y cuentan que en su celda
besaba sus zapatos,
su catre, sus barrotes,
sus paredes de barro.
Un día sin aviso,
murió aquel hombre extraño
y muy naturalmente
en tierra lo sembraron.
En ese mismo instante,
desde el cielo, los pájaros
descubrieron que al mundo
le habían nacido labios.
Silvio Rodríguez
---
Detrás de toda pared siempre hay un silencio.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Vocación
¿Qué siento que desconozco?
¿Qué me conmueve y desgarra?,
¿qué me colma de tristeza
el pensamiento y el alma…?
Dime, Tú, qué debo hacer.
Ayúdame en la batalla.
Hazme ver Tu voluntad.
Aléjame Tu venganza…
Si difícil es mi sino
cuando me llames al alba,
dame fuerza para ser
eso que Tú me señalas.
Y si la carga me vence;
si delego tu palabra,
no me dejes de Tu mano.
Aunque yo te abandonara.
pbernal
2003
---
sábado, 22 de agosto de 2009
LA ESCALERA
Iba silbando mi trino
por una calle cualquiera
cuando a un lado del camino
me encontré con la escalera.
Era una escala sencilla
de rústico enmaderado
desde la calle amarilla
hasta el rojo de un tejado.
¿Qué se verá desde el techo?
dijo la voz de un extraño
y sin meditar el trecho
le puse afán al peldaño.
La brisa me acompañaba
en el ascenso del alma
y mi camisa volaba
junto al sinsonte y la palma.
Mientras más ganaba altura
la calle me parecía
más pequeña, menos dura
como de juguetería.
Y sucedió de repente
que después de alimentarme
con la visión diferente
sólo quedaba bajarme.
Dejé la altura en su calma
dejé el cielo en su horizonte
siguió batiendo la palma
siguió volando el sinsonte.
Me encontré con la escalera
cuando a un lado del camino
por una calle cualquiera
iba silbando mi trino.
Silvio Rodríguez
---
Nunca te suicides sin ganas.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Voluntad
Pulsa la nota justa, vibra, suena
a deliciosa música su verso.
Lanza su corazón al universo
y responde una luz clara, serena.
Mueve la voluntad del nuevo día
con su trabajo. Calma los anhelos
ardientes, acuciantes: los desvelos
ponen de fondo suave melodía…
Quizá su todo fantasía sea,
su nada vuele torpe y aturdida
y su inquietud no encuentre otra salida
que derrocharse en muda verborrea,
pero infeliz y débil, en su herida
cautivo, sumergido en su tarea,
encontrará resquicio en la marea
para encontrar razones a su vida.
pbernal
2003
---
Iba silbando mi trino
por una calle cualquiera
cuando a un lado del camino
me encontré con la escalera.
Era una escala sencilla
de rústico enmaderado
desde la calle amarilla
hasta el rojo de un tejado.
¿Qué se verá desde el techo?
dijo la voz de un extraño
y sin meditar el trecho
le puse afán al peldaño.
La brisa me acompañaba
en el ascenso del alma
y mi camisa volaba
junto al sinsonte y la palma.
Mientras más ganaba altura
la calle me parecía
más pequeña, menos dura
como de juguetería.
Y sucedió de repente
que después de alimentarme
con la visión diferente
sólo quedaba bajarme.
Dejé la altura en su calma
dejé el cielo en su horizonte
siguió batiendo la palma
siguió volando el sinsonte.
Me encontré con la escalera
cuando a un lado del camino
por una calle cualquiera
iba silbando mi trino.
Silvio Rodríguez
---
Nunca te suicides sin ganas.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Voluntad
Pulsa la nota justa, vibra, suena
a deliciosa música su verso.
Lanza su corazón al universo
y responde una luz clara, serena.
Mueve la voluntad del nuevo día
con su trabajo. Calma los anhelos
ardientes, acuciantes: los desvelos
ponen de fondo suave melodía…
Quizá su todo fantasía sea,
su nada vuele torpe y aturdida
y su inquietud no encuentre otra salida
que derrocharse en muda verborrea,
pero infeliz y débil, en su herida
cautivo, sumergido en su tarea,
encontrará resquicio en la marea
para encontrar razones a su vida.
pbernal
2003
---
viernes, 21 de agosto de 2009
TONADA DE LA MUERTE
Desde el día que me alumbra
hijo me llama la muerte
y así repite mi suerte
entre penumbra y penumbra.
Pero la luz me deslumbra
y siento afán de guardarla
verle nacer y sembrarla
para que nazcan ventanas
y salgo a fundar mañanas
pese a la muerte y su charla.
La muerte ronda conmigo
hasta muy tarde en la noche
yo voy a pie y ella en coche
silenciosa, de testigo.
Sabe que soy su enemigo
su hijo desobediente
por eso silba entre dientes
una tonada de aviso
y yo aún sin permiso
sueño más resplandeciente.
La muerte madre y consejo
rompe afilar la guadaña
me alza la voz, me regaña
porque no espero a ser viejo.
Traspasando su entrecejo
llego al fondo del secreto
y con crecido respeto
veo como se deslizan
dos lágrimas por las lisas
mejillas de su esqueleto.
Silvio Rodríguez
---
Los mejores culos corren delante de tí en la maratón. Déjate ganar.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Dudas
Se derrama la luna
en una fría noche de diciembre.
El trabajo descansa.
La diligencia duerme.
Pero, bajo la luz de las estrellas,
las ambiciones crecen,
intrigan, gritan mudas con sus voces
serenas, excitadas, insurgentes…
y agitan mil ideas
como hielos hirviendo por mi frente.
pbernal
2003
---
Desde el día que me alumbra
hijo me llama la muerte
y así repite mi suerte
entre penumbra y penumbra.
Pero la luz me deslumbra
y siento afán de guardarla
verle nacer y sembrarla
para que nazcan ventanas
y salgo a fundar mañanas
pese a la muerte y su charla.
La muerte ronda conmigo
hasta muy tarde en la noche
yo voy a pie y ella en coche
silenciosa, de testigo.
Sabe que soy su enemigo
su hijo desobediente
por eso silba entre dientes
una tonada de aviso
y yo aún sin permiso
sueño más resplandeciente.
La muerte madre y consejo
rompe afilar la guadaña
me alza la voz, me regaña
porque no espero a ser viejo.
Traspasando su entrecejo
llego al fondo del secreto
y con crecido respeto
veo como se deslizan
dos lágrimas por las lisas
mejillas de su esqueleto.
Silvio Rodríguez
---
Los mejores culos corren delante de tí en la maratón. Déjate ganar.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Dudas
Se derrama la luna
en una fría noche de diciembre.
El trabajo descansa.
La diligencia duerme.
Pero, bajo la luz de las estrellas,
las ambiciones crecen,
intrigan, gritan mudas con sus voces
serenas, excitadas, insurgentes…
y agitan mil ideas
como hielos hirviendo por mi frente.
pbernal
2003
---
jueves, 20 de agosto de 2009
PEQUEÑA SERENATA DIURNA
Vivo en un país libre
cual solamente puede ser libre
en esta tierra, en este instante
y soy feliz porque soy gigante.
Amo a una mujer clara
que amo y me ama
sin pedir nada
?o casi nada,
que no es lo mismo
pero es igual?.
Y si esto fuera poco,
tengo mis cantos
que poco a poco
muelo y rehago
habitando el tiempo,
como le cuadra
a un hombre despierto.
Soy feliz,
soy un hombre feliz,
y quiero que me perdonen
por este día
los muertos de mi felicidad.
Silvio Rodríguez
(1974)
---
Desde lo alto del castillo eché el bofe.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Búsquedas
Desde la nada busca.
De la fe se alimenta.
De sus motivaciones…
Persigue la existencia
del camino, y descubre,
en el viento, quimeras.
Preguntas imposibles.
Destinos en la arena.
El mal y el bien, unidos…
-¿Dónde, verdad certera?
¿En dónde tú, mentira?-
Imprecisiones ruedan
como nubes cargadas
por la brisa serena;
unas veces al fondo
de abismos se despeñan;
otras, al firmamento
lo cubren de belleza…
Un día, confundida
en una sola, prueba
si la nube que tiene
como suya es la cierta,
o es la falsa: mentira
o verdad verdadera.
Mañana soñará…
Mañana quizá sepa
que lo que defendió
con tanta fuerza
fue siempre una mentira
oscura. Traicionera.
pbernal
2003
---
Vivo en un país libre
cual solamente puede ser libre
en esta tierra, en este instante
y soy feliz porque soy gigante.
Amo a una mujer clara
que amo y me ama
sin pedir nada
?o casi nada,
que no es lo mismo
pero es igual?.
Y si esto fuera poco,
tengo mis cantos
que poco a poco
muelo y rehago
habitando el tiempo,
como le cuadra
a un hombre despierto.
Soy feliz,
soy un hombre feliz,
y quiero que me perdonen
por este día
los muertos de mi felicidad.
Silvio Rodríguez
(1974)
---
Desde lo alto del castillo eché el bofe.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Búsquedas
Desde la nada busca.
De la fe se alimenta.
De sus motivaciones…
Persigue la existencia
del camino, y descubre,
en el viento, quimeras.
Preguntas imposibles.
Destinos en la arena.
El mal y el bien, unidos…
-¿Dónde, verdad certera?
¿En dónde tú, mentira?-
Imprecisiones ruedan
como nubes cargadas
por la brisa serena;
unas veces al fondo
de abismos se despeñan;
otras, al firmamento
lo cubren de belleza…
Un día, confundida
en una sola, prueba
si la nube que tiene
como suya es la cierta,
o es la falsa: mentira
o verdad verdadera.
Mañana soñará…
Mañana quizá sepa
que lo que defendió
con tanta fuerza
fue siempre una mentira
oscura. Traicionera.
pbernal
2003
---
miércoles, 19 de agosto de 2009
LA MAZA
Si no creyera en la locura
de la garganta del sinsonte
si no creyera que en el monte
se esconde el trino y la pavura
si no creyera en la balanza
en la razón del equilibrio
si no creyera en el delirio
si no creyera en la esperanza
si no creyera en lo que agencio
si no creyera en el camino
si no creyera en el sonido
si no creyera en mi silencio
qué cosa fuera
que cosa fuera la maza sin cantera
un amasijo hecho de cuerdas y tendones
un revoltijo de carne con madera
un instrumento sin mejores resplandores
qué lucecitas montadas para escena
qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera
qué cosa fuera la maza sin cantera
un testaferro del traidor de los aplausos
un servidor de pasado en copa nueva
un eternizador de dioses del ocaso
júbilo hervido con trapo y lentejuela
qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera
qué cosa fuera la maza sin cantera
si no creyera en lo más duro
si no creyera en el deseo
si no creyera en lo que creo
si no creyera en algo puro
si no creyera en cada herida
si no creyera en la que ronde
si no creyera en lo que esconde
hacerse hermano de la vida
si no creyera en quien me escucha
si no creyera en lo que duele
si no creyera en lo que quede
si no creyera en lo que lucha
qué cosa fuera
que cosa fuera la maza sin cantera
un amasijo hecho de cuerdas y tendones
un revoltijo de carne con madera
un instrumento sin mejores resplandores
qué lucecitas montadas para escena
qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera
qué cosa fuera la maza sin cantera
un testaferro del traidor de los aplausos
un servidor de pasado en copa nueva
un eternizador de dioses del ocaso
júbilo hervido con trapo y lentejuela
qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera
qué cosa fuera la maza sin cantera
Silvio Rodríguez
(1979)
---
Todo monumento es también un osario.
Jesús URCELOY
urcelología
---
El hombre solo
El hombre de la calle se disputa
fortunas y miserias con el hierro,
hermano contra hermano en cada esquina
sin pulsos y sin frenos.
El mundo se despoja de la vida:
la guerra sin cuartel, sin argumento,
destroza con mentiras, y defrauda
la fe de los ingenuos.
Un hombre quiso ver la procedencia
de tanto desamor. Sin entenderlo,
buscó la solución en la bebida.
Y alimentó su miedo.
Y la ebriedad alimentó la grieta.
Ansioso de ganar la mano al tiempo,
sumó fatalidades. Olvidaba
ganar en pensamiento.
Recorrió los caminos. Mendigaba
apoyo, comprensión, conocimiento.
Y se perdió por valles y colinas,
por mares y por puertos.
Desnudo de prejuicios, de bagaje,
de los amigos, sin remordimientos,
bebió del agua mansa de los montes,
de la sucia del yermo…,
se refugió, cansado, en una cueva.
Reposó la fatiga de su cuerpo,
y meditó sobre sus experiencias
en medio del silencio.
Penetró en el dolor de las afrentas.
Intentó descifrar crudos misterios:
el odio que dirigen los humanos
hacia su propio pueblo…
Conoció los reproches a la vida,
masacres; algaradas; indefensos;
leyes pisoteadas; inocentes…
Los niños. Y los muertos.
Todos los testimonios manejados,
-juicios, valores, búsquedas, derechos…,-
nacen de ciudadanos destruidos
de pan y paz sedientos.
Oscuras intenciones establecen
destinos en la ruta de los pueblos.
Enciende las peleas fratricidas
dineros; armamento.
El hombre se incorpora de la cueva.
Con su razón se viste. Pensamientos
vienen con él. Divulgará el mensaje.
Convencerá su aserto.
Ha descubierto el arma decisiva.
Las guerras cesarán en el momento.
El hombre debe armarse desde niño
con tolerancia, comprensión, respeto…
pbernal
2003
---
Si no creyera en la locura
de la garganta del sinsonte
si no creyera que en el monte
se esconde el trino y la pavura
si no creyera en la balanza
en la razón del equilibrio
si no creyera en el delirio
si no creyera en la esperanza
si no creyera en lo que agencio
si no creyera en el camino
si no creyera en el sonido
si no creyera en mi silencio
qué cosa fuera
que cosa fuera la maza sin cantera
un amasijo hecho de cuerdas y tendones
un revoltijo de carne con madera
un instrumento sin mejores resplandores
qué lucecitas montadas para escena
qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera
qué cosa fuera la maza sin cantera
un testaferro del traidor de los aplausos
un servidor de pasado en copa nueva
un eternizador de dioses del ocaso
júbilo hervido con trapo y lentejuela
qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera
qué cosa fuera la maza sin cantera
si no creyera en lo más duro
si no creyera en el deseo
si no creyera en lo que creo
si no creyera en algo puro
si no creyera en cada herida
si no creyera en la que ronde
si no creyera en lo que esconde
hacerse hermano de la vida
si no creyera en quien me escucha
si no creyera en lo que duele
si no creyera en lo que quede
si no creyera en lo que lucha
qué cosa fuera
que cosa fuera la maza sin cantera
un amasijo hecho de cuerdas y tendones
un revoltijo de carne con madera
un instrumento sin mejores resplandores
qué lucecitas montadas para escena
qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera
qué cosa fuera la maza sin cantera
un testaferro del traidor de los aplausos
un servidor de pasado en copa nueva
un eternizador de dioses del ocaso
júbilo hervido con trapo y lentejuela
qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera
qué cosa fuera la maza sin cantera
Silvio Rodríguez
(1979)
---
Todo monumento es también un osario.
Jesús URCELOY
urcelología
---
El hombre solo
El hombre de la calle se disputa
fortunas y miserias con el hierro,
hermano contra hermano en cada esquina
sin pulsos y sin frenos.
El mundo se despoja de la vida:
la guerra sin cuartel, sin argumento,
destroza con mentiras, y defrauda
la fe de los ingenuos.
Un hombre quiso ver la procedencia
de tanto desamor. Sin entenderlo,
buscó la solución en la bebida.
Y alimentó su miedo.
Y la ebriedad alimentó la grieta.
Ansioso de ganar la mano al tiempo,
sumó fatalidades. Olvidaba
ganar en pensamiento.
Recorrió los caminos. Mendigaba
apoyo, comprensión, conocimiento.
Y se perdió por valles y colinas,
por mares y por puertos.
Desnudo de prejuicios, de bagaje,
de los amigos, sin remordimientos,
bebió del agua mansa de los montes,
de la sucia del yermo…,
se refugió, cansado, en una cueva.
Reposó la fatiga de su cuerpo,
y meditó sobre sus experiencias
en medio del silencio.
Penetró en el dolor de las afrentas.
Intentó descifrar crudos misterios:
el odio que dirigen los humanos
hacia su propio pueblo…
Conoció los reproches a la vida,
masacres; algaradas; indefensos;
leyes pisoteadas; inocentes…
Los niños. Y los muertos.
Todos los testimonios manejados,
-juicios, valores, búsquedas, derechos…,-
nacen de ciudadanos destruidos
de pan y paz sedientos.
Oscuras intenciones establecen
destinos en la ruta de los pueblos.
Enciende las peleas fratricidas
dineros; armamento.
El hombre se incorpora de la cueva.
Con su razón se viste. Pensamientos
vienen con él. Divulgará el mensaje.
Convencerá su aserto.
Ha descubierto el arma decisiva.
Las guerras cesarán en el momento.
El hombre debe armarse desde niño
con tolerancia, comprensión, respeto…
pbernal
2003
---
martes, 18 de agosto de 2009
POR QUIEN MERECE AMOR
Te molesta mi amor,
mi amor de juventud,
y mi amor es un arte
en virtud.
Te molesta mi amor,
mi amor sin antifaz,
y mi amor es un arte
de paz.
Mi amor es mi prenda encantada,
es mi extensa morada,
es mi espacio sin fin.
Mi amor no precisa fronteras;
como la primavera,
no prefiere jardín.
Mi amor no es amor de mercado,
porque un amor sangrado
no es amor de lucrar.
Mi amor es todo cuanto tengo;
si lo niego o lo vendo,
¿para qué respirar?
Te molesta mi amor,
mi amor de humanidad,
y mi amor es un arte
en su edad.
Te molesta mi amor,
mi amor de surtidor,
y mi amor es un arte
mayor.
Mi amor no es amor de un solo,
sino alma de todo
lo que urge sanar.
Mi amor es una amor de abajo
que el devenir me trajo
para hacerlo empinar.
Mi amor, el más enamorado,
es del más olvidado
en su antiguo dolor.
Mi amor abre pecho a la muerte
y despeña su suerte
por un tiempo mejor.
Mi amor, este amor aguerrido,
es un sol encendido,
por quien merece amor.
Silvio Rodríguez
(1981)
---
Desde lo alto de la montaña me dijo mi padre llorando: Hijo mío, desde aquí también veinte millones de pobres se contemplan.
Jesús URCELOY
urcelología
---
en poesía
la sustancia secreta
es compromiso
pb
---
Te molesta mi amor,
mi amor de juventud,
y mi amor es un arte
en virtud.
Te molesta mi amor,
mi amor sin antifaz,
y mi amor es un arte
de paz.
Mi amor es mi prenda encantada,
es mi extensa morada,
es mi espacio sin fin.
Mi amor no precisa fronteras;
como la primavera,
no prefiere jardín.
Mi amor no es amor de mercado,
porque un amor sangrado
no es amor de lucrar.
Mi amor es todo cuanto tengo;
si lo niego o lo vendo,
¿para qué respirar?
Te molesta mi amor,
mi amor de humanidad,
y mi amor es un arte
en su edad.
Te molesta mi amor,
mi amor de surtidor,
y mi amor es un arte
mayor.
Mi amor no es amor de un solo,
sino alma de todo
lo que urge sanar.
Mi amor es una amor de abajo
que el devenir me trajo
para hacerlo empinar.
Mi amor, el más enamorado,
es del más olvidado
en su antiguo dolor.
Mi amor abre pecho a la muerte
y despeña su suerte
por un tiempo mejor.
Mi amor, este amor aguerrido,
es un sol encendido,
por quien merece amor.
Silvio Rodríguez
(1981)
---
Desde lo alto de la montaña me dijo mi padre llorando: Hijo mío, desde aquí también veinte millones de pobres se contemplan.
Jesús URCELOY
urcelología
---
en poesía
la sustancia secreta
es compromiso
pb
---
lunes, 17 de agosto de 2009
CANCIÓN EN HARAPOS
Que fácil es agitar un pañuelo a la tropa solar
del manifiesto marxista y la historia del hambre
que fácil es suspirar ante el gesto del hombre
que cumple un deber
y regalarle ropitas a la pobrecita
hija del chofer
que fácil de enmascarar sale la oportunidad.
Que fácil es engañar al que no sabe leer
cuántos colores, cuántas facetas tiene el pequeño burgués.
Que fácil es trascender con fama de original
pero se sabe que entre los ciegos el tuerto suele mandar
que fácil de apuntalar sale la vieja moral
que se disfraza de barricada
de los que nunca tuvieron nada
qué bien prepara su mascara el pequeño burgués.
Viva el harapo señor
y la mesa sin mantel
viva el que huela a callejuela
a palabrota y taller.
Desde una mesa repleta cualquiera decide aplaudir
la caravana en harapos de todos los pobres
desde un mantel importado y un vino añejado
se lucha muy bien
desde una mesa gigante y un auto elegante
se sufre también
en un amable festín se suele ver combatir.
Si fácil es abusar más fácil es condenar
y hacer papeles para la historia para que te haga un lugar.
Que fácil es protestar por la bomba que cayó
a mil kilómetros del ropero y del refrigerador
que fácil es escribir algo que invite a la acción
contra tiranos, contra asesinos
contra la cruz o el poder divino
siempre al alcance de la vidriera y el comedor.
Viva el harapo señor
y la mesa sin mantel
viva el que huela a callejuela
a palabrota y taller.
Silvio Rodríguez
---
Afortunadamente era el mejor poeta del universo y digo afortunadamente porque después de eso no se podía caer más bajo.
Jesús URCELOY
urcelología
---
el cuco del nido
(tercetos encadenados en arte menor)
cuando viene primavera
en los árboles se afanan
las aves de la pradera
ramas cortan y se llaman
copa del árbol a copa
hacen su nido y se encaman
el macho busca la sopa
mientras la pájara espera
abrigada con su ropa
y la trae con la solera
del elixir del amor
y el temblor de la palmera
a veces el cazador
cuida el hogar y la hembra
deja el lecho acogedor
y en ese momento labra
cuca la cuca del cuco
algo más que una palabra
que con el mimo de un truco
y un envidiable candor
baraja con el bejuco
con el arrullo cantor
huevos han amanecido
en el hogar y al calor
en días habrán salido
del cascarón los polluelos
tan iguales tan gemelos
menos el cuco del nido
pbernal
2009
---
Que fácil es agitar un pañuelo a la tropa solar
del manifiesto marxista y la historia del hambre
que fácil es suspirar ante el gesto del hombre
que cumple un deber
y regalarle ropitas a la pobrecita
hija del chofer
que fácil de enmascarar sale la oportunidad.
Que fácil es engañar al que no sabe leer
cuántos colores, cuántas facetas tiene el pequeño burgués.
Que fácil es trascender con fama de original
pero se sabe que entre los ciegos el tuerto suele mandar
que fácil de apuntalar sale la vieja moral
que se disfraza de barricada
de los que nunca tuvieron nada
qué bien prepara su mascara el pequeño burgués.
Viva el harapo señor
y la mesa sin mantel
viva el que huela a callejuela
a palabrota y taller.
Desde una mesa repleta cualquiera decide aplaudir
la caravana en harapos de todos los pobres
desde un mantel importado y un vino añejado
se lucha muy bien
desde una mesa gigante y un auto elegante
se sufre también
en un amable festín se suele ver combatir.
Si fácil es abusar más fácil es condenar
y hacer papeles para la historia para que te haga un lugar.
Que fácil es protestar por la bomba que cayó
a mil kilómetros del ropero y del refrigerador
que fácil es escribir algo que invite a la acción
contra tiranos, contra asesinos
contra la cruz o el poder divino
siempre al alcance de la vidriera y el comedor.
Viva el harapo señor
y la mesa sin mantel
viva el que huela a callejuela
a palabrota y taller.
Silvio Rodríguez
---
Afortunadamente era el mejor poeta del universo y digo afortunadamente porque después de eso no se podía caer más bajo.
Jesús URCELOY
urcelología
---
el cuco del nido
(tercetos encadenados en arte menor)
cuando viene primavera
en los árboles se afanan
las aves de la pradera
ramas cortan y se llaman
copa del árbol a copa
hacen su nido y se encaman
el macho busca la sopa
mientras la pájara espera
abrigada con su ropa
y la trae con la solera
del elixir del amor
y el temblor de la palmera
a veces el cazador
cuida el hogar y la hembra
deja el lecho acogedor
y en ese momento labra
cuca la cuca del cuco
algo más que una palabra
que con el mimo de un truco
y un envidiable candor
baraja con el bejuco
con el arrullo cantor
huevos han amanecido
en el hogar y al calor
en días habrán salido
del cascarón los polluelos
tan iguales tan gemelos
menos el cuco del nido
pbernal
2009
---
domingo, 16 de agosto de 2009
YO SOY DE DONDE HAY UN RÍO
Yo soy de donde hay un río,
de la punta de una loma,
de familia con aroma
a tierra, tabaco y frío.
Soy de un paraje con brío
donde mi infancia surtí
y cuando después partí
a la ciudad y la trampa
me fui sabiendo que en Tampa
mi abuelo habló con Martí.
Supo la gran aventura,
supo la estación más triste,
supo el dolor que se viste
de redención la cintura;
supo la traición más dura,
luego el silencio, el rumor,
luego el murmullo, el clamor,
y al fin supo del aullido,
y del último estallido
mi abuelo supo el amor.
Así lo sé, porque quiero
echarme en su misma fosa,
sin oración y sin losa,
hueso con hueso viajero;
lo sé como el aguacero
sabe que acaba en la orilla;
lo sé como sé su silla,
su cuchillo, su mascada,
y su corona nevada,
cual sé también su rodilla.
(Silvio Rodríguez)
---
La poesía no te hará rico, pero al menos no te dará de comer.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Sólo el recuerdo de lo amado
(Donde quiera que estés
te gustará saber…)
(Serrat)
La brisa del otoño dejó caer la hoja.
Puse mi mano en el vacío
y la colmó la huella de una foto.
Rescato del olvido el aire de la esquina.
Y la casa de al lado. Y la sombra del árbol.
Y la tierra caliente de la calle desierta.
Escucho los vapores de un tren en la distancia:
su resoplar brioso cuando toma la ruta
camino de otros mundos, de otras vidas…
Aventando fantasmas, utopías, tristezas
rotas en el estío, en la noche grabadas,
recupero la sombra de un sol de mediodía:
revivo los amores que dan la vecindad;
los hermanos y amigos; los juegos en bandada…
y un halo melancólico perturba mi sosiego.
Una lágrima sorbo por mi niñez perdida.
Inventario mi tempo, ya sin prisa,
y hoy descubro, cansado, que ya no existe el Tiempo.
Sólo el recuerdo de lo amado.
pbernal
2002
---
Yo soy de donde hay un río,
de la punta de una loma,
de familia con aroma
a tierra, tabaco y frío.
Soy de un paraje con brío
donde mi infancia surtí
y cuando después partí
a la ciudad y la trampa
me fui sabiendo que en Tampa
mi abuelo habló con Martí.
Supo la gran aventura,
supo la estación más triste,
supo el dolor que se viste
de redención la cintura;
supo la traición más dura,
luego el silencio, el rumor,
luego el murmullo, el clamor,
y al fin supo del aullido,
y del último estallido
mi abuelo supo el amor.
Así lo sé, porque quiero
echarme en su misma fosa,
sin oración y sin losa,
hueso con hueso viajero;
lo sé como el aguacero
sabe que acaba en la orilla;
lo sé como sé su silla,
su cuchillo, su mascada,
y su corona nevada,
cual sé también su rodilla.
(Silvio Rodríguez)
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La poesía no te hará rico, pero al menos no te dará de comer.
Jesús URCELOY
urcelología
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Sólo el recuerdo de lo amado
(Donde quiera que estés
te gustará saber…)
(Serrat)
La brisa del otoño dejó caer la hoja.
Puse mi mano en el vacío
y la colmó la huella de una foto.
Rescato del olvido el aire de la esquina.
Y la casa de al lado. Y la sombra del árbol.
Y la tierra caliente de la calle desierta.
Escucho los vapores de un tren en la distancia:
su resoplar brioso cuando toma la ruta
camino de otros mundos, de otras vidas…
Aventando fantasmas, utopías, tristezas
rotas en el estío, en la noche grabadas,
recupero la sombra de un sol de mediodía:
revivo los amores que dan la vecindad;
los hermanos y amigos; los juegos en bandada…
y un halo melancólico perturba mi sosiego.
Una lágrima sorbo por mi niñez perdida.
Inventario mi tempo, ya sin prisa,
y hoy descubro, cansado, que ya no existe el Tiempo.
Sólo el recuerdo de lo amado.
pbernal
2002
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sábado, 15 de agosto de 2009
Quien a buen árbol se arrima, sale lleno de resina.
Jesús URCELOY
urcelología
---
Causas y azares
Cuando Pedro salió a su ventana,
no sabía, mi amor, no sabía
que la luz de esa clara mañana
era luz de su último día
y las causas lo fueron cercando
cotidianas, invisibles,
y el azar se le iba enredando
poderoso, invencible.
Cuando Juan regresaba a su lecho
no sabía, oh alma querida,
que en la noche lluviosa y sin techo
lo esperaba el amor de su vida
y las causas lo fueron cercando
cotidianas, invisibles...
y el azar se le iba enredando
poderoso, invencible.
Cuando acabe este verso que canto
yo no sé, yo no sé, madre mía
si me espera la paz o el espanto;
si el ahora o si el todavía
pues las causas me andan cercando
cotidianas, invisibles...
y el azar se me viene enredando
poderoso, invencible.
Silvio Rodríguez
---
23 Rescoldos
La vereda paseo de mi otoño dorado.
Llevo plata en las sienes y la ropa bien puesta.
Voy de doncel; y brillo como estrella de fiesta,
firme, sereno; enjuto; el cuerpo bien plantado,
(por más que los cristales repitan mi corvado
perfil de descompuesta figura trasnochada).
Son escasas las flores que alegran mi velada.
(Algún dulce perdido que tomo con agrado.)
Pesan los escalones que bajo cada día.
Ignoro si me quedan menos o más peldaños.
Aspiro satisfecho el reto de los años.
Mi canastilla cargo de sueños, todavía.
Y, cuando tu figura pasa de romería,
y el vuelo de tu falda provoca mis afectos,
me siento desarmado frente a los insurrectos
tributos que proteges bajo tu lencería.
pbernal
2002
---
Jesús URCELOY
urcelología
---
Causas y azares
Cuando Pedro salió a su ventana,
no sabía, mi amor, no sabía
que la luz de esa clara mañana
era luz de su último día
y las causas lo fueron cercando
cotidianas, invisibles,
y el azar se le iba enredando
poderoso, invencible.
Cuando Juan regresaba a su lecho
no sabía, oh alma querida,
que en la noche lluviosa y sin techo
lo esperaba el amor de su vida
y las causas lo fueron cercando
cotidianas, invisibles...
y el azar se le iba enredando
poderoso, invencible.
Cuando acabe este verso que canto
yo no sé, yo no sé, madre mía
si me espera la paz o el espanto;
si el ahora o si el todavía
pues las causas me andan cercando
cotidianas, invisibles...
y el azar se me viene enredando
poderoso, invencible.
Silvio Rodríguez
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23 Rescoldos
La vereda paseo de mi otoño dorado.
Llevo plata en las sienes y la ropa bien puesta.
Voy de doncel; y brillo como estrella de fiesta,
firme, sereno; enjuto; el cuerpo bien plantado,
(por más que los cristales repitan mi corvado
perfil de descompuesta figura trasnochada).
Son escasas las flores que alegran mi velada.
(Algún dulce perdido que tomo con agrado.)
Pesan los escalones que bajo cada día.
Ignoro si me quedan menos o más peldaños.
Aspiro satisfecho el reto de los años.
Mi canastilla cargo de sueños, todavía.
Y, cuando tu figura pasa de romería,
y el vuelo de tu falda provoca mis afectos,
me siento desarmado frente a los insurrectos
tributos que proteges bajo tu lencería.
pbernal
2002
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viernes, 14 de agosto de 2009
Nacer envejece mucho.
Jesús URCELOY
urcelología
---
20 HE ENTRADO A LA OTRA CASA
(Para mi amiga Mª Carmen).
Me he quitado la ropa lentamente
y la he dejado caer a mis pies,
era negra y de seda,
de esa que te gustaba,
aunque fuera un paisaje,
aunque fuera un desierto.
Me he acercado al armario
para oler tu ropa por última vez:
un fantasma colgado de la percha
me barre con su olor a naftalina,
tu traje de lana azul huele a ausencia,
a antiguo, tiene un olor desahuciado,
la camisa rosa que me gustaba
debes haberla tirado por vieja.
Ya no queda nada de mis recuerdos,
ya todo parece nuevo en tu armario.
Marisol Huerta
Puedo empezar así
---
Porque no quiere
Porque no quiere, no quiere.
¿Por qué no quiere, no quiere?
No quiere, porque no quiere.
pbernal
2002
---
Jesús URCELOY
urcelología
---
20 HE ENTRADO A LA OTRA CASA
(Para mi amiga Mª Carmen).
Me he quitado la ropa lentamente
y la he dejado caer a mis pies,
era negra y de seda,
de esa que te gustaba,
aunque fuera un paisaje,
aunque fuera un desierto.
Me he acercado al armario
para oler tu ropa por última vez:
un fantasma colgado de la percha
me barre con su olor a naftalina,
tu traje de lana azul huele a ausencia,
a antiguo, tiene un olor desahuciado,
la camisa rosa que me gustaba
debes haberla tirado por vieja.
Ya no queda nada de mis recuerdos,
ya todo parece nuevo en tu armario.
Marisol Huerta
Puedo empezar así
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Porque no quiere
Porque no quiere, no quiere.
¿Por qué no quiere, no quiere?
No quiere, porque no quiere.
pbernal
2002
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jueves, 13 de agosto de 2009
Un poeta dando patadas al aire hace el tonto, dos poetas también, pero dan más aire.
Jesús URCELOY
urcelología
---
19 ABRIL, OTRO MES CUALQUIERA
Como cortina incierta
que duda para abrirse,
que duda para entrar,
como una bomba lenta
que destroza el cerebro
que destroza la risa,
como granizo infértil
que devasta la piel
que devasta a destiempo,
como este temor mío
que combate la herida
que combate sin fuerza,
así pasa la vida
por este abril cansado,
por este abril incrédulo,
así pasa la vida
impulsando algún tono
impulsando las ganas,
así pasa mi vida
queriendo despertar
queriendo lo imposible.
Marisol Huerta
Puedo empezar así
---
Los límites de la ausencia
Sabe que no vendrá.
Más allá del cristal, la tarde gris.
Velo rosa de tul lo disimula.
No quiere despertar. Sabe que no vendrá.
Los celos afilados se ocultan en la sombra.
El trepidar de las gotas de lluvia
golpea la ventana. Y evoca su figura…
El aroma sensual llenará todo.
Ofrecerá su cuerpo a su mirada.
Rodearán sus brazos el abismo,
y el fuego de sus ojos
intentará prenderse con su fuego.
Y sus labios querrán besar su boca.
Escabullirse por encrucijadas.
Despertar la tormenta. Arrancar convulsiones.
Y cabalgar por prados del olvido.
Navegará los montes con sus manos.
Resembrará semillas con los besos
que tanto prodigaba…
Pero sus dedos tocarán el aire.
Y su boca, el vacío.
Sabe que no vendrá. Se desmorona
su corazón sobre la cama.
Desoye la prudencia. Tan sólo de una punta,
con un temblor retira la cortina.
Y por su borde escapa la mirada.
Está la calle oscura. Y, la ciudad, desierta.
Mil estrellas replican los cristales,
-rótulo, bar, farola-.
Mil estrellas de agua.
En la esquina, penumbra.
Espectros en el aire.
Y alguna sombra alienta su esperanza…
Pero, bajo el cobijo de la lluvia,
no viene nadie.
Sabe que no vendrá, porque la lluvia
ya no le afecta. Ya no importa nada…
pbernal
2002
---
Jesús URCELOY
urcelología
---
19 ABRIL, OTRO MES CUALQUIERA
Como cortina incierta
que duda para abrirse,
que duda para entrar,
como una bomba lenta
que destroza el cerebro
que destroza la risa,
como granizo infértil
que devasta la piel
que devasta a destiempo,
como este temor mío
que combate la herida
que combate sin fuerza,
así pasa la vida
por este abril cansado,
por este abril incrédulo,
así pasa la vida
impulsando algún tono
impulsando las ganas,
así pasa mi vida
queriendo despertar
queriendo lo imposible.
Marisol Huerta
Puedo empezar así
---
Los límites de la ausencia
Sabe que no vendrá.
Más allá del cristal, la tarde gris.
Velo rosa de tul lo disimula.
No quiere despertar. Sabe que no vendrá.
Los celos afilados se ocultan en la sombra.
El trepidar de las gotas de lluvia
golpea la ventana. Y evoca su figura…
El aroma sensual llenará todo.
Ofrecerá su cuerpo a su mirada.
Rodearán sus brazos el abismo,
y el fuego de sus ojos
intentará prenderse con su fuego.
Y sus labios querrán besar su boca.
Escabullirse por encrucijadas.
Despertar la tormenta. Arrancar convulsiones.
Y cabalgar por prados del olvido.
Navegará los montes con sus manos.
Resembrará semillas con los besos
que tanto prodigaba…
Pero sus dedos tocarán el aire.
Y su boca, el vacío.
Sabe que no vendrá. Se desmorona
su corazón sobre la cama.
Desoye la prudencia. Tan sólo de una punta,
con un temblor retira la cortina.
Y por su borde escapa la mirada.
Está la calle oscura. Y, la ciudad, desierta.
Mil estrellas replican los cristales,
-rótulo, bar, farola-.
Mil estrellas de agua.
En la esquina, penumbra.
Espectros en el aire.
Y alguna sombra alienta su esperanza…
Pero, bajo el cobijo de la lluvia,
no viene nadie.
Sabe que no vendrá, porque la lluvia
ya no le afecta. Ya no importa nada…
pbernal
2002
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