jueves, 29 de enero de 2009

CUENTO



El brillo de la madrugada envuelve el cieno

con rayos de piedras preciosas,

la mañana de traje gris,

deja sus zapatos dorados,

en el crucero de la lluvia.

Sueños en nubes de tormenta.

surcan la niebla,

rimas en un caos de letras

andan por aceras llenas de gentes.

El aire ahoga

un autobús sin rumbo, me sumerge

en laberinto de calles fantasma,

no hay ángeles que salven,

en el enredo diario,

los cuentos sobreviven,

en los programas navideños.

Cierro los ojos

viajo por la irrealidad del plasma

soltando los deseos,

una estrella, toca mi brazo,

Papa Noel envía un guiño

te mando tu regalo.

Abro los ojos,

fin de película.

Desconecto la tele.


1 comentario:

pedro bernal dijo...

¿Un cuento, o un sueño? Veo un recorrido imaginativo por la ciudad, desde que la pisas hasta que la abandonas cuando apagas la tele. Muy bien.