jueves, 4 de septiembre de 2008

EL PARQUE










(El capricho.-(Madrid)

Un parque en vieja plazuela

es oasis en gris calle,

sus árboles de acuarela

dan aire de pasacalle.


Las palmeras ponen ramas

sobre las tímidas flores,

con movimientos de damas

y trajes multicolores.


Los pájaros pian gozosos

a este vergel soñador,

con sus trinos melodiosos

y magia de trovador.


La rutina de oficina

calla ante el verde estallido

de sinfonía en retina

con sorpresa de bandido.


El aire regala honores

a día de perdedores.




Nuestra bola del mundo

Avance americano en Irak, marzo de 2003

Nuestra bola del mundo
tiene una herida
por donde sangra el miedo y
se va la vida.

Gritan los muertos
desde su sepultura
en el desierto.


Una reja terrible
rotura el cielo
para sembrar la tierra
de furia y cieno.

Llueven diamantes
que regarán la siembra
de mendicantes.


Amontonar escombros
es el destino
del Poderoso Imperio.
Su desatino

trunca cosechas
de esperanza. Los odios
abren su brecha.


Por el desierto avanza
vil e invasora
una fuerza terrible
y atronadora,

punta de lanza
del mercado que juega
con la esperanza.


Desde el cielo los dioses
apuntan fino,
para que los misiles
rompan con tino.

Los Generales
nada saben de daños
colaterales.


Convenciones, Tratados…
agua pasada.
El negocio lo vale.
Guerra ganada

y el mundo es nuestro.
Arena venderemos
a este desierto.


Ciudadanos del mundo
lloran los muertos.
Con lágrimas de ira
cavan sus huertos

y siembran flores
para borrar del mundo
los sinsabores.


Llamas suben al cielo
en holocausto
y dejan el mercado
limpio y exhausto:

la sangre roja
perfila en los cascotes
pena y congoja.


Una noche terrible
llena los días
de niños andrajosos
y algarabías;

suena el aviso
y en la calle se queda
su paraíso.


pbernal
de cartas...

miércoles, 3 de septiembre de 2008

La pregunta


Un tema cuestioné firme, preciso.
No supo responder. Tal vez temía
entrar en un jardín de vaguedades
o herir mi sentimiento. La consulta
una carga llevaba de prejuicio.
A veces arrojamos las palabras
sin advertir su justo continente:
la consideración de la propuesta
una porción soporta de metralla.
Miramos de soslayo al diferente,
con ojos de reproche: discrimina
su súbita presencia en nuestro barrio,
esa certeza de su vista franca,
porque vemos peligro en el viaje
que nos separa de sus sentimientos,
sin caer en la cuenta – disertaba -
de las afinidades que nos unen.
Abunda: la ignorancia nos ofende,
propia del ser humano; la persona
que se presenta triste por la esquina
inaccesible de su propio mundo,
serio motivo tiene para hacerlo.
Mira la casa donde habito, dijo
con firmeza: habitamos la Tierra
inmensa, despiadada, generosa;
regada y seca; virginal y esclava;
incómoda y alegre; vengativa;
paciente madre para cada hombre
que puebla sus caminos. No presumas
de ser su propietario dominante.
Lastima ver el torpe sentimiento
de propiedad, que algunos atesoran
sobre costumbres, nunca defendidas
si no para lanzarlas contra extraños.
Fanatismos indica estupideces
donde las emociones nos apresan
con redes fervorosas, subjetivas…
Nadie reniega de su propia Casa.
Por ella, y para ella, desnudamos
el alma en el principio y el ocaso.
Una mujer y un hombre, son persona
vengan de donde vengan;
gratifica llevar juntos la pena
de no tener, y compartir el gozo
de una sonrisa puesta en el semblante…
No sé si he contestado a la pregunta
sobre tu precisión de nuestra Patria.

pbernal
de cartas...

martes, 2 de septiembre de 2008

Décimas para una dama




Señora de plata y oro
recluida entre montañas
de libros, y telarañas
de sinsabor y decoro;
las alas son tu tesoro:
con ellas ganas el puente;
y aquel prado; y esa fuente
de anhelos; y la azucena
que te brinda un alma buena
desde historias diferentes:

“…una muchacha divina
reclinada en el estrado;
el ademán, despechado;
las lentes con esclavina”…
En tu gesto se adivina
el fuego de su mirada,
devorando despiadada
novelas del corazón.
Consumes su desazón
hasta quedar abrasada.

“…jovencísima doncella
de sueños y pundonor;
una vida, resplandor,
de vivencias rica y bella;
un barco en una botella;
piratas en la llanura;
islas; desiertos; bravura
derrochada desde el lecho…”,
y en el horizonte un techo
de nostalgia y amargura.

El silencio te delata.
Tu fragancia deja rastro
en tu perfil de alabastro.
En tus cabellos de plata,
tu horizonte se dilata,
sentada en tu mecedora,
con el libro que atesora
esa arruga de tu frente,
viva; cantarina; ausente;
brava; libre y… soñadora.


pbernal
de cartas...

lunes, 1 de septiembre de 2008

Diatriba contra la rima


Despierta, vida mía, mujer enamorada
del ensueño y la musa. El tropo y el arcano
se ocultan en la bruma del último verano,
en la playa de siempre: en su dulce morada.

Es de día. Despierta, poeta enamorada.
Despierta de tu sueño de pensamiento vano.
Levanta de tu lecho. ¡Ea!, dame la mano,
y juntos marcharemos abriendo la alborada.

Deja la noche injusta. El alba es tan hermosa…
Tantas cosas cambiaron en este amanecer…
Hoy no puede cantarse con términos de rima.

Ya nadie la pretende. Ni la escribe. Ni mima
como mimaban antes al lirio y a la rosa,
(y a la melancolía), con tinta del ayer…

Olvida, poesía,
amorosos pintar de rima versos.
Domina la mecánica celeste,
parafernalia técnica del estro.
El ritmo. La medida: melodía,
vehículo de vida y sentimiento.
Traza el lenguaje mágico,
pero deja la rima, orate de los sueños,
Dedícale a tu amada
la sinuosidad de tu desvelo:
esa noche pasada a la intemperie fría
del miedo, de la duda, del silencio,
recítalo en la esquina de la pava;
pero sin rima en los versos

Contra el sol de la mañana
camina; ve de la mano
de un sofista y un cristiano
sin demora, sin desgana.
Lávate en la palangana
esas legañas. Sublima
el camino de la sima,
y aléjate del teorema:
cuando escribas tu poema,
traza los versos sin rima.

Porque, mira,
de párvulos sería, de párvulos en juego
sobre la arena fina de singular piscina,
ceñirse a la tarima,
señuelo de la rima.
¿No ves que causa grima
este desasosiego de la rima?
Ajusta sinalefas
para que los acentos encajen en su punto;
y un verso sea siempre un verso,
con su música rota, o armoniosa;
con su medida,
o inventado en la cresta de la ola
de la modernidad; pero sin rima.
Practica el verso blanco, con medida;
disfruta la maldad del verso libre,
y abomina de la pesada rima,
que lastra la edición de tus poemas…
Porque ya no se lleva.
Y no le tengas pena.
La rima es el refugio del inepto;
la desazón del aire que cabalga,
traqueteo indecente
de un tren de los cuarenta,
renqueante su tránsito precario
por los cerros del tiempo que morimos.
Rompe los pareados; los sonetos;
zejeles, seguidillas, villancicos;
décimas y cuartetas…
Escribe tu metáfora seguida
en la cuartilla,
y córtala en pedazos diminutos.
Vas a ver lo sencillo
que resulta forjar sin desatino,
con despreocupación
de la búsqueda queda o bulliciosa
de esa palabra que con rima
rima.

pbernal
de cartas...






domingo, 31 de agosto de 2008

Coitus

Capricho volcánico. Cabo de Gata. Foto: pbernal 2005

Él husmeaba el lóbulo de tu oreja derecha.
Una cumbre nevada se aplastaba en su pecho.
Tu mirada serena ignoraba su techo.
Ardían los maderos de su barca deshecha.

El mundo se alejaba. Huía por la brecha
ahondada en el abismo del borde de tu lecho,
y en la senda del bosque, tortuoso, derecho,
un comando acosaba encendiendo tu mecha.

Buceaba en tu nombre. De tu boca deshecha
la palabra nacía exigiendo el derecho
de sentir en tus dedos el sentir de su pecho,
roturado en su espalda con diamantes de flecha.

Poco a poco, cedían tus defensas. La brecha
en el muro se abría. Su comando al acecho
(cinco bravos jinetes) conquistaba el barbecho,
y su aliento calmaba tus heridas de flecha.

El mundo no existía. Ni hora, ni dios, ni fecha.
Amasijo. Sudores. Dolor, acoso, acecho…
Conquista del espasmo que ardía en el barbecho.
Conquista del espasmo nacido de la brecha.

Desvelo y agonía. Furor. Barbecho. Flecha.
Las cumbres en sus manos. Tus manos en su techo.
Naufragio de tu barca. Su barco ya deshecho,
(y un mar de sinfonías que, tibio, los acecha…)

Supo de tu demanda. Con tu barca deshecha
y al borde del desastre tu cálido derecho,
combatías con rabia, te atabas a su pecho
sobornando la fuerza de su techo en tu brecha.

Manantial. Terremoto. Volcán. Poema: endecha.
Plenitud. Abandono. La brecha con el techo.
Inertes en la llama. Cenizas en el lecho…
Y un lirio desahuciado sobre una flor deshecha.


pbernal
de cartas...

sábado, 30 de agosto de 2008

Dos sonetos

El dedo, Cabo de Gata. Foto pbernal 2005

El índice


El índice de precios que nace del consumo,
no dice lo que piensa; no puede alzar el velo
de la mujer discreta, que mira con recelo
la cesta de la carne, de la fruta, del zumo.

El índice de precios (con esto lo resumo)
envidia, (si pudiera) la tentación, el vuelo
del índice que puede palpar del monte el pelo,
y sentir la delicia de la humedad… del zumo.

El índice de precios, a la mujer hermosa,
le tasa los perfumes; le mide la entretela;
le pesa la cocina y le vende un cumplido;

pero a Venus naciendo no regala una rosa.
Ni acaricia la espuma que la cubre y la vela.
Ni la mima y la besa. Ni le quita el vestido…


El goce más divino


Con el pulgar, solícito, paciente,
ayudado del índice puntero,
manipula con maña, con esmero,
absorto, distendido, complaciente.

¿Cómo saber la duda de su mente,
de presa tan esquiva prisionero?
Su oficio lo tenía tan entero
que, a veces, parecía estar ausente.

Toda su voluntad en el empeño
era derroche de ilusión: hazaña
digna de su gestión, de su destino.

En él ponía, preso del ensueño,
la pasión más sincera y más extraña,
para mover al goce más divino…


pbernal
de Cartas...

viernes, 29 de agosto de 2008

Ven

Planta: torvisco. Foto pbernal, 2008

Ven, que quiero mirarte a la luz de la luna.
Ven. Están impacientes las estrellas del cielo.
Desean que les pongas un nombre a cada una,
distinto cada noche. Sin temor. Sin recelo.

De la mano venida al umbral de la noche,
abandona tu suerte entre el cielo y la alfombra.
Deja que te dibuje desnuda, sin reproche
del tiempo detenido cuando trace tu sombra.

Sucumbe a la indolencia. La noche está dormida.
Descubre la frescura del horizonte rosa.
Podrás ponerle nombre al amor y a la vida,
y a las alas de seda de cualquier mariposa.

Mis ojos quieren verte bañada en las estrellas
que rompen en la roca desde la mar bravía;
ofréceles tu mano bajo sus luces bellas…
Y deja que mi barca repose en tu bahía.


pbernal
de cartas...

jueves, 28 de agosto de 2008

Extraño en la ciudad

Foto PROXI 2008


La ciudad, en la tarde, rendida de sosiego,
de par en par dispone al viento sus ventanas.
Acomoda su suerte a la sombra del río,
y absorbe las delicias de la brisa serrana.

Terrazas y avenidas, debajo de la luna,
(una luna redonda, como una Hostia Sagrada),
se llena de vecinos ansiosos de aire fresco,
que en el agua se miran y en la hierba descansan.

Automóviles gruñen sobre asfalto y cemento:
provocan a la luna y laceran la pausa,
veloces arrasando con ráfagas de ruido
la flema de la noche de la ciudad callada.

Mirando el agua irse bajo la piedra muda;
ausente a las caricias de la corriente clara,
con el rumor de voces, qué lejos y qué cerca
tu mirada, tu aroma, tu risa; tu palabra…


pbernal
de Cartas...


miércoles, 27 de agosto de 2008

El sueño


La sábana revuelta. La luna, negligente.
Sueños de madrugada nacen en un rincón.
La sombra de la noche arropa con sus alas
el tenue desafío de la respiración.

Un sueño temerario, más vivo (o más doliente)
eleva su sigilo trepado en algodón
y otea el horizonte vestido de pijama,
la mano en la visera y el ojo de ladrón.

Planeo de visillos encubre tus encantos.
(La luna marchitaba toda la habitación,
y un rayo misterioso, reflejo de un reflejo,
trazaba su camino hasta tu corazón).

El sueño, vigilante, inmóvil, apacible,
se sume en la congoja de una sutil pasión;
y busca, se desliza sobre un brocal en sombra
de fondo inescrutable, de fuego, de carbón.

El ruido de la noche oculta tu silencio.
(La luna sonreía por su provocación:
caricias dibujaba la plata de su rayo;
pintaba fantasías de gozo y desazón).

Pendiente del misterio, alerta a sus mentiras,
enhiesto su deseo a punto de explosión,
el sueño se remonta sobre la luz de plata,
ingrávido, paciente; y busca la ocasión.

Mas tú, bañada en luna, en sombras jaspeada,
vivías otro mundo sin consideración
al sueño, trastornado por un sueño prohibido,
que soñaba contigo… En tu mismo colchón.

Y, al alba, cuando vino el sol a tu ventana,
y el canto de la alondra de ti se distanció,
desanimado, triste, como la bruma tibia,
el sueño temerario en luz se disolvió.


pbernal
de Cartas...




martes, 26 de agosto de 2008

Prisionera del beso




Surca la luna llena su vacío
vestido de tiniebla. Resplandece
la verde madreselva plateada
de túnica fantasma. Y en la esquina

donde se junta la ilusión del alba
con el aroma del jazmín y el celo
de los rosales, canta desolado,
(a la luna de plata de la noche,

-y a la calle, teñida de farola-),
un mirlo, que pasea su secreto,
de una rama sutil hasta otra rama…

La seda de mis dedos se resiste
al olvido en la noche, prisionera
del beso que ha cerrado tu ventana…


pbernal
de cartas...

aire












Te busco ansiosa en el Google,

oigo el roce de tus palabras

dulce algodón en mis oídos.

Leo tu último e-mail,

te recuerdo…

aún sigo volando por las nubes.

No quiero este suelo seguro

que guarda lágrimas,

quiero seguir jugando

con este fantástico ovillo

que enrolla mis sentidos,

y ríe con mis notas.

Como Teseo, venzo al minotauro

de un almanaque descontento,

con puñal imprudente,

mato todos mis miedos.

La puerta está ya cerca

respiro.


lunes, 25 de agosto de 2008

Todo llega

Cumbre de Almanzor. Foto PROXI 2008


Todo llega, muchacha. Todo pasa.
Todo pasa, muchacho. Todo llega.
Y esa emoción de tantas madrugadas,
soñadas con temores del invierno,
al fin, en el otoño, se han cumplido
con el milagro de la primavera.
Primavera de música, colores,
tal como la inventabais cada tarde,
evocación de tiempos de futuro,
mientras se consumían las estrellas
en la lenta caída del paseo.
Toda la vida es vuestra. Os pertenece
por encima del sol, de las montañas,
y el mar ya no podrá imponer sus leyes
a vuestra voluntad de ser felices.
Cogidos de la mano, compañera,
apoyada en su piel de poesía,
pasaréis las tormentas y los ríos,
adiós diréis a las dificultades
y al calor agobiante de la vida.
Porque juntos formáis una persona,
y ya nada podrá contra vosotros.


pbernal
de Cartas...



domingo, 24 de agosto de 2008

EL CHIRIVEJE




Pimpollo, rey de tu madre,
miagirrinina de la groria mesma
que cayó de los cielos desprendía
del botón reluciente d'una estrella:
no me jagas pucherinos
cuando yo te jaga fiestas;
ponme los ojillos tunos,
relámbiate con la lengua,
jamel angó, muchachote,
que voy a dalte la teta.

Miala, túmbate a la larga,
chachino, chuperretea
jasta qu'el cholro del pezón rebose
los bujerinos de tus tragaeras.

Asín, con genio, mu juerte,
manque t'aplastes las narices mientras
y endispués, de muchacho, te se note
que las tiés porrillúas y retuertas,
qu'a esos que tienen la narís picúa,
sus madres ajuyéronle las tetas.

Lucero, pan y condio,
espiguina de carne de mis eras,
suerbe p'adrento remetiendo juncia,
larga chupones atizando yesca
pa que aluego, cuando mozo,
naide te moje la oreja.

Rempuja tú con genio, chiriveje,
chupa jondo y bochinchea,
chiquinino de tu casa,
muñequino jormao de miel y cera
que derritió'l aliento de tu padre,
que yo cuajé con sangre de mis venas,
que Dios jizo al igual que semos dambos
pa que tós devinaran tu nacencía:
remete'l jociquino bien p'adrento,
rempuja con toa tu juerza,
que asín el chipitón saldrá seguio
con dos gorpes tan solo qu'arremetas.

Descudia tú, preciosino,
no te acagaces y aprieta,
manque se ringuen tus narices guapas
y te se pongan retuertas,
que por estas señales se conocen
los muchachos castúos de tu tierra,
los hijos de las madres que son madres
tan äina que Dios las jace jembras;
porque aquí, pa nusotros, tós sabemos,
com'una cosa mu cierta,
qu'a esos que tienen la narís picúa,
sus madres ajuyéronle las tetas.


Luís Chamizo



Puntillita de blonda…




No te veo, muchacho enamorado,
en la espesura de tus girasoles,
oculto por la trama del olivo,
tu sombra presentida en el ocaso
sobre surcos de tierra y algodones.
No te imagino, desde mi butaca
a contraluz de un sol de medianoche,
cargado de ponzoñas, de venenos,
midiendo la sonrisa de un insecto
saltamontes en tierra de secano.
Apenas te distingo en la distancia,
entre los azahares del naranjo
y el verde de patata y zanahoria,
calibrando contrastes y texturas,
crecimiento, subida; sublevado
en el trajín de lunas olorosas.
No quiero contemplarte seducido
en este trance luminoso y dulce,
los lazos deslizando por la espalda,
puntillita de blonda por tus dedos,
el tacto de la seda; la nostalgia
dolorosa de un sueño que renace;
esos preciosos ojos que se apagan
en un suspiro largo, sofocado
por el fuego que calma y apresura
la sed de tantas noches misteriosas…

como luna que mira tu ventana.

pbernal
de Cartas...


viernes, 22 de agosto de 2008

Celos

Cabra dócil en Gredos. Foto CHEMA 2008


Que no me digas no. Rizando el rizo
no es que no digas no: no dices nada
desde tu sombra, desde tu mirada,
silueta de cristal, pelo cobrizo.

¡Ay! quien te tomará. ¡Ay!, quien te hizo
tan tuya, tan ufana, tan bandera
siempre de figurín de primavera…
¿cómo no sucumbir en el hechizo?

No dices no, ni nada; (ten la tea
y enciende tu camello desolado;
—con ese cenicero ten cuidado—).

No dices nada, pero sin premura
paseas tu mirada limpia y pura…,
y ocultas otra vida, Melibea.


pbernal
de cartas...



jueves, 21 de agosto de 2008

Lo escuché por la radio en la mañana (Versión)

Pradera de poseidonia. Foto pbernal 2007
El sol pintaba rosas
de primavera por su encrucijada.
Un hálito de vida, de horizonte,
con trazo sinuoso, recortaba,
- rompiendo azul de cielo desleído
en pálidos retoques de alborada -,
balcones, chimeneas,
aleros, y tejados, y terrazas…
La radio lo decía
y tú lo confirmabas.
Autobuses urbanos puso luces
a sombras derrotadas.
El tren de cercanías
en la estación obreros derramaba.
Miraban con despego.
Como si no supieran nada.
Hacían su camino
por galerías, sendas, antesalas;
subían escaleras
y a las calles bajaban
como río que cruza y se reparte
entre fronda y guirnaldas.
Y todos insistían.
Como si no supieran nada.
Lo decía el relente.
La acera lo contaba
con palabras nerviosas y tranquilas
vertidas en cascada
a todos los rincones
de la ciudad que despertaba.
Los ojos de la noche,
cansados, se cerraban
al paso de tu paso.
Y todo lo gritaba
aunque nadie supiese
que tú también estás enamorada.


pbernal
de Cartas...

miércoles, 20 de agosto de 2008

Laura no está

No me dijiste, Laura, (mechas entreveradas
de rubio en el castaño de tu pelo)
que tu risa sonaba cual arroyo
de fuente cantarina con brillos de lucero.

Tampoco me dijiste que una perla
perdida de tu boca
—rosa, clavel, prometedora, loca—,
por la tersa lisura
de tu mejilla cándida y bermeja,
se te subió a la oreja.

Ni me hablaste del novio
de mirada de mar y de nostalgia,
—ese que te despierta con sonrojo
en cualquier madrugada
venido de algún sueño tembloroso
a posarse en tu almohada
y a mirarse en el verde de tus ojos—.

Olvidaste decirme, niña Laura,
muchacha alcalaína,
—por la cruel premura de la hora
que todos los secretos atesora—,
de los mayos y abriles que te adornan,
con cuántos cuenta tu figura alpina.

Dime, Laura, porqué: porqué será
que no me lo dijiste
—mira cómo me pongo mustio, triste—.
¡Anda!, y háblame ya de tu secreto,
de tus anhelos, de tus emociones.
De tu “Laura no está…”,
esa canción que cantan las canciones.

pbernal
De cartas...

martes, 19 de agosto de 2008

Ante la inmensidad...

Amanecer en Gredos: Mar de niebla. Foto CHEMA. Agosto 2008


Ante la inmensidad del mar, llorabas.
El mar te provocaba. Sinfonías
te besaban los pies. Tú te apartabas
en el juego de siempre. Y te reías.

En la arena, palabras y mensajes
de allende el mar el mar depositaba.
Sueños, ternura… Restos de abordajes…
Risas y músicas amontonaba.

— ¡Hola!, —dijiste al mar. Lo saludabas
igual que se saluda a un compañero.
— ¡Hola!, —le repetías—, ¡marinero!
Con qué placer al mar lo celebrabas.

Reías y llorabas de alegría
al saber que de ti el mar se acordaba.
Y al ¡hola, mar, amigo!, contestaba
con olas de amistad y bizarría.


pbernal
de Cartas...



lunes, 18 de agosto de 2008

Canción de ciego

Puesta de sol en Toledo. Agosto de 2008. Foto pbernal.

(...)

Que nos libre el Dios del cielo,
tener y ser envidiado.
Que una casa y una hacienda,
y una familia es sagrado.
Y ninguno poderoso
tiene derecho a tomarlo.

El ciego hizo una pausa. El plato recibía monedas. El niño derramaba lágrimas de violín entre la gente...

Pasó cerca de un cortijo,
como a contarlo voy yo.
Vivía con su mujer
un honrado labrador.
Un muchacho y una moza
tenían entre los dos…

El niño, sus ojos cerrados, hace gemir a las cuerdas. La ternura impregna el aire de sentimiento.

Era la moza muy linda,
más que la luz que da el sol.
Una mañana de mayo
el Señorito la vio.
Y requirió sus favores
de grado o imposición.

Una moza echó monedas que acompañaron con su música a los acordes lastimeros.

Pobre muchacha bonita
como los rayos del sol.
En su tiempo le nacía
hermosísimo varón.
Y lo tomó el Señorito.
Y para él se lo quedó.

El viejo seducía a la gente, y aún algunos chistaban silencio.

Hízose grande el muchacho,
y el Señorito murió.
Y él seguía trabajando
en las tierras del Señor.
Pero no tenía nada.
Su padre lo abandonó…

(...)


pbernal
de Cartas...


viernes, 15 de agosto de 2008

La verdad

Amanecer en Gredos. Foto CHEMA 2008


Nada es verdad, ¿verdad?, nada mentira.
Tal vez sea la verdad
tan solo una mentira… de mentira.

Duele la luz del día. Y el horizonte incierto.
Y la pena celada en el sendero…

La luz, como una piedra, levanta los sucesos
enhebrando eslabones hasta el final del tiempo.

Una mano en mi mano. Tu sonrisa de estrella.
Ese rayo de luna que nos ha traspasado.
La magia del momento cuando se acaba el día.
El brillo de tu boca.
La seducción discreta de tu mirada clara…

— ¿Es esto amor, Amor, o estoy soñando?


pbernal
de cartas...


miércoles, 13 de agosto de 2008

MI GRITO ABORTADO

Negro desconcierto que me nace
desde el ostracismo inveterado
de encarceladas horas,
y revienta en mi garganta
el grito por parir que me atenaza.
Monte de silencio…impenetrable selva petulante
que burla ese afán, desmenuzado,
de hallar el tiempo, de hallar tal vez la forma,
de descubrir esa palabra exacta,
aquel sonido que, por fin me indique,
que ALGUIEN escucha.
Sola…. en soledad… ya descarnada.
Gemir que brota de mi entraña obscura,
zumbar de monstruos que sólo me torturan
invadiendo mi todo y mis rincones.
Cuando ya no puedo entender…
cuando es inútil
resistirse al dolor acelerado
y ni siquiera
brotan semillas de piedad, de dudas…
porque el TODO, es la nada entre mis manos
y ante mis ojos, la luz ya se refracta.
Me refugio en el vacío; contengo mi alarido…
y voy cayendo al fin sin resistencia.
Sé que es el final. Que nada existe,
que todos han huido. Cataclismo, batalla..
huracanes de furia devastando
los valores, el amor, la simpatía…
aquella mano que firme se tendía,
la mirada sincera, la palabra…
¡Que si mi grito por parir, al fin aborto,
es porque a nadie le interesa lo que callo…!


YOLI ROTENBERG
Bohodón.es

martes, 12 de agosto de 2008

Mama

Génesis. Vista desde Gredos. Foto Chema 2008


Cuando mi mimas,
cuando relatas
cuentos y risas,
cantos y hazañas,
son tus ternuras
y tus palabras
dulces de leche
que no empalagan.
Tu voz hermosa
leyendas narra,
blanda de lumbre,
pura de lana,
viva de historias,
rica de sagas,
dulce de sueños
de buenas hadas,
como tus brazos
cuando me abrazan.
En tu consuelo
seco mis lágrimas,
perlas de fuego
sobre tu cara,
si en las tinieblas
vienen nostalgias
y las alejas
con tus palabras,

(nana, nanita,
ea mi nana…).

Tú me sustentas
y salvaguardas,
y me susurras
de madrugada
para que sueñe
con tu mirada.
Eres el día
de mi mañana
cuando despuntan
sus alas blancas
y de mi lecho
tú me levantas.
Eres la calle
y eres la casa,
con sus paredes,
con sus ventanas;
y es tu regazo,
mami adorada,
techo y abrigo,
nido y bufanda,
dulce cobijo
con que me amparas
de los calores
y las heladas.
Nunca me dejes,
mami del alma.

(Ea, ea, ea, ea…,
nanita nana).


pbernal
de Cartas...
---------------


sábado, 9 de agosto de 2008

Había una vez…

Cría de cabra hispana, en Gredos. Foto CHEMA 2008


Lo mejor de uno; y de dos…,
y de ciento
es la parte de niña, de niño
que llevamos dentro.
Por eso yo quiero contaros,
a todos los niños…, un cuento.
Había una vez…
(Esto sí que es viejo.)
Había una vez una niña, un niño
arrebujaditos por sus padres nuevos,
recién estrenados en ser padres
de niños primeros.
(Cuando nacen las niñas y niños,
siempre son primogénitos,
y los padres de niños y niñas
que antes nacieron
-y que tienen hermanos, hermanas mayores-,
igualmente son padres primeros.)
Cualquier niño o niña son, para sus padres,
siempre un privilegio.

Había una vez…


pbernal
de Cartas...

miércoles, 6 de agosto de 2008

La espera

Amanecer en Gredos. Foto PROXI 2008


Agosto se relaja. Alumbra el astro rey
entre las verdes hojas de arrayanes.
Mece los pensamientos angustiosos
una tranquila brisa,
como por mitigar nervios y prisa.

Se adentra el día en cupos de paciencia.
Vienen y van sonrisas y pesares.
Desfilan por la puerta derrotada
congojas, esperanzas, agonías;
desesperanza, alerta…,
en un cortejo de ilusión incierta.

Llena la tarde el vano del reproche
sembrado de ternuras presentidas.
Viene la noche. Llega con la sombra,
y acucia la premura
de prodigar caricias contenidas.

Arrecia la tiniebla vestida de neón.
Avivan la nostalgia de la espera
remolinos de hielo, como agujas
clavando el corazón.

Y en un momento, saltos, alborozo;
mudos gritos de risa, de emociones,
y, ¡qué alegría al escuchar tu llanto!


pbernal

de "cartas..."

sábado, 2 de agosto de 2008

Pasos

Pasos que no se ven. Pasos de sombra
perdidos en el eco y en el aura.
Quietud serena. Pasos transparentes
en la noche guardada.
Pasos que no se ven, y se diluyen
en la profundidad de la mañana,
entre cubos, y batas, y fregonas;
y carritos de carga.
Pasos cargados con las baratijas
- compresas, píldoras, jeringas, gasas… -,
flores y ministerio
de ninfa y elegancia.
Pasos que no se ven en el bullicio
de la tarde robada
por visitas ruidosas,
erráticas, descoloridas, lánguidas.
Pasos que no se ven. Larga la hora
bajo revuelta y leve sábana.
Insomnio, agotamiento, fantasía
en imposibles quicios de nirvana.
Pasos que no se ven. Pasos furtivos
en el atajo grave de la guardia,
donde palpita el tedio y el espectro
de pisadas vacías; embozadas.

pbernal
de "cartas..."

viernes, 1 de agosto de 2008

Estrella de la noche


Estrella de la noche.
Minúscula partícula nimbada.
Irisada de cielo,
pareces esmeralda.
Desciende de tu puesto de vigía.
Abandona la grada
en el cenit del mundo que te mira.
indiferente desde su ignorancia.
Y ven que te acurruque
de mi mano en la palma.
pbernal
de "cartas..."

martes, 29 de julio de 2008

Lejana sinfonía


La música. Trompetas, guitarras y clarines
cancelan el reposo en donde me abandono
de ser. Junto a mi almohada
trompetas y guitarras, violines y timbales
venidos del vacío susurran sus acordes
y quiebran mi sosiego. La música me llena
de gozos, y la sigo. Su métrico preludio
aguza mis intentos de descifrar el ritmo,
la cadencia, la clave por donde se demoran
las notas en su fuga. Y descubro un andante
ma non troppo que sube. Y un allegro que crea
pasión y cercanía con aires de festejo…

Una voz de soprano eleva su balada,
y a dúo de vicetiple, en un redoble intenso,
se prolonga en el clímax…, y cae hasta el silencio
radiante y desahuciado de las finales notas…

Y yo, definitiva mi rota duermevela,
me tiro de la cama frustrado, maldiciendo
de habitar un planeta de tan finas paredes…


pbernal

domingo, 27 de julio de 2008

10. Juego de seducción

(Este blog es muy cerrado. Como nadie lo mira (excepto tú), voy a tener que apropiármelo; mientras dure. Con este juego de seducción, décimas de un diálogo de verano, inauguro la veda; ¿o no?)

(Él)

¿Que no quieres? ¡No me digas!
Dime que sí, te lo ruego.
Como una rosa de fuego.
Como un manojo de ortigas.
Haremos muy buenas migas.
Tú eres mujer. Yo soy hombre
de palabra. No te asombre
si yo te propongo un trato.
Pasaremos un buen rato.
Pero…, dime ya tu nombre.

(Ella)

Mira que eres mamarracho.
Déjame en paz, por favor.
Si no aguantas un hervor
aunque presumas de macho.
Escucha: cualquier muchacho
de la calle, sí, cualquiera,
seguro que más valiera
de mi brazo que un orate
como tú, so escaparate.
Anda y busca quien te quiera.

(Él)

Tú me pides que te diga
lo que quieres escuchar.
El murmullo de la mar.
Pretendes que te persiga
del cabello hasta la liga
modelando tu figura
delicada. Con finura.
Verso a verso recortada…
No me mires enfadada.
Solo canto tu hermosura.

(Ella)

Palabra, solo palabra
en busca de tu capricho.
Eres la clase de bicho
que me suplica que abra
la puerta que firme labra
mi honradez. Y mi nobleza.
Que reclama la flaqueza
por donde puedas entrar
al misterioso lugar…
Donde guardo mi pureza.

(Él)

No me vengas con el cuento
de los secretos sutiles
a la sombra de candiles
que nacen del pensamiento.
Mira que pongo el acento
en el halago. Cortejo
con cantares tu… reflejo.
Enaltezco tu alegría
buscando tu sintonía.
No me digas que soy viejo.

(Ella)

Mírate. Desesperado
por la conquista del día.
Si pretendes sintonía
busca una vaca en un prado.
O acércate a ese mercado
donde puedes consolarte
con la vista y el descarte.
Yo no soy de esa manera.
¡Yo no soy una cualquiera!
¡Yo no soy tu baluarte!

(Él)

Mira, mujer, como miro
con mis ojos de inocencia
tu fragancia y tu decencia.
Que por ellas yo suspiro,
no como urraca o vampiro.
Que soy un enamorado
por tu ser abandonado
en el polvo de la calle.
Arráncame de este valle.
No me dejes condenado.

(Ella)

Tu mentira y añagaza
no me van a convencer.
Sé que pretendes arder
con la presa de tu caza.
Pero dura está esta plaza
de conquista y rendición.
Yo no pongo condición
alguna. No me interesa
ser tuya lánguida presa.
Esa es la pura cuestión.

(Él)

Tu persona y mi persona
necesitan entenderse.
Hablar. Dialogar. Beberse
bajo la misma corona.
Ese recelo abandona.
Ven a buscar en la luz
lo que ves a contraluz
embozado entre la sombra.
Oye la voz que te nombra.
En la cara, y en la cruz.

(Ella)

En la cruz de la moneda
es donde yo te veía
retozando tu agonía.
Voy a poner lo que pueda
para cortar esa veda
que me impedía pensar.
Pero no quiero dudar.
Dame la mano. Charlamos.
Tranquilos zanganeamos.
Y hasta me puedes gustar…

(Ella)

(Caramba con el muchacho…
¿Y si la suerte me cambia?
Me moriría de rabia
si lo pierdo. Y es un cacho
de pan. No es tan mamarracho.
Y no es que me importe un bledo
su terquedad, su denuedo;
su figura desgarbada;
ese parecer ser nada…
Mira. ¡Mejor me lo quedo!)


pbernal
del cuaderno "variaciones sobre el ocaso"
-------------------

miércoles, 23 de julio de 2008

En la noche de San Juan

a Eva


Palabras entre luces. De la sombra…
flotando entre los pliegues de la tarde,
no vi el hilo de seda que trazabas.

Un paso más allá, tu largo peplo,
de luz hasta los pies, sobresalía
en ese devenir de la prudencia.

La noche de San Juan, adelantada
al quiebro del ocaso, desvestía
la palidez sonora de un murmullo,

y estabas a mi lado. Preguntabas
secretos que sabías, incapaz
de afianzar mi lazo corredizo…

Luego te vi pasar. Te desangrabas
con lágrimas azules. En tu mano
guiones inmediatos; y proyectos…

De la sombra venías. Por la esquina
difuminabas tu presencia. Y supe
que nunca contaría entre tus planes.


pbernal

domingo, 20 de julio de 2008

PAVESAS

Es la mágica noche de San Juan;
ante mis ojos,
pavesas vienen saliendo de la lumbre
y escapan… Como almas de un cuerpo sin vida
cuando las reclama el cielo,
y se elevan...
Danzando igual que brujas en Halloween
al crujiente sonido del ascua.

Es la noche de San Juan;
son los fuegos de artificio que iluminando ante mi,
suben, bajan, se balancean y queman,
en la fantasmal danza de llamas formando giros
que se estiran, y agitan… De un color anaranjado,
sin otro rumbo o destino que el de consumirse.

Son pavesas de una llama crepitando
cuando ve que vienen, y van,
se posan,
y finalmente abrasándose…
Se apagan



Mª Ángeles Asensio




sábado, 19 de julio de 2008

Nayagua


La vida te premia con la vida y con todas sus consecuencias. Las consecuencias de la vida a veces duelen mucho y uno no se explica por qué ocurren determinadas cosas. No hay respuesta, solo consecuencias, sucesos, momentos que lo cambian todo. Había un paraíso, había una fe de vida hermosa llamada Nayagua. Ayer el destino se llevó una parte de ella, ayer el fuego quiso que Nayagua volviese a empezar, salvó la casa pero se llevó todo lo demás. No hay respuestas, sólo cenizas de lo que un día fue mucho. Tal vez el fuego quiso llevarse todo para que surja algo aún mejor. No hay respuestas, solo semillas de cerezo esperando a llenarlo todo, una vida por delante que replantar.
A veces la vida te premia, quién sabe si el fuego en el fondo ha sido una salvación, si era así como debía suceder. No hay respuestas, sólo sé que entre todos levantaremos el Paraíso y que las manos de Gael pintarán de verde sobre negro y Nayagua seguirá adelante, siempre adelante. Siempre paraíso, sea del color que sea.
(Tacha)

jueves, 17 de julio de 2008

Socorrista

Te detienes en el borde. Sumerges
en el azul la red, profundamente.
Remueves los depósitos de fango
ligero. La cigarra
ameniza la sombra del castaño
de indias, con sus grandes hojas verdes.
Pasa un tren. Una sierra adecenta los setos.
En la brisa se columpian las horas,
los vencejos; bañistas en la arena…

El murmullo del agua
oculta los acordes agresivos
de la radio. Detrás
de tus gafas de sol, con sutileza,
armada de la red para las hojas,
frágilmente, con tus pies en el borde,
el légamo retiras del fondo de mi alma,
azul, menuda, mientras yo te miro.


pbernal




miércoles, 9 de julio de 2008

Oferta de empleo: Coordinador/a de actividades.

FUNDACION CENTRO DE POESIA JOSE HIERRO
info@cpoesiajosehierro.org

La Fundación Centro de Poesía José Hierro es una institución privada formada por los familiares del poeta José Hierro, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Getafe, cuyo objetivo fundamental es fomentar un espacio de encuentro donde la poesía es la gran protagonista.

La Fundación precisa incorporar un

COORDINADOR/A DE ACTIVIDADES

En dependencia directa de la Directora de la Fundación se responsabilizará entre otras tareas del diseño de publicaciones, de la gestión de la página web y la coordinación y presentación de actividades y eventos literarios.

SE REQUIERE:

· Nivel de formación equivalente a Diplomatura universitaria.
· Experiencia demostrable de al menos un año en instituciones o entidades relacionadas con la cultura en funciones similares a la del puesto.

SE VALORARÁ:

· Masters, cursos de postgrado, seminarios y jornadas relacionadas con las funciones del puesto.
· Experiencia laboral demostrable en puestos de trabajo con funciones de coordinación.
· Experiencia laboral demostrable en funciones de gestión de páginas web, dominios informáticos, etc.
· Manejo de herramientas informáticas.
· Habilidades de comunicación, expresión y don de gentes.
· Conocimiento de otros idiomas.

SE OFRECE:

· Contrato de trabajo laboral indefinido, con un período de prueba de seis meses, en horario de 9 a 14 horas de lunes a viernes. Resto de la jornada hasta 40 horas semanales, distribuida según necesidades de la Fundación entre tardes y fines de semana.
· Salario bruto anual en torno a los 26.000 €.
· Incorporación aproximadamente en octubre de 2008.
· Lugar de trabajo: Getafe
· Formar parte de un equipo de trabajo con buen ambiente laboral y vocación de servicio público.


Los interesados deberán entregar su Curriculum Vitae junto con una carta de presentación antes del 18 de julio de 2008, indicando la referencia FUNDACIÓN CENTRO DE POESÍA JOSÉ HIERRO, en una de las siguientes direcciones:

FUNDACIÓN CENTRO DE POESÍA JOSÉ HIERRO
c/ José Hierro nº 7 28905 Getafe (Madrid)
info@cpoesiajosehierro.org

CONSEJERÍA DE CULTURA Y TURISMO DE LA COMUNIDAD DE MADRID
c/ Caballero de Gracia, 32 - 28014 Madrid

DELEGACIÓN DE CULTURA DEL AYUNTAMIENTO DE GETAFE
Avda. Ramón y Cajal, 22 – 28902 Getafe (Madrid)

Una vez finalizado el plazo de presentación de instancias y antes del 15 de septiembre, se publicará en el tablón de anuncios de la Fundación la relación provisional de admitidos a la entrevista de selección. Las entrevistas se desarrollarán en la segunda quincena del mes de septiembre. No obstante, se avisará telefónicamente a los seleccionados.

A la entrevista deberán acudir con documentos originales y fotocopias de los méritos alegados en el Curriculum Vitae y los trabajos de edición y diseño que deseen que se valoren.

Fundación Centro de Poesía José Hierro
C/ José Hierro, 7 - 28905 Getafe (Madrid)
Tfno.: Fax: 91 681 58 14
info@cpoesiajosehierro.org

lunes, 16 de junio de 2008

COMO EL AIRE Y EL VIENTO

Cuando juego entre la hierba
confundido con tu cuerpo,
soy la brisa en la mañana;
la tramontana y el cierzo;
el zarzal y la bandera;
la ropa tendida al viento…

Cuando dormida te quedas
entre la luz y el silencio,
contorneo tu figura
sobre el tibio y verde lecho,
y saboreo temblores
en tu piel de terciopelo.

Yo susurro la fragancia
de tus tiernos pensamientos.
Suavizo tus aflicciones
-las cadenas de tus miedos-;
y descifro la espesura
de tus penas y lamentos…

Yo relajo tu semblante.
Y calmo tu desconsuelo.
Y averiguo tus rincones.
Y vigorizo tu fuego,
cuando rozo tus encantos
con la lengua de mi aliento.

Te refresco con mi brisa.
Te abraso con mi deseo.
Beso tus cejas, tus labios,
y me enredo en tus cabellos.
Me deslizo por tus piernas…,
y descubro tu secreto.

Derrochando mi ternura,
te protejo con mi cuerpo;
el recelo te disipo,
y, a veces, te inspiro cuentos…
Aunque no me veas nunca.
Yo soy…, el aire. Y el viento.

pbernal

sábado, 31 de mayo de 2008

Tacha Romero, directora del Centro de Poesía José Hierro



Escrito por Raquel González
martes, 27 de mayo de 2008

Tacha Romero, directora del Centro de Poesía José Hierro que celebra su quinto aniversario
Con la mudanza recién hecha al nuevo edificio, Tacha Romero está emocionada al ver cómo ha crecido el Centro de Poesía José Hierro del que es directora. El propio poeta trabajó en el proyecto que hoy en día es una realidad. Ahora es su nieta la que lo tutela. Han pasado cinco años desde que se inaugurara oficialmente y para celebrar esta ocasión Fina de Calderón dará un recital poético.
“Creo que a mi madre y a mi abuelo les gustaría, porque está logrando su fin: que esto sea una casa para recibir y dar poesía, para crear, para estar, para vivir”. Tacha Romero se emociona al expresar lo que pensarían Margarita y José Hierro si vieran cómo ha evolucionado en estos cinco años el centro que ellos idearon. “Mi abuelo no se lo creería. Estaría muy orgulloso y emocionado”. Falleció en diciembre de 2002. Apenas unos meses después, el 3 de abril de 2003, “el día que hubiera cumplido 81 años”, el Centro de Poesía José Hierro se inauguraba oficialmente. Han pasado cinco años desde aquel momento, “y yo creo que sí se ha conseguido ese paraíso para escritores y poetas”. El pequeño Gael está ajeno a las palabras de su madre. Con apenas unas semanas, aún no es consciente de los pasos que se han dado adelante para alcanzar el objetivo de construir un lugar de referencia y único en toda España. “No hay nada igual”, afirma su directora. Los primeros pasos se dieron hace más de veinte años “en San Sebastián de los Reyes, en la Universidad Popular José Hierro. Se hizo un centro de estudios de la poesía”. Ahí se comenzaron a crear los primeros talleres y seminarios para ayudar “a conocer, entender y vivir” este arte. Pronto se quedó pequeño. Y entonces entró en juego el Ayuntamiento de Getafe. “Empezaron a entusiasmarse con la idea de hacer un centro”. José Hierro “estaba detrás emocionadísimo porque esto era su sueño: un lugar donde poder estudiar, crear, donde uno no se sienta de prestado, como suele pasar con los poetas. Una casa donde tuviesen todo”. Los primeros pasos fueron “lentos”. Se iniciaron en 1996 “aproximadamente”. El culmen se alcanzó en 2003 cuando se inauguró oficialmente con la presencia del poeta Luis Alberto de Cuenca. “Mi abuelo había dejado preparado el logotipo de lo que sería el centro, el anagrama, la escultura de los premios, que diseñó con plastilina…, estábamos todos en casa viendo cómo podía ser. Luego lo hizo en arcilla y finalmente en bronce”. Para comenzar “nos cedieron la parte de abajo de la biblioteca Jorge Luis Borges”. El nuevo edificio de 700 metros cuadrados, al que se han mudado a principios de este año, todavía era un boceto. “Todo empezó fantásticamente, con un grupo de locos que ha estado apoyando el proyecto. Poco a poco se fueron uniendo a los talleres y al equipo inicial, donde estaba mi madre Margarita Hierro, Maika, Miguel Ángel Martín, Lorenzo Silva, Gonzalo Escarpa…”. Óscar Martínez, Javier Vela, Eva Chinchilla, Jesús Urceloy son algunos de los nombres propios que han ido construyendo este proyecto. “Sobre todo para ir hacia delante y crecer, crecer, crecer…”. Para el próximo curso tienen nuevos proyectos. “Cada año hemos ido sumando talleres: ahora tenemos dicción y declamación, relato, narrativa joven, talleres de poesía, tutorías poéticas…, y vamos poquito a poco”. Entre las novedades están “que los alumnos hagan un programa de radio por internet, crear un coro de música polifónica y, además, toda la poesía del Renacimiento está en la música coral”, pero quieren ir paso a paso, aumentando la colección editorial, iniciando el préstamo de libros, también hacer algo con niños… “Intentamos darle a la gente lo que busca. Me sorprende y me ensancha que venga gente diciendo que no sabía que existía esto, que es una maravilla. Eso te llena, porque ves que está cumpliendo su misión”. Aunque Romero reconoce que “es un ámbito aún muy cerrado”, ha conseguido salir adelante. “Es una lucha continua. Parecía que nunca iba a llegar, y aquí estamos, parecía que la fundación nunca se iba a hacer y ya la tenemos, parecía que nunca íbamos a tener una colección editorial como la que tenemos, y no sólo eso, sino que la estamos manteniendo”. Aún tienen aspiraciones de más. “Este centro será conocido no solo en Getafe, sino en Madrid y en toda España”.

viernes, 30 de mayo de 2008

Políticas de la contradicción en la última gestión cultural. I. Casos y cosas: la piromanía

Gonzalo Escarpa

Barbey D’Aurevilly comienza su polémica narración Diabólicas con un interrogante sin respuesta: “¿A quién dedicar esto?”, reza una dedicatoria sincera que no sabe en qué manos depositar un texto escrutado por la ramplona rectitud secular de los que llevarían a su autor a juicio acusado de ofender a la moral pública. En previsión de tanta pacatería Aurevilly llega a justificar su novelita, a la manera medieval, con la versión ingenua de nuestro “no hagan esto en su casa”, lo que le lleva a asegurar que sólo desgrana las mejores anécdotas del libro “para alejar de ellas a las almas puras”.
Este posicionamiento dual, falsario, periclitado y perverso que resulta divertido en Aurevilly se hace demasiado doloroso en el caso de la gestión contemporánea de la cultura y las artes, que pasa por un período que la asemeja cada vez más a la televisión y su cargamento de basura global.
“Etiam si omnes, ego non” (Aunque todos lo hagan, yo no). La normalización de las conductas intolerables y los intereses bastardos no justifican su repetición constante. Lo mismo sucede en el caso de la vivienda, la ya citada televisión o el aparato político.
De forma cada vez menos silenciosa y paulatina la gestión de los recursos culturales de un estado como el español se pone en manos de políticos, personas poco capacitadas, adláteres profesionales o mafiosos (todos estos conceptos pueden tomarse como sinónimos sin problema), que no sólo tergiversan los objetivos fundamentales de toda acción cultural, sino que perpetúan este tipo de maniobras y acaban alcanzando con su pringue a los propios creadores, que no pocas veces permiten y coadyuvan estos despropósitos.
Lo peor, sin duda, es que de un tiempo a esta parte se han ido subvirtiendo los mecanismos que hacen rodar eso que llamamos ‘cultura’ sin pensar demasiado en etimologías. Hoy día unos pocos poderosos organizan, agradan y acaparan, más o menos como siempre, pero además se encargan de esconder, obviar y denigrar el trabajo de otros que anteriormente no eran sus enemigos directos y constituían una plétora de posiciones, ideas y planteamientos absolutamente oxigenante. Pero hoy más que nunca la pléyade cuenta entre sus obligaciones cotidianas, además de expandirse y aburrir con una capacidad pasmosa, con la de velar y atacar todo pensamiento que no resulte favorable a sus intereses. Estamos hablando de uno de los peores efectos de la globalización, cuyo máximo exponente lejano sería el mismísimo club Bilderberg.
Pongamos como ejemplo el teatro. Bajo la argamasa rancia y aburguesada que surge de fusionar a Ana Obregón con Concha Velasco y José Luis Moreno, nada. Pero esto es imposible. Antes tales ataques al sentido común y el buen gusto, no puede no existir una respuesta. Pensamos inmediatamente en seres como Rodrigo García o Angélica Liddell, que Dios bendiga muchas veces, si puede. Pero, al fin y al cabo, estamos hablando de élites culturales muy reducidas y fácilmente ‘reconvertibles’, como ya sucedió con Vila-Matas, en productos rentables. El capitalismo capitaliza, valga la redundancia.
Más allá de los rayos de luces vivos y pasajeros, nada. Nada no porque las posibles respuestas no existan, sino porque no aparecen en los medios, y por lo tanto no llegan a ser del todo “reales”, al menos para el “gran público” (entendiendo estas palabras entrecomilladas como lo hace el maestro García Calvo). Hace poco leía a un Chomsky especialmente lúcido en un artículo titulado “Qué hace que los medios de comunicación de masas sean de masas”. En él nos recuerda que “la mayoría de los periódicos están dirigidos a una audiencia de masas, no con la intención de informarles sino de entretenerles”. El entretenimiento, en casi todas sus formas, está terminando con la diversión, tal como el exceso de sal destruye el sabor de los mejores platos.
Contra el entretenimiento, la musculatura nerviosa de una Liddell que, increíblemente dotada para el arte dramático y sus diversas máscaras, trabaja desde el dolor sin transmutarlo en ocio, sino en odio, revalorizando todo el andamiaje personal de un creador, sin el cual, diga lo que diga el mainstream artístico, no hay juego real.
Algo así sucede con la poesía, tímida cenicienta artesanal como lo es el teatro. Sucumben todas las voces ante el magno rugido de eso que se llama “poesía de la experiencia”, y que debería llamarse “nueva sentimentalidad”, como en su origen. El increíblemente certero Jorge Riechmann recuerda que “la experiencia se define por su capacidad de transformar al sujeto: lo que queda por debajo de esto es pasatiempo, pero no experiencia. Maurice Nadeau dijo que las grandes novelas son aquellas que transforman al escritor, al hacerlas, y al lector al leerlas. La observación es generalizable a las demás formas de creación artística. (…) Lo peor (casi) que puede decirse de un poeta: ninguno de sus poemas le enseñó nunca nada”. La creación entendida como construcción, a la manera platónica (crear es traer al mundo lo que antes no estaba allí), no tiene nada que ver con la evitación de lo personal, de lo molesto: nada tiene que ver con el entretenimiento, aunque no lo impugne en modo alguno. Sin embargo, citando a Cernuda, “seguir ciegamente las maneras literarias de una época, tanto como la complacencia para consigo mismo, dan pronto ocasión a las primeras arrugas, y nada como ambas cosas hacen vulnerable ante el tiempo a una obra literaria”.
Angélica Liddell, al destruir y odiar(se) el teatro, lo salva, como si aplicara sobre él la más alta cosmética. Cualquiera que haya acudido a sus dos últimas representaciones, Perro muerto en tintorería y El año de Ricardo, habrá podido comprobar que es posible compartir el miedo con la actriz. Un sentimiento fácil de pervertir, pero muy difícil de recrear. Contra la violencia del entretenimiento, la violencia del asco, la incomodísima honestidad, como en aquel poema titulado “Curriculum vitae” que se reducía a un solo verso: “Tengo miedo”.
Liddell escapa de las salas alternativas y sobrevuela el Centro Dramático Nacional. Liddell recibe el Premio Valle-Inclán y es aclamada por Luis María Anson. Liddell frente a los mares vacíos del ente cultural, invitada a bailar por el poder establecido un baile interminable. Liddell completamente a salvo. Otra vez Chomsky: “Las personas que no se ajustan a la estructura del sistema , que no lo aceptan e internalizan (y para poder trabajar debes internalizarla y creer en ella), son descartadas en el proceso, empezando por la guardería y hasta el final. Existen todo tipo de mecanismos de filtración para deshacerse de la gente que piensa de forma independiente y acaba por hacerse molesta. Los que hayáis estudiado en la universidad sabréis que el sistema está muy enfocado a premiar la conformidad y la obediencia; si no haces tal cosa, eres un estudiante problemático. Así pues, es un mecanismo de filtración que termina produciendo a gente que internaliza realmente, con toda honestidad, el marco de creencias y actitudes del sistema de poder en la sociedad. ” Así que no será fácil ver a Angélica entregar un Premio Planeta, o participar en el Baile de la Rosa. Lamentablemente siempre seguirá discutiendo con Gerardo Vera, porque sus formas de internalizar son diferentes.
Sigue siendo completamente cierto aquel amorfo haiku improvisado por un demente preso en una institución psiquiátrica, que desde las verjas anunciaba: “Pobres cuerdos:/ todos encerrados/ ahí fuera”. El circuito “profesional” del arte, reconvertido en cárcel, obliga a los creadores a huir de él, reconvirtiendo las afueras en centros pujantísimos no de presión, sino de subsistencia.
Así la compañía Metatarso, comandada por Darío Facal e interpretada por autores/actores como Marcos García. Así el poeta Julio Reija, desatendidos obviamente por unos mass media sordos y ciegos. Nada nuevo. “Resulta obvio establecer que el producto de los medios de comunicación (lo que aparece y no aparece en ellos, o el modo en el que se presentan las noticias) reflejará los intereses de quienes los venden y compran, de las instituciones, y de los sistemas de poder circundantes. Si no fuese así, sería casi un milagro”. Obviedad que nos recuerda Chomsky y que deslegitima cualquier discusión sobre el statu quo cultural o mediático, por pleonasmo. La cultura, como sistema, como estructura vertical, está más acabada que la novela.
Dos terribles microbios: los mediadores culturales que todo lo emborronan, los chafarrinadores funcionariales; y la increíble virulencia de los confusos cantamañanas que, parapetados tras un aparente rechazo al Sillicon Valley de la literatura, verbigracia, con la cartera llena de tarjetas de visita en las que su nombre aparece acompañando a la palabra “poeta” en cursiva, ansían con erótica pujanza acceder a Bill Gates.
La periferia brilla.
Darío Facal es uno de los dramaturgos más preparados de la escena dramática contemporánea. Trabaja como profesor de teatro y dirige desde hace años, rodeado de actores integrales que parecen seguir las directrices de un von Triers o un Veronese, explorando textos inteligentes que huyen de la confabulación con el espectador y del simulacro, sin desdeñar la risa. Sus dos últimos montajes poseen más material poético que las obras completas de Vicente Gallego.
Marcos García, un Al Pacino angelical, vela por el resto de los actores. Su mirada es la partitura. Verlo es creer de nuevo en la interpretación. Será porque, además de a Shakespeare, lee a Barthes.
Su teatro no olvida que “ser artista es ser un agresor” (Zdanevich), evita el entretenimiento y permite la intervención del espectador cuando llega el momento de decidir un significado, condición sine qua non de la poesía. Así que no esperemos reportajes en EP3. Aunque todo es posible.
Angélica busca lo mismo que Facal en distinto lugar. ”En el centro del vacío/ hay otra fiesta”, dice Juarroz. Angélica llora porque puede.
Ajo: “Buscamos todos lo mismo/en sitios muy distintos./ Y encontramos algo distinto/ pero en el mismo sitio./ Buscamos algo distinto/ y encontramos todos lo mismo”. Esta micropoetisa supone un caso aparte. Para empezar, se desmarca de la poesía como género vituperable, a la manera de Nicanor Parra, fundando la micropoesía (explorada ampliamente por Safo, por Marcial, por José María Parreño, por José Antonio Padilla, por Sofía Rhei, pero ahora reinventada, hecha persona: Ajo). Practica la ruptura de la reverberación del lenguaje con tremenda intuición, y el binomio fantástico de Rodari sin conocer a Rodari (por eso “intuición”), y es valiente, y es verdad. “Poesía es lo que cumple vivamente su fin”, según Juan Ramón Jiménez. La micropoesía lo hace. Lo curioso es que ésta ha vendido 5000 ejemplares de su primera entrega (La luz roja, Madrid, 2004). Las tiradas normales de poesía son de 500 o de 1000 ejemplares, que no suelen venderse sino al cabo de años. 5000 ejemplares son 5000 ejemplos de que, en ocasiones, hay fisuras en el aparato multimediático, y el gran público se deshace en 5000 protestas contra lo acostumbrado.
Ajo es rara avis. Su propuesta no es exactamente literaria. Entronca con Liddell porque, “a diferencia del resto de las modelos, sólo hablo de mi vida privada”. Con Facal, porque su propuesta está viva: se realiza sobre un escenario.
«La explicación de la falta de popularidad de Silverio Lanza es cuestión de densidades. El público español ahora, y más cuando apareció Lanza, era un publiquito para folletines de La Correspondencia, para el Madrid Cómico y la Gran Vía; Silverio era denso para sobrenadar en este mar de ñoñería: su barca tenía demasiado lastre y se fue al fondo». Esto lo escribe Baroja hace 104 años. El trabajo visual de Julio Reija confirma que España sigue asumiendo pocas densidades. En la estela de Brossa y la filosofía del lenguaje, Reija se ha convertido, desde el anonimato, en la Maria Callas de la experimentación poética con el contenido gráfico de la palabra.
Escribe Genet que la obra de arte suscita el ansia de otro estado del mundo. No es “otro estado del mundo”, sólo suscita el ansia. Hace poco se celebraba en Salamanca el Primer Campeonato Mundial de Poetas Pesados, en el que cuatro poetas cravanescos desempolvaban sus guantes y se liaban a hostias sobre un improvisado ring. Aquello se tildó de oportunismo, de gamberrada, de marcusianismo, de deshonra, de détournament, de teratología, pero sólo expusieron su ansia de otro estado del mundo poético, en el que los cisnes se pueden defender cuando alguien trata de romperles el cuello.
Liddell, Facal, García, Reija y Ajo son cinco ansias que existen como breves afluentes del gran río dominante, del Guadalquivir del arte y la cultura de nuestro país. Son sólo algunos casos, que se relacionan de muy distinta forma con la realidad cultural (desde su ingreso súbito, desde la constancia, desde el silencio, desde los márgenes, desde la popularidad) y que desdicen y atacan muchos tópicos. Podemos aprovechar el establishment, pero nunca someternos a sus chanchullos quincalleros (los chanchullos son “manejos ilícitos para conseguir un fin, y especialmente para lucrarse”). Se deben emplear las herramientas que han demostrado estar a favor de la creación, a pesar de sus usos bastardos (la publicidad, el diseño gráfico, las técnicas de marketing) para construir un paisaje cultural más rico y biodiverso.
“Un incendio es un monólogo”, como sabía Padilla. Muchos incendios, una fiesta.
Arriba la piromanía cultural.

viernes, 23 de mayo de 2008

NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE

Brillaba al sol. Redonda parecía
a mis ojos, y a los del astro rey.
Brillaba por el centro y por los bordes.
La viajera moneda peregrina
huida del bolsillo, quizá roto,
de algún señor con prisa,
estaba en el andén.
Y yo en el tren viajaba.
Desde mi ventanilla
contemplaba el paisaje de la tarde.
Y en aquella parada
su luz hirió mi calma distracción.
La huérfana moneda
que de tan buen talante se brindaba,
un montón de caprichos
muy bien con gran placer satisfaría.
Pues no era un duro, no, ¡qué va!, ni veinte.
Desde el asiento oscuro
del tren, que me llevaba
camino de mi sino y de mi suerte,
muy bien pudiera ser de cinco libras.
Le dije: — ¡ya eres mía!
Salté del duro cuero
del tren de cercanías, y la puerta
rozó con su vaivén mi retaguardia.

Ya se marchó mi tren.
Alegre en el andén busco mi suerte,
que se desvaneció con precisiones
de pompa de jabón.

¡Vaya por Dios!, -grité-: cómo metí la pata
¡Perder el tren por un papel de plata!


pbernal
(agosto de 2000)

martes, 20 de mayo de 2008

SONATINA DE HOJALDRE

Aquí va el poema que he cocinado con todo mi amor.


Bajo una sinfonía de gorjeos
el pisto se confunde con vehemencia
compone, salta, juega con paciencia
en un mar de cebollas y trofeos.

El hojaldre de los cuchipandeos,
en su harina privada de conciencia,
-el tenedor le roba corpulencia-
lo espera con alegres balbuceos.

Ahí viene la merluza con prestancia
y el cuco con las gulas nos confía
que el canario nos brinda la elegancia

del plato en el jardín de la alegría.
Con esto sólo tiene ya importancia
disfrutar de una buena compañía.

SOY NADA

Este es el poema que voy a leer mañana miércoles para la grabación del programa de radio.


Soy nada si te desvanezco
en mi sueño,
si te olvido en mi olvido, si tus manos
deshechas me tocan,
si tu mirada se hace transparente.

Soy todo si tus palabras
me hieren,
si te recuerdo en el recuerdo, si me estremecen
tus caricias,
si el aire de tu cuerpo me acompaña.

Pero si me despliegas una sílaba
y adivino el resto y tú
me sonríes
y yo te sonrío,
es el momento exacto de decirnos
adiós.

Tutoría

Rosana

Rosana siempre va por la mañana.
Enfrente de la entrada, su figura
observa, con respeto y travesura,
cada nueva visita, tan temprana.

Algún colegio de jardín y nana
viene al mundo de Hierro, ligadura
entre la tierna infancia y la cultura.
(Susurra una sonata cartujana.)

Algún alumno viene, que pregunta
por un taller de jóvenes promesas,
con verbo de sutil caligrafía:

- Diamante en Bruto, -dice a la pregunta-,
que pule prosa y rimas… irlandesas.
(Más tarde, pasará por Tutoría.)


Sulei

Sulei de azul, atareada, austera,
armada con la escoba, baila danzas
y busca favorables alianzas
en su lucha con la pelusa artera.

Baldea las baldosas a la espera
de que su brillo sean alabanzas.
Un cubo, de retales de añoranzas,
llenó cuando barría: la tijera

podó con decisión y con esmero
ramitas de lavanda, de romero,
adjetivos, un verbo…; tiranía

del aula de la tarde, (de Chinchilla,
Oscar, Martín, Elpidio…). La cartilla
luego la leerán en Tutoría.


Marta

Marta con un soneto ha tropezado,
aunque quizá no sea… Caminaba
hacia el teléfono, que la llamaba,
y con los breves versos ha topado.

Clamaban desde el suelo; se ha agachado
y ha visto que son restos de almadraba;
algún gerundio que, quizá, sobraba;
y un adjetivo roto, despechado.

Lo ha tomado en sus manos amistosas.
Lo ha puesto junto a varias otras cosas
que preparaba en su jardinería:

-un geranio; paquetes; el apuesto
bestiario del momento…- Todo puesto
para pasárselo a la Tutoría.


pbernal

viernes, 16 de mayo de 2008

obviedades

Apunte encontrado en un libro de poemas.

..............................

"Yo sé, cuando amanece,
que sale el sol,
o que la niebla es leche...
y no pasa nada.
pero si tú, Gonzalo, dices
"no hablaré de la muerte..."

lunes, 12 de mayo de 2008

Deja la charla, Consuelo

Marieta me ha pasado este poema, que le gusta, y yo me permito ponerlo aquí, para solaz de nostálgicos. Parece que es de Don José María Gabriel y Galán. Si alguien conoce que su autor es otro, decidmelo, porfa.
......................
Deja la charla, Consuelo

Deja la charla, Consuelo,
que una moza casadera
no debe estar en la era
si no está el sol en el cielo.

Tu hogar tendrás apagado.
Al mozo que habla contigo
le está devorando el trigo
la yunta que ha abandonado.

Mira que está oscureciendo.
Que en las riberas lejanas,
ya están cantando las ranas.
Ya están las aves durmiendo.

Que tocan a la oración,
y hay gentes murmuradoras
cuyos ojos, a estas horas,
cristales de aumento son.

Y es que, los oscureceres,
son unas horas menguadas
que han hecho ya desgraciadas
a muchas pobres mujeres.

Mira, muchacha, que ha sido
la tarde muy bochornosa,
y va a ser fresca y hermosa
la noche que ha producido.

Mira que son muy contadas
las fuerzas de la memoria.
Mira que huelen a gloria
las mieses amontonadas.

Y está tu galán delante.
Y está tu hermanillo ausente.
Y está el amor en creciente.
Y está la luna en menguante,

y a luz tan débil, yo creo
que salir sola no atinas
del laberinto de hacinas
donde metida te veo.

Tal vez si el mozo me oyera,
pensara que esto es perfidia;
creyera que tengo envidia;
que tengo celos dijera,

pues con la venda de amor
no viera que yo soy viejo;
que solo con un consejo
puedo acercarme a tu honor.

Vete, muchacha, y no quieras
llorar prematuros gozos.
Que sé lo que son los mozos.
Y sé lo que son las eras.

Y en tales oscureceres,
pláticas tales de amores,
dicen los murmuradores,
que son de tales mujeres.

Y tienen razón, Consuelo,
que una moza casadera,
no debe estar en la era
si no está el sol en el cielo.

.............................