lunes, 8 de septiembre de 2008

Dilema



Medito así:
Hoy me llega la vida a la cintura:
mañana, ¿qué haré?
Si me adentro en el agua,
moriré de mar
me anegaré…
Si regreso a la playa,
moriré de arena
me sepultará…
Si me quedo quieta
y ya me llega hoy la vida a la cintura,
mañana me cubrirá…

¿Dónde esquivar una muerte segura?

Fina, de Pluriels

domingo, 7 de septiembre de 2008

CASTIZO













Son de organillo

La música me anima

En fría niebla


EFIMERO HAIKU













(Como la canción de Kansas, las grandes cosas y todas nuestras
preocupaciones son solo... polvo en el viento. ¡VIVE EL MOMENTO!.

El tren avanza.

Oigo “polvo en el viento”.

El tiempo vuela.



Epílogo (de cartas...)

Centro de Poesía José Hierro

La casa de los sueños

Un recuerdo, rodando en la espesura
como lágrima y sal que duele y quema,
endulza con la gracia del poema
memoria de hermosura:

son ilusiones libres en el viento
que de mañana llaman a la puerta
del otoño remoto, y que despierta
el sol de tu argumento.

De la tarde perdida y olvidada,
de la tarde llorada en primavera,
la llama del deseo persevera
y nace delicada,

nace la humanidad; y nos invita,
de pétalos purísimos radiada,
a entrar en la morada
que un otoño soñaste, Margarita.

pbernal
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sábado, 6 de septiembre de 2008

11-M: SILENCIO

Acción terrorista 2004
(…y una niña de Tánger, 13 años…)


Velas de procesión queman el suelo
con dentelladas de dolor, de rabia.
Alimenta sus lágrimas de sangre
la confusión de pensamientos rotos.
Pedazos de persona se rebelan
contra la nada del artero sino
en donde se diluyen universos.
Nadie devolverá las esperanzas
al hálito de un verso macerado
por el fragor doliente del silencio.
Silencio de una madre sin respuesta.
Silencio de repiques de llamada
sin destino ni fin, donde la duda
asalta los espacios del silencio.
Silencio de los hombres demudados
en el horror de un golpe sin certeza,
de dura digestión, incomprensible
en el calidoscopio de la vida.
Silencio de sollozos infantiles
quebrados por el frío de una mano
ejecutora, sin cabeza, ciega.
Silencio deshojado en las aristas
retorcidas de hierros quejumbrosos
depositarios de las frustraciones
de tantos inocentes; y culpables.

Un ejército vasto, de colores,
vestido de trajín en los andenes,
sube como la hiedra hasta la calle.
Inunda los espacios con sus gritos
empapado de lágrimas de fuego,
y en el viento cabalga su congoja
con el pabilo de las luminarias…

Y una niña de Tánger (trece años),
en los brazos inertes de una madre,
golpea con sus manos a los cielos…

Pero, sin duda, Dios está dormido.
pbernal
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viernes, 5 de septiembre de 2008

El hombre del turbante

Civiles bajo las armas. Irak

El hombre del turbante, sentados en el suelo,
contaba a los muchachos de túnica y chilaba
historias junto al fuego. Los camellos dormían
en la noche estrellada.

Historias de combates crueles y sangrientos
perdidos en el tiempo de su memoria vaga,
relatos de exterminio, de guerra y amargura
de ayer. Y de mañana.

“— Cuando la luna brille en todo el firmamento
se romperá la noche con ruido de metralla,
labrarán en la tierra surcos de sangre y miedo
en la dura cruzada;

eludirán la lucha; reservarán el fuego;
dibujarán la arena con tanques y con balas;
la máquina de guerra avanzará precisa
para salvar su causa,

mientras, los comerciantes, con especial cuidado,
pedirán al soldado que proteja con rabia
esos campos de pozos sembrados de oro negro:
ahí está su ganancia…

Se pudrirán las aguas tranquilas del desierto
cuando los tanques pisen arena ensangrentada:
cautivos animales arrojarán protestas
de sed contra las armas.

Paisanos y civiles, los niños y los muertos,
gritarán contra el yanqui por su tierra quemada,
añorarán los tiempos del depuesto tirano:
no está su hambre saciada.

Cada extranjero vivo será un pirata nuevo
en busca del tesoro oculto en nuestra entraña,
y en todas las esquinas de aldeas y ciudades
verán desconfianza.

Vomitarán azufre en la ciudad; y el pueblo
verá como construyen del cielo la muralla;
y nuestros propios hijos con armas enemigas
matarán su esperanza.

Soldados inocentes irán a las trincheras
nacidas al comienzo de nuestra noble patria,
y alentarán la muerte entregando la vida
al odio y a la espada”.

El viejo del turbante, sentados en el suelo
oscuros muyaydines de túnica y chilaba,
repetirá la historia. Kalasnikof vigila
en la noche estrellada…


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jueves, 4 de septiembre de 2008

GAEL (Para Tacha y el Centro de Poesia)

Miras con ojos de preguntas,
esta casa con las puertas abiertas
y tela de versos en las ventanas.
Sus muros,nos cuentan relatos,
claman con sal tu nombre
y ponen ajo a tu sonrisa.
Poemas infantiles
atrapados en libro,
mecen tus sueños
a ritmo de Manolo.

CEREZAS










CEREZAS-(lira)

Con las pupilas flojas

en esta hora muerta de indiferencia.

con mi yo, falto de hojas

chupo tu roja esencia

para aplacar labios en decadencia.


EL PARQUE










(El capricho.-(Madrid)

Un parque en vieja plazuela

es oasis en gris calle,

sus árboles de acuarela

dan aire de pasacalle.


Las palmeras ponen ramas

sobre las tímidas flores,

con movimientos de damas

y trajes multicolores.


Los pájaros pian gozosos

a este vergel soñador,

con sus trinos melodiosos

y magia de trovador.


La rutina de oficina

calla ante el verde estallido

de sinfonía en retina

con sorpresa de bandido.


El aire regala honores

a día de perdedores.




Nuestra bola del mundo

Avance americano en Irak, marzo de 2003

Nuestra bola del mundo
tiene una herida
por donde sangra el miedo y
se va la vida.

Gritan los muertos
desde su sepultura
en el desierto.


Una reja terrible
rotura el cielo
para sembrar la tierra
de furia y cieno.

Llueven diamantes
que regarán la siembra
de mendicantes.


Amontonar escombros
es el destino
del Poderoso Imperio.
Su desatino

trunca cosechas
de esperanza. Los odios
abren su brecha.


Por el desierto avanza
vil e invasora
una fuerza terrible
y atronadora,

punta de lanza
del mercado que juega
con la esperanza.


Desde el cielo los dioses
apuntan fino,
para que los misiles
rompan con tino.

Los Generales
nada saben de daños
colaterales.


Convenciones, Tratados…
agua pasada.
El negocio lo vale.
Guerra ganada

y el mundo es nuestro.
Arena venderemos
a este desierto.


Ciudadanos del mundo
lloran los muertos.
Con lágrimas de ira
cavan sus huertos

y siembran flores
para borrar del mundo
los sinsabores.


Llamas suben al cielo
en holocausto
y dejan el mercado
limpio y exhausto:

la sangre roja
perfila en los cascotes
pena y congoja.


Una noche terrible
llena los días
de niños andrajosos
y algarabías;

suena el aviso
y en la calle se queda
su paraíso.


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miércoles, 3 de septiembre de 2008

La pregunta


Un tema cuestioné firme, preciso.
No supo responder. Tal vez temía
entrar en un jardín de vaguedades
o herir mi sentimiento. La consulta
una carga llevaba de prejuicio.
A veces arrojamos las palabras
sin advertir su justo continente:
la consideración de la propuesta
una porción soporta de metralla.
Miramos de soslayo al diferente,
con ojos de reproche: discrimina
su súbita presencia en nuestro barrio,
esa certeza de su vista franca,
porque vemos peligro en el viaje
que nos separa de sus sentimientos,
sin caer en la cuenta – disertaba -
de las afinidades que nos unen.
Abunda: la ignorancia nos ofende,
propia del ser humano; la persona
que se presenta triste por la esquina
inaccesible de su propio mundo,
serio motivo tiene para hacerlo.
Mira la casa donde habito, dijo
con firmeza: habitamos la Tierra
inmensa, despiadada, generosa;
regada y seca; virginal y esclava;
incómoda y alegre; vengativa;
paciente madre para cada hombre
que puebla sus caminos. No presumas
de ser su propietario dominante.
Lastima ver el torpe sentimiento
de propiedad, que algunos atesoran
sobre costumbres, nunca defendidas
si no para lanzarlas contra extraños.
Fanatismos indica estupideces
donde las emociones nos apresan
con redes fervorosas, subjetivas…
Nadie reniega de su propia Casa.
Por ella, y para ella, desnudamos
el alma en el principio y el ocaso.
Una mujer y un hombre, son persona
vengan de donde vengan;
gratifica llevar juntos la pena
de no tener, y compartir el gozo
de una sonrisa puesta en el semblante…
No sé si he contestado a la pregunta
sobre tu precisión de nuestra Patria.

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martes, 2 de septiembre de 2008

Décimas para una dama




Señora de plata y oro
recluida entre montañas
de libros, y telarañas
de sinsabor y decoro;
las alas son tu tesoro:
con ellas ganas el puente;
y aquel prado; y esa fuente
de anhelos; y la azucena
que te brinda un alma buena
desde historias diferentes:

“…una muchacha divina
reclinada en el estrado;
el ademán, despechado;
las lentes con esclavina”…
En tu gesto se adivina
el fuego de su mirada,
devorando despiadada
novelas del corazón.
Consumes su desazón
hasta quedar abrasada.

“…jovencísima doncella
de sueños y pundonor;
una vida, resplandor,
de vivencias rica y bella;
un barco en una botella;
piratas en la llanura;
islas; desiertos; bravura
derrochada desde el lecho…”,
y en el horizonte un techo
de nostalgia y amargura.

El silencio te delata.
Tu fragancia deja rastro
en tu perfil de alabastro.
En tus cabellos de plata,
tu horizonte se dilata,
sentada en tu mecedora,
con el libro que atesora
esa arruga de tu frente,
viva; cantarina; ausente;
brava; libre y… soñadora.


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lunes, 1 de septiembre de 2008

Diatriba contra la rima


Despierta, vida mía, mujer enamorada
del ensueño y la musa. El tropo y el arcano
se ocultan en la bruma del último verano,
en la playa de siempre: en su dulce morada.

Es de día. Despierta, poeta enamorada.
Despierta de tu sueño de pensamiento vano.
Levanta de tu lecho. ¡Ea!, dame la mano,
y juntos marcharemos abriendo la alborada.

Deja la noche injusta. El alba es tan hermosa…
Tantas cosas cambiaron en este amanecer…
Hoy no puede cantarse con términos de rima.

Ya nadie la pretende. Ni la escribe. Ni mima
como mimaban antes al lirio y a la rosa,
(y a la melancolía), con tinta del ayer…

Olvida, poesía,
amorosos pintar de rima versos.
Domina la mecánica celeste,
parafernalia técnica del estro.
El ritmo. La medida: melodía,
vehículo de vida y sentimiento.
Traza el lenguaje mágico,
pero deja la rima, orate de los sueños,
Dedícale a tu amada
la sinuosidad de tu desvelo:
esa noche pasada a la intemperie fría
del miedo, de la duda, del silencio,
recítalo en la esquina de la pava;
pero sin rima en los versos

Contra el sol de la mañana
camina; ve de la mano
de un sofista y un cristiano
sin demora, sin desgana.
Lávate en la palangana
esas legañas. Sublima
el camino de la sima,
y aléjate del teorema:
cuando escribas tu poema,
traza los versos sin rima.

Porque, mira,
de párvulos sería, de párvulos en juego
sobre la arena fina de singular piscina,
ceñirse a la tarima,
señuelo de la rima.
¿No ves que causa grima
este desasosiego de la rima?
Ajusta sinalefas
para que los acentos encajen en su punto;
y un verso sea siempre un verso,
con su música rota, o armoniosa;
con su medida,
o inventado en la cresta de la ola
de la modernidad; pero sin rima.
Practica el verso blanco, con medida;
disfruta la maldad del verso libre,
y abomina de la pesada rima,
que lastra la edición de tus poemas…
Porque ya no se lleva.
Y no le tengas pena.
La rima es el refugio del inepto;
la desazón del aire que cabalga,
traqueteo indecente
de un tren de los cuarenta,
renqueante su tránsito precario
por los cerros del tiempo que morimos.
Rompe los pareados; los sonetos;
zejeles, seguidillas, villancicos;
décimas y cuartetas…
Escribe tu metáfora seguida
en la cuartilla,
y córtala en pedazos diminutos.
Vas a ver lo sencillo
que resulta forjar sin desatino,
con despreocupación
de la búsqueda queda o bulliciosa
de esa palabra que con rima
rima.

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domingo, 31 de agosto de 2008

Coitus

Capricho volcánico. Cabo de Gata. Foto: pbernal 2005

Él husmeaba el lóbulo de tu oreja derecha.
Una cumbre nevada se aplastaba en su pecho.
Tu mirada serena ignoraba su techo.
Ardían los maderos de su barca deshecha.

El mundo se alejaba. Huía por la brecha
ahondada en el abismo del borde de tu lecho,
y en la senda del bosque, tortuoso, derecho,
un comando acosaba encendiendo tu mecha.

Buceaba en tu nombre. De tu boca deshecha
la palabra nacía exigiendo el derecho
de sentir en tus dedos el sentir de su pecho,
roturado en su espalda con diamantes de flecha.

Poco a poco, cedían tus defensas. La brecha
en el muro se abría. Su comando al acecho
(cinco bravos jinetes) conquistaba el barbecho,
y su aliento calmaba tus heridas de flecha.

El mundo no existía. Ni hora, ni dios, ni fecha.
Amasijo. Sudores. Dolor, acoso, acecho…
Conquista del espasmo que ardía en el barbecho.
Conquista del espasmo nacido de la brecha.

Desvelo y agonía. Furor. Barbecho. Flecha.
Las cumbres en sus manos. Tus manos en su techo.
Naufragio de tu barca. Su barco ya deshecho,
(y un mar de sinfonías que, tibio, los acecha…)

Supo de tu demanda. Con tu barca deshecha
y al borde del desastre tu cálido derecho,
combatías con rabia, te atabas a su pecho
sobornando la fuerza de su techo en tu brecha.

Manantial. Terremoto. Volcán. Poema: endecha.
Plenitud. Abandono. La brecha con el techo.
Inertes en la llama. Cenizas en el lecho…
Y un lirio desahuciado sobre una flor deshecha.


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sábado, 30 de agosto de 2008

Dos sonetos

El dedo, Cabo de Gata. Foto pbernal 2005

El índice


El índice de precios que nace del consumo,
no dice lo que piensa; no puede alzar el velo
de la mujer discreta, que mira con recelo
la cesta de la carne, de la fruta, del zumo.

El índice de precios (con esto lo resumo)
envidia, (si pudiera) la tentación, el vuelo
del índice que puede palpar del monte el pelo,
y sentir la delicia de la humedad… del zumo.

El índice de precios, a la mujer hermosa,
le tasa los perfumes; le mide la entretela;
le pesa la cocina y le vende un cumplido;

pero a Venus naciendo no regala una rosa.
Ni acaricia la espuma que la cubre y la vela.
Ni la mima y la besa. Ni le quita el vestido…


El goce más divino


Con el pulgar, solícito, paciente,
ayudado del índice puntero,
manipula con maña, con esmero,
absorto, distendido, complaciente.

¿Cómo saber la duda de su mente,
de presa tan esquiva prisionero?
Su oficio lo tenía tan entero
que, a veces, parecía estar ausente.

Toda su voluntad en el empeño
era derroche de ilusión: hazaña
digna de su gestión, de su destino.

En él ponía, preso del ensueño,
la pasión más sincera y más extraña,
para mover al goce más divino…


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viernes, 29 de agosto de 2008

Ven

Planta: torvisco. Foto pbernal, 2008

Ven, que quiero mirarte a la luz de la luna.
Ven. Están impacientes las estrellas del cielo.
Desean que les pongas un nombre a cada una,
distinto cada noche. Sin temor. Sin recelo.

De la mano venida al umbral de la noche,
abandona tu suerte entre el cielo y la alfombra.
Deja que te dibuje desnuda, sin reproche
del tiempo detenido cuando trace tu sombra.

Sucumbe a la indolencia. La noche está dormida.
Descubre la frescura del horizonte rosa.
Podrás ponerle nombre al amor y a la vida,
y a las alas de seda de cualquier mariposa.

Mis ojos quieren verte bañada en las estrellas
que rompen en la roca desde la mar bravía;
ofréceles tu mano bajo sus luces bellas…
Y deja que mi barca repose en tu bahía.


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jueves, 28 de agosto de 2008

Extraño en la ciudad

Foto PROXI 2008


La ciudad, en la tarde, rendida de sosiego,
de par en par dispone al viento sus ventanas.
Acomoda su suerte a la sombra del río,
y absorbe las delicias de la brisa serrana.

Terrazas y avenidas, debajo de la luna,
(una luna redonda, como una Hostia Sagrada),
se llena de vecinos ansiosos de aire fresco,
que en el agua se miran y en la hierba descansan.

Automóviles gruñen sobre asfalto y cemento:
provocan a la luna y laceran la pausa,
veloces arrasando con ráfagas de ruido
la flema de la noche de la ciudad callada.

Mirando el agua irse bajo la piedra muda;
ausente a las caricias de la corriente clara,
con el rumor de voces, qué lejos y qué cerca
tu mirada, tu aroma, tu risa; tu palabra…


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miércoles, 27 de agosto de 2008

El sueño


La sábana revuelta. La luna, negligente.
Sueños de madrugada nacen en un rincón.
La sombra de la noche arropa con sus alas
el tenue desafío de la respiración.

Un sueño temerario, más vivo (o más doliente)
eleva su sigilo trepado en algodón
y otea el horizonte vestido de pijama,
la mano en la visera y el ojo de ladrón.

Planeo de visillos encubre tus encantos.
(La luna marchitaba toda la habitación,
y un rayo misterioso, reflejo de un reflejo,
trazaba su camino hasta tu corazón).

El sueño, vigilante, inmóvil, apacible,
se sume en la congoja de una sutil pasión;
y busca, se desliza sobre un brocal en sombra
de fondo inescrutable, de fuego, de carbón.

El ruido de la noche oculta tu silencio.
(La luna sonreía por su provocación:
caricias dibujaba la plata de su rayo;
pintaba fantasías de gozo y desazón).

Pendiente del misterio, alerta a sus mentiras,
enhiesto su deseo a punto de explosión,
el sueño se remonta sobre la luz de plata,
ingrávido, paciente; y busca la ocasión.

Mas tú, bañada en luna, en sombras jaspeada,
vivías otro mundo sin consideración
al sueño, trastornado por un sueño prohibido,
que soñaba contigo… En tu mismo colchón.

Y, al alba, cuando vino el sol a tu ventana,
y el canto de la alondra de ti se distanció,
desanimado, triste, como la bruma tibia,
el sueño temerario en luz se disolvió.


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martes, 26 de agosto de 2008

Prisionera del beso




Surca la luna llena su vacío
vestido de tiniebla. Resplandece
la verde madreselva plateada
de túnica fantasma. Y en la esquina

donde se junta la ilusión del alba
con el aroma del jazmín y el celo
de los rosales, canta desolado,
(a la luna de plata de la noche,

-y a la calle, teñida de farola-),
un mirlo, que pasea su secreto,
de una rama sutil hasta otra rama…

La seda de mis dedos se resiste
al olvido en la noche, prisionera
del beso que ha cerrado tu ventana…


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aire












Te busco ansiosa en el Google,

oigo el roce de tus palabras

dulce algodón en mis oídos.

Leo tu último e-mail,

te recuerdo…

aún sigo volando por las nubes.

No quiero este suelo seguro

que guarda lágrimas,

quiero seguir jugando

con este fantástico ovillo

que enrolla mis sentidos,

y ríe con mis notas.

Como Teseo, venzo al minotauro

de un almanaque descontento,

con puñal imprudente,

mato todos mis miedos.

La puerta está ya cerca

respiro.


lunes, 25 de agosto de 2008

Todo llega

Cumbre de Almanzor. Foto PROXI 2008


Todo llega, muchacha. Todo pasa.
Todo pasa, muchacho. Todo llega.
Y esa emoción de tantas madrugadas,
soñadas con temores del invierno,
al fin, en el otoño, se han cumplido
con el milagro de la primavera.
Primavera de música, colores,
tal como la inventabais cada tarde,
evocación de tiempos de futuro,
mientras se consumían las estrellas
en la lenta caída del paseo.
Toda la vida es vuestra. Os pertenece
por encima del sol, de las montañas,
y el mar ya no podrá imponer sus leyes
a vuestra voluntad de ser felices.
Cogidos de la mano, compañera,
apoyada en su piel de poesía,
pasaréis las tormentas y los ríos,
adiós diréis a las dificultades
y al calor agobiante de la vida.
Porque juntos formáis una persona,
y ya nada podrá contra vosotros.


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domingo, 24 de agosto de 2008

EL CHIRIVEJE




Pimpollo, rey de tu madre,
miagirrinina de la groria mesma
que cayó de los cielos desprendía
del botón reluciente d'una estrella:
no me jagas pucherinos
cuando yo te jaga fiestas;
ponme los ojillos tunos,
relámbiate con la lengua,
jamel angó, muchachote,
que voy a dalte la teta.

Miala, túmbate a la larga,
chachino, chuperretea
jasta qu'el cholro del pezón rebose
los bujerinos de tus tragaeras.

Asín, con genio, mu juerte,
manque t'aplastes las narices mientras
y endispués, de muchacho, te se note
que las tiés porrillúas y retuertas,
qu'a esos que tienen la narís picúa,
sus madres ajuyéronle las tetas.

Lucero, pan y condio,
espiguina de carne de mis eras,
suerbe p'adrento remetiendo juncia,
larga chupones atizando yesca
pa que aluego, cuando mozo,
naide te moje la oreja.

Rempuja tú con genio, chiriveje,
chupa jondo y bochinchea,
chiquinino de tu casa,
muñequino jormao de miel y cera
que derritió'l aliento de tu padre,
que yo cuajé con sangre de mis venas,
que Dios jizo al igual que semos dambos
pa que tós devinaran tu nacencía:
remete'l jociquino bien p'adrento,
rempuja con toa tu juerza,
que asín el chipitón saldrá seguio
con dos gorpes tan solo qu'arremetas.

Descudia tú, preciosino,
no te acagaces y aprieta,
manque se ringuen tus narices guapas
y te se pongan retuertas,
que por estas señales se conocen
los muchachos castúos de tu tierra,
los hijos de las madres que son madres
tan äina que Dios las jace jembras;
porque aquí, pa nusotros, tós sabemos,
com'una cosa mu cierta,
qu'a esos que tienen la narís picúa,
sus madres ajuyéronle las tetas.


Luís Chamizo



Puntillita de blonda…




No te veo, muchacho enamorado,
en la espesura de tus girasoles,
oculto por la trama del olivo,
tu sombra presentida en el ocaso
sobre surcos de tierra y algodones.
No te imagino, desde mi butaca
a contraluz de un sol de medianoche,
cargado de ponzoñas, de venenos,
midiendo la sonrisa de un insecto
saltamontes en tierra de secano.
Apenas te distingo en la distancia,
entre los azahares del naranjo
y el verde de patata y zanahoria,
calibrando contrastes y texturas,
crecimiento, subida; sublevado
en el trajín de lunas olorosas.
No quiero contemplarte seducido
en este trance luminoso y dulce,
los lazos deslizando por la espalda,
puntillita de blonda por tus dedos,
el tacto de la seda; la nostalgia
dolorosa de un sueño que renace;
esos preciosos ojos que se apagan
en un suspiro largo, sofocado
por el fuego que calma y apresura
la sed de tantas noches misteriosas…

como luna que mira tu ventana.

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viernes, 22 de agosto de 2008

Celos

Cabra dócil en Gredos. Foto CHEMA 2008


Que no me digas no. Rizando el rizo
no es que no digas no: no dices nada
desde tu sombra, desde tu mirada,
silueta de cristal, pelo cobrizo.

¡Ay! quien te tomará. ¡Ay!, quien te hizo
tan tuya, tan ufana, tan bandera
siempre de figurín de primavera…
¿cómo no sucumbir en el hechizo?

No dices no, ni nada; (ten la tea
y enciende tu camello desolado;
—con ese cenicero ten cuidado—).

No dices nada, pero sin premura
paseas tu mirada limpia y pura…,
y ocultas otra vida, Melibea.


pbernal
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jueves, 21 de agosto de 2008

Lo escuché por la radio en la mañana (Versión)

Pradera de poseidonia. Foto pbernal 2007
El sol pintaba rosas
de primavera por su encrucijada.
Un hálito de vida, de horizonte,
con trazo sinuoso, recortaba,
- rompiendo azul de cielo desleído
en pálidos retoques de alborada -,
balcones, chimeneas,
aleros, y tejados, y terrazas…
La radio lo decía
y tú lo confirmabas.
Autobuses urbanos puso luces
a sombras derrotadas.
El tren de cercanías
en la estación obreros derramaba.
Miraban con despego.
Como si no supieran nada.
Hacían su camino
por galerías, sendas, antesalas;
subían escaleras
y a las calles bajaban
como río que cruza y se reparte
entre fronda y guirnaldas.
Y todos insistían.
Como si no supieran nada.
Lo decía el relente.
La acera lo contaba
con palabras nerviosas y tranquilas
vertidas en cascada
a todos los rincones
de la ciudad que despertaba.
Los ojos de la noche,
cansados, se cerraban
al paso de tu paso.
Y todo lo gritaba
aunque nadie supiese
que tú también estás enamorada.


pbernal
de Cartas...

miércoles, 20 de agosto de 2008

Laura no está

No me dijiste, Laura, (mechas entreveradas
de rubio en el castaño de tu pelo)
que tu risa sonaba cual arroyo
de fuente cantarina con brillos de lucero.

Tampoco me dijiste que una perla
perdida de tu boca
—rosa, clavel, prometedora, loca—,
por la tersa lisura
de tu mejilla cándida y bermeja,
se te subió a la oreja.

Ni me hablaste del novio
de mirada de mar y de nostalgia,
—ese que te despierta con sonrojo
en cualquier madrugada
venido de algún sueño tembloroso
a posarse en tu almohada
y a mirarse en el verde de tus ojos—.

Olvidaste decirme, niña Laura,
muchacha alcalaína,
—por la cruel premura de la hora
que todos los secretos atesora—,
de los mayos y abriles que te adornan,
con cuántos cuenta tu figura alpina.

Dime, Laura, porqué: porqué será
que no me lo dijiste
—mira cómo me pongo mustio, triste—.
¡Anda!, y háblame ya de tu secreto,
de tus anhelos, de tus emociones.
De tu “Laura no está…”,
esa canción que cantan las canciones.

pbernal
De cartas...

martes, 19 de agosto de 2008

Ante la inmensidad...

Amanecer en Gredos: Mar de niebla. Foto CHEMA. Agosto 2008


Ante la inmensidad del mar, llorabas.
El mar te provocaba. Sinfonías
te besaban los pies. Tú te apartabas
en el juego de siempre. Y te reías.

En la arena, palabras y mensajes
de allende el mar el mar depositaba.
Sueños, ternura… Restos de abordajes…
Risas y músicas amontonaba.

— ¡Hola!, —dijiste al mar. Lo saludabas
igual que se saluda a un compañero.
— ¡Hola!, —le repetías—, ¡marinero!
Con qué placer al mar lo celebrabas.

Reías y llorabas de alegría
al saber que de ti el mar se acordaba.
Y al ¡hola, mar, amigo!, contestaba
con olas de amistad y bizarría.


pbernal
de Cartas...



lunes, 18 de agosto de 2008

Canción de ciego

Puesta de sol en Toledo. Agosto de 2008. Foto pbernal.

(...)

Que nos libre el Dios del cielo,
tener y ser envidiado.
Que una casa y una hacienda,
y una familia es sagrado.
Y ninguno poderoso
tiene derecho a tomarlo.

El ciego hizo una pausa. El plato recibía monedas. El niño derramaba lágrimas de violín entre la gente...

Pasó cerca de un cortijo,
como a contarlo voy yo.
Vivía con su mujer
un honrado labrador.
Un muchacho y una moza
tenían entre los dos…

El niño, sus ojos cerrados, hace gemir a las cuerdas. La ternura impregna el aire de sentimiento.

Era la moza muy linda,
más que la luz que da el sol.
Una mañana de mayo
el Señorito la vio.
Y requirió sus favores
de grado o imposición.

Una moza echó monedas que acompañaron con su música a los acordes lastimeros.

Pobre muchacha bonita
como los rayos del sol.
En su tiempo le nacía
hermosísimo varón.
Y lo tomó el Señorito.
Y para él se lo quedó.

El viejo seducía a la gente, y aún algunos chistaban silencio.

Hízose grande el muchacho,
y el Señorito murió.
Y él seguía trabajando
en las tierras del Señor.
Pero no tenía nada.
Su padre lo abandonó…

(...)


pbernal
de Cartas...


viernes, 15 de agosto de 2008

La verdad

Amanecer en Gredos. Foto CHEMA 2008


Nada es verdad, ¿verdad?, nada mentira.
Tal vez sea la verdad
tan solo una mentira… de mentira.

Duele la luz del día. Y el horizonte incierto.
Y la pena celada en el sendero…

La luz, como una piedra, levanta los sucesos
enhebrando eslabones hasta el final del tiempo.

Una mano en mi mano. Tu sonrisa de estrella.
Ese rayo de luna que nos ha traspasado.
La magia del momento cuando se acaba el día.
El brillo de tu boca.
La seducción discreta de tu mirada clara…

— ¿Es esto amor, Amor, o estoy soñando?


pbernal
de cartas...


miércoles, 13 de agosto de 2008

MI GRITO ABORTADO

Negro desconcierto que me nace
desde el ostracismo inveterado
de encarceladas horas,
y revienta en mi garganta
el grito por parir que me atenaza.
Monte de silencio…impenetrable selva petulante
que burla ese afán, desmenuzado,
de hallar el tiempo, de hallar tal vez la forma,
de descubrir esa palabra exacta,
aquel sonido que, por fin me indique,
que ALGUIEN escucha.
Sola…. en soledad… ya descarnada.
Gemir que brota de mi entraña obscura,
zumbar de monstruos que sólo me torturan
invadiendo mi todo y mis rincones.
Cuando ya no puedo entender…
cuando es inútil
resistirse al dolor acelerado
y ni siquiera
brotan semillas de piedad, de dudas…
porque el TODO, es la nada entre mis manos
y ante mis ojos, la luz ya se refracta.
Me refugio en el vacío; contengo mi alarido…
y voy cayendo al fin sin resistencia.
Sé que es el final. Que nada existe,
que todos han huido. Cataclismo, batalla..
huracanes de furia devastando
los valores, el amor, la simpatía…
aquella mano que firme se tendía,
la mirada sincera, la palabra…
¡Que si mi grito por parir, al fin aborto,
es porque a nadie le interesa lo que callo…!


YOLI ROTENBERG
Bohodón.es

martes, 12 de agosto de 2008

Mama

Génesis. Vista desde Gredos. Foto Chema 2008


Cuando mi mimas,
cuando relatas
cuentos y risas,
cantos y hazañas,
son tus ternuras
y tus palabras
dulces de leche
que no empalagan.
Tu voz hermosa
leyendas narra,
blanda de lumbre,
pura de lana,
viva de historias,
rica de sagas,
dulce de sueños
de buenas hadas,
como tus brazos
cuando me abrazan.
En tu consuelo
seco mis lágrimas,
perlas de fuego
sobre tu cara,
si en las tinieblas
vienen nostalgias
y las alejas
con tus palabras,

(nana, nanita,
ea mi nana…).

Tú me sustentas
y salvaguardas,
y me susurras
de madrugada
para que sueñe
con tu mirada.
Eres el día
de mi mañana
cuando despuntan
sus alas blancas
y de mi lecho
tú me levantas.
Eres la calle
y eres la casa,
con sus paredes,
con sus ventanas;
y es tu regazo,
mami adorada,
techo y abrigo,
nido y bufanda,
dulce cobijo
con que me amparas
de los calores
y las heladas.
Nunca me dejes,
mami del alma.

(Ea, ea, ea, ea…,
nanita nana).


pbernal
de Cartas...
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sábado, 9 de agosto de 2008

Había una vez…

Cría de cabra hispana, en Gredos. Foto CHEMA 2008


Lo mejor de uno; y de dos…,
y de ciento
es la parte de niña, de niño
que llevamos dentro.
Por eso yo quiero contaros,
a todos los niños…, un cuento.
Había una vez…
(Esto sí que es viejo.)
Había una vez una niña, un niño
arrebujaditos por sus padres nuevos,
recién estrenados en ser padres
de niños primeros.
(Cuando nacen las niñas y niños,
siempre son primogénitos,
y los padres de niños y niñas
que antes nacieron
-y que tienen hermanos, hermanas mayores-,
igualmente son padres primeros.)
Cualquier niño o niña son, para sus padres,
siempre un privilegio.

Había una vez…


pbernal
de Cartas...

miércoles, 6 de agosto de 2008

La espera

Amanecer en Gredos. Foto PROXI 2008


Agosto se relaja. Alumbra el astro rey
entre las verdes hojas de arrayanes.
Mece los pensamientos angustiosos
una tranquila brisa,
como por mitigar nervios y prisa.

Se adentra el día en cupos de paciencia.
Vienen y van sonrisas y pesares.
Desfilan por la puerta derrotada
congojas, esperanzas, agonías;
desesperanza, alerta…,
en un cortejo de ilusión incierta.

Llena la tarde el vano del reproche
sembrado de ternuras presentidas.
Viene la noche. Llega con la sombra,
y acucia la premura
de prodigar caricias contenidas.

Arrecia la tiniebla vestida de neón.
Avivan la nostalgia de la espera
remolinos de hielo, como agujas
clavando el corazón.

Y en un momento, saltos, alborozo;
mudos gritos de risa, de emociones,
y, ¡qué alegría al escuchar tu llanto!


pbernal

de "cartas..."

sábado, 2 de agosto de 2008

Pasos

Pasos que no se ven. Pasos de sombra
perdidos en el eco y en el aura.
Quietud serena. Pasos transparentes
en la noche guardada.
Pasos que no se ven, y se diluyen
en la profundidad de la mañana,
entre cubos, y batas, y fregonas;
y carritos de carga.
Pasos cargados con las baratijas
- compresas, píldoras, jeringas, gasas… -,
flores y ministerio
de ninfa y elegancia.
Pasos que no se ven en el bullicio
de la tarde robada
por visitas ruidosas,
erráticas, descoloridas, lánguidas.
Pasos que no se ven. Larga la hora
bajo revuelta y leve sábana.
Insomnio, agotamiento, fantasía
en imposibles quicios de nirvana.
Pasos que no se ven. Pasos furtivos
en el atajo grave de la guardia,
donde palpita el tedio y el espectro
de pisadas vacías; embozadas.

pbernal
de "cartas..."

viernes, 1 de agosto de 2008

Estrella de la noche


Estrella de la noche.
Minúscula partícula nimbada.
Irisada de cielo,
pareces esmeralda.
Desciende de tu puesto de vigía.
Abandona la grada
en el cenit del mundo que te mira.
indiferente desde su ignorancia.
Y ven que te acurruque
de mi mano en la palma.
pbernal
de "cartas..."

martes, 29 de julio de 2008

Lejana sinfonía


La música. Trompetas, guitarras y clarines
cancelan el reposo en donde me abandono
de ser. Junto a mi almohada
trompetas y guitarras, violines y timbales
venidos del vacío susurran sus acordes
y quiebran mi sosiego. La música me llena
de gozos, y la sigo. Su métrico preludio
aguza mis intentos de descifrar el ritmo,
la cadencia, la clave por donde se demoran
las notas en su fuga. Y descubro un andante
ma non troppo que sube. Y un allegro que crea
pasión y cercanía con aires de festejo…

Una voz de soprano eleva su balada,
y a dúo de vicetiple, en un redoble intenso,
se prolonga en el clímax…, y cae hasta el silencio
radiante y desahuciado de las finales notas…

Y yo, definitiva mi rota duermevela,
me tiro de la cama frustrado, maldiciendo
de habitar un planeta de tan finas paredes…


pbernal

domingo, 27 de julio de 2008

10. Juego de seducción

(Este blog es muy cerrado. Como nadie lo mira (excepto tú), voy a tener que apropiármelo; mientras dure. Con este juego de seducción, décimas de un diálogo de verano, inauguro la veda; ¿o no?)

(Él)

¿Que no quieres? ¡No me digas!
Dime que sí, te lo ruego.
Como una rosa de fuego.
Como un manojo de ortigas.
Haremos muy buenas migas.
Tú eres mujer. Yo soy hombre
de palabra. No te asombre
si yo te propongo un trato.
Pasaremos un buen rato.
Pero…, dime ya tu nombre.

(Ella)

Mira que eres mamarracho.
Déjame en paz, por favor.
Si no aguantas un hervor
aunque presumas de macho.
Escucha: cualquier muchacho
de la calle, sí, cualquiera,
seguro que más valiera
de mi brazo que un orate
como tú, so escaparate.
Anda y busca quien te quiera.

(Él)

Tú me pides que te diga
lo que quieres escuchar.
El murmullo de la mar.
Pretendes que te persiga
del cabello hasta la liga
modelando tu figura
delicada. Con finura.
Verso a verso recortada…
No me mires enfadada.
Solo canto tu hermosura.

(Ella)

Palabra, solo palabra
en busca de tu capricho.
Eres la clase de bicho
que me suplica que abra
la puerta que firme labra
mi honradez. Y mi nobleza.
Que reclama la flaqueza
por donde puedas entrar
al misterioso lugar…
Donde guardo mi pureza.

(Él)

No me vengas con el cuento
de los secretos sutiles
a la sombra de candiles
que nacen del pensamiento.
Mira que pongo el acento
en el halago. Cortejo
con cantares tu… reflejo.
Enaltezco tu alegría
buscando tu sintonía.
No me digas que soy viejo.

(Ella)

Mírate. Desesperado
por la conquista del día.
Si pretendes sintonía
busca una vaca en un prado.
O acércate a ese mercado
donde puedes consolarte
con la vista y el descarte.
Yo no soy de esa manera.
¡Yo no soy una cualquiera!
¡Yo no soy tu baluarte!

(Él)

Mira, mujer, como miro
con mis ojos de inocencia
tu fragancia y tu decencia.
Que por ellas yo suspiro,
no como urraca o vampiro.
Que soy un enamorado
por tu ser abandonado
en el polvo de la calle.
Arráncame de este valle.
No me dejes condenado.

(Ella)

Tu mentira y añagaza
no me van a convencer.
Sé que pretendes arder
con la presa de tu caza.
Pero dura está esta plaza
de conquista y rendición.
Yo no pongo condición
alguna. No me interesa
ser tuya lánguida presa.
Esa es la pura cuestión.

(Él)

Tu persona y mi persona
necesitan entenderse.
Hablar. Dialogar. Beberse
bajo la misma corona.
Ese recelo abandona.
Ven a buscar en la luz
lo que ves a contraluz
embozado entre la sombra.
Oye la voz que te nombra.
En la cara, y en la cruz.

(Ella)

En la cruz de la moneda
es donde yo te veía
retozando tu agonía.
Voy a poner lo que pueda
para cortar esa veda
que me impedía pensar.
Pero no quiero dudar.
Dame la mano. Charlamos.
Tranquilos zanganeamos.
Y hasta me puedes gustar…

(Ella)

(Caramba con el muchacho…
¿Y si la suerte me cambia?
Me moriría de rabia
si lo pierdo. Y es un cacho
de pan. No es tan mamarracho.
Y no es que me importe un bledo
su terquedad, su denuedo;
su figura desgarbada;
ese parecer ser nada…
Mira. ¡Mejor me lo quedo!)


pbernal
del cuaderno "variaciones sobre el ocaso"
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miércoles, 23 de julio de 2008

En la noche de San Juan

a Eva


Palabras entre luces. De la sombra…
flotando entre los pliegues de la tarde,
no vi el hilo de seda que trazabas.

Un paso más allá, tu largo peplo,
de luz hasta los pies, sobresalía
en ese devenir de la prudencia.

La noche de San Juan, adelantada
al quiebro del ocaso, desvestía
la palidez sonora de un murmullo,

y estabas a mi lado. Preguntabas
secretos que sabías, incapaz
de afianzar mi lazo corredizo…

Luego te vi pasar. Te desangrabas
con lágrimas azules. En tu mano
guiones inmediatos; y proyectos…

De la sombra venías. Por la esquina
difuminabas tu presencia. Y supe
que nunca contaría entre tus planes.


pbernal

domingo, 20 de julio de 2008

PAVESAS

Es la mágica noche de San Juan;
ante mis ojos,
pavesas vienen saliendo de la lumbre
y escapan… Como almas de un cuerpo sin vida
cuando las reclama el cielo,
y se elevan...
Danzando igual que brujas en Halloween
al crujiente sonido del ascua.

Es la noche de San Juan;
son los fuegos de artificio que iluminando ante mi,
suben, bajan, se balancean y queman,
en la fantasmal danza de llamas formando giros
que se estiran, y agitan… De un color anaranjado,
sin otro rumbo o destino que el de consumirse.

Son pavesas de una llama crepitando
cuando ve que vienen, y van,
se posan,
y finalmente abrasándose…
Se apagan



Mª Ángeles Asensio




sábado, 19 de julio de 2008

Nayagua


La vida te premia con la vida y con todas sus consecuencias. Las consecuencias de la vida a veces duelen mucho y uno no se explica por qué ocurren determinadas cosas. No hay respuesta, solo consecuencias, sucesos, momentos que lo cambian todo. Había un paraíso, había una fe de vida hermosa llamada Nayagua. Ayer el destino se llevó una parte de ella, ayer el fuego quiso que Nayagua volviese a empezar, salvó la casa pero se llevó todo lo demás. No hay respuestas, sólo cenizas de lo que un día fue mucho. Tal vez el fuego quiso llevarse todo para que surja algo aún mejor. No hay respuestas, solo semillas de cerezo esperando a llenarlo todo, una vida por delante que replantar.
A veces la vida te premia, quién sabe si el fuego en el fondo ha sido una salvación, si era así como debía suceder. No hay respuestas, sólo sé que entre todos levantaremos el Paraíso y que las manos de Gael pintarán de verde sobre negro y Nayagua seguirá adelante, siempre adelante. Siempre paraíso, sea del color que sea.
(Tacha)

jueves, 17 de julio de 2008

Socorrista

Te detienes en el borde. Sumerges
en el azul la red, profundamente.
Remueves los depósitos de fango
ligero. La cigarra
ameniza la sombra del castaño
de indias, con sus grandes hojas verdes.
Pasa un tren. Una sierra adecenta los setos.
En la brisa se columpian las horas,
los vencejos; bañistas en la arena…

El murmullo del agua
oculta los acordes agresivos
de la radio. Detrás
de tus gafas de sol, con sutileza,
armada de la red para las hojas,
frágilmente, con tus pies en el borde,
el légamo retiras del fondo de mi alma,
azul, menuda, mientras yo te miro.


pbernal




miércoles, 9 de julio de 2008

Oferta de empleo: Coordinador/a de actividades.

FUNDACION CENTRO DE POESIA JOSE HIERRO
info@cpoesiajosehierro.org

La Fundación Centro de Poesía José Hierro es una institución privada formada por los familiares del poeta José Hierro, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Getafe, cuyo objetivo fundamental es fomentar un espacio de encuentro donde la poesía es la gran protagonista.

La Fundación precisa incorporar un

COORDINADOR/A DE ACTIVIDADES

En dependencia directa de la Directora de la Fundación se responsabilizará entre otras tareas del diseño de publicaciones, de la gestión de la página web y la coordinación y presentación de actividades y eventos literarios.

SE REQUIERE:

· Nivel de formación equivalente a Diplomatura universitaria.
· Experiencia demostrable de al menos un año en instituciones o entidades relacionadas con la cultura en funciones similares a la del puesto.

SE VALORARÁ:

· Masters, cursos de postgrado, seminarios y jornadas relacionadas con las funciones del puesto.
· Experiencia laboral demostrable en puestos de trabajo con funciones de coordinación.
· Experiencia laboral demostrable en funciones de gestión de páginas web, dominios informáticos, etc.
· Manejo de herramientas informáticas.
· Habilidades de comunicación, expresión y don de gentes.
· Conocimiento de otros idiomas.

SE OFRECE:

· Contrato de trabajo laboral indefinido, con un período de prueba de seis meses, en horario de 9 a 14 horas de lunes a viernes. Resto de la jornada hasta 40 horas semanales, distribuida según necesidades de la Fundación entre tardes y fines de semana.
· Salario bruto anual en torno a los 26.000 €.
· Incorporación aproximadamente en octubre de 2008.
· Lugar de trabajo: Getafe
· Formar parte de un equipo de trabajo con buen ambiente laboral y vocación de servicio público.


Los interesados deberán entregar su Curriculum Vitae junto con una carta de presentación antes del 18 de julio de 2008, indicando la referencia FUNDACIÓN CENTRO DE POESÍA JOSÉ HIERRO, en una de las siguientes direcciones:

FUNDACIÓN CENTRO DE POESÍA JOSÉ HIERRO
c/ José Hierro nº 7 28905 Getafe (Madrid)
info@cpoesiajosehierro.org

CONSEJERÍA DE CULTURA Y TURISMO DE LA COMUNIDAD DE MADRID
c/ Caballero de Gracia, 32 - 28014 Madrid

DELEGACIÓN DE CULTURA DEL AYUNTAMIENTO DE GETAFE
Avda. Ramón y Cajal, 22 – 28902 Getafe (Madrid)

Una vez finalizado el plazo de presentación de instancias y antes del 15 de septiembre, se publicará en el tablón de anuncios de la Fundación la relación provisional de admitidos a la entrevista de selección. Las entrevistas se desarrollarán en la segunda quincena del mes de septiembre. No obstante, se avisará telefónicamente a los seleccionados.

A la entrevista deberán acudir con documentos originales y fotocopias de los méritos alegados en el Curriculum Vitae y los trabajos de edición y diseño que deseen que se valoren.

Fundación Centro de Poesía José Hierro
C/ José Hierro, 7 - 28905 Getafe (Madrid)
Tfno.: Fax: 91 681 58 14
info@cpoesiajosehierro.org

lunes, 16 de junio de 2008

COMO EL AIRE Y EL VIENTO

Cuando juego entre la hierba
confundido con tu cuerpo,
soy la brisa en la mañana;
la tramontana y el cierzo;
el zarzal y la bandera;
la ropa tendida al viento…

Cuando dormida te quedas
entre la luz y el silencio,
contorneo tu figura
sobre el tibio y verde lecho,
y saboreo temblores
en tu piel de terciopelo.

Yo susurro la fragancia
de tus tiernos pensamientos.
Suavizo tus aflicciones
-las cadenas de tus miedos-;
y descifro la espesura
de tus penas y lamentos…

Yo relajo tu semblante.
Y calmo tu desconsuelo.
Y averiguo tus rincones.
Y vigorizo tu fuego,
cuando rozo tus encantos
con la lengua de mi aliento.

Te refresco con mi brisa.
Te abraso con mi deseo.
Beso tus cejas, tus labios,
y me enredo en tus cabellos.
Me deslizo por tus piernas…,
y descubro tu secreto.

Derrochando mi ternura,
te protejo con mi cuerpo;
el recelo te disipo,
y, a veces, te inspiro cuentos…
Aunque no me veas nunca.
Yo soy…, el aire. Y el viento.

pbernal